El riesgo es un acompañante permanente para los emprendedores, pues desde el inicio de una aventura empresarial es necesario ser consciente de que cada decisión y cada movimiento que efectúes en el negocio acarrea cierto grado de riesgo y puede acercar el fracaso definitivo para la empresa.
Algunos empresarios creen que la mejor forma de lograr que eso no suceda es “nunca tomar riesgos”, pero una decisión de este tipo aunque aleja los riesgos también cierra la puerta de las posibilidades de crecimiento que trae un negocio de gran volumen, el lanzamiento de un producto o una promoción muy atrevida.
Por ello, la única forma de crecer el negocio es asumir riesgos de forma inteligente, no tomar a la ligera las consecuencias y tomar decisiones certeras. Para ayudarte a lograrlo te invitamos a tomar en cuenta estos consejos:
Distingue los tipos de riesgo: separa las decisiones que tomas muy de vez en cuando referentes a una inversión o crear nuevos productos (una vez al año, o menos) de las decisiones diarias como aceptar un nuevo proveedor o seleccionar prospectos de clientes para visitar pues implican procesos diferentes de pensamiento para tomar decisiones al respecto.
No dejes de experimentar: recuerda que la única forma de mantenerte siendo competitivo es cambiar y actualizarte de forma constante, por ello cuando encuentres una forma nueva de tomar decisiones, productos para vender e incluso una forma de renovar la identidad de la compañía no dudes en hacer pruebas y experimentar, pues eso podría diferenciarte de la competencia en el futuro.
Olvídate de decir “no”: si después de analizar la información que tienes a la mano para tomar decisiones, no observas una pérdida económica que pueda poner en peligro a la empresa y la única razón para negarte a una oportunidad es el temor a que el negocio no resulte, debes aprender a decir que sí. Una buena práctica es tener tres “comodines” que puedes usar a lo largo de un año para decir que no a una propuesta y una vez terminados no podrás negarte a nuevas propuestas.
Infórmate: si bien no puedes predecir los resultados de alguna decisión, puedes prevenirte estudiando constantemente las condiciones de otras empresas de la industria en la que te desarrollas y las condiciones generales de la misma, así siempre tendrás información necesaria para tomar buenas decisiones o calcular el riesgo acertadamente.
Fuente; Yo soy pyme




