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¿Engorda beber agua en las comidas?

Las necesidades de consumo de agua dependen de diferentes factores, como el sexo o la edad: los niños, se recomienda que beban dos litros de agua al día, mientras que el adulto deben consumir hasta dos litros y medio

Seguro que más de uno habrá escuchado alguna vez en boca de sus abuelas aquello de "no bebas tanta agua en las comidas". Pero, ¿qué hay de alarmante en esta preocupación tan extendida entre la tercera edad? ¿Cómo se debería distribuir su consumo?

"Sin duda, la creencia de que el agua pueda engordar más o menos en función de cuándo y cómo se tome es un absoluto mito. El agua es un excelente acompañante en las comidas y, no solo no engorda (ya que el agua tiene 0 calorías), si no todo lo contrario: aumenta la saciedad y nos ayuda incluso a comer menos", aclara la doctora Rocío Mateo, investigadora del Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón (ISS Aragón).

Está claro que las necesidades de consumo de agua dependen de diferentes factores, como el sexo o la edad. En el caso de los niños, la recomendación de los expertos es que consuman dos litros de agua al día, mientras que en el caso del adulto este debería beber hasta dos litros y medio. "Un consumo de dos litros en una mujer sería suficiente, mientras que si está embarazada, debería consumir hasta casi medio litro extra", aconseja.

¿Cuándo conviene hidratarse?

Independientemente del momento del día, lo más importante es tomar líquidos cuando se necesita. Así pues, esta doctora aclara que "se puede repartir el consumo de agua (o líquidos) a lo largo del día como queramos, pero siempre teniendo en cuenta si existe alguna circunstancia por la que tengamos que reponer más líquidos". Por ejemplo, si se ha hecho ejercicio a mitad de mañana, conviene hidratarse después. 

Sin duda, otro de los principales factores que influyen en la cantidad de líquidos a ingerir es la temperatura ambiental. En trabajos o actividades en las que estemos expuestos a altas temperaturas es cuando más precaución hemos de tener. En estas situaciones, deberíamos tomar hasta medio litro más de agua que la cantidad recomendada. "Es importante evitar la deshidratación, porque en función de su grado de severidad puede tener graves complicaciones para la salud. No hay que esperar a tener sed, que es el primer signo de deshidratación, si no que hemos de ir reponiendo líquidos de acuerdo a nuestras necesidades", puntualiza Mateo. 

Recordemos también que los niños y los ancianos son grupos de riesgo en los que la hidratación es especialmente importante también en invierno. En los primeros, porque realizan más ejercicio y pueden tener menor consciencia de la necesidad de hidratarse; y los segundos porque, por diversos factores, "disminuye su sensación de sed y el riesgo de deshidratación es mayor".

No hay que olvidar nunca que el agua no es la única fuente de hidratación y que otros muchos alimentos de nuestro día a día nos ayudan a reponer líquidos. No solo bebidas como el café, los refrescos o la cerveza, sino algunos alimentos como la lechuga o los espárragos tienen también un contenido muy alto en agua, y son una "excelente fuente de líquidos para mantenerse bien hidratado" a lo largo de la jornada. Así pues, los médicos de Atención Primaria insisten en que estar bien nutridos e hidratados es tan importante en invierno como en verano, ya que contribuye en esta época del año a no coger catarros manteniendo una buena inmunidad.

Fuente: Heraldo

Consejos para aprovechar de mejor forma los beneficios del agua

Más de una vez hemos escuchado que es muy importante tomar dos litros, o más, de agua al día; no obstante, pareciera que no se toma real conciencia al respecto. ¿Cuáles son sus beneficios?

El agua es de suma importancia para muchos procesos de nuestro cuerpo y es un componente esencial de todos los tejidos para los procesos de digestión, absorción y excreción. Es un medio de transporte y participa en reacciones metabólicas, además de mantener la temperatura corporal, entre otros. Por ende, el no tomarla en las cantidades adecuadas, puede significar una alteración en las variadas funciones de nuestro organismo.

Tomar agua: ¿cuánto y cómo?


La nutricionista del Centro Médico de Clínica Ciudad del Mar, Cecilia Cruz Massa, indica que la ingesta de agua en los niños y adultos se estima en relación al peso corporal, actividad y clima, entre otros factores.

La guía de alimentación para una vida más sana, recomienda el consumo de seis a ocho vasos en adultos, mientras que en el caso de los niños (en edad escolar), de cinco a seis vasos al día, siendo lo ideal tomar agua pura, aunque de igual forma es posible considerar otros líquidos como leche, jugos y sopas. Es importante señalar que los brebajes como alcohol y cafeína pueden producir un efecto deshidratante.

“El agua es esencial para la vida; el ser humano puede sobrevivir varias semanas sin comida, pero sólo unos cuantos días sin agua. Por eso es fundamental hacerse el hábito del consumo diario de agua y no esperar sentir sed para beberla”, puntualiza Cecilia Cruz.

Dentro de sus muchas virtudes, el consumo de una cantidad ideal de agua permite mantener un óptimo estado de hidratación tanto de la piel, como también de los ojos, boca y nariz, evidenciando un aspecto saludable. Además, las personas tienden a bajar de peso porque mejoran algunos procesos en el organismo (digestión). Al ser mayor el consumo de agua, lo más probable es que el consumo calórico sea menor.

“El agua ingerida a lo largo del día se compensa con la pérdida a través de la orina, la transpiración, las heces y la respiración. La pérdida del 20% del agua corporal en adultos (deshidratación) puede provocar la muerte, mientras que si es de un 10%, puede ocasionar deterioro del rendimiento físico, imposibilidad de regular la temperatura excesiva, mareos, espasmos musculares entre otros”, explica la profesional.

Consejos para aprovechar de mejor forma los beneficios del agua


1. Beber agua debe ser un hábito.

2. Mantener una botella o una taza en el lugar de trabajo le permitirá beber agua constantemente durante la jornada laboral.

3. Tener siempre una botella con agua en el bolso y en el auto, para así beber en cuanto sienta sequedad en su boca.

4. Evitar las bebidas con cafeína o alcohol, pues tienen un efecto deshidratante y en ningún caso sustituyen o complementan la ingesta de agua.

5. Al preferir agua envasada, leer el contenido nutricional y elegir aquellas que no contengan azúcar y tengan menos sodio.

6. No abusar del consumo excesivo de jugos naturales, ya que contienen azúcar propia de la fruta.

7. Mantener refrigeradas botellas con agua que sean agradables para todo el grupo familiar.

8. Bebe abundante agua si eres muy activo o si vives o trabajas en condiciones calurosas.

"No existen mayores riesgos para la salud en el consumo de agua, salvo en aquellas personas con alguna enfermedad que les impida su libre absorción, como es el caso de pacientes con enfermedades cardíacas y renales, cuya recomendación debe estar dada por el médico de cabecera", concluyó la especialista.

Fuente: 24 horas

Por qué debes cantar "Cumpleaños Feliz" dos veces cuando te lavas las manos




Lavarse las manos con agua y jabón puede reducir en un 50% las diarreas infantiles y en un 25% las infecciones respiratorias

Debes lavarte las manos durante el tiempo que te tome cantar, dos veces, Cumpleaños Feliz.

En otras palabras, lavarse las manos para prevenir infecciones comunes es una rutina que debe llevar al menos entre 30 y 45 segundos.

Es el mensaje que acaba de dar a los británicos una de las principales asesoras en temas de salud del gobierno, la Dra. Gina Radford.

No seguir este proceso metódico durante el tiempo necesario no sólo aumenta el riesgo de infecciones, sino que está contribuyendo al creciente problema de la resistencia a antibióticos, advirtió.

Radford señaló que "el problema de la resistencia a los antibióticos puede combatirse, en primer lugar, evitando contraer infecciones".

La Dra. Benedetta Allegranzi, coordinadora de prevención y control de infecciones en la Unidad Global de la Organización Mundial de la Salud, OMS, dijo a BBC Mundo que no sólo en hospitales sino "también en la comunidad hay supergérmenes resistentes a bacterias. Y circulan además virus que causan gripes o diarrea, especialmente en los niños".

"La primera acción contra estos gérmenes es lavarse correctamente las manos, y esto es especialmente importante en el caso de personas susceptibles como los niños y los ancianos".
Después de ir al baño y antes de comer

Si alguien tiene dudas sobre la importancia de una buena higiene de manos, basta revisar algunas cifras.

"La influenza y neumonía y las enfermedades infecciosas intestinales son, respectivamente, la tercera y cuarta causa de muerte en menores de cinco años en las Américas. Por año, alrededor de 190 mil niños de esa edad fallecen en la región", advierte la Organización Panamericana de la Salud, OPS.

Lavarse las manos con agua y jabón puede reducir en un 50% las diarreas infantiles y en un 25% las infecciones respiratorias, asegura la OPS.

"El lavado de manos con jabón, especialmente en los momentos críticos, es decir, después de usar el inodoro y antes de comer o preparar una comida, es una intervención clave y costo-efectiva que salva vidas".

Con frecuencia nos tocamos las cara, la boca o los ojos y si las manos no están limpias funcionarán como transmisoras de gérmenes.

Lavarse las manos correctamente puede ayudar a prevenir desde un simple catarro a gripes o intoxicaciones alimentarias como la salmonelosis.

Al entrar en contacto con superficies contaminadas adquirimos patógenos que pueden ser virus, bacterias, parásitos y hongos.

Cinco pasos importantes

¿Cuáles son los pasos clave a seguir cuando nos lavamos las manos?

Es fundamental lavarse bien las manos especialmente después de ir al baño, de estornudar o toser, de haber tocado objetos que pudieran estar contaminados, como dinero o alimentos crudos, tras visitar a alquien enfermo, o cambiar el pañal de un bebé.

Los cinco pasos más importantes que recomiendan los Centros para el Control de Enfermedades, Centers for Disease Control, de Estados Unidos son los siguientes:

1. Mojarse las manos con agua tibia o fría que corra bajo el grifo. El agua que se deja correr es recomendable para evitar la recontaminación.

2. Añadir jabón a las palmas de las manos y frotar con energía

3. Friccionar también el dorso, las muñecas y los espacios entre los dedos durante al menos 20 segundos. La fricción ayuda a retirar patógenos y los CDC citan estudios según los cuales frotar durante al menos 20 segundos es más efectivo que hacerlo por menos tiempo. Los CDC también recomiendan medir el tiempo cantando o recordando mentalmente Cumpleaños Feliz, dos veces.

4. Meter las manos bajo el chorro de agua del grifo, con las manos hacia abajo, y asegurarse de eliminar completamente el jabón.

5. Secar bien las manos empleando aire seco o una toalla limpia.

Otros sitios recomiendan usar toallas de papel desechables, para evitar que las manos se vuelvan a contaminar, y usar esas toallas para cerrar el grifo o abrir la puerta. La Dra. Allegranzi señala que "esto se recomienda a los trabajadores de la salud pero es una buena práctica para todos, porque abrimos el grifo con las manos sucias por lo tanto está contaminado", y es mejor cerrarlo con una toalla o un papel desechable.

También señalan que es bueno cepillarse uñas y dedos con un cepillo previamente enjabonado para eliminar restos de suciedad que pudieran quedar bajo las uñas.

Si no dispones de jabón, lleva siempre en tu bolso toallitas o gels desinfectantes

Gels en base a alcohol

Si no tenemos agua y jabón, una segunda opción es usar un gel desinfectante, que debe contener al menos 60% de alcohol.

Pero estos gels en base a alcohol "no eliminan todos los tipos de gérmenes y pueden no eliminar sustancias químicas dañinas", según los CDC.

La misma institución estadounidense recuerda que "los gels no son tan efectivos como el agua y el jabón cuando las manos están visiblemente sucias o grasosas".

Es importante cubrir con la gel toda la superficie de las manos y frotarlas hasta que se seque.

Los pasos recomendados por la OMS para cuidado de pacientes son:

  • Mójese las manos con agua
  • Deposite en la palma de la mano una cantidad de jabón suficiente para cubrir todas las superficies de las manos
  • Frótese las palmas de las manos entre sí
  • Frótese la palma de la mano derecha contra el dorso de la mano izquierda entrelazando los dedos y viceversa
  • Frótese las palmas de las manos entre sí, con los dedos entrelazados,
  • Frótese el dorso de los dedos de una mano con la palma de la mano opuesta, agarrándose los dedos
  • Frótese con un movimiento de rotación el pulgar izquierdo, atrapándolo con la palma de la mano derecha y viceversa
  • Frótese la punta de los dedos de la mano derecha contra la palma de la mano izquierda, haciendo un movimiento de rotación y viceversa
  • Enjuáguese las manos con agua
  • Séquese con una toalla desechable
  • Sírvase de la toalla para cerrar el grifo
Y en cuanto al público en general, la recomendación es clara, según la Dra. Gina Radford.

"A diario, el principio es que debes lavarte las manos con agua y jabón por un período equivalente al que te lleva cantar la primera parte del himno británico, o dos veces Cumpleaños Feliz", señaló Radford a medios en el Reino Unido.

"Y les garantizo que la mayoría de la gente no hace esto".


 Fuente: BBC

Tips: Agua fría o caliente para bajar de peso, ¿cuál es mejor?

¿Eres del grupo de las que toma agua caliente en ayunas o del que se toma un vaso con agua fría justo después de despertar? Aquí te decimos qué es mejor.

El agua es maravillosa para la salud y en cuestión de pérdida de peso, más. Si no sabes si beber agua fría o caliente para bajar de peso, hoy te decimos cuál es la mejor. 

Un estudio de la Universidad de Humboldt, en Berlín, asegura que beber agua fría ayuda a perder peso. 

¿Por qué es mejor el agua fría que el agua caliente?

Los expertos aseguran que cuando el cuerpo se ve expuesto a temperaturas frías, tanto de forma externa como interna, el organismo trabaja para quemar las calorías almacenadas para calentar el organismo. 

Al beber agua fría el cuerpo quema las calorías de reservas para generar calor en el organismo, lo que eventualmente ayuda a perder peso. 

La investigación dejó en claro que las personas tuvieron que beber 16 vasos de agua fría por día, lograron eliminar 18 calorías por día, esto sin hacer ningún tipo de ejercicio. 

Y en aquellas personas que se ejercitan, cuando beben agua fría, el impacto del metabolismo es muy positivo porque permite quemar más calorías durante el entrenamiento, además de prevenir la deshidratación. 

Así que, aunque el agua fría ayuda a bajar de peso, lo ideal es que también te ejercites para que tu quema de calorías sea más rápida. 

Otro tip que te puede ayudar en tu pérdida de peso es tomar agua simple antes de cada comida, de esta manera reducirás la cantidad de alimento que consumes.


Fuente: Excelsior

Trucos para beber más agua

Lo has escuchado millones de veces, en multitud de sitios y de la boca de diferentes personas: es muy importante beber agua. Y, así es. Tanto para tu organismo, como para tu piel o tu pelo, mantenerte hidratado por dentro es esencial para el buen funcionamiento del cuerpo y para la salud, lo que a su vez, se refleja por fuera.

Pero, sabemos que no para todos es algo sencillo. Excusas hay de todo tipo, desde que el agua resulta aburrida hasta que simplemente, se nos olvida. Por eso, para facilitarte esta tarea que parece sencilla pero, que nos puede traer de cabeza, te vamos a dar algunos sencillos trucos.

1. Lo más fácil para beber agua habitualmente es, tenerla a mano. Lleva siempre una botella de agua en el bolso y ten a mano un vaso de agua en la mesa de trabajo o mientras estás por casa. Si lo ves te acordarás y te será mucho más sencillo ir bebiendo más a lo largo del día.

2. El los últimos meses se han puesto muy de moda las aguas afrutadas y, son la opción perfecta para aquellos a los que el agua les resulta soso. Elige tus frutas o verduras favoritas y mételas en tu vaso de agua. Pasados unos minutos el agua habrá cogido su sabor y saciará a tu paladar.
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3. Un buen hábito para ir bebiendo agua y no llegar a sentir la sensación de sed, consiste en que cada vez que vayas al baño, te bebas un vaso de agua. De este modo te mantendrás más hidratado y no esperarás a que tu cuerpo te pida agua.

4. Si eres de los que cuando tiene sed, en vez de agua se bebe un refresco, necesitas una alternativa. Prueba los tés de sabores, hay muchos y muy variados y te los puedes tomar con hielo para refrescarte.

5. Sin duda la mejor forma de empezar y terminar el día es, con un vaso de agua. Haz el esfuerzo y bebe un vaso de agua nada más levantarte y otro justo antes de ir a dormir. Los beneficios de beber agua en ayunas son muchísimos pues, prepara el organismo para comenzar el día y lo recupera de todas las horas que hemos pasado durmiendo sin hidratarnos. De ahí que también sea muy positivo tomar agua antes de dormir. Ya que le estamos dando a nuestro cuerpo reservas de agua para todas esas horas y, nuestros órganos lo agradecerán.

Pon en marcha estos consejos y verás cómo poco a poco se convierten en hábitos que te harán sentir y lucir mejor.

Fuente: Stilo

¿Se te mojó el celular? Siete consejos para no caer en desesperación

A veces somos un poco descuidados, o simplemente se nos escapan de las manos, y los celulares terminan cayendo donde no deberían: en agua. Para muchos esto resulta el fin del aparato, y también un síncope. Pero existe más de una solución para rescatarlo, siempre y cuando se actúe con rapidez y de la forma correcta.

Te contamos 7 trucos que pueden ayudarte a recuperar tu celular. No son infalibles, pero vale la pena intentarlo.

1. Sacarlo inmediatamente del agua. Es más probable que el equipo se recupere si no tuvo demasiado contacto con el líquido.

2. Sacar la batería. De esta manera se pueden evitar cortocircuitos.

3. Quitar las partes removibles. Es clave sacar la carcasa, la tarjeta de memoria y todo lo que pueda removerse sin recurrir a otras herramientas. Siempre con mucho cuidado, para que no siga ingresando agua.

4. Secar con una servilleta, algodón o toalla. Hacerlo con mucho cuidado para que no queden rastros de papel o fibras pegadas al dispositivo.

5. Usar gel de sílice. Sirve para sacar la humedad, después de que se secó el teléfono. Solo hay que colocar un paquete de sílice cerrado junto al celular. Otra opción es usar arroz con este mismo objetivo.

6. Esperar. Es clave dejar pasar entre 24 y 48 horas para volver a armar el celular.

7. Encenderlo. Pero en caso de que no funcione, habrá que llevar el dispositivo a un servicio técnico para saber si tiene arreglo.

Descubre por qué nos da sed después de comer

El agua fría es lo mejor para combatirla, aseguran científicos de Universidad de California, en San Francisco

¿Quién no ha disfrutado de un buen plato de comida salada y termina con sed?


Es posible que haya otras bebidas disponibles pero lo mejor para calmarla son unos sorbos de agua fría.

Eso es lo que han estado estudiando unos científicos que observaron la actividad profunda en el cerebro de ratones y que puede explicar esos fenómenos.

Pudieron ver cómo un “circuito de sed” específico fue rápidamente activado por la comida y atenuado al enfriar la boca de los animales.

Ya se conocía que esas mismas células cerebrales estimulaban el beber, como en el caso de la deshidratación que concentra la sangre.

Pero los nuevos descubrimientos describen una respuesta mucho más rápida que predice la demanda futura de agua del cuerpo.

Los investigadores empezaron a buscar este tipo de sistema porque estaban desconcertados por el hecho que la conducta del beber parece regularse muy rápidamente, tanto en humanos como en animales.

Anticipándose a la demanda

“Hay un modelo clásico de la regulación homeostática de la sed, que lleva aplicándose por casi 100 años, y está basado en la sangre”, expresó el principal autor del estudio, Zachary Knight, de la Universidad de California, en San Francisco.

“Existen unas neuronas en el cerebro que generan sed cuando la sangre se vuelve muy salada o el volumen de la sangre se reduce a un nivel muy bajo. Pero muchos aspectos del beber cotidiano no se pueden explicar con ese modelo homeostático porque ocurren muy rápidamente”.

Tomemos, por ejemplo, la sed que se produce cuando consumimos una gran comida salada o el hecho que esa sed se calma casi tan pronto como tomamos un sorbo.

La sed, explicó el doctor Knight, frecuentemente se anticipa a los cambios en el equilibro de los fluidos en nuestro cuerpo en lugar de responder a ellos.

Los resultados de sus experimentos, reportados en la revista especializada Nature, ofrecen la primera explicación de cómo esa anticipación puede ser generada adentro del cerebro.

Para asilar la actividad cerebral que está involucrada, los científicos monitorearon la actividad neuronal en ratones genéticamente modificados. En lo profundo de los cerebros de estos animales, una célula cerebral específica, que está en una región que regula la sed, resplandecía cuando se activaba.

Eso le permitió al equipo usar una fibra óptica para registrar cuán activas estaban esas neuronas, mientras los ratones comían y bebían en varias condiciones experimentales.

Poder frío

Cuando los animales tenían sed, estas células cerebrales (en una región llamada órgano subfornical o SFO) estaban muy activas. Tan pronto como bebían, la actividad se detenía.

De la misma manera, el “circuito de la sed” se encendía cuando los ratones comían. Esto sucedía de una manera mucho más rápida que cualquier cambio en el torrente sanguíneo que pudiera ser detectado y medido.

Parecía que estas neuronas del SFO estaban respondiendo directamente a lo que sucedía en la boca del animal.

“La actividad parece subir y bajar muy rápidamente durante la comida y la bebida, basada en las señales que llegan de la cavidad oral”, señaló el doctor Knight a la BBC.

Tal vez lo más destacable fue el efecto de la temperatura, añadió.

“Los líquidos más fríos inhiben esas neuronas más rápidamente. De hecho, demostramos que con sólo enfriar la boca de un ratón es suficiente para reducir la actividad de estas neuronas de la sed, independientemente del consumo de agua”.

La idea que el sistema de sed esté monitoreando la temperatura de la boca, hasta el punto en que con la aplicación de una barra de metal fría sobre la lengua del ratón pueden iluminar estas neuronas del SFO, tiene mucho sentido para el doctor Knight.

“Si llegas a un hospital y no puedes deglutir, te dan trozos de hielo para chupar y calmar la sed”, explicó.

“La temperatura parece ser una de las señales que captan estas neuronas”.

El doctor Yuki Oka, un neurocientífico del Instituto de Tecnología de California, no participó en esta investigación pero dirigió un estudio anterior de la misma población de neuronas del SFO.

Su equipo descubrió que al estimular artificialmente estas neuronas de la sed los ratones bebían, aunque no tuvieran sed. Un descubrimiento que el doctor Knight y sus colegas replicaron en su trabajo.

El doctor Oka dijo que las nuevas observaciones eran muy interesantes, especialmente porque demostraban cómo una población de células cerebrales combinaban diferentes tipos de información.

“La opinión anterior en este campo es que el sistema monitoreaba el estado interno. Pero estudios recientes, incluyendo este, están demostrando que estas neuronas sensoriales en el cerebro no sólo son sensores, están integrando una plataforma para los estímulos externos y el estado interno”, expresó.

“Este es como un nuevo concepto, que también ha sido descubierto en las neuronas que controlan la alimentación”.

Fuente: Eme de Mujer

Por qué no debes dejar de beber agua al momento de hacer ejercicio

Este líquido es esencial a la hora de hacer cualquier tipo de ejercicio, desde correr, jugar fútbol, béisbol, entre otros, ya que en ese momento el cuerpo pierde sales minerales y energía que el agua ayuda a reponer al instante

El agua es un líquido de vital importancia para el cuerpo humano, ya que ayuda al cuerpo a mantenerse activo y a su vez impide ciertos trastornos y enfermedades que a la larga pueden volverse irreversibles e incluso atentar contra la vida misma.

El agua además es esencial a la hora de hacer cualquier tipo de ejercicio, desde correr, jugar fútbol, béisbol, entre otros, ya que en ese momento el cuerpo pierde sales minerales y energía que el agua ayuda a reponer al instante.

Al momento de dejar de ingerir este líquido, el cuerpo comienza a liberar una hormona antidiurética, por lo que, entre otras cosas, el cerebro se contrae, se segrega menos saliva y la orina se vuelve más oscura. Incluso algunas personas llegan a sentir mareos.

Efectos negativos

Una persona que no consume cantidades de agua adecuadas puede llegar a ser propensa a desarrollar diabetes, hipertensión, fatiga, entre otros males, que pueden contrarrestarse con la práctica de ejercicio, actividad que acaba por hacerse imposible sin el líquido.

Agua y ejercicio

Si bien diversos especialistas recomiendan consumir hasta nueve vasos de agua diarios, esta cantidad puede reducirse ingiriendo otras bebidas y consumiendo frutas y verduras. Además, si esto se complementa con la práctica de ejercicio, la persona podrá mantenerse sana.

Fuente: Ovación Deportes

La ciencia confirma que tomar agua adelgaza

Desde hace muchos años, ya se creía que tomar agua favorecía la reducción de peso. Hoy en día, las suposiciones se confirman con numerosos estudios e investigaciones científicas, los cuales han revelado que beber cierta cantidad de agua ayuda notablemente a bajar de peso.
Una buena forma para bajar de peso fácilmente y sin esfuerzo es beber agua antes de las comidas. El hecho de beber agua media hora antes de comer disminuye el número de caloríastotales que se ingieren durante el día, principalmente en personas de mediana edad y personas mayores.

En un estudio se demostró que las personas que siguen una dieta baja en calorías y toman medio litro de de agua antes de las comidas pierden un 44 % más de peso que aquellas que no toman tal cantidad. Asimismo, se ha observado que el consumo de agua previo a las comidas causa unaumento de la pérdida de peso equivalente a 2 kilos durante un periodo de tiempo de 12 semanas.

En otro estudio en el que se comparó la ingesta de calorías durante el desayuno, estos fueron los resultados: el grupo que bebió medio litro de agua antes de desayunar consumió un 13 % menos de calorías que el grupo que no lo hizo. No obstante, parece que este efecto automático que conduce a consumir menos calorías solo ocurre en personas de mediana edad y personas mayores. Por el momento, no hay estudios que hayan probado lo mismo en individuos jóvenes.

En otras palabras, tomar tan solo medio litro de agua aumenta tu metabolismo hasta en un 30 % en los 10 minutos posteriores a su consumo y se mantiene durante al menos una hora. De igual forma, se ha descubierto que tomar 2 litros de agua al día incrementa el gasto de calorías en 96 calorías. Además, la quema de calorías se eleva aún más cuando bebes agua fría, ya que tu cuerpo usa más calorías para que el agua alcance tu temperatura corporal.

Varios estudios también han confirmado que beber entre 1 y 1 litro y medio de agua diarios reduce notablemente el peso, el perímetro abdominal, el índice de masa corporal y la grasa abdominal. Por último, en un estudio llevado a cabo con mujeres con sobrepeso, se observó unareducción de peso extra equivalente a 2 kg después de aumentar la ingesta de agua en más de un litro diario.

Tomar agua reduce el consumo de calorías

En primer lugar, has de saber que el agua no contiene calorías. Esto quiere decir que cuando decides calmar tu sed con agua, en lugar de tomar bebidas gaseosas, por ejemplo, estás automáticamente ingiriendo menos calorías, concretamente cero.

Las bebidas azucaradas son ricas en calorías y azúcares refinados que, al estar en forma líquida, no sacian tu apetito y te incitan a consumir incluso más calorías. De acuerdo con varias investigaciones, las personas que suelen tomar agua en lugar de otras bebidas ingieren hasta un 9 % menos de calorías al día, lo que equivale aproximadamente a 200 calorías diarias.

Asimismo, se ha descubierto que tomar bebidas azucaradas antes de una comida aumenta en un 7,8 % la ingesta total de calorías, en comparación con tomar agua. A largo plazo, el consumo de agua también puede reducir el aumento de peso que se produce en nuestro cuerpo.

Por un lado, al aumentar tu ingesta de agua con una taza diaria de agua, estarás disminuyendo el aumento de peso en 0,13 kg. Por otro lado, al sustituir otras bebidas por agua, disminuirás el aumento de peso hasta en 0,5 kg durante un periodo de 4 años.

Es importante también que enseñes a tus hijos a beber mucha agua, que pidan agua cuando tienen sed y que no se acostumbren a beber refrescos o zumos envasados. En un experimento científico realizado en varios establecimientos escolares, donde se instalaron fuentes y se dieron clases sobre la importancia de beber agua, el riesgo de obesidad se redujo en un 31 % al cabo de un año debido al aumento del consumo de agua.

¿Qué cantidad de agua es la adecuada?

En realidad, cada persona necesita consumir una cantidad de agua diferente, en función de su condición física, salud, hábitos, edad, entre otros. Por lo general, las autoridades sanitarias recomiendan beber al menos 2 litros de agua al día, pero habrá personas que necesiten más. Por ejemplo, si eres una persona deportista, es obvio que necesitarás beber mucho más que 2 litros, y lo mismo ocurre con las personas mayores o las madres lactantes.

Pero una cosa está clara:

  • Si tienes sed, bebe, y cuando estés saciado, para.
  • En periodos de mucho calor o ejercicio, bebe suficiente agua para compensar la pérdida de líquidos.
  • Si tu objetivo es perder peso, aumenta la ingesta diaria de agua y, principalmente, bebe agua antes de las comidas: aprox. 2 litros diarios.
No obstante, tampoco es bueno abusar del agua, ya que puedes llegar a un estado de hiperhidratación, en el que tu cuerpo no puede eliminar toda el agua que ingieres y puede ser incluso mortal.



Fuente: Nutrición sin más

Doce señales de que bebes muy poca agua

Pareciera que en el mundo no hay nada más refrescante que un buen vaso de agua fría. El agua en su estado natural produce mucho más placer y salud que una taza de café o una botella de gaseosa. Aún así, muchos de nosotros no ingerimos la cantidad de agua suficiente cada día, dejando a nuestro cuerpo en escasez de este vital líquido. Si notas alguna de las siguientes señales, te recomendamos tomar cartas en el asunto (y agua, claro está).
1. Sientes la boca seca
Es un síntoma mucho más evidente que sus consecuencias. Por supuesto que cuando experimentas esta sensación vas en busca que algún líquido, pero las bebidas dulces, por ejemplo, sólo proporcionan una solución temporal al problema. El agua potable lubrica las mucosas en la boca y garganta, así la humedad permanece, como debe ser.

2. Tienes la piel seca
La piel es el órgano más grande de tu cuerpo y también necesita humectación. La piel seca es uno de los primeros síntomas de la deshidratación completa que puede traer consecuencias mucho más serias. La falta de agua significa también falta de sudor que se ve reflejado en la imposibilidad del organismo de limpiarse a sí mismo (además de la orina), y dejar salir el exceso de grasa, sin hablar de la función termorreguladora del sudor. Solucionar todo eso es muy simple: beber más agua.

3. Sientes demasiada sed
No es lo mismo que tener la boca seca. Cualquier persona que haya tenido resaca sabe cómo se siente el no poder saciarse de agua, aún después de haber bebido mucha. El alcohol deshidrata el cuerpo y el cerebro envía señales de alerta. Escucha a tu cuerpo, el organismo sabe lo que necesita.

4. Sientes que tus ojos están secos

Una de las señales de escasez de agua en el organismo es tener los ojos rojos. Sin la cantidad necesaria de agua tus canales lagrimales se secan, y eso puede afectar a tus ojos, especialmente si usas lentes de contacto.

5. Te duelen las articulaciones
Las articulaciones y discos cartilaginosos están compuestos en un 80% por agua, y eso es necesario para que nuestros huesos no se rocen unos a otros a cada paso. Al mantener el balance de hidratación en el organismo las articulaciones pueden absorber golpes producidos por movimientos repentinos y/o fuertes como al correr o caerse.

6. Tu masa muscular disminuye

Tus músculos también se componen principalemente de agua. Por eso entre menos agua tengas en el organismo, tendrás menos masa muscular. Beber agua antes, durante y después de entrenamientos y actividades físicas no sólo es necesario para sentirse bien, sino que además es muy importante para reducir la probabilidad de inflamaciones y dolor relacionado con el ejercicio.

7. Estás enfermo más tiempo que los demás
El agua ayuda constantemente a sacar las toxinas del organismo. Tus órganos trabajan como uno solo a la hora de filtrar lo que no necesitan, pero sin agua ese mecanismo no puede funcionar correctamente. Al sufrir deshidratación los diferentes órganos empiezan a “chupar“ agua de, por ejemplo, la sangre y eso significa la aparición de una larga lista de problemas.

8. Te sientes cansado y somnoliento
Cuando el cuerpo empieza a ”pedir prestada" agua de la sangre, la deshidratación produce falta de oxígeno en todos los órganos. La falta de oxígeno produce somnolencia y cansancio. Eso significa que cada día te sentirás más y más cansado con mayor facilidad, y el café no es una solución a largo plazo.

9. Sientes hambre constantemente

Un cuerpo deshidratado puede enviar señales de hambre. Esto sucede de repente, cuando durante el día o la noche sientes una necesidad apremiante de visitar tu refrigerador o la comida que haya cerca. Es algo de esperar, ya que la comida contiene el líquido y/o la humedad que tu cuerpo necesita, por otro lado, el agua es necesaria para poder digerir correctamente.

10. Tienes problemas digestivos
Ya hemos hablado de lo importante que es humectar la mucosa oral, y eso tiene que ver con todo el sistema digestivo. Sin la humectación necesaria la densidad de la mucosa estomacal se reduce y eso permite que el ácido gástrico dañe tus órganos internos, lo cual conlleva a lo que comúnmente llamamos acidez estomacal e indigestión.

11. Tienes síntomas de envejecimiento prematuro
La cantidad de agua que puede contener nuestro organismo se reduce con la edad. Cuando envejecemos es necesario aumentar a conciencia el consumo de agua. Aunque los síntomas del envejecimiento prematuro son más evidentes en el exterior, el daño que la deshidratación le causa a los órganos internos se hará sentir a largo plazo. Para reducir los riesgos de algo así es necesario tener buenos hábitos de consumo de líquidos, y especialmente, de agua durante toda la vida.

12. Leíste este artículo hasta el final

Lo más probable es sí has leído este artículo hasta el final pienses “Hmm, creo que no bebo suficiente agua”. ¿Eso te vino a la cabeza? Entonces empieza ahora mismo, bebe un vaso de agua, es mejor beber un poco más de lo absolutamente necesario que después sufrir las consecuencias. ¡A beber!...agua.

Fuente: El arte de saber vivir