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Cómo hablar sobre tus debilidades en una entrevista de trabajo

El estar preparado para dar una buena respuesta cuando te preguntan sobre tus debilidades es fundamental, ya que de lo contrario podrás revelar algo que no querías o que esté fuera de contexto

Cuando en una entrevista de trabajo el reclutador te pregunta sobre tu mayor debilidad, no está buscando que la respuesta sea que no tienes ninguna. Todas las personas tenemos defectos y virtudes tanto a nivel personal como profesional; pero saber lidiar con los puntos negativos es una de las claves que te llevarán al éxito. Conoce qué debes responder en una entrevista laboral cuando te preguntan sobre tus debilidades.

Los especialistas aseguran que una de las preguntas que a los candidatos a un puesto más les cuesta responder es aquella en que se les pide que hablen sobre sus debilidades. Y no se trata de que exista una respuesta correcta, sino de una pregunta que hacen los entrevistadores porque les permite conocer mucho acerca de tu carácter.

Si aseguras que no tienes debilidades tendrás altos porcentajes de quedar descartado para el puesto. Los entrevistadores quieren conocer cómo enfrentaste tus obstáculos en el pasado y cómo pudiste lidiar con ellos, no pretenden que seas un superhéroe. Porque además, incluso hasta los superhéroes tienen debilidades. Contestar que no tienes debilidades, además, te hará ver demasiado vanidoso.

El primer paso es conocer a la perfección tus debilidades. Si sabes cuáles son tus puntos negativos, darás una respuesta honesta. Pero no alcanza nada más con mencionar la debilidad, sino que también tienes que tener la solución a como lidias con ella. Por ejemplo, si uno de tus defectos es que eres impuntual, dilo y explica que has adelantado todas las alarmas para llegar a tiempo a los lugares. Es decir, al mencionar tu debilidad también debes explicar las acciones que tomas para corregirlas, a fin de que el resultado sea positivo; además de que no debes explayarte enfocándote demasiado rato en tus puntos débiles.

Evita hablar de las debilidades que no se relacionen con el trabajo o de los aspectos que no has podido solucionar en tu vida personal. Es muy importante que seas prudente con estos temas, ya que puedes causar una imagen negativa y distorsionada acerca de ti. Además, no es lo que los entrevistadores están buscando saber.

Otro de los puntos importantes a tener en cuenta es la relevancia de la debilidad en cuanto al trabajo que estás pretendiendo. Por ejemplo, si estás en una entrevista de trabajo para conseguir un cargo de vendedor, decir que te cuesta el relacionamiento con las personas te llevará al fracaso. Trata de que las debilidades que menciones (no más de tres) no se relacionen con la tarea que vas a desempeñar. Puedes decir por ejemplo, “no soy bueno con las finanzas” si buscas un trabajo que esté más bien relacionado a áreas creativas, pero no si buscas entrar al departamento contable de una empresa.

Trata también de no caer en ejemplos forzados que los entrevistadores escuchan todo el tiempo, como por ejemplo “soy demasiado perfeccionista y no puedo parar de trabajar”, a menos que de verdad esa sea tu debilidad; situación que sería bueno acompañes con una explicación acerca de cómo has aprendido a relajarte. Como ya mencionamos, la clave es que menciones cómo has logrado transformar tu debilidad en una fortaleza, o por lo menos como has aprendido a lidiar con ella para que no afecte tu trabajo. Recuerda que la perfección no existe, y que lo que distingue a los exitosos de los que no lo son es la manera en que han enfrentado y resuelto sus problemas.
Fuente: Universia Andorra

¿De qué color vestir para una entrevista de trabajo?

Los tonos de tu vestimenta influyen en la imagen que proyectes ante el reclutador; además los expertos sugieren cuidar los accesorios como zapatos, corbata o bolso.

La imagen que el candidato a un puesto proyecta al reclutador puede ser determinante. No se trata de usar ropa de diseñador, sino de escoger los accesorios y los tonos de la vestimenta que ayudarán a fortalecer el mensaje que se desea transmitir.

Según una encuesta conducida por la portal Careerbuilder.com en Estados Unidos entre más de 2,000 reclutadores de diferentes empresas y sectores, el azul y el negro son los colores más recomendados, con 23% y 15% de las preferencias, respectivamente. Mientras que el naranja fue el color más denostado por vincularlo con personas poco profesionales.

Psicólogos y especialistas en imagen pública explicaron que los tonos de la ropa influyen en la percepción de las personas, a partir de estos procesan de manera diferente la información y emociones, dijo la directora general del portal Trabajando.com, Margarita Chico.

“Mi primera pregunta cuando llega un cliente a la consultoría es ¿qué quieres comunicar? En base a ello se arma todo el guardarropa”, dijo la especialista en imagen pública y personal shopper Mónica Bravo.

El azul marino, dice Bravo, es el tono idóneo para las entrevistas de trabajo en general. Combinado con blanco, proyectan confianza y tranquilidad a la vez.

Los colores y su efecto según los expertos en reclutamiento e imagen pública:

Gris: habla de una persona con pensamiento más lógico y analítico. 

Blanco: este color transmite honestidad y optimismo. Se presume que son personas organizadas.

Violeta: su color expresa equilibrio emocional, sin embargo su exceso te hará ver cansado y desorientado.

Amarillo: su uso con prudencia, denota una persona inteligente e innovadora. Cuidado, que el exceso de este color, puede cansar la vista del entrevistador.

Azul: expresa una personalidad auténtica, serena, fiel, sincera y responsable. Además, este color manifiesta gran capacidad de trabajo en equipo.

Negro: te muestra ver como una persona reservada y tranquila, pero al mismo tiempo elegante. Este color transmite gran capacidad de liderazgo.

Rosa: ternura, usualmente relacionado con lo femenino. Se recomienda para trabajos en hospitales y cuando se necesita proyectar una imagen tierna.

Rojo: apasionado, arrojado, creativo.

Contrastar tonos neutros como el gris, azul marino, negro o café con tonos brillantes como el blanco, rojo o amarillo, de preferencia en el área de la blusa o camisa, dará luz al rostro, advirtió Chico.

Bravo recomendó ser cuidadosos con los tonos naranja, rojo y amarillo y dejarlos sólo para entrevistas de trabajo relacionadas a puestos creativos, como publicistas, marketing o similares.

Los 3 accesorios en los que vale la pena invertir

Pero no todo está en el color. Los detalles del atuendo dicen mucho de las personas. De acuerdo con Mónica Bravo son tres los artículos que más dicen de un candidato y, por tanto, en ellos hay que poner particular atención.

Para los hombres son: el reloj, los zapatos y la pluma. Mientras que para las mujeres son: los zapatos, la bolsa y los aretes, señaló Bravo.

La experta en asesoría personalizada también dice que los hombres no deben vestir más joyería que la argolla de matrimonio, en caso de estar casados. Mientras que para las mujeres, recalca: “Menos es más”, por ejemplo, aretes pegados al lóbulo o máximo que lleguen a la mitad del cuello.

En cuanto a las bolsas de las mujeres, es preferible que sean medianas y de corte cuadrado. Las “maxibolsas” no lucen tan profesionales y si la mujer no es alta, la hará ver de estatura más corta.

Las zapatillas deben ser cerradas y no tener tacones de más de cinco centímetros. Mientras que el foco en el caso de los hombres se centra en que los zapatos estén muy bien boleados.

“Las personas creen que formar un guardarropa profesional y de buen gusto cuesta miles. La realidad es que se puede hacer maravillas con muy poco, solo sabiendo en qué invertir”, dijo Bravo.

Lucir ansioso en la entrevista puede costarte el trabajo

Es normal que te sientas nervioso en una entrevista de trabajo, pero algunos signos de ansiedad, como hablar demasiado lento, pueden impedirte conseguir el puesto, afirma una nueva investigación.

En general, los resultados indicaron que los entrevistados deben centrarse menos en sus tics nerviosos y más en las impresiones generales que transmiten", indica Amanda Feiler, investigadora de la Universidad de Guelph y coautora del estudio. 

Oportunidad perdida

En el estudio participaron 125 estudiantes de pregrado en una universidad canadiense, a quienes observaron de cerca mientras participaban en simulacros de entrevistas de trabajo y luego calificaron su desempeño.

Los investigadores buscaron signos de ansiedad en los participantes, tales como inquietud, el ajuste de la ropa y evitar su mirada. Ellos también prestaron mucha atención a la forma en que hablaban.

La velocidad a la que los participantes hablaron fue el único comportamiento que ambos, entrevistadores y entrevistados, indicaron como signo de nerviosismo.

Así, entre menos número de palabras por minuto hablaban los participantes, más nervioso se consideraba que estaban, según el estudio publicado en la edición de abril del Journal of Business and Psychology. 

Los empleadores pueden rechazar candidatos potenciales que se ven excesivamente nerviosos, a pesar de que sean capaces de hacer el trabajo, aseguran los investigadores.

Entrevistados ansiosos pueden querer centrarse en la forma asertiva e interpersonal de parecer adecuados para los entrevistadores," añade Feiler.

De esta manera no tendrían la oportunidad de mostrar sus verdaderas habilidades y al final el resultado sería el fracaso.

Millenials: 6 consejos para entrevistas de trabajo

Los reclutadores suelen tener prejuicios al entrevistar a un miembro de la generación del milenio; limpiar tus redes sociales y conocer la empresa te pueden ayudar a enfrentar estos clichés.

Muchos millennials se encuentran en un círculo vicioso: No pueden conseguir un trabajo porque no tienen suficiente experiencia laboral, pero no pueden ganar suficiente experiencia laboral si no consiguen primero un trabajo.

Todas las generaciones han tenido esta queja, pero la denominada generación del milenio tiene una desventaja adicional. Y es que se ha creado ya una imágen de los millennials... y no es buena.

Tienen una reputación de tener la autoestima por las nubes,una aversión al trabajo duro, y padres que les dieron demasiado y les exigieron muy poco. (Si buscas en Google la frase "millennials en el trabajo" verás lo que quiero decir.)

Justo o no (yo creo que es inmerecido), tendrás que superar ese estereotipo con los gerentes de contratación. Cualquier persona entre los 18 y los 35 años que acuda a una entrevista de trabajo debe seguir estas 6 reglas:

1. Sé consciente del estereotipo y pon especial cuidado en no reforzarlo.

Para empezar, no empieces cada frase con la palabra “Yo”. Un ejecutivo de marketing que conozco ha entrevistado a miles de millennials y ha contratado a decenas. Sus compañeros de oficina juegan a apostar cuántas veces un entrevistado utilizará la palabra "yo".

2. No comiences la entrevista preguntando qué tan rápido ascenderás a un puesto gerencial.

Es bueno ser ambicioso, pero primero tienes que demostrar que vales. Los encargados de contratación quieren saber lo que TÚ puedes hacer por ELLOS, no lo que ELLOS pueden hacer por TI desde el primer día.

3. Limpia tu perfil social

Borra las selfies bochornosas, la generación X no tenía cinco años de fotos de fiestas y opiniones políticas que los jefes potenciales pueden ver en Twitter, Instagram o Facebook. Abre una cuenta en LinkedIn y asegúrate de sonar y lucir profesional. Googléate para ver los resultados. Tu posible nuevo jefe lo hará.

4. Asegúrate de no tener adeudos

Pues, ¿adivina qué? Muchos empleadores revisan tu historial crediticio, especialmente para los trabajos que tienen una responsabilidad financiera. También comprueban si estás empezando tu vida con hábitos de endeudamiento cuestionables.

5. No uses jerga empresarial

Palabras como "facilitar", "trabajar en equipo" y "transición" son para las personas con más experiencia que pueden dar ejemplos de trabajos donde han hecho estas cosas. De lo contrario, son palabras vacías. En su lugar, encuentra una manera para mostrar tu integridad, ética de trabajo y profesionalismo, las cualidades que más valoran los empleadores hoy. Si no te graduaste con un promedio de diez, vende tus "habilidades sociales,”, las llamadas soft skills. Ken Langone, el multimillonario fundador de Home Depot, lo dijo mejor: "El mundo está dirigido por estudiantes de siete".

6. Conoce la empresa

Tal vez ya egresaste, pero todavía tienes mucha tarea por delante: Investiga más allá de la sección "About Us" en su página web. Lee todo lo que puedas sobre la compañía. Investiga quiénes son sus principales competidores. Y lo más importante, indaga si conoces a alguien allí que pueda ayudarte a destacar en la entrevista y avalar tu ética de trabajo.