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Consejos para superar las ganas de comer

“Tengo ansiedad, necesito comer algo”. ¿Recuerdas haber dicho alguna vez esa frase? Seguramente sí, porque no son pocas las veces en que las personas comen motivados por aspectos emocionales más que por el hambre fisiológica propiamente tal. Es lo que comúnmente se denomina “ganas de comer”.

¿El posible reducir el apetito?

“Bajo ciertas condiciones hay personas que aumentan sus niveles de ingesta, sobrealimentándose”, explica Macarena Ghiardo, psicóloga de Nutramed. El problema, agrega la especialista, es que frecuentemente esas personas caen en una conducta recurrente y repetitiva de restricción alimentaria y sobre-ingesta posterior, lo que recibe el nombre de patrón dietante crónico o comedores emocionales.

En este sentido, la psicóloga señala que para no caer en esa conducta, es fundamental manejar positivamente las emociones y regular de buena manera las “ganas de comer”. A continuación, cinco consejos para lograrlo:

1. No censures tus emociones. Estas no son buenas o malas, salvo cuando por falta de habilidad te hacen daño a ti o a otras personas.

2. Permanece atenta a las señales emocionales, tanto a nivel físico como psicológico. Aprende a estar más en contacto con tu cuerpo y a reconocer las emociones que vas sintiendo.

3.- Investiga cuáles son las situaciones que desencadenan esas ganas de comer, en qué contextos ocurren, por qué crees que reaccionas de cierta manera, etcétera.

4. Ponle nombre a tu ansiedad. Designa de forma concreta los sentimientos y señala las sensaciones que se reflejan en tu cuerpo, en lugar de hacer una descripción general: estoy triste, estoy nervioso, estoy contento, etc.

5.- Descarga el malestar o la ansiedad que te generan las ganas de comer a través de alguna actividad que disfrutes: camina, anda en bicicleta, baila, lee una revista o un libro, tómate un café, conversa con una amiga, etc.


Fuente: eme

¿A dónde va la grasa que perdemos?

La grasa se convierte en energía. Es muy fácil decirlo. Pero esta es sólo una verdad a medias. ¿Qué ocurre realmente con toda esa materia de la que está constituida la grasa que tenemos?

Seguro que en algún momento de tu existencia te has planteado ponerte más en forma; perder algún kilo, convertir la grasa en músculo y tonificar el cuerpo... Son proyectos muy loables, sin duda. Ahora vamos a olvidarnos del final. ¿Sabes qué ocurre en realidad con la grasa? ¿Cuál es el proceso mágico por el que desaparece? ¿O por el que se convierte en músculo? Bueno, la cuestión puede parecer tan obvia que a veces se nos olvida lo curiosa que es la realidad: expulsamos "la grasa" al respirar.

Quemando grasa 

Cuando te hacen repetir el ciclo de Krebs hasta la saciedad, el proceso metabólico de las grasas se vuelve tan obvio que cuesta apreciar lo maravilloso que es el cuerpo humano. Pero antes de seguir con la parafernalia de términos, vamos a repasar un hecho importantísimo: en este universo la materia y energía ni se crea ni se destruye. Sólo se transforma. Con esto en mente volvamos a nuestro cuerpo y miremos ese michelín de más.

Está claro, sobra por completo y queremos que se vaya. Así que comenzamos a cuidar lo que comemos y a hacer ejercicio. Tras un periodo moderado de tiempo (unos tres meses, más o menos) comprobamos que nuestro peso ha bajado unos tres kilos y medio. No está nada mal. ¿Qué ha ocurrido con el michelín? Obviamente no ha podido desaparecer en la nada por lo que decíamos antes. Así que trabajamos con las siguientes hipótesis: 

La grasa se ha ido "por el water" 
La grasa se ha transformado en energía 
La grasa se ha convertido en músculo 

Comencemos con la primera: la respuesta es no. Aunque podemos regular el tránsito intestinal y eliminar una mayor cantidad de grasas ingeridas, su exceso en nuestro cuerpo, desde luego, no se ha ido con la digestión. Sencillamente, esto no funciona así. Así que pasemos a la segunda, que parece la más lógica. La grasa se quema, y como todo lo que se quema y genera calor, en realidad se ha convertido en energía. Pero también estamos (parcialmente) equivocados. Porque si bien es cierto que la materia se puede transformar en energía, por suerte para nosotros no lo hace a lo bruto y de manera neta. La grasa está formada por átomos de carbono, hidrógeno y oxígeno. Si convirtiéramos tres kilos y medios de esta materia en energía pura probablemente no quedaría mucho a nuestro alrededor. Además, necesitaríamos una cantidad exactamente igual de antimateria para poder hacerlo.

Nuestro cuerpo almacena sólo parte de la energía en forma de ATP, la moneda de cambio energética

En vez de eso, nuestro cuerpo almacena parte de la energía en forma de ATP, la moneda de cambio energética. Son como pequeñas unidades de energía que permiten que el cuerpo funcione. Pero insistimos, solo se guarda parte de la energía. ¿Qué ocurre entonces con todos esos átomos de los que hablábamos? ¿Donde están? Ah, sí, nos quedaba la tercera hipótesis: el músculo. Pero también estamos equivocados en parte. ¿Acaso ahora tenemos tres kilos y medio más de músculo? ¡Qué complicado resulta! No desesperemos. La respuesta es mucho más sencilla

Máquina viva

Cuando comemos, nuestro cuerpo digiere las sustancias y las convierte en una sopa de nutrientes y moléculas que son capturadas por las células y transportadas por todo el cuerpo. Parte de todas esas sustancias son grasas y azúcares. Una vez que cada célula tiene su ración, se almacena y se consume según las necesidades. Así, cuando una célula necesita energía rápida (para convertirla en el ATP que hemos nombrado) quema azúcares, grosso modo. Sin embargo, la grasa contiene mucha más energía y, como si fuera un gran tronco que arde lentamente a lo largo de la noche, la célula la usa como combustible general. Cuando hay un exceso de estas sustancias, en comparación con la energía que se necesita para sobrevivir a lo largo del día, la célula lo almacena. El maldito michelín está formado principalmente de esa grasa sobrante.

Respirar no es otra cosa que quemar energía y convertir la grasa en dióxido de carbono y vapor de agua

La caldera que emplea la célula se llama "ciclo de Krebs" (por su descubridor, Hans Adolf Krebs) y es un proceso metabólico que consiste en ir convirtiendo poco a poco las largas cadenas de grasas. ¿Convirtiéndolas en qué? La energía de la grasa se puede encontrar principalmente en los enlaces que unen los átomos de estas moléculas. En el ciclo de Krebs lo que se hace es "cambiar de sitio" esa energía, que pasa de los enlaces de la grasa a la molécula de ATP de la que hablábamos. ¿Y qué ocurre con los átomos a los que antes "enlazaba" esta energía que ahora forma parte del ATP? No tienen más remedio que convertirse en otra cosa. Y esa cosa es dióxido de carbono y agua, justo lo que exhalamos en la respiración.

Y es que sí, el proceso de quemar grasas se conoce como respiración celular y con razón. Porque respirar no es otra cosa que quemar energía y convertir la grasa en dióxido de carbono y vapor de agua que expulsamos por la nariz y la boca. En concreto, y haciendo unos cálculos muy básicos, exhalamos unos setenta kilos de carbono al año en forma de CO2, de media. Por supuesto, esa perdida la compensamos comiendo, o nos quedaríamos en nada. Cuando hacemos deporte, el cuerpo consume más energía, las células queman grasas más rápido y, como consecuencia, respiran más rápido (y nosotros con ellas), expulsando más dióxido de carbono y agua. El resto de energía también se transforma en energía mecánica y, finalmente, calor que se pierde en la atmósfera que nos rodea. Así que podemos decir que la grasa que perdemos cuando hacemos ejercicios se queda en el aire, sin lugar a dudas.


Fuente: Hipertextual

Ejercicios para mejorar tu resistencia

Alrededor de 50.000 personas consiguieron terminar la última maratón de Nueva York, más de 300.000 personas (y subiendo) solicitan participar en la de Tokio, mientras que la que se celebra en Berlín tiene el honor de haber sido el escenario de las cuatro mejores marcas de todos los tiempos en esta durísima especialidad que cubre una distancia de 42 kilómetros y 195 metros. Pero, ¿qué tienen en común estas pruebas que cada día suman más y más participantes? Además del deseo de ponerse a prueba, la importancia de trabajar la resistencia, una de las cualidades atléticas más importantes y que no siempre suele ser valorada ante otras como la fuerza o la potencia. 

Y es que la resistencia es “una de las cualidades físicas básicas y se puede definir como la capacidad del cuerpo para soportar un esfuerzo a una intensidad determinada y durante el mayor tiempo posible”, según explica Luis Manuel Aranguren, técnico en fitness de McFIT España. Sin embargo, hay que tener claro que incluir esta variable dentro de las rutinas de entrenamiento no es una necesidad exclusiva de los maratonianos, ya que es imprescindible para cualquier persona que realice ejercicios aeróbicos, desde la natación, el powerwalking, el fútbol o el running, aunque también existe la fuerza resistencia, imprescindible para actividades como el crossfit o la halterofilia. 

El entrenamiento de resistencia está recomendado para todas las edades y para cualquier estado de forma. Siempre hay que entrenar la resistencia, pero de forma adecuada, adaptada a las necesidades, objetivos y capacidades de la persona que entrena. Y es que no es necesario un estado de forma física óptimo para empezar a entrenar resistencia. 

La resistencia se puede clasificar de varias maneras. Así, por ejemplo, podemos dividirla en función de su intensidad (resistencia máxima, submáxima…) o de si realiza con el oxígeno que necesitan los músculos o no (aeróbica o anaeróbica), etcétera. 

¿Para qué quién está indicado el trabajo de mejora de la resistencia? 

Debido a la larga lista de beneficios que tiene entrenar específicamente la resistencia, entre los que se encuentran mejorar el sistema cardiovascular o quemar grasa corporal, trabajar específicamente la resistencia está indicado para todas las personas, sea cual sea su edad y condición física. 

No obstante, Luis Manuel Aranguren, técnico en fitness de McFIT España, insiste en que “lo que hay que tener en cuenta es que el entrenamiento siempre tiene que estar adaptado a la forma física del sujeto, a su objetivo y a sus particularidades”. Además, el experto subraya que si existiesen lesiones o patologías previas, se tendría que adaptar aún más el tipo de entrenamiento, además de acudir con anterioridad a un médico especialista que valore mediante un electrocardiograma en reposo y una prueba de esfuerzo hasta dónde puede el paciente ponerse a prueba. 

Otro punto que hay que tener en cuenta a la hora de preparar el entrenamiento de resistencia es el tipo de práctica deportiva que se realiza y cuál es el objetivo. Evidentemente, no es lo mismo una persona que sale a caminar por un parque cercano que otra que se prepara para carreras de fondo o medio fondo, que casi todos los fines de semana se celebran en muchas ciudades y congregan a miles de runners. 

El tipo de disciplina también marca diferencias a la hora de entrenar la resistencia, como explica el experto de McFIT España: “Prácticamente todos los deportes necesitan de la resistencia para su desarrollo. Pero es evidente que el tipo de resistencia que necesita un halterófilo no es igual que el que necesita un maratoniano, ya que un halterófilo realiza un esfuerzo corto de muy alta intensidad y después tiene descansos muy largos, pero un maratoniano realiza esfuerzos de menos intensidad pero durante mucho tiempo”. 

Por su parte, “un jugador de baloncesto realiza muchos esfuerzos explosivos seguidos durante el partido, con recuperaciones muy cortas, por lo que necesitará recuperar muy rápido entre esfuerzos para volver a realizar otro esfuerzo al 100%, pero un corredor de fondo realiza un esfuerzo mucho más continuado y sin descanso, por lo que necesitará mayoritariamente de otro tipo de resistencia”, continúa Luis Manuel Aranguren.

Fuente: Web Consultas

Trucos para beber más agua

Lo has escuchado millones de veces, en multitud de sitios y de la boca de diferentes personas: es muy importante beber agua. Y, así es. Tanto para tu organismo, como para tu piel o tu pelo, mantenerte hidratado por dentro es esencial para el buen funcionamiento del cuerpo y para la salud, lo que a su vez, se refleja por fuera.

Pero, sabemos que no para todos es algo sencillo. Excusas hay de todo tipo, desde que el agua resulta aburrida hasta que simplemente, se nos olvida. Por eso, para facilitarte esta tarea que parece sencilla pero, que nos puede traer de cabeza, te vamos a dar algunos sencillos trucos.

1. Lo más fácil para beber agua habitualmente es, tenerla a mano. Lleva siempre una botella de agua en el bolso y ten a mano un vaso de agua en la mesa de trabajo o mientras estás por casa. Si lo ves te acordarás y te será mucho más sencillo ir bebiendo más a lo largo del día.

2. El los últimos meses se han puesto muy de moda las aguas afrutadas y, son la opción perfecta para aquellos a los que el agua les resulta soso. Elige tus frutas o verduras favoritas y mételas en tu vaso de agua. Pasados unos minutos el agua habrá cogido su sabor y saciará a tu paladar.
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3. Un buen hábito para ir bebiendo agua y no llegar a sentir la sensación de sed, consiste en que cada vez que vayas al baño, te bebas un vaso de agua. De este modo te mantendrás más hidratado y no esperarás a que tu cuerpo te pida agua.

4. Si eres de los que cuando tiene sed, en vez de agua se bebe un refresco, necesitas una alternativa. Prueba los tés de sabores, hay muchos y muy variados y te los puedes tomar con hielo para refrescarte.

5. Sin duda la mejor forma de empezar y terminar el día es, con un vaso de agua. Haz el esfuerzo y bebe un vaso de agua nada más levantarte y otro justo antes de ir a dormir. Los beneficios de beber agua en ayunas son muchísimos pues, prepara el organismo para comenzar el día y lo recupera de todas las horas que hemos pasado durmiendo sin hidratarnos. De ahí que también sea muy positivo tomar agua antes de dormir. Ya que le estamos dando a nuestro cuerpo reservas de agua para todas esas horas y, nuestros órganos lo agradecerán.

Pon en marcha estos consejos y verás cómo poco a poco se convierten en hábitos que te harán sentir y lucir mejor.

Fuente: Stilo

Qué significa estar en forma y cómo saber si lo estás

El ejercicio es milagroso, según dicen las autoridades sanitarias de muchos países para resaltar las bondades de estar activo físicamente.

Puede reducir el riesgo de sufrir problemas en el corazón, diabetes tipo 2 y cáncer en un 50%, además de disminuir la posibilidad de una muerte prematura en un 30%.

Pero si bien una persona puede mejorar considerablemente su salud al hacer el mínimo de ejercicio que recomienda, por ejemplo, el Sevicio de Salud de Reino Unido (NHS, por sus siglas en inglés), que sigue la directriz de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de 10.000 pasos al día o 150 minutos de actividad a la semana, eso no quiere decir que esté "en forma".

O por lo menos no en los términos que se consideran en el mundo del fitness.

"Ser una persona saludable y estar en forma no son sinónimos, pero se relacionan de forma muy importante", le dijo a BBC Mundo Juan Francisco Marco, profesor del centro de ciencia deportiva, entrenamiento y fitness Alto Rendimiento, en España.

"El error es definir el estado de forma de una persona en base a unas marcas mínimas o un determinado aspecto físico. Primero debería prevalecer lo que llamamos un estado de forma cualitativo antes de hablar del cuantitativo".

Más calidad que cantidad

El preparador físico español explicó que desde el punto de vista cualitativo se considera que "una persona goza de un estado de forma bueno cuando se somete a un chequeó médico y le sale todo bien, lleva una alimentación adecuada, psicológicamente es estable y hace una práctica deportiva regular a nivel recreativo y lo disfruta".

Bajo esta definición lo más importante es el bienestar general de la persona, como que tenga una buena función fisiológica, que trabaje correctamente el sistema cardiovascular, el sistema respiratorio, el sistema digestivo, el aparato locomotor, las articulaciones, los huesos, los músculos y el metabolismo.

A esto hay que agregarle que tenga un buen estado psicológico y emocional, y que goce de una condición física que le permita disfrutar de una actividad recreativa, como un partido de fútbol o un paseo en bicicleta, sin que suponga un demasiado esfuerzo.

El cuantitativo, en cambio, se refiere a algo más tangible, a una condición física que se valora en base a unas medidas estándar que determinan el grado de forma en el que esta una persona.

"Son medidas que pueden ir desde qué porcentaje de grasa tiene el cuerpo hasta cuántas flexiones puede hacer una persona", aclaró Marco, quien agregó que "aquí estaríamos hablando más de un estado de forma físico".

¿Estás en forma?

Según el Departamento de Salud y Servicios Sociales de Estados Unidos (HHS, por sus siglas en inglés) esto vendría a ser "la habilidad de poder realizar una actividad física a diario de manera vigorosa y atenta sin sufrir una excesiva fatiga".

El HHS establece que el estado de forma físico incluye un número de componentes que consisten en la resistencia cardiorrespiratoria (potencia aeróbica), resistencia y fuerza de los músculos esqueléticos, flexibilidad, balance, velocidad del movimiento de reacción y composición corporal.

Juan Francisco Marco compartió con BBC Mundo los parámetros con los que establecen cuando una persona está en un buen estado de forma en el Centro de Alto Rendimiento.

- A nivel cardiorrespiratorio, que es el volumen de oxígeno máximo VO2, -la cantidad de oxígeno que nuestro organismo puede absorber, transportar y utilizar en un momento dado durante el ejercicio-, un hombre debería tener como mínimo 40 mililitros por minuto por kilo de masa corporal, mientras que una mujer un mínimo de 35ml. 

- A nivel de porcentaje de grasa corporal un hombre tendría que estar por debajo de un 17% y una mujer un 24%. 

-En cuanto a flexiones la mujer debería ser capaz de llegar a 20 y el hombre a 30. 

- En dominadas o barra, que es uno de los más difíciles entre los ejercicios con autocarga, serían un mínimo de dos para la mujer y seis para un hombre. 

- A nivel de potencia del tren inferior se mide con un salto longitudinal, con los pies juntos y desde punto muerto. Aquí la mujer debería poder alcanzar los 175 centímetros y el hombre los 250. 

- En el famoso test de Cooper, que se trata de intentar cubrir la mayor distancia posible en 12 minutos, una mujer debería recorrer 1.900 metros y un hombre 2.200. 

- En cuanto a la flexibilidad, la persona debería ser capaz de tocarse los dedos de los pies sin mover las rodillas.

Cabe recordar que son promedios establecidos en base a estadísticas y que pueden ir variando de persona en persona.

Por eso un buen estado de forma físico no siempre garantiza una buena salud, porque también hay que tomar en cuenta otras muchas variables como una alimentación equilibrada y un descanso adecuado. 

Al fin de cuentas "estar en forma" no se trata de una simple ecuación de enumerar las actividades físicas que puedes realizar o por cuánto tiempo, sino de un conjunto que engloba aspectos generales de la vida de una persona.

Fuente: BBC

Cómo saber si estoy preparado para una maratón

Correr es uno de los deportes más sanos y fáciles de realizar, con muchos beneficios a la salud de quien lo practica. Pero, al margen de una simple actividad para mantenernos saludables, también hay quienes desean ir un poco más allá y participar de una maratón, lo cual es todo un desafío que lleva a tu cuerpo a exigirse hasta el límite. Recordemos que una maratón se compone de una distancia aproximada a los 42 kilómetros (conocida también como 42K), y si pretendes ser partícipe de este evento, hay una serie de cosas que debes tener en cuenta antes de tomar esta decisión.

¿Qué necesito para correr en una maratón?

Una maratón no es algo a lo que simplemente nos presentemos el día que comienzan a aceptarse inscripciones, sino que requiere de un largo periodo de entrenamiento previo,además de que quien emprenda este desafío debe platearse algunas preguntas, como por ejemplo:

- ¿Estoy en buenas condiciones de salud?, esta pregunta es fundamental, además de que es aconsejable realizar un estricto control médico para determinar si tu cuerpo está apto para soportar esfuerzo que conlleva esta carrera, siendo en los últimos años, los resultados del control médico un requisito para realizar la inscripción al evento. Tu corazón y articulaciones deben estar fuertes para correr 42 kilómetros sin riesgos.

- ¿Estoy realizando la dieta adecuada?, es buena idea consultar con un especialista en nutrición desde el momento que empiezas con los entrenamientos (recomendadas unas 20 semanas antes de la maratón), de esta forma tendrás una alimentación balanceada y que además cubra todos los requerimientos energéticos y los desgastes excesivos que afecten tu metabolismo. En nuestro artículo cómo alimentarse para correr un maratón te damos claves para que descubras el modo adecuado de hacerlo.

- ¿Mi estado físico es el adecuado?, si no lo es, puedes sufrir de varias lesiones al correr forzando tu cuerpo, Realizar un acondicionamiento físico es de vital importancia para proteger tu salud, por eso se aconseja además de entrenar corriendo, realizar una visita al menos un par de veces a la semana al gimnasio, ayudando de esta forma a tonificar varias partes especificas del cuerpo y así soportar las exigencias.

- ¿Tengo la indumentaria deportiva adecuada?, esta no es una pregunta menor, es importante elegir el calzado adecuado, aquel que se ajuste a las características de tu pisada, además de ser capaz de absorber los impactos al correr. En nuestro artículo cómo elegir los zapatos correr te damos claves para que lo consigas con éxito. Ir vestido cómodo es fundamental para desempeñarte apropiadamente, procura usar camisetas técnicas, las cuales están hechas con poliéster y son mucho más transpirables además de ligeras. Puedes elegir usar pantalones cortos o largos según el clima, pero actualmente se ha vuelto muy popular el uso de mallas, ya que son mucho más cómodas.

Asegúrate de que el entrenamiento sea el adecuado

La exigencia de una maratón es algo serio, y a veces pensamos estamos listos porque hemos optado por un entrenamiento y vemos que hemos hecho avances, pero si el entrenamiento no es el más apropiado lo más seguro es que no seas capaz de pasar la meta del recorrido. Te aconsejamos asesorarte con un especialista deportivo que cuente con experiencia en este tipo de eventos quien te podrá guiar con éxito.

Es importante alcanzar un equilibro en cuanto a la calidad y la cantidad de entrenamientoque realizas, puedes correr mucho y pensar que estás preparado, pero tal vez esa cantidad de entrenamiento no cuente con la calidad que realmente necesitas para que tu cuerpo este verdaderamente preparado.

Uno de los errores más comunes que se presenta cuando nos preparamos para una maratón, es no dedicar el tiempo suficiente al descanso. Nuestro cuerpo realiza sus procesos de recuperación mientras descansamos, por lo que descansar menos de lo necesario hará que tu cuerpo no esté en las condiciones óptimas, repercutiendo esto directamente en tu desempeño¡ y rendimiento.

En nuestro artículo cómo entrenar para un maratón te damos algunos consejos esenciales para que consigas llegar a la meta con éxito y sin poner en riesgo tu salud.

¿Crees estar preparado para correr una maratón?

Si eres capaz de responder a todas las preguntas que hemos formulado anteriormente de manera afirmativa, si tu salud es óptima y estás dispuesto a entrenar y prepararte para este gran reto deportivo con la anticipación necesaria, felicitaciones, ya puedes considerarte listo para correr en una mataron.

Fuente: Uncomo

Tips que te inspirarán cuando has perdido las ganas de hacer ejercicio

Dar el primer paso en el mundo del ejercicio a veces podría parecer más fácil de lo que en realidad es, lo sé ya que me ha sucedido y seguramente a ti también. Antes de entrar en materia, es importante explicarte qué fue lo que me inspiró a hablar de este tema…

Hace un par de días Nike nos compartió un video que definitivamente me dejó una enseñanza muy importante. Me di cuenta de que sólo yo soy capaz de decidir si me reto a mí misma y doy el 100% para cumplir mis metas. Si yo no me decido a ser la mejor versión de mí, nadie más lo hará. Y que posiblemente en ese camino habrá obstáculos, pero serán parte de la carrera, lo importante será superarlos.

Por eso hoy he creado una lista con tips que en lo personal me están dando ese empujón que tanto me hacía falta y que me han ayudado en esos momentos cuando siento que la motivación se está yendo de mí.

¡Te los quiero compartir para que te motives si estás pasando por esta situación! 

Invierte parte de tu quincena en un buen gimnasio. Esto te ayudará muchísimo ya que siempre que te preguntes si debes o no levantarte e ir al gimnasio, recordarás la cantidad de dinero que estás gastando cada mes. Esto te hará querer aprovecharlo al máximo.

Busca videos de entrenamientos. ¡Ver su fuerza, sus cuerpos y su actitud te contagiará inevitablemente! Baja una app que te ayude a llevar un control de tus metas, calorías y ejercicios que debes hacer en el día. No llevar un calendario con tus metas, ejercicios, etc, te hace perder rápidamente el interés, por eso es importante bajar una app que te ayude con esta tarea.

Mira ‘realities’ de personas intentando bajar de peso. Ver en la TV a personas que lamentablemente han descuidado su salud y todos los problemas que esto conlleva y el trabajo que necesitan hacer para recuperar lo que han perdido, te hace reaccionar y entender que si no te cuidas, tú también puedes convertirte en uno de ellos.

Te hará ver que más allá de lo estético, el llevar una mala calidad de vida no es algo que te gustaría experimentar.

Prepárate tu propia comida. Se dice que muchas veces una cosa lleva a la otra ¡Y es precisamente lo que sucederá si tú mismo te preparas tus alimentos del día! Al sentir que estás comiendo más sanamente, tu cerebro se motivará y te exigirá seguir por ese camino, ¡por lo que te sentirás mejor que nunca para hacer día a día tu entrenamiento!

Mira fotos del antes y después de personas que iniciaron una vida fitness. Visualmente es muy impactante darnos cuenta que personas como tú y yo lograron cumplir su meta, ellas te harán decir: ¡Yo también puedo!

Inscríbete en carreras. No importa de cuántos km sea la carrera, lo único que importa es que des ese importante paso. Verás cómo desde el momento en que te dan tu número de competidor, tu motivación subirá al máximo nivel y comenzarás a prepararte como nunca antes lo habías hecho.

Piensa en que hacer ejercicio te dará la oportunidad de hacer nuevos amigos. Ya sea en el gym o en el parque, podrás cruzarte con personas en tu misma situación por lo que podrás salir de la rutina y conocer nuevos amigos.

Compra una prenda en la que quieras lucir en un par de meses. Déjala colgada en un lugar de tu habitación donde siempre la veas y sea tu constante recordatorio que para verte increíble en ella, necesitarás trabajar duro para conseguirlo.

Piensa en lo bien que te sentirás cuando termines tu entrenamiento. Date un minuto y piensa en lo bien que te sentirás contigo mismo al terminar tu entrenamiento. Obviamente por tu cabeza pasará que te sentirás mil veces más feliz contigo mismo a comparación de que si no hubieras hecho nada. Este tip aunque es muy sencillo, ¡es muy efectivo!

El objetivo de todos estos consejos es animarte a salir de tu zona de confort y así te puedas plantear objetivos que día a día cambiarán tu vida. Con estos tips y una buena actitud, ¡cualquier reto es alcanzable!

Fuente: Es la moda

3 ejercicios interválicos para quemar grasa

Son el complemento de cardio que necesitas: ejercicios interválicos realizados a alta intensidad con el peso corporal, que aceleran el ritmo de tu corazón, queman calorías y sobrecargan tu metabolismo. 

Haz los tres seguidos con el máximo número de repeticiones posibles según el tiempo estipulado. Descansa entre uno y dos minutos y repite.

En la primera semana haz cada uno de los tres ejercicios durante 20 segundos y completa cinco intervalos. En la semana dos, sube a seis intervalos de 30 segundos cada uno y en la semana tres haz siete intervalos de 40 segundos. La clave para ver resultados: esfuérzate al máximo manteniendo la corrección postural e intenta incrementar el número de repeticiones por ejercicio en ese lapso de tiempo.

Escaladora

1. Colócate en posición de plancha con las manos apoyadas al ancho de los hombros y todas tus articulaciones alineadas, desde los tobillos hasta las muñecas.

2. Contrae el abdomen y mantén la espalda estirada mientras flexionas y llevas al pecho la rodilla derecha. Deshaz el movimiento y repite con la pierna izquierda, alternando ambas.

Movimiento lateral
1. Separa los pies al ancho de las caderas, semiflexiona las rodillas, saca pecho y flexiona los codos a 90°.
2. Da un paso amplio hacia la izquierda. Rápido, acerca el pie derecho. Con los dos juntos repite a la inversa: de derecha a izquierda. Sigue desplazándote de esta forma.

Sentadilla saltada
1. Coloca las manos detrás de la nuca, los codos hacia fuera y los pies separados al ancho de las caderas. Empuja estas hacia atrás flexionando las rodillas hasta que tus cuádriceps están casi paralelos al suelo. Mantén el pecho elevado.

2. Salta todo lo alto que puedas. Baja rápidamente para empezar de nuevo.

5 sorprendentes beneficios de caminar de forma habitual

Esta práctica alivia dolores, eleva defensas, adelgaza y hasta reduce el riesgo de cáncer

No se sorprenda si la próxima vez que consulte, el médico le prescribe caminar. Esta actividad, que parece simple, puede ser clave para mejorar su salud.

De acuerdo con investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad de Harvard (Estados Unidos), practicar cualquier tipo de actividad física tiene un impacto directo en el bienestar, y caminar no es la excepción.

Los siguientes son seis beneficios aportados por esta universidad.

1. Contrarresta los efectos de genes promotores de sobrepeso

Investigadores de Harvard estudiaron 32 genes promotores de la obesidad, en cerca de 12.000 personas, para determinar cuántos de esos ellos realmente contribuyen al peso corporal. Encontraron que los participantes del estudio que caminaban de manera enérgica por cerca de una hora al día cortaban los efectos de esos genes a la mitad.

2. Ayuda a dominar las ganas de comer dulces

Estudios de la Universidad de Exeter (Gran Bretaña) encontraron que una caminata diaria de 15 minutos puede reducir los antojos de comer chocolate, incluso en aquellas personas que lo ingieren en situaciones de estrés. Caminar disminuye, también, las ganas de consumir una amplia variedad de pasabocas, incluidos los azucarados.

3. Reduce el riesgo de sufrir cáncer de seno

Investigadores ya han demostrado que cualquier tipo de actividad física disminuye el riesgo de cáncer de seno. Estudios de la Sociedad Americana de Cáncer encontraron que las mujeres que caminan siete o más horas a la semana tienen un 14 por ciento menos riesgo de sufrir ese tipo de cáncer, en comparación con aquellas que caminan tres o menos horas.

La Sociedad agrega que la actividad da protección incluso a mujeres con factores de riesgo que las hacen propensas a contraer la enfermedad, como el sobrepeso o el uso de suplementos hormonales.

4. Alivia dolor en las articulaciones

Hay evidencia que indica que caminar alivia el dolor relacionado con la artritis, y que andar entre ocho y nueve kilómetros a la semana, a buen paso, puede prevenir la aparición de este mal. Protege principalmente las rodillas y la cadera al lubricarlas y fortalecer los músculos que les dan soporte. Estas articulaciones son las más susceptibles a la aparición de osteoartritis.

5. Mejora la función del sistema inmune

Caminar eleva la protección contra las gripas. Un estudio hecho con 1.000 mujeres y hombres encontró que aquellas personas que caminaban al menos 20 minutos al día, cinco días a la semana, tienen un 43 por ciento menos de probabilidad de enfermar en comparación con quienes se ejercitan una vez a la semana o menos. Los autores de esta investigación agregan que cuando los caminantes se enferman, tienden a recuperarse mucho más rápido que los demás y sus síntomas son más suaves.

¿Cómo mantener la rutina?

El principal problema que enfrentan las personas que caminan es mantener la constancia. Estas son seis consejos para lograrlo.

1. Tenga un plan B. Si tiene un evento que se cruza con su caminata diaria, haga una más corta en la mañana y otra antes de su reunión. Tenga el calzado adecuado a la mano, así podrá ponerse en marcha en cualquier momento.

2. Cree una señal.
Muchos hábitos suceden porque hay señales que le indican que es el momento, como lavarse los dientes en la mañana. Trate de que sus caminatas sean siempre en un horario regular.

3. Consiga un amigo de cuatro patas. Estudios dicen que quienes tienen perros caminan más. Pasear a su amigo peludo puede ser el mejor estímulo para convertir esta práctica en un hábito. Cualquier tipo de mascota puede inducirle movimiento.

4. Que le lean mientras camina. Los audiolibros pueden hacer que el tiempo pase más rápido. Haga un pacto de que solo los oirá en sus caminatas. En exteriores no olvide usar solo un audífono para estar alerta y bajar el volumen.

5. Póngale ritmo.
Se ha demostrado que la música ayuda a que el ejercicio sea más intenso y largo. Cualquier tipo de música que lo motive le puede dar el empujón. Eso sí, ojo al volumen.

6. Haga un cambio. Modifique rutas, distancias, inclinaciones y calidad del terreno. Esas variaciones pueden ser estimulantes.

Fuente: El Tiempo

Estilos de vida saludable en la actualidad

El sedentarismo solo trae inconvenientes para nuestro cuerpo. Es necesario buscar el método tiempo o como le podamos llamar para realizar ejercicios en su casa o hacer deporte fuera de ésta

Conocemos que el sedentarismo, los afanes diarios y malos hábitos, así como la falta de actividad de vida son señales de arraigados trastornos de salud ocasionados paulatinamente.

La alimentación es uno de los factores más trascendentales dentro de este proceso.

Actividad física diaria, equilibrio emocional, balance energético o técnicas culinarias sanas como ejes principales de un estilo de vida muy saludable relacionados con la alimentación, son algunas de las recomendaciones que incluye la nueva pirámide nutricional según las entidades de salud y recomendaciones médicas.

Es recomendable mantener una vida activa
El sedentarismo solo trae inconvenientes para nuestro cuerpo. Es necesario buscar el método tiempo o como le podamos llamar para realizar ejercicios en su casa o hacer deporte fuera de ésta. Si no es posible, salga a caminar por lo menos media hora al día, recuerde que su corazón es un músculo que necesita ejercitarse para mantenerse sano, igual que el resto de músculos de su cuerpo.

Los ejercicios, sobretodo aeróbicos nos ayudarán a mantenernos sanos, fuertes, bajar de peso, prevenir enfermedades y reducir el estrés claramente.

Alimentación adecuada
No es el hecho de volverse obsesivo con el tema y ponerse a contar calorías todo el día, ni mucho menos de abstenerse, pero sí de tener la conciencia para elegir lo mejor de los alimentos y así disfrutar de una salud adecuada.

Tenemos que buscar el método adecuado de llevar una dieta balanceada, que no deje de lado ningún alimento necesario para su cuerpo; es decir, que incluya vegetales, frutas, carnes blancas, legumbres, fibra y mucho líquido. Esto es cuestión de hábitos.

Reducir el consumo de grasas saturadas

Es un punto necesario para tener claro que no hay que eliminar las grasas saturadas, sino más bien controlar su consumo (No se deben consumir todos los días) Consumir más frutas y verduras Estos alimentos nos proporcionan un sin número de vitaminas y minerales que además de fibra que es ideal para mantener una digestión normal en nuestro organismo.

Fumar
El cigarrillo es la causa de muerte que más se puede prevenir y es evitándolo. El fumar puede causar ataques cardiacos, derrame cerebral, enfisema, bronquitis crónica y cáncer del pulmón y un sinfín de enfermedades muy probables medicamente.

Mantener un peso adecuado
El sobrepeso o exceso de peso es un problema muy serio para la salud de muchas personas, ya que aumenta el riesgo de desarrollar muchas enfermedades, incluidas las del corazón, derrames cerebrales, diabetes, cáncer y presión alta y hasta los estados de ánimo pueden verse afectados.

Un peso balanceado por otro lado, tiene relación directa con los problemas cardíacos, baja resistencia a las infecciones, fatiga crónica, anemia, depresión y otras enfermedades. Esta sintomatología es evitable si se lleva una alimentación balanceada, se controla el peso y se mantienen los niveles normales y equilibrados.

Para ello, lo mejor es cambiar los hábitos, incluyendo la comida y la actividad física.

Recomendaciones

• Hacer constantemente ejercicios a diario de ser posible o al menos 5 veces por semana
• Caminar más constantemente
• Dejar hábitos de fumar y consumir alcohol
• Una buena alimentación es igual a una buena calidad de vida. Ser equilibrado

Fuente:  La Prensa Gráfica

Yoga: lo que debes saber si eres principiante

Una introducción al mundo de la disciplina generadora de bienestar

El yoga es una práctica milenaria que además de generar bienestar físico, mental y espiritual promueve el respeto por los seres humanos y por el planeta. Esta antigua disciplina tuvo su origen hace 2.000 ños en la India.

La palabra Yoga proviene del sánscrito y significa unión o yugo, lo cual simboliza la fusión de la mente y el cuerpo, del pensamiento y la acción.

Datos por conocer

Bks Iyengar: es considerado el padre del yoga. La dio a conocer en occidente. "Si todo el mundo practicara yoga, las farmacias tendrían que cerrar", aseguraba el promotor de esta disciplina.

Saludos al sol: es la secuencia de asanas, es la más practicada y conocida. Se usa el realizarla por las mañanas.

Asanas: son las posturas del cuerpo.

La respiración: es el elemento más importante de la práctica del yoga, pues se y inhala y exhala de forma regular y controlada. Así es como se intenta llegar a la unión del cuerpo y la mente.

Hatha: es sólo un estilo de yoga, es de ritmo suave y lento; es el tipo de yoga más habitual.

20 minutos practicando el saludo al sol equivalen a un ejercicio aeróbico.

Las dos cualidades que debes cuidar al practicar cada una de las asanas son: fuerza y confortabilidad.

Se dice que existen 1.300 asanas o variantes; sin embargo, no hay un número definitivo de posturas, ni de tipos de yoga -pues siguen surgiendo variantes para satisfacer a todos los tipos de practicantes.

Beneficios
  • Mejora la receptividad, concentración y coordinación entre mente y cuerpo. 
  • Fortalece el sistema respiratorio y circulatorio. También ayuda a fortalecer la capacidad muscular. 
  • Reduce el estrés, proporciona flexibilidad y retrasa el envejecimiento

Tipos más populares de yoga

La variedad es amplia en el yoga; sin embargo, hay algunas prácticas que son más populares en los estudios.

Hatha Yoga: el más común de los yogas de la técnica kriya yoga. Significa yoga del esfuerzo. Abarca las posturas de yoga e incluye un gran rango de métodos de purificación, mantras y meditación. De aquí surgen estilos como el Anusara Yoga, el Ashtanga Vinyasa Yoga, el Iyengar Yoga y, en general, los estilos mixtos.

Bikram Yoga: la idea de este estilo es calentar los músculos para desintoxicar el cuerpo a través del sudor, para lograr esto se calienta el salón de clases a una temperatura de 40 grados centígrados. Luego se repiten de forma ágil y fluida 26 posturas de yoga.

Ashtanga Yoga: es dinámico, la secuencia de posturas es progresiva y siempre será la misma. El movimiento realizado en la secuencia genera calor y desarrolla fuerza y condición física.

Vinyasa Yoga: sincroniza la respiración y el movimiento para así unir de forma fluida una postura de yoga con otra. Es un estilo dinámico y su objeto es convertir el yoga en una meditación en movimiento.

Fuente: Economía Hoy

Diez razones por las que se deben hacer pausas activas

Existen razones de peso para que nos animemos, en la casa o en la oficina, a realizar pautas activas y diversas maneras de ponerlas en práctica

Desde 1950, el ámbito laboral ha sido reconocido como un espacio adecuado para la promoción de la salud y luego, en 1995 esto fue ratificado por la Organización Mundial de la Salud, OMS y la Organización Internacional del Trabajo OIT.

Las pausas activas han sido una de las principales herramientas de la salud ocupacional para promover actividad física enfocada a mejorar movilidad articular, realizar estiramientos y ejercicios que propicien cambios de posición y disminución de cargas osteomusculares por mantenimiento de posiciones prolongadas y/o movimientos repetitivos durante la jornada laboral.

Estas son las diez razones para realizar pausas activas durante su jornada:

  1. Disminuye el estrés.
  2. Favorece el cambio de posturas y rutina.
  3. Libera estrés articular y muscular.
  4. Estimula y favorece la circulación.
  5. Mejora la postura.
  6. Favorece la autoestima y capacidad de concentración.
  7. Motiva y mejora las relaciones interpersonales, promueve la integración social.
  8. Disminuye riesgo de enfermedad profesional.
  9. Promueve el surgimiento de nuevos líderes.
  10. Mejora el desempeño laboral.
Pero, ¿qué ejercicios hacer?
Como su nombre lo indica, una pausa activa es un momento de activación que permite un cambio en la dinámica laboral donde se puede combinar una serie de movimientos que activan el sistema musculoesquelético, cardiovascular, respiratorio y cognitivo. En el sitio de trabajo o en la casa, cada dos horas pare lo que está haciendo y por espacio de unos 5 a 10 minutos, ponga en práctica los siguientes ejercicios:

  • Suba y baje escaleras.
  • Ponga música y baile.
  • Practique ejercicios de activación de la respiración, solo/a o en grupos, así como masajes en el cuello y hombros. 
  • Realice ejercicios de coordinación y estiramiento.
  • Si tiene forma y acceso para hacerlo, salga a caminar a un parque o por los corredores de la oficina.
Incluso, cada 30 a 60 minutos, o cuando se sienta cansado, puede realizar mientras está sentado movimientos articulares por algunos segundos en las manos, cuello, hombros, brazos, cintura y piernas, o ejercicios de relajación visual de la siguiente manera: abra y cierre los ojos con fuerza, realice movimientos oculares (derecha -izquierda, arriba – abajo, círculos), cubra y descubra los ojos con las palmas de las manos.  

Fuente: Finanzas Personales

¿Cómo mejorar la asimilación del entrenamiento?

La clave está en encontrar el punto medio entre el esfuerzo y el descanso

La asimilación del entreno es una de las claves en la preparación del corredor de fondo (bueno, y de cualquier otro deportista). De cara al aficionado, el consejo es que entrene menos de lo que puede y que descanse lo máximo. De ese modo podrá asimilar correctamente los entrenamientos que realice y con ello rendirá mucho más al mismo esfuerzo; le resultará más fácil correr y disfrutará mucho más entrenando (que al fin y al cabo es lo que se pretende en una actividad meramente lúdica como es el atletismo popular). Además, es la mejor prevención contra las lesiones, el estrés deportivo y el sobreentrenamiento.

La prevención, como siempre, es la mejor medicina. Lo ideal es no romper el equilibrio entre el entrenamiento y la recuperación. Es decir, que la cantidad de entrenamiento que se realice se haga en función de la capacidad de asimilación del mismo (ya sabes, la regla de oro de encontrar el equilibrio entre nuestras ganas de entrenar y el tiempo real de que disponemos).

Capacidad de asimilación

Hay varias formas sencillas para valorarla. La primera es mesurando el grado de recuperación del pulso en los entrenamientos. Tomas el pulso al acabar cada repetición o serie, o el rodaje, y lo vuelves hacer al minuto. Si recuperas 30 o más pulsaciones es que estás entrenado correctamente y asimilando el entrenamiento, de lo contrario lo estás haciendo mal y debes bajar el ritmo o hacer menos cantidad. La segunda es escuchando las sensaciones del cuerpo. Sí te encuentras demasiado fatigado y te cuesta rodar es que no estás asimilando lo que haces. Baja el pistón. Y la tercera es con las competiciones; si los resultados se ajustan a las previsiones de los entrenamientos, es que se asimilan bien los mismos.

Descasar para correr más

No por hacer más kilómetros cada día ni más sesiones semanales vas a correr más. Si te pasas conseguirás el objetivo contrario y multiplicarás el riesgo de lesión. Un corredor aficionado no debería entrenar más de 4 días a la semana, salvo que baje bien de 3 horas en el maratón y de 1:22 en media. Y tampoco debería hacer sesiones de más de dos horas, pues no asimilará los entrenamientos y estará perdiendo su tiempo y forma física. Deberíamos meditar y repasar nuestras actitudes.

A veces con sólo ser más prudentes y pacientes se evitan estados de fatiga aguda. Nos es necesario esforzarnos hasta el límite ni entrenar fuerte varios días consecutivos. El descanso es un entreno más, el que nos procura la supercompensación física que luego nos hará correr más fácil y más rápido.

Errores comunes

Entre los corredores de largas distancias que empiezan es bastante común plantearse objetivos poco realistas y usar el entrenamiento como único foco de atención en su vida. Es una error que habremos de evitar con todas nuestras fuerzas. Todo esto sólo puede llevarnos a niveles máximos de fatiga, con lo que ello implica. Para evitar estas situaciones perjudiciales es necesario ser pacientes a la hora de esperar resultados y prudentes en el grado de intensidad en el que se realiza el entrenamiento. Es necesario ir poco a poco, disfrutando sin pasarse en los ritmos de la series y rodajes.

Los resultados llegarán tarde o temprano, quizá no será pronto, pero serán siempre buenos. La constancia es una de las claves para sacarle el máximo partido a todas las horas que invirtamos en calzarnos las zapatillas, ponernos las mallas y salir a disfrutar de los caminos.

Fuente: Runners

¿Cómo influye la textura de la comida en las calorías que ingieres?

Descubre los errores más habituales cuando calculas las calorías

La mayoría de nosotros asociamos los alimentos rugosos o más duros con una menor cantidad de calorías. Y aquellos que son blandos o lisos, con un alto valor de calorías.

¡Pero ojo! Lo mencionado aquí arriba no es del todo correcto y a continuación te explicamos cómo la sensibilidad de tu paladar influye en tus hábitos alimentarios mucho más de lo que imaginas.

En muchas ocasiones nuestro paladar asocia la textura con las calorías de la comida y decide por nosotros sin darnos cuenta: ¿Nos lo comemos o no? Según un estudio que ha realizado diferentes pruebas relacionadas con este tema, se consumen más alimentos de un tipo u otro porque se considera que son más o menos calóricos, mientras que ignoramos el valor nutricional que tiene, que es en realidad lo que realmente importa para nuestra salud.

En una de las pruebas para llevar a cabo esta investigación, los participantes tuvieron que probar snacks de chocolate con leche entre los que había, tanto variedades crujientes, como blandas. Tras degustarlos, se les preguntó si serían capaces de estimar cuántas calorías contenía lo que habían probado y la mayoría creyó que los dulces de texturas blandas eran el doble de calóricos que los rugosos.

Así, en otro de los experimentos, los investigadores contaron el número de veces que los participantes masticaban aquello blando y aquello duro. Y de nuevo, el resultado puso en evidencia que, cuando una persona mastica más, cree que la comida tiene más calorías. Sin embargo, y ante la sorpresa de los entrevistados, todos los dulces contenían exactamente el mismo número de calorías, fueran de la textura que fueran.

En última instancia se realizó la prueba más curiosa: los participantes tuvieron que escoger entre caramelo líquido o duro, y para acompañar, un trozo de bizcocho o una ensalada de fruta. Curiosamente, los participantes que eligieron el caramelo derretido prefirieron acompañarlo de la ensalada de frutas y viceversa. ¿Qué conclusión sacamos de esto? Que aunque estemos equivocados y no seamos los mejores en estimar el valor calórico de los alimentos, tendemos a compensar aquello que creemos que es muy calórico con aquello que lo es menos.

A pesar de esta última conclusión de la que puede extraerse una idea positiva, si estás intentando perder peso, ponerte en forma o simplemente mejorar tu dieta nutricional, es aconsejable acudir a un experto para que te oriente.

Fuente: Women's  Health

Cinco cosas que no debes hacer después de ejercitarte

Es fundamental tener un buen descanso a la noche

Así como prepararas tu cuerpo antes de realizar ejercicio, como calentar o evitar cierto tipo de alimentos, los hábitos después de entrenar son importantes para lograr resultados y mantener buen estado de salud.

Después de todo entrenamiento es importante que el cuerpo se recupere de una manera adecuada, por ello, enlistamos cinco cosas que no debes hacer después de ejercitarte.

Los tiempos de recuperación muscular dependen de la edad, sexo, dieta, cantidad de sueño, experiencia de entrenamiento y tipo de ejercicio. La recuperación inadecuada disminuye el rendimiento y eleva la vulnerabilidad a las lesiones, asegura un estudio aprobado por la Universidad Federal de Juiz de Fora de Minas Gerais en Brasil.

No lo hagas después de entrenar

1. Mantenerte sin alimento.
La recomendación es que no esperes más de 30 minutos sin consumir proteínas, carbohidratos o líquidos. Durante este lapso tu cuerpo ya habrá generado cortisol que detona la acumular grasa y atrofia muscular.

Durante este tiempo, tu cuerpo repone el glucógeno de tus músculos, lo cual ayuda a que este crezca y se recupere del entrenamiento, confirma el Instituto Australiano de Deportes.

2. Comer chocolate. Un error es comer chocolate después de un ejercicio intenso, porque su grasa provoca que tu digestión sea más lenta, y lo cual puede provocar problemas como de estreñimiento, explica Brenda Solís, médica cirujana del Hospital General ISSSTE.

3. Tomar bebidas energéticas.
Cabe aclarar que no es lo mismo consumir bebidas energéticas que deportivas. La diferencia es que las primeras no están recomendadas para aumentar el rendimiento deportivo porque nohidratan.

Las bebidas energéticas contienen cafeína, ginseng, taurina, entre otros estimulantes que altas dosis causan nerviosismo, ansiedad y hasta problemas cardiacos.

Sergio Olvera Alba, director de Epidemiología de la Secretaría de Salud de Sonora, advierte que las bebidas energizantes prometen una dosis extra de energía pero pueden tener consecuencias fatales en el organismo; cuando se abusa puede originar una sobredosis.

4. Desvelarte. Es fundamental tener un buen descanso a la noche, entre siete y ocho horas, esto ayuda a recuperar la energía gastada en el ejercicio. Además, favorece la producción de la hormona del crecimiento la cual permite la reparación de los músculos.

Dan Benardot, investigador de la Universidad del Estado de Georgia, Estados Unidos, considera que cuando no se duerme lo suficiente las reservas de energía y nutrientes no se recuperan, los dolores musculares y la fatiga extrema se acentúan.

5. Bañarse inmediatamente. Después de ejercitarte, el cuerpo alcanza una temperatura de 38 a 39.5°C. Cuando se expone a un ambiente frío de manera brusca, hay una descompensación que puede provocar problemas circulatorios y de presión arterial, afirma Johan Salas, director deportivo en el Colegio de Médicos en San José Costa Rica.

Por ello es recomendable esperar 15 a 20 minutos antes de bañarse, este tiempo es suficiente para que el cuerpo regrese a su temperatura normal. Es preferible un baño con agua tibia o caliente para relajar los músculos.

Recuerda que cada cuerpo reacciona de manera diferente a los diversos estímulos que recibe después de hacer ejercicio. Por ello es recomendable que consultes a un experto de la salud, quien te indicará adecuadamente cuáles son los cuidados ideales de acuerdo a las capacidades y límites de tu organismo.

Fuente: Bienestar 180

Estas son las lesiones del running más comunes y cómo tratarlas

Conoce cuáles son las cuatro lesiones más frecuentes y cómo prevenirlas

Las lesiones del running son la pesadilla de cualquier corredor. En este artículo, te explicaremos cuáles son las más comunes y cómo prevenirlas o tratarlas según sea el caso ¡No pares nunca de correr!

1. Fascitis plantar
Es la inflación de la planta del pie. Viene acompañado de dolor en esta zona y en el talón. Puede ser ocasionado por calzado no adecuado, debilidad muscular plantar, pies cavos o hiperpronación. La mejora manera de prevenirlo es utilizar calzado adecuado a tu tipo de pisada y manteniendo flexibilidad adecuada en la zona del tobillo. Para recuperarte de esta lesión, aplica hielo 3 veces al día después de realizar tus entrenamientos. En su fase aguda debe ser tratada con kinesiotapes y masajes podales.

2. Síndrome de la Cintilla Iliotibal
Ocurre con la flexión y extensión continua de la rodilla durante una carrera. Provoca inflamación y dolor agudo en la zona. Sus causas suelen ser naturales, mucha tensión y sobrecarga continua sobre los músculos. La mejor prevención y recuperación es realizar estiramientos de glúteo mayor que trabajen la flexibilidad y la descarga, junto con fortalecimiento de los isquiotibiales.

3. Distensión o rotura fibrilar
Puede ser una de las lesiones del running más comunes. Consiste en la rotura parcial o total de varias microfibrillas o fibras musculares. Puede presentarse en tres niveles dependiendo de la gravedad de la lesión, la más común de los runners es la rotura de fibras de los isquiotibiales. Se presenta como un “escalón” en el músculo afectado, acompañado de dolor y palpitaciones en la zona. Se produce por contracciones violentas, fatiga, falta de calentamiento o un golpe. Para prevenirlo, lo mejor es realizar siempre un buen calentamiento, evitando movimientos bruscos. Su tratamiento debe realizarse aplicando frío y consultando inmediatamente a un fisioterapeuta profesional.

4. Tendinitis rotuliana
Las más comunes en el running son en el famoso tendón de aquiles y en la rotuliana. Consiste en la inflación del tendón, sus síntomas comunes son dolor directo en el tendón y en las articulaciones, además de dificultad en la movilidad. Es causado por correr en superficies duras, zapatos desgastados, calentamiento inadecuado, abuso de correr en desnivel o terrenos irregulares, entre otros. Un correcto calentamiento evitando sobrecargas y aplicar frío luego de entrenar en la zona puede ser la mejor manera de prevenirlo. Para recuperarte de esta lesión debes cumplir reposo absoluto y acudir a un fisioterapeuta.

Ahora que conoces un poco más sobre las lesiones del running más comunes ¡Evítalas y mantén tu ritmo de entrenamiento constante sin ningún tipo de interrupciones!

Fuente: Estilo Tú

Spinning Vs. Ciclismo: ¿qué tiene más beneficios?


Para quien esté pensando ponerse en forma a base de golpe de pedal puede haber dos opciones interesantes: en el gimnasio a base de spinning o al aire libre con la bici de carretera o de montaña. Ambos aportan beneficios pero de diferente manera, analicemos ambos y luego que cada uno decida.

En cuanto a motivación el spinning quizá sea la actividad qué mas enganche porque es una clase colectiva, hay música y se convierte en una rutina divertida ir a clase y verse con el grupo. Con la bici de montaña o ciclismo puede suceder lo mismo, pero es más difícil poder quedar con un grupo frecuentemente para salir, limitándose a fines de semana y poco más. 1-0 para el spinning.

La clase de spinning no está al aire libre y si la ventilación del gimnasio es mala la respiración se dificulta. Cosa que no sucede con la bicicleta, donde abunda el aire puro y los paisajes. Desde este punto de vista la salir con la bici gana de largo. 1-1, empate.

En el spinning, al ser una bici estática podemos trabajar el resto de grupos musculares (brazos, abdominales), aisladamente o lo que suele ser más común, mientras pedaleamos. Con la bici convencional como mucho trabajaremos algo de brazos si salimos con la mountain bike y el terreno es muy técnico, pero sobre todo el trabajo está centrado en las piernas. 2-1 para el spinning.

Para los iniciados y gente con menos nivel pedalear cerca de una hora suele ser algo cansado y pararse en una clase de spinning suele dar algo de corte y con frecuencia la clase se hace demasiado dura (aunque todo depende del monitor). Con nuestra bici por la carretera o el campo las bajadas se convierten en periodos de descanso que nos hacen recuperar y hacer la actividad más llevadera. 2-2, empate.

Salir con la bici es a menudo peligroso, sobre todo si vives en ciudad. Los pinchazos y los coches por la carretera también están ahí y las caídas con las mountain bike no son poca cosa. En la clase de spinning lo más que te puede pasar es que te de un calambre, pero estaremos seguros de que nadie nos va a atropellar o nos vamos a caer. 3-2 gana el spinning.

Una clase de spinning mal planteada puede castigar mucho las rodillas con movimientos de hiperflexión con intensidades altas mientras se pedalea. Hay que tener mucho cuidado también con el pedaleo libre de resistencia (los típicos “a tope”) porque las hiperextensiones incontroladas castigan la rodilla.

Con la bicicleta sucede lo mismo pero a la hora de colocar el pie en el pedal. Una mala colocación de la cala con exceso de rotación interna o externa hace que pedalada tras pedalada la rodilla se resienta. El caso de la hiperflexión o hiperextensión aqui es menos frecuente porque colocando la altura del sillín correcta no habrá problema. Seguimos 3-2.

Si se quiere trabajar aeróbico puro y duro la bici es lo mejor porque la media de pulsaciones de una salida en bici (tranquila), suele estar justo en la zona óptima aeróbica.

En las clases de spinning, la media de pulsaciones salta con frecuencia a la zona anaeróbica, por lo que se descuida ese componente aeróbico y quemagrasas que se suele buscar. 3-3, de nuevo empate.

Por el contrario, si lo que queremos es tonificar piernas, aunque ambas opciones son válidas el spinning hace más hincapié porque los periodos de alta intensidad de una clase son más frecuentes y las diferentes posiciones sobre la bici hacen trabajar al músculo de diferente manera con grandes cargas.

En la bici de carretera o montaña a no ser que hagamos un sprint o subamos un repecho duro, las piernas hacen más un trabajo de resistencia que de fuerza. Por tanto si lo que se busca es aumentar la masa muscular de las piernas el spinning lo consigue a mayor medida. 4-3 para el spinning.

Y ya para acabar hablemos de la economía (que dicen que está de moda…). Para hacer sipinning evidentemente hay que pagar, en cambio para coger la bici sólo tienes que enfundarte el traje y disfrutar gratis de hacer deporte al aire libre. Vale, hay que pagar la bici, pero a largo plazo sale más rentable. 4-4, empate técnico.

Como siempre en el término medio está la virtud. Salir con la bici te da unas cosas pero las clases de spinning te da otras.

Fuente: Vitónica

10 consejos para proteger tus rodillas


Cuida una de las articulaciones con más lesiones en la vida del corredor

Una de las articulaciones más importantes para los corredores es la rodilla, causa y efecto de algunas de las más molestas lesiones padecidas por quienes aman esto de enlazar kilómetros al ritmo de sus zancadas. Incluso, según la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, SEMERGEN, estas afecciones de rodilla suponen una de las mayores causas de consulta médica en España. Esguinces, edemas, roturas, tendinitis, son lesiones que impiden a esta articulación desarrollar su labor, que no es otra que permitir al cuerpo alzarse, caminar, correr, agacharse, saltar o girarse, imprescindible para la práctica deportiva que nos une a los runners.

Tal y como explica el doctor de Cinfa, Eduardo González Zorzano, "se trata de una articulación muy compleja, cuyos problemas mecánicos pueden estar provocados por diversas causas: desde un golpe o movimiento brusco, que puede causar un esguince o torcedura, hasta la edad, la obesidad, algunas enfermedades reumáticas, usar un calzado inapropiado o la práctica de algunos deportes, como el fútbol o el esquí".

Algunas de las lesiones más comunes de rodilla son el esguince, la distensión o desgarro de músculos y tendones, la tendinitis, afecciones de menisco, posibles fracturas de hueso y la dislocación de la rótulas. Todas ellas temidas por los corredores, que para eludirlas deben tener en cuenta una serie de precauciones y consejos como los que se proponen a continuación:

1. Vigila la dieta:
debe ser equilibrada, rica en vitaminas A, C, D, calcio y ácidos grasos Omega-3, con una buena hidratación, sobre todo tras la práctica deportiva.

2. Un peso adecuado: cada kilo que sumas en la báscula supone cinco kilos extra de presión sobre tu rótula al bajar y subir escaleras, por lo que una pérdida de 5kg te puede ayudar a reducir un 50% los síntomas asociados a los dolores de rodilla.

3. Haz ejercicio con precaución: antes de realizar cualquier actividad física debes calentar y hacer unos estiramientos que te ayudarán a protegerte de posibles lesiones.

4. Fortalecimiento muscular:
una buena musculatura protegerá tus articulaciones y aliviará los impactos producidos por la carrera.

5. Opta por el calzado más adecuado: cuando corres necesitas unas zapatillas que sujeten bien tu pie, proporcionen la amortiguación necesaria y, además, estén adaptadas a la fisiología de tu pie.

6. Una rodillera puede ser la solución:
si refieres dolor con la práctica deportiva, acude a tu médico especialista y sigue sus indicaciones. Si da su visto bueno, puedes probar de nuevo con la ayuda de una rodillera que sujete tu articulación y alivie de impactos la zona dañada. También es una buena opción recurrir a las terapias de frío/calor posteriores a la realización del entrenamiento.

7. Protege tus rodillas en los viajes largos: cuando haces un largo viaje en coche, avión, autobús o tren, es importante que te levantes cada dos horas para mover y estirar las piernas, así evitarás la atrofia muscular.

8. Medicamentos contra la inflamación y el dolor:
analgésicos como el paracetamol y medicamentos como el ibuprofeno son una buena opción para paliar el dolor, pero deberás tomarlos siempre bajo la supervisión de un médico.

9. Corre al médico: si empiezas a sentir dolor en la rodilla, la mejor decisión es acudir al médico de cabecera a la mayor brevedad. Piensa que se trata de uno de tus bienes más preciados en este mundillo del running, no te la juegues.

10. Haz caso a tu médico:
aunque el deseo por correr sea muy fuerte, no retomes la actividad hasta que tu médico especialista no te lo recomiende. De lo contrario, la lesión en tu rodilla podría agravarse y mantenerte aún más tiempo en el dique seco.

Fuente: Runners

5 beneficios que obtienes al comer gelatina

Posee colágeno que aumenta la elasticidad de la piel


Además de ser un postre rico, existen diversos beneficios de comer gelatina. Favorece la digestión, piel y salud ósea. Por ser de bajo contenido calórico y totalmente natural se puede incluir dentro de los planes de dieta paraperder peso.

En entrevista, Jaime Godoy, director de Mercadotecnia de Gelita México, explica que los beneficios de la gelatina se derivan de su contenido de la grenetina, esta aporta colágeno que se extrae de la piel del cerdo y de la res. Un valioso aporte al organismo, ya que alrededor del 30% de la “masa seca” del cuerpo está formado de colágeno; los órganos, piel, uñas, cabello, huesos y el cartílago absorben cierta proporción.

Hasta los 25 años, el cuerpo produce colágeno de manera natural. Después de esta edad, disminuye la producción. Ahí radica la importancia de obtenerla por otros medios; una excelente y deliciosa opción es a través de la gelatina.

Postre fácil de preparar y digerir

Debido a que la gelatina está hecha a base de grenetina, que aporta colágeno, la manera más fácil de obtener la proteína es a través del consumo de este postre. Aquí Jaime Godoy te detalla los beneficios que obtienes al consumirla.

1. Favorece el peso.
Debido a que la gelatina contiene proteína es un alimento poco calórico. Sin considerar el azúcar y saborizantes, por cada cinco gramos aporta solo 17 calorías, es decir, alrededor de 60 calorías por un litro.

2. Favorece la piel
. El consumo constate de gelatina aumenta la elasticidad de la piel, porque aporta alrededor de 30% de colágeno, vital para su firmeza y tono. Además, fortalece los tejidos conectivos de ésta.

3. Favorece la salud de huesos.
Por ser una fuente de calcio, magnesio, fósforo, silicio y otros minerales que ayudan a reconstruir y fortalecer el sistema óseo.

4. Favorece la digestión. La gelatina contiene un aminoácido (glicina) que estimula el ácido clorhídrico en el estómago, necesario para la digestión y asimilación de nutrientes. También aumenta el aprovechamiento de las proteínas.

5. Disminuye las estrías.
La gelatina es una gran opción para prevenir la aparición de estrías, por la firmeza y elasticidad que aporta a través del colágeno.

Por otra parte, especialistas afirman que la gelatina aporta arginina, un aminoácido a través del cual el cuerpo obtiene creatina, compuesto que ayuda alcrecimiento de los músculos.

Fuente: En forma 180

Las 6 claves para evitar lesiones en corredores

Entre las recomendaciones está: nunca corras con dolor

Ningún corredor se encuentra libre de sufrir lesiones a lo largo de un plan de entrenamiento.

Sin embargo, si tomamos las precauciones correspondientes y adoptamos determinados hábitos, existen grandes chances de que puedas mantenerte alejado de ellas:

A continuación, te mostramos las 6 claves para evitar lesiones:


1. No te sobreentrenes
Demasiadas personas creen imposible que un corredor amateur llegue a sobreentrenarse, pero suele suceder cuando se intenta hacer demasiado, en poco tiempo y superamos la capacidad de adaptación que tiene nuestro cuerpo.

Si llegamos a esta instancia, habrá dos opciones, detenernos y recuperarnos o seguir y lesionarnos; de ti depende cual de las dos opciones tomes.

2. Realiza calentamientos



Ya sea antes de una carrera o de un entrenamiento, acostúmbrate a realizar calentamientos, prepararán tu cuerpo poder rendir mejor y te ayudarán a sentirte mas cómodo durante los kilómetros que corras.

Para un entrenamiento, bastarán unos 10/15 minutos de trote a ritmo muy suave; para luego dar inicio a la rutina de entrenamiento que esté asignada para ese día. Nunca entrenes velocidad sin haber entrado en calor tu cuerpo,las posibilidades de lesión serían demasiado grandes.

Antes de una carrera, realiza el calentamiento adecuado; considera que si quieres tener buenas marcas no puedes utilizar los primeros kilómetros para empezar relajado la carrera.

3. Nunca realices entrenamientos duros dos días consecutivos
Si bien este punto podría estar incluido dentro del anterior, preferimos desarrollarlo en otro diferente ya que muchísimos corredores cometen este error.

Jamás realices dos entrenamientos duros en días consecutivos. ¿Que consideramos entrenamientos duros? Tempo, fondos, sesiones de velocidad, son algunas de las rutinas duras que nos tocarán en nuestro plan.

Alterna días duros, con días fáciles y así disfrutarás mas y pasarás menos tiempo lesionado.

4. No olvines tu técnica de carrera
Tener una buena técnica de carrera te ayudará a ser un corredor mas eficiente y a mantenerte alejado de las lesiones.

No creas que por ser un corredor amateur no puedes trabajar en tu forma de correr.

5. Nunca corras con dolor
Si sientes dolor, no corras. Si estás cansado y sientes las piernas molestas, modera tus entrenamientos y evita los entrenamientos duros. Aprende a distinguir el dolor del cansancio.

Tomarte un día de descanso es mucho mejor que tomarse una temporada entera en doctores y rehabilitación.




6. Estiramientos
Al terminar de correr nunca olvides realizar estiramientos completos, que si bien deben focalizarse en los miembros inferiores también recomendamos realizar estiramientos del resto del cuerpo.

Los estiramientos son de los mejores amigos que podemos tener para evitar lesiones, el problema es que desafortunadamente demasiados corredores recién toman conciencia de su importancia una vez que ya se han lesionado.

Si tienes poco tiempo, mejor correr unos minutos menos, antes que saltearte tus estiramientos.

Fuente: Runfitners