El manejo del dinero y su cuidado son aspectos fundamentales que cada
día toman más importancia, ya que uno de los grandes retos que se tiene
es sacar el mayor provecho del mismo.Generalmente la actitud que se
tiene con el dinero va en un sentido proporcionalmente inverso a la
situación financiera que se vive.
Cuando hay un período de bonanza es muy
raro tomar previsiones respecto al uso del dinero, debido a que por
alguna determinada razón, de una forma u otra se considera que los
recursos son infinitos y la tendencia es a incrementar el consumo.
Caso contrario sucede cuando se presenta
el período de contracción financiera, es aquí cuando se empieza a ver
hacia donde se destinan los recursos y se comienzan a hacer recortes
necesarios de manera inmediata, lo cual en muchos casos puede generar
problemas emocionales y frustraciones.
Sin embargo no todo es negativo, se debe
sacar el mejor provecho de las situaciones que se presenten y estar
consientes que tanto en los temas financieros como en los económicos,
así como en otros aspectos de la vida, se presentan ciclos, por lo cual
hay que tomar las debidas previsiones.
Existen un sin fin de documentos y
referencias que orientan sobre como manejar efectivamente el dinero.
Igualmente se conocen diversas historias de personajes que hoy en día
son famosos por sus éxitos financieros, pero que anteriormente
presentaron dificultades en ese sentido, las cuales en muchos casos
pueden llegar a ser inspiradoras.
En realidad no hay un secreto o fórmula
mágica que permita salir súbitamente de una mala situación económica,
salvo que sea ganar un premio gordo de la lotería y este no es un caso
muy común. Lo que sí es cierto, es que todo se puede lograr con
disciplina, perseverancia y enfoque, como lo hemos comentado
anteriormente.
La disciplina se refiere a tener un
orden y actitud sistemática para realizar una actividad, por lo que
encaja perfectamente la necesidad de tener normas o reglas que permitan
seguir ese orden.
En el aspecto financiero se pueden
listar un sin fin de normas y adaptarlas a la situación personal de cada
uno, pero es importante considerar que sea cual sea la norma que
adopte, esta debe cumplir con tres características importantes, como lo
son:
1. Contar con un propósito definido:
Es importante establecer que es lo que se quiere lograr con la
aplicación de las normas financieras que establezca. Deben perseguir un
objetivo específico para que cada acción que realice, le permita llegar
a la meta. Por ejemplo, pagar las tarjetas de crédito, establecer un
fondo de ahorros, conformar la inicial para la compra de vivienda o
vehículo.
2. Estar acorde con la personalidad:
Si bien es cierto que las normas se deben cumplir a cabalidad, las
mismas no son para todo el mundo, por esa razón es que son determinadas
personas quienes pueden ser pilotos, deportistas profesionales,
militares o doctores, porque se adaptan a las normas establecidas para
cada profesión.
Las normas que siga lo deben hacer
sentir a gusto, lo que no significa que sean normas blandas o
establecidas a conveniencia. Estás deben estar alineadas con su forma
de ser, para que su compromiso sea cada día mayor. Por ejemplo, si le
gusta comer en restaurantes que la norma sea los viernes o domingos,
pero no todos los días.
3. Ser viables y adaptables:
Es decir, deben poderse cumplir, ser respetadas y que ayuden a ajustar
la conducta sobre el manejo del dinero. Su adaptabilidad se debe a la
necesidad de mantenerlas vigentes en el transcurso de su evolución
financiera. Por ejemplo, si hoy decide ahorrar el 10% de su ingreso,
más adelante puede ser el 15%, pero se mantiene la norma de ahorrar una
determinada cantidad de su ingreso.
Fuente: Banca y negocios

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