Siete maneras de mejorar la digestión

No son grandes problemas de salud, pero pueden arruinarte las vacaciones. Si el ardor de estómago o la hinchazón suelen ser tus compañeros de viaje, toma nota porque con estas claves los dejarás en casa.

El estrés, las comidas rápidas y desequilibradas, el sedentarismo... La vida moderna nos empuja a llevar ciertos hábitos que perjudican nuestra salud. Y esto se refleja, entre otras muchas cosas, en toda una retahíla de males digestivos. Según el doctor Francisco Gallardo, experto de la Fundación Española del Aparato Digestivo (FEAD), “estos trastornos son cada vez más frecuentes, en especial el dolor de estómago y la sensación de digestiones pesadas o dispepsia, que afecta hasta a un 40% de la población en algún momento de la vida”.
Aunque no hay que alarmarse, es hora de que hagas algo para tomar las riendas de tu salud digestiva. Porque a pesar de que no se trata de enfermedades graves, tienes que reconocer que unos inoportunos gases o no poder ir al baño con regularidad sí te puede complicar el día a día.

Entre las razones a las que debemos achacar este aumento de molestias digestivas, los expertos ponen el acento en nuestro propio estilo de vida. De ahí que no haya un remedio único para despedirse de ellas. La solución pasa por cambiar la forma en la que vivimos, comemos y trabajamos. ¿Complicado? Menos de lo que crees. Te proponemos una opción fácil de seguir y que en tan solo siete pasos aliviará cualquier malestar estomacal que sufras.

1. Cambia tu forma de comer

Seguro que ya lo sabes, sin embargo, cuesta asumirlo: si eres propensa a las molestias digestivas (malas digestiones, estreñimiento, gases y dolor de estómago) y quieres alejarlas de tu vida para siempre, tendrás que variar algunos hábitos alimentarios que te perjudican claramente. Y no hay vuelta de hoja. Se acabaron las comidas rápidas y ricas en grasa. En cambio, come despacio, masticando bien y en pequeñas cantidades.

Otros trucos: es preferible que no comas de platos comunes, ya que pierdes el control sobre las proporciones que has consumido. Evita las bebidas gaseosas y las recetas muy condimentadas. Además, incluye en tu dieta frutas como el kiwi, que facilita la digestión porque contiene actinidina, una enzima que contribuye a romper las proteínas de diferentes alimentos como la ternera, el pollo, el pescado, las legumbres, los cereales, los lácteos y el huevo.

Otro buen consejo si estás en pleno episodio de acidez estomacal es restringir el consumo de carne durante unos días. Las proteínas de este alimento provocan la liberación de gastrina, una hormona que estimula la secreción de ácido gástrico y empeora tu problema. Opta en cambio por platos más fáciles de digerir aderezados con un chorrito de aceite de oliva, que tiene la virtud de inhibir la secreción de ácidos.

2. Hidrátate correctamente

El estreñimiento es otro de los caballos de batalla digestivos. “Afecta a un 20% de la población, especialmente a las mujeres y a personas muy nerviosas”, explica el dr. Gallardo. Como no existe una solución médica definitiva para este problema, es hora de tomar medidas para prevenirlo. Y la primera de ella es hidratarse correctamente. La cantidad de agua que necesita nuestro organismo varía en función de diversos factores como la edad, el sexo, el nivel de actividad física, la dieta o el clima. Un adulto sano, con un nivel de actividad física moderado y en un clima templado, debe tomar al día 2 litros de agua si es un hombre y 1,6 si es mujer.

Desgraciadamente. el 50% de la población de nuestro país no cumple esos mínimos. Algo que no solo repercute en nuestro tránsito intestinal, sino que se relaciona con síntomas como la fatiga, la falta de atención, los problemas cognitivos y la disminución de la memoria. Por eso, la recomendación es clara: es preferible beber aunque no tengas sed. Y completa ese buen hábito con otros tres igual de saludables: despídete del estrés, incluye el ejercicio en tu rutina diaria y come más fibra.

3. El masaje está en tus manos

El estreñimiento es una de las molestias digestivas más frecuentes y también una de las más antiestéticas porque arruina el perfil de cualquier tripa. Pero la solución es sencilla y está (literalmente) en tus manos: masajear el vientre con la siguiente mezcla mantiene los gases a raya.

Diluye cinco gotas de aceite esencial de estragón y cinco gotas de aceite esencial de mirto rojo en 10 gotas de un aceite vegetal como, por ejemplo, el de almendras dulces. Con esta mezcla, masajea el vientre en el sentido de las agujas del reloj dos o tres veces al día. Los resultados se aprecian en poco tiempo.

4. Confía en la fitoterapia
“Existen diversos preparados a base de plantas medicinales elaboradas por profesionales sanitarios que nos pueden ayudar a combatir estas molestias”, afirma Teresa Ortega, vicepresidenta del Centro de Investigación sobre Fitoterapia, Infito.

De entre el largo repertorio de plantas curativas, las hay que favorecen la digestión (como la menta verde, la menta poleo o la manzanilla); otras previenen los gases (el anís verde, el anís estrellado o el hinojo); algunas mejoran las funciones hepatobiliares (la alcachofa y el boldo); y otras alivian el estreñimiento crónico (semillas de plántago y lino) y ocasional (sen, frángula y cáscara sagrada).

Eso sí, Teresa Ortega advierte, “para utilizar este tipo de medicamentos es necesario pedir asesoramiento al farmacéutico, que te dirá cuál es el más adecuado”.

5. Di hola a los probióticos

“Se trata de unos organismos vivos presentes en algunos alimentos o en preparados farmacéuticos que tienen su indicación fundamental en el tratamiento de cuadros de diarreas. También se emplean en el tratamiento de la distensión abdominal o el síndrome de intestino irritable”, explica el dr. Francisco Gallardo.

Por eso, en ocasiones, tomar un suplemento con probióticos nos ayudará a proteger nuestro aparato digestivo y a reforzar nuestra flora bacteriana. Existe una gran cantidad de productos de venta en farmacias disponibles en todos los formatos (cápsulas, comprimidos, ampollas, etc.), aunque alimentos como el yogur son una fuente natural de probióticos. Escojas el que escojas, para que sean realmente efectivos hay que tomarlos en ayunas o por la noche antes de acostarse.

6. Aprovéchate de los aceites esenciales

Canela de Ceylan (Cinnamomum verum) para la digestión, limón (Citrus limon) para los gases, mirto rojo (Myrthus communis contra el dolor…“Los aceites esenciales tienen una gran aplicación para combatir las molestias digestivas. Sin embargo, es importante aprender a usarlos correctamente, si queremos lograr un buen resultado terapéutico”, afirma Isabelle Pacchioni, cofundadora de Puressentiel.

Por ejemplo, una receta contra la indigestión consiste en tomar una gota de aceite esencial de jengibre y, a los 10 minutos, una gota de menta piperita (se toman sobre un terrón de azúcar) una vez al día. Otra fórmula para combatir el dolor de estómago es tomar una gota de aceite esencial de menta piperita y otra de aceite esencial de estragón, en un terrón de azúcar, 15 minutos antes de las comidas.

7. Osteopatía: una garantía de éxito

Esta terapia ayuda a combatir males como la gastritis, las malas digestiones, los gases abdominales o el estreñimiento. Alfonso Fernández-Nespral, fisioterapeuta y osteópata de la Clínica Nespral, afirma que mediante la osteopatía se pueden tratar con éxito el 90 % de las afecciones digestivas leves.

Para lograrlo, el profesional evalúa la columna vertebral del paciente, en la que cada vértebra se relaciona con un órgano, y trabaja mediante el masaje (que no provoca dolor) la vértebra afectada y el órgano en cuestión, para devolverles la movilidad orgánica y la irritación. De esta forma, mejora considerablemente el problema.

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