Si te sientes enfermo continuamente, tienes dolores musculares, o no te puedes concentrar, crese que no estás haciendo las cosas bien y además, se te olvida lo que tienes que hacer, siendo muy desordenado en tus tareas diarias; puede que algo estés haciendo mal.
Incluso, para salir de dudas, si sientes que estás enfermo y vas al médico para que te dé una solución, la respuesta que muy seguramente escucharás de parte del experto es que sufres de la enfermedad del siglo XXI: “el estrés”. Y, aunque genera risas, desconcierto y a veces hasta molestia porque queremos escuchar un diagnóstico diferente, lo cierto es que la mayoría de veces sí es culpa del estrés. Entonces, lo que tienes que hacer es revisar tus hábitos cotidianos.
Por esto, y pensando en que tu ambiente laboral sea mucho más agradable para ti, hay cinco formas en las que podrías relajarte durante la jornada laboral.
1. Haz una pausa activa: ¿Te ha pasado que te sientas frente a la pantalla del computador a iniciar una labor o una tarea asignada y las ideas no te fluyen o sencillamente el trabajo no te rinde? Esto puede pasar porque has durado horas allí sentado escribiendo y no le has dado espacio a tu cerebro para que se oxigene con alguna actividad diferente.
Según se recomienda en un artículo en el blog del Grupo Empresarial Sura, toda persona que trabaje más de tres horas debe realizar una pausa activa y, adicionalmente, debe realizar ejercicios cada dos o tres horas; lo cual es útil hacer antes de empezar la jornada laboral, cuando ésta termine y en su transcurso.
2. Respire: Las emociones fuertes, por lo general, suelen causar respiraciones profundas. Y es que muchas veces no se es consciente de que todo el tiempo está respirando, pero el tema es que nunca se ha preguntado si lo hace bien o no. Puedes creer que esto es algo mecánico, pero puedes estar equivocado, ya que controlar la respiración puede ayudarte a desestresarse. Psyciencia recomienda estas opciones para calmar tu sistema nervioso:
- Respiración equitativa: La clave es que lo haga solo la nariz. Inhale contando hasta cuatro y exhale realizando el mismo conteo. Cuando seas un experto puedes hacerlo contando hasta seis u ocho.
- Respiración abdominal: Ponte una mano sobre el pecho y la otra en el abdomen. Cuando inhales, el abdomen debe hincharse y cuando exhales éste debe bajar expulsando el aire. Lo ideal es llegar a hacer diez respiraciones lentas todos los días durante diez minutos. Esto según la doctora Mc Conell, aquí citada, te ayudará a reducir la presión cardiaca y sanguínea.
4. La comida: Seguramente cuando te da sueño y sientes que no puede trabajar, lo primero que haces es comprarte un café bien cargado o incluso una bebida energizante que te despierte y te ayude a animarte productivamente. Adicional a esto, si comes frente al computador, almuerzas en diez minutos u omite el almuerzo por el afán de continuar con tus labores, puede ser que estés cometiendo un grave error y tu salud en el futuro se vea afectada, pues el espacio laboral es donde más gastas energías y por eso debes saber alimentarse. Lo aconsejable es:
- Hidratarse: Tomar dos litros de líquidos al día: agua, café, té, jugos y bebidas saborizadas (preferiblemente bajas o sin azúcar).
- Comer a horas: Entre 12 y las 2 de la tarde debe almorzar, mientras las meriendas son aconsejable tomarlas a las 10 a.m. Recuerda que es importante estarse alimentando y no pasar más de cuatro horas sin comer algo.
- Organice sus tiempos: Deja de trabajar tanto y dedica, al menos, 30 minutos para almorzar sin ningún tipo distracción y disfrutando los alimentos.
- Visualiza: Imaginar era algo bastante sencillo de niño, pero no significa que de adulto sea algo que deba olvidar. Por eso, cierra los ojos, piensa en ese maravilloso lugar en el que quieres ir a pasar tus vacaciones e imagínete el escenario. Concéntrate, siente la energía del lugar y transpórtate. Esto será muy bueno para liberar el estrés.
- Escucha música: Tómate un momento para escuchar música instrumental, suave, lenta que no tenga voz o cantante. Otra opción, si lo prefieres es disfrutar del sonido ambiente. Salga a un campo abierto, natural, recuéstate en el pasto o siéntate, como te sientas más cómodo: escucha los pajaritos, el aire y hasta el sonido del agua, si puedes. Este es un buen plan que logrará hacerte sentir más relajado.
- El “vaciado mental”: Aunque hay personas que aseguran que en ningún momento se puede tener la mente en blanco, el ejercicio de intentarlo puede ser enriquecedor y muy relajante. Así, cierra los ojos e intenta no pensar. Sumérgete en el vacío, en la nada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario