Trabajar para una pequeña o mediana empresa que comienza su andadura te puede aportar grandes experiencias, algunas únicas que te servirán para futuros proyectos laborales. No menosprecies la ilusión y las ganas que sirven como cimientos para estas "startup". A continuación una lista de conocimientos que te aportará este tipo de proyecto.
Tomarás una mayor cantidad de decisiones: el brainstorming es algo muy común en las reuniones de las startup, ya que aún no se han sentado las bases de la organización y para ello escucharán abiertos tus propuestas. Es sin duda el momento en el que alguien emprendedor y con imaginación puede destacar.
Trabajarás "por amor al arte": esto es a causa de la gratificación que te puede aportar ver cómo tus ideas y proyectos salen adelante. Al sentirte una pieza importante del engranaje empresarial verás cómo tu horario es flexible y sacarás tiempo para dedicarle a ese proyecto que con ilusión quieres perfeccionar. Jornada intensas pero que valdrán la pena.
Podrás poner en práctica ideas que siempre quisiste: tu imaginación será tu mejor arma. Piensa que todos estáis –casi- igual en la jerarquía, así que no temas exponer lo que siempre soñaste hacer. Si es una buena idea –y vende- encontrará su espacio.
Te hará un profesional versátil: pensarás que no, pero puedes adaptarte a distintas tareas más fácil de lo que crees. Así lo demostrarás en una startup donde harás las veces de transportista o tesorero.
Sabrás lo que es una responsabilidad de verdad, porque sabrás lo que es tener pérdidas en tu bolsillo. Nadie podrá salvar el negocio excepto el ingenio, y eso hará que te comprometas por la causa. Y si te llena, tranquilo, no te resultará ningún incordio.
Fuente: http://www.forbes.es/
