Muchas personas piensan que hacer lo que amas es un lujo, sin embargo Minda Zetlin, escritora especialista en negocios, piensa que ese es un pensamiento equivocado. Pues ella afirma que, aunque ganarse la vida es esencial, también lo es tener un trabajo que te guste, que te importe y que tenga un valor real para ti.
Si no lo tienes, es momento de pensar en hacer algo más y he aquí por el porqué:
1. El trabajo ocupa una gran parte de tu vida
En promedio, se trabajan 47 horas a la semana. Eso significa que, durante tu vida laboral, habrás gastado el 40% de tu tiempo despierto en el trabajo. O quizá mucho más.
No hay manera de escapar del trabajo: ocupa una gran proporción de nuestras vidas. Además, nos aleja de nuestra familia, personas queridas y de otras actividades que nos gustan. Es por eso que, si no te gusta tu trabajo, no vale la pena la inversión de tiempo.
2. Si no te gusta, tarde o temprano, comenzarás a odiarlo
Es posible ser bueno en un trabajo que no te gusta, pero sólo por un tiempo. Pues todas las industrias están cambiando rápidamente y para permanecer siendo bueno tendrás que mantener el ritmo. Eso significa que tendrás que estar siempre aprendiendo: leer, ir a eventos, tomar cursos y pasar tiempo —fuera del trabajo— pensando en el trabajo. Si no te gusta, eso va a ser duro y difícil.
3. No se puede fingir la pasión
Incluso si haces un buen trabajo en algo que no te gusta, cuando llegues a los puestos de liderazgo tendrás problemas. Pues, para lograr la inspiración de los demás, necesitarás estar inspirado tú mismo. Y a menos de que tengas excelentes habilidades de actuación, no serás capaz de crear la pasión en los demás.
Fuente: http://mundoejecutivo.com.mx

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