Utilidad. Esa es la palabra con la que hoy los usuarios de la tecnología están explorando la búsqueda de nuevas aplicaciones para potenciar el uso de sus equipos, tanto los de escritorio como los cada vez más crecientes móviles (teléfonos inteligentes o tabletas).
Así lo considera Pablo Francisco Arrieta, un arquitecto y diseñador que desde hace mucho rato se dejó convencer por los aparatos y sus utilidades y hoy es uno de los más fervientes apóstoles de las bondades que brindan para la vida diaria.
"Lo que ha pasado con las aplicaciones es que el momento en el que la gente las bajaba para poder ver que hacía con eso, ya pasó", señala. Y agrega que "ahora la gente necesita herramientas para mejorar algo en su vida, que yo le pueda dar una utilidad para algo que requiero".
Su ejemplo es sencillo. Hoy ya es factible, sin hacer una llamada, poder solicitar un taxi, solo con dar clic en alguna de las aplicaciones existente para ello. Por esa sola utilidad, dice, muchas personas migran al uso de la tecnología móvil.
Productividad gana terreno
En ese contexto, añade este experto que es consultor de Apple en América Latina, uno de los temas que más buscan los usuarios de estos equipos, son herramientas para la productividad, especialmente para los asuntos del aporte que puede hacer la tecnología a la educación.
Explica que en un principio las herramientas y aplicaciones orientadas en este campo que se podían encontrar para un entorno móvil, eran un poco "caricaturescas", frente a las que se guardaban en el escritorio de los equipos tradicionales.
"Pero ya hoy se puede llevar uno su tableta, o su teléfono, y ser igualmente productivo, como si estuviera frente a su computador en la oficina".
No quiere decir esto que los equipos de oficina, los tradicionales computadores, vayan a desaparecer.
"Solo cambiarán los usuarios. Aquellos más poderosos por el tipo, cantidad y calidad de información que manejan y requieren, seguirán usándolos. Serán menos, pero estos equipos no desaparecerán".
No tiene que ser lo último
Y aunque el ritmo de desarrollo tanto en el hardware como en el software es imparable, y la rapidez con la que un equipo o una herramienta o aplicación se actualiza o cambia de versión es cada vez mayor, para Pablo Francisco Arrieta no es necesario entrar en el estrés de tener siempre que seguir la última tendencia o conseguir el último elemento que se lanza en el mercado.
"Uno no tiene que poseer lo último. Lo que debe tener es un muy buen conocimiento de lo que está haciendo con esas herramientas que tiene a la mano".
Fuente: http://www.elcolombiano.com/

