¿Por qué hay que esmerarse al redactar el asunto de tus campañas de email? Entre los diversos factores que afecta a la tasa de apertura de tus campañas de correo, uno de los que más peso tiene es el asunto del email, esa primera frase que el usuario lee (o más bien escanea) antes de abrir el mensaje.
Teniendo en cuenta la cantidad de mensajes que reciben a diario, es normal que nuestros suscriptores hagan una cierta selección antes de decidir cuáles leen. El remitente es tal vez el primer factor que interviene en esta decisión: “¿Quiero leer lo que me cuenta esta marca?”. Y después, está el asunto del mensaje: “Esta marca me interesa, ¿pero necesito leer este mensaje en concreto?”.
Para que el usuario responda “Sí” a esta pregunta, el asunto del correo tiene que estar muy bien redactado.
6 Reglas para redactar asuntos de email atractivos
Sin rodeos. El tiempo es limitado, y la atención también. Por no hablar del espacio disponible para escribir el asunto, unos 50 caracteres. Así que tienes que asegurarte de que el mensaje se entiende a la primera, sin dudas.
Las palabras clave, cuanto más a la izquierda mejor. Los teléfonos inteligentes han cambiado nuestra manera de leer el correo. La pantalla es más pequeña, y es posible que el asunto del mensaje quede cortado. Por eso, las palabras clave o más llamativas deben estar lo más a la izquierda posible, para que se vean bien en todos los dispositivos.
Personalización. La manera más sencilla de personalizar es incluir el nombre en el asunto, pero también puedes incluir referencias geográficas o algún otro detalle que demuestre que conoces al destinatario del asunto.
Huye de las promociones descaradas. Enviar mensajes promocionales está bien, atestar el buzón de correo con palabras como “oferta”, “promoción”, “chollo” o términos escritos en mayúsculas te hace quedar mal.
Añade un toque diferente con los emojis. ¿Sabías que muchos sistemas de correo ya permite incluir emojis en los asuntos? Es una forma de sorprender y diferenciar tus emails. Pero cuidado porque tal vez haya sectores o mensajes donde no sea muy apropiado utilizarlos.
Misterio y urgencia. Usar el misterio y la urgencia es bastante clásico. Se trata de que los lectores quieran saber más, o piensen que si no abre el correo a tiempo se perderán algo muy bueno.
Fuente: Adveischool
