Es común intentar enfriar una quemadura de piel, sin embargo no es lo más recomendable
Suele suceder en la cocina, en medio del ajetreo de los preparativos de una comida. Un descuido y ¡uno se quemó!
Si la quemadura afecta una superficie grande, es importante no aplicar frío, sobre todo si la zona afectada tiene el tamaño de una palma de la mano.
Cuando uno se quema y aplica frío, corre el riesgo de que caiga la temperatura de todo el cuerpo.
Además, es importante quitarse de inmediato la ropa que tenga sobre la piel quemada, porque las telas retienen el calor y hacen que la quemadura adquiera rápidamente mayores proporciones.
En cambio, si sólo se quemó los dedos, puede ponerlos bajo el agua fría, pero nunca colocarles un hielo. Si tiene una herida abierta, aplique algún producto antiséptico para evitar infecciones.
Fuente: Diario Las Américas

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