De hecho, según el primer Documento de Consenso sobre Obesidad y Sedentarismo a nivel mundial publicado por la revista Nutrición Hospitalaria, y de acuerdo con los datos de la última Encuesta Nacional de Salud, “cuatro de cada diez personas (41,3%) se declara sedentaria (no realiza actividad física alguna en su tiempo libre)”. Pero este dato se agrava aún más en las mujeres: casi una de cada dos (46,6%), frente a uno de cada tres hombres (35,9%), reconoce no hacer ningún tipo de ejercicio físico.
El porqué del sedentarismo
En los últimos años, se observa un claro incremento de la obesidad y el sedentarismo pero, ¿por qué sucede esto si todos conocemos los beneficios de hacer ejercicio? El Dr. Rafael Urrialde de Andrés, responsable del área de Salud y Nutrición de Coca-Cola Iberia, argumenta que el incremento de la inactividad física “está motivado por los cambios en los hábitos de vida de la población, tanto en los patrones alimentarios como de actividad física, y el descenso en el gasto energético en la vida cotidiana. Vivimos en un entorno que hace que las personas sean inactivas porque, entre otros factores, las nuevas tecnologías contribuyen a que todo resulte más fácil, moverse sea cada vez menos necesario y además las actividades de ocio son cada vez más sedentarias”.
¿La solución?
Según destacó el Dr. Urrialde durante el XIV Seminario de Nutrición “Controversias, Debates y Avances en Nutrición” organizado por la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), “una de las herramientas de salud pública con mayor potencial para poner freno a la epidemia de la obesidad es la prevención mediante la práctica habitual de actividad física, que a su vez, es fundamental para conseguir el equilibrio energético entre las calorías que ingerimos y las que gastamos”.
Para el Dr. Urrialde la solución radica en “fomentar un estilo de vida activo y saludable basado en:
- una dieta variada, moderada y equilibrada
- niveles adecuados de hidratación
- práctica regular de actividad física”.
Estos serían los tres pilares para luchar contra el sobrepeso y el sedentarismo y fomentar así el bienestar entre la población.
Beneficios del deporte
1. Prolonga la vida...
Y está demostrado. Según una investigación realizada con datos provenientes de seis estudios del Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, existe una relación directa de los niveles de actividad física y los años de vida ganados. De hecho, las personas físicamente activas pueden alargar su esperanza de vida entre 3,4 y 4,5 años, dependiendo del nivel de actividad física.
2. Nos hace más sanos...
A nivel fisiológico, la actividad física cuenta con grandes beneficios para:
- La digestión y la regularidad del ritmo intestinal.
- Previene el desarrollo de hipertensión arterial.
- Mejora el perfil lipídico en sangre: reduce triglicéridos y aumenta el colesterol HDL, es decir, el “colesterol bueno”.
- Mantiene la estructura y función de las articulaciones.
- Incrementa la utilización de la grasa corporal y mejora el control de peso.
- Mejora la regulación de la glucemia y disminuye el riesgo de diabetes.
3. Nos hace más felices...
Está demostrado que las personas que practican ejercicio físico con regularidad tienen un mejor estado de ánimo y menores niveles de estrés que las personas sedentarias. Los niveles de ansiedad y depresión se reducen y además, la actividad física ayuda a mejorar la autoestima de las personas. ¿La causa de tantos beneficios? El aumento de la liberación de endorfinas.
Y por si te parecía poco, hacer ejercicio regularmente mejora el rendimiento escolar y la calidad del sueño. ¿A que te entran ganas de salir a correr?
¿Cuánto ejercicio debemos practicar?
Según la OMS, las personas adultas deberían practicar un mínimo de 150 minutos por semana de actividad física aeróbica moderada (como, por ejemplo, caminar deprisa). Si la actividad es vigorosa, deben ser unos 75 minutos semanales a lo que siempre hay que añadir dos días de actividades que nos ayuden a fortalecer nuestros músculos.
Fuente: http://www.cosmohispano.com
