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Trucos para beber más agua

Lo has escuchado millones de veces, en multitud de sitios y de la boca de diferentes personas: es muy importante beber agua. Y, así es. Tanto para tu organismo, como para tu piel o tu pelo, mantenerte hidratado por dentro es esencial para el buen funcionamiento del cuerpo y para la salud, lo que a su vez, se refleja por fuera.

Pero, sabemos que no para todos es algo sencillo. Excusas hay de todo tipo, desde que el agua resulta aburrida hasta que simplemente, se nos olvida. Por eso, para facilitarte esta tarea que parece sencilla pero, que nos puede traer de cabeza, te vamos a dar algunos sencillos trucos.

1. Lo más fácil para beber agua habitualmente es, tenerla a mano. Lleva siempre una botella de agua en el bolso y ten a mano un vaso de agua en la mesa de trabajo o mientras estás por casa. Si lo ves te acordarás y te será mucho más sencillo ir bebiendo más a lo largo del día.

2. El los últimos meses se han puesto muy de moda las aguas afrutadas y, son la opción perfecta para aquellos a los que el agua les resulta soso. Elige tus frutas o verduras favoritas y mételas en tu vaso de agua. Pasados unos minutos el agua habrá cogido su sabor y saciará a tu paladar.
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3. Un buen hábito para ir bebiendo agua y no llegar a sentir la sensación de sed, consiste en que cada vez que vayas al baño, te bebas un vaso de agua. De este modo te mantendrás más hidratado y no esperarás a que tu cuerpo te pida agua.

4. Si eres de los que cuando tiene sed, en vez de agua se bebe un refresco, necesitas una alternativa. Prueba los tés de sabores, hay muchos y muy variados y te los puedes tomar con hielo para refrescarte.

5. Sin duda la mejor forma de empezar y terminar el día es, con un vaso de agua. Haz el esfuerzo y bebe un vaso de agua nada más levantarte y otro justo antes de ir a dormir. Los beneficios de beber agua en ayunas son muchísimos pues, prepara el organismo para comenzar el día y lo recupera de todas las horas que hemos pasado durmiendo sin hidratarnos. De ahí que también sea muy positivo tomar agua antes de dormir. Ya que le estamos dando a nuestro cuerpo reservas de agua para todas esas horas y, nuestros órganos lo agradecerán.

Pon en marcha estos consejos y verás cómo poco a poco se convierten en hábitos que te harán sentir y lucir mejor.

Fuente: Stilo

Descubre por qué nos da sed después de comer

El agua fría es lo mejor para combatirla, aseguran científicos de Universidad de California, en San Francisco

¿Quién no ha disfrutado de un buen plato de comida salada y termina con sed?


Es posible que haya otras bebidas disponibles pero lo mejor para calmarla son unos sorbos de agua fría.

Eso es lo que han estado estudiando unos científicos que observaron la actividad profunda en el cerebro de ratones y que puede explicar esos fenómenos.

Pudieron ver cómo un “circuito de sed” específico fue rápidamente activado por la comida y atenuado al enfriar la boca de los animales.

Ya se conocía que esas mismas células cerebrales estimulaban el beber, como en el caso de la deshidratación que concentra la sangre.

Pero los nuevos descubrimientos describen una respuesta mucho más rápida que predice la demanda futura de agua del cuerpo.

Los investigadores empezaron a buscar este tipo de sistema porque estaban desconcertados por el hecho que la conducta del beber parece regularse muy rápidamente, tanto en humanos como en animales.

Anticipándose a la demanda

“Hay un modelo clásico de la regulación homeostática de la sed, que lleva aplicándose por casi 100 años, y está basado en la sangre”, expresó el principal autor del estudio, Zachary Knight, de la Universidad de California, en San Francisco.

“Existen unas neuronas en el cerebro que generan sed cuando la sangre se vuelve muy salada o el volumen de la sangre se reduce a un nivel muy bajo. Pero muchos aspectos del beber cotidiano no se pueden explicar con ese modelo homeostático porque ocurren muy rápidamente”.

Tomemos, por ejemplo, la sed que se produce cuando consumimos una gran comida salada o el hecho que esa sed se calma casi tan pronto como tomamos un sorbo.

La sed, explicó el doctor Knight, frecuentemente se anticipa a los cambios en el equilibro de los fluidos en nuestro cuerpo en lugar de responder a ellos.

Los resultados de sus experimentos, reportados en la revista especializada Nature, ofrecen la primera explicación de cómo esa anticipación puede ser generada adentro del cerebro.

Para asilar la actividad cerebral que está involucrada, los científicos monitorearon la actividad neuronal en ratones genéticamente modificados. En lo profundo de los cerebros de estos animales, una célula cerebral específica, que está en una región que regula la sed, resplandecía cuando se activaba.

Eso le permitió al equipo usar una fibra óptica para registrar cuán activas estaban esas neuronas, mientras los ratones comían y bebían en varias condiciones experimentales.

Poder frío

Cuando los animales tenían sed, estas células cerebrales (en una región llamada órgano subfornical o SFO) estaban muy activas. Tan pronto como bebían, la actividad se detenía.

De la misma manera, el “circuito de la sed” se encendía cuando los ratones comían. Esto sucedía de una manera mucho más rápida que cualquier cambio en el torrente sanguíneo que pudiera ser detectado y medido.

Parecía que estas neuronas del SFO estaban respondiendo directamente a lo que sucedía en la boca del animal.

“La actividad parece subir y bajar muy rápidamente durante la comida y la bebida, basada en las señales que llegan de la cavidad oral”, señaló el doctor Knight a la BBC.

Tal vez lo más destacable fue el efecto de la temperatura, añadió.

“Los líquidos más fríos inhiben esas neuronas más rápidamente. De hecho, demostramos que con sólo enfriar la boca de un ratón es suficiente para reducir la actividad de estas neuronas de la sed, independientemente del consumo de agua”.

La idea que el sistema de sed esté monitoreando la temperatura de la boca, hasta el punto en que con la aplicación de una barra de metal fría sobre la lengua del ratón pueden iluminar estas neuronas del SFO, tiene mucho sentido para el doctor Knight.

“Si llegas a un hospital y no puedes deglutir, te dan trozos de hielo para chupar y calmar la sed”, explicó.

“La temperatura parece ser una de las señales que captan estas neuronas”.

El doctor Yuki Oka, un neurocientífico del Instituto de Tecnología de California, no participó en esta investigación pero dirigió un estudio anterior de la misma población de neuronas del SFO.

Su equipo descubrió que al estimular artificialmente estas neuronas de la sed los ratones bebían, aunque no tuvieran sed. Un descubrimiento que el doctor Knight y sus colegas replicaron en su trabajo.

El doctor Oka dijo que las nuevas observaciones eran muy interesantes, especialmente porque demostraban cómo una población de células cerebrales combinaban diferentes tipos de información.

“La opinión anterior en este campo es que el sistema monitoreaba el estado interno. Pero estudios recientes, incluyendo este, están demostrando que estas neuronas sensoriales en el cerebro no sólo son sensores, están integrando una plataforma para los estímulos externos y el estado interno”, expresó.

“Este es como un nuevo concepto, que también ha sido descubierto en las neuronas que controlan la alimentación”.

Fuente: Eme de Mujer