Se extraen de flores, hojas y frutos para hidratar la piel o hacer un relajante masaje
Tres en uno. Así son los aceites para el cuerpo y los beneficios que aportan: hidratan, relajan y revitalizan.
Ya sea para un masaje, un tratamiento facial o para reemplazar la crema diaria, los aceites mantienen la piel hidratada y suave.
“Estos forman una barrera en la piel para mantenerla hidratada; no logran penetrar tanto en ella. Hay aceites con propiedades o ingredientes que les permiten cumplir mejor esta función, como el argán. Otros que hidratan parcialmente, como el de almendras, es mejor usarlo en un puntos específicos como en el caso de las uñas quebradizas”, afirma Aída Rojas, dermatóloga del Centro Dermatológico Federico Lleras Acosta.
“En todo caso hay que usarlos con precaución porque pueden generar alergias o producir eczemas, incluso si se trata de plantas inocuas como la manzanilla”, agrega la médica. En estos casos es mejor suspender su aplicación y dependiendo de la severidad de la lesión, consultar al dermatólogo. Los aceites vegetales proceden principalmente de las plantas y de algunos animales. No son lo mismo que los aceites minerales o los aceites esenciales. “Estos últimos son la esencia pura del extracto de una flor o de una planta. Son un elixir de bienestar, aportan tranquilidad y equilibrio y gracias a su aroma y sus propiedades purifican e hidratan la piel. Estos dieron origen a la aromaterapia: la esencia de limón es energética, la de rosa alegra el corazón, las de azahar y lavanda son relajantes”, explica la española Maxi Gutiérrez, creadora de los productos La Botica.
Los aceites vegetales no son tan aromáticos. “Estos se pueden combinar en una preparación y agregarles aceites esenciales para resaltar un aroma, o usar en aromaterapia con el masaje”, dice Johana Sanint, creadora de Loto de Sur.
Otra finalidad de los aceites es hacer masajes relajantes con ellos, otros de sus beneficios pues revitalizan y estimulan distintas partes del cuerpo.También se pueden usar a diario o en preparaciones espaciales para la piel de la cara que es más delicada.
Hay que resaltar que cada aceite tiene sus propiedades adicionales: por ejemplo, el de jojoba ayuda en pieles grasas, el de caléndula para pieles sensibles, o el de rosa mosqueta para pieles acnéicas.
En general, los aceites protegen, hidratan y aportan flexibilidad y luminosidad a la piel. Tienen efecto rejuvenecedor, en la medida que suavizan líneas de expresión.
Fíjese a la hora de comprar
A la hora de elegir un aceite, lo primero es tener claro para qué lo quiere usar. Luego, aconseja Johana Sanint, de Loto del sur, hay que cerciorarse de que sea un aceite vegetal y no mineral. Puede estar combinado con otros o tener aceites esenciales, que ayudan si además se quiere un efecto de aromaterapia.
“Tengan en cuenta que en el listado de ingredientes, que viene con los nombres científicos, las primeras líneas son para aquellos que tienen mayor concentración en ese producto”, agrega Sanint.
Hidratar es su mayor beneficio
La dermatóloga del Centro Dermatológico Federico Lleras Acosta, Aída Rojas, explica que los aceites son productos extraídos de las plantas y como tal no son grasosos. Es en la fabricación de productos dermatológicos y cosméticos donde adquieren esta consistencia “para estabilizarlos y hacerlos más duraderos”.
Según la doctora, la función principal de los aceites para el cuerpo es hidratar “y mantener la piel hidratada (o el pelo) hace que esta se vea más joven, aunque no necesariamente quita las arrugas”.
Rojas enfatiza que los aceites no son recomendables para pieles con acné “porque empeora las lesiones y aumenta las espinillas en cara, pecho y espalda”.
En cambio en pieles normales se puede usar en todo el cuerpo. “Para la cara es mejor usar geles o sueros”, puntualiza.
Argán, cacay, coco y otros frutos
La mayoría de aceites para el cuerpo se extraen de frutos, semillas y flores. Se usan desde la antigüedad, aunque hay algunos que actualmente están más de moda por sus propiedades o por su composición.
Argán: Fruto del tamaño de una nuez de un árbol de Marruecos. Es recogido, no arrancado, por las mujeres de la comunidad y de él se usan las semillas que están dentro del fruto.
“Tiene una alta concentración en ácidos grasos Omega 6, por lo que es un gran protector cutáneo y del cabello. Da elasticidad y suavidad”, comenta la española Maxi Gutiérrez, creadora de los productos La Botica.
Cacay: Nuez que crece en los Llanos Orientales y en el Amazonas colombiano. “Es un aceite que se acaba de desarrollar, que tiene tres veces más retinol que otros aceites vegetales. Es muy bueno para la cara”, dice Johana Sanint, de Loto del Sur.
Rosa mosqueta: Es esencial para la regeneración celular (cicatrices, estrías, quemaduras y envejecimiento prematuro), pues son ricos en Omega 3 y 6.
Coco: Ideal para pieles secas y descamadas, se pueden hacer mascarillas con él. También hidrata el cabello.
Fuente: El Tiempo

No hay comentarios:
Publicar un comentario