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Todo lo que la avena puede hacer en tu cuerpo

Entramos de lleno en octubre y los expertos en avena de Quaker dan 10 motivos por los que celebrar el «oatober», es decir, el mes de la avena. Octubre es la época del año en la que se siembra este cereal, por ello, es el momento perfecto para empezar a incluir este cereal en tu dieta si todavía no lo haces.


Estos son los motivos por los que vale la pena sumarse al «oatober» este mes:


1. La avena te puede ayudar a controlar el colesterol 

La avena contiene beta-glucano, una sustancia que, como parte de una alimentación saludable y un estilo de vida sana, actúa en nuestro organismo para ayudar a controlar los niveles de colesterol1. De hecho, los expertos en avena de Quaker explican que un bol de avena de 40g al día contiene un 47% del beta-glucano necesario para reducir nuestro nivel de colesterol.

2. Complementa tu dieta con la ayuda de la avena

Septiembre es el mes del inicio de muchas dietas para contrarrestar los estragos causados por el verano, por ello, incluir la avena en el día a día puede ayudar a no abandonar este propósito en octubre. Este cereal es rico en fibra2, y contiene pocas grasas y sal de forma natural, por lo que se convierte en el aliado perfecto para que forme parte de una dieta equilibrada y variada. 

3. Truco o trato con avena

Halloween está a la vuelta de la esquina y la avena es el ingrediente perfecto para pasar una tarde divertida con los más pequeños cocinando unos postres fáciles de hacer y divertidos. ¿Quién puede resistirse a unas deliciosas galletas de avena con formas de vampiro o fantasma?

4. Versatilidad de recetas

Ya sea en copos enteros o en cereales, la avena ofrece muchas posibilidades a la hora de cocinar. Es la base ideal para los desayunos con opciones como el porridge, los bizochos o las galletas, y es una muy buena opción para complementar cremas y rebozados. 

5. Un cereal rico en nutrientes

La avena contiene un amplio grupo de nutrientes que desempeñan importantes funciones en el cuerpo humano. Por un lado, las vitaminas B1 (1.05mg/100g), B6 (0.34mg/100g) y ácido fólico (32 mg/100g), que son necesarios en nuestro organismo y pueden ayudar al correcto funcionamiento de algunos sistemas como el nervioso o inmunológico entre otras funciones. Y, por otro lado, la avena contiene hierro (3.6mg/100g), magnesio (114mg/100g) y zinc (2,3mg/100g), que contribuyen, por ejemplo, al correcto funcionamiento de los músculos, o a la formación de glóbulos rojos o a la correcta función del sistema inmunológico, entre otros. 

6. La avena es un cereal completo

La avena contiene una gran cantidad de nutrientes que la posicionan como un cereal completo y un complemento perfecto para llevar una dieta saludable y equilibrada, y parece que los españoles se están dando cuenta de ello. Según un estudio impulsado por Quaker, un 48% de los encuestados tiene la percepción de que la avena es el cereal más sano, situándose por delante de la quínoa o la espelta, y consideran que es un cereal rico en fibra y vitaminas.

7. El secreto está en los copos

Los científicos consideran que, consumiendo los copos de avena enteros, es decir, integrales, estamos ingiriendo también la fibra, vitaminas y minerales de la parte externa del grano del cereal, buenos para nuestro organismo. Además, los copos conservan sus propiedades, textura y sabor característico gracias a un riguroso y optimizado proceso que se realiza antes de llegar a los hogares, tal y como explican los expertos de Quaker. 

8. La avena está de moda

No es un secreto que este cereal está de moda entre celebrities e influencers, quienes enseñan trucos y recetas con avena a diario. Y es que es el cereal favorito de foodies pero también de los fans del fitness y del estilo de vida healthy por la cantidad de batidos, smoothies y recetas variadas que se pueden hacer con la avena.


Fuente: ABC

Aeróbicos vs. pesas: ¿qué tipo de entrenamiento es mejor para perder grasa?

Estás en el gimnasio, en un centro de entrenamiento o incluso en casa. Miras las opciones y te preguntas: ¿me voy con las pesas o los aeróbicos para disminuir la grasa?


Ah, decisiones.

"¿Hay dudas que son los aérobicos?", fue una de las reacciones que hubo cuando se planteó en BBC Mundo el debate sobre cuál es el mejor tipo de entrenamiento para perder grasa.

Otra comentario relacionó la pérdida de grasa con la pérdida de peso, pero una cosa no siempre implica la otra.

"Hay personas que para perder peso optan por reducir su masa muscular en lugar de la eliminación de grasas", explicó Juan Francisco Marco, profesor del centro de ciencia deportiva, entrenamiento y fitness Alto Rendimiento, en España.

"Por otro lado, si bien una pérdida de grasa también significa perder peso, puede que haya una compensación que impida que eso ocurra, ya que dependiendo del tipo de entrenamiento es posible que se aumente peso al ganar masa muscular".

Pero entonces, en lo que se refiere a la pérdida de grasa, ¿qué entrenamiento es más efectivo? ¿El aeróbico (cardiovascular) o los de fuerza (pesas)?


Un poco de todo


Si se hacía esta pregunta hace unos años, la tendencia era inclinarse por los ejercicios cardiovasculares: correr, salir en bicicleta o cualquier ejercicio que requería un esfuerzo constante por un período de tiempo largo.

Con el paso del tiempo la respuesta parece no resultar tan simple y el debate se extiende en el mundo del fitness, además de que es necesario tomar en cuenta diferentes variables, como las características de las personas o la intensidad con la que se llevan cabo los ejercicios.

"Se deberían hacer los dos", respondió Marco, añadiendo que el nuevo debate es sobre cuál tipo de entrenamiento se debe realizar primero.

"Siempre lo comparo con el funcionamiento de los autos", explicó.

"Cuando enciendes el motor éste está frío y hay que esperar hasta que se caliente. Esta primera fase en el cuerpo humano es anaeróbica hasta que llega a un punto, pasado un tiempo que varía dependiendo de cada persona y de su condición física, que es cuando se comienza a quemar grasa".

"Todo ese esfuerzo en el entrenamiento cardiovascular hace que se consuma el combustible que se necesita para el entrenamiento de fuerzas, que es el glucógeno".

"De allí que al hacer el trabajo de pesas primero, y aeróbico después, se podrá quemar grasas desde que se enciende el motor y después se aumentará el beneficio cuando se comienza el trabajo cardiovascular al tener el motor caliente".

"El único problema es que cuando dejas de hacer el ejercicio el cuerpo deja de consumir grasas, que es lo mismo cuando desconectas el motor".

Intensidad


En un enfrentamiento directo entre el ejercicio aeróbico y el de fuerza, el entrenador personal español, que recientemente participó en un seminario sobre el tema, explicó que lo más seguro es que, bajo una rutina de tres día por semana, el entrenamiento con pesas genere una mayor pérdida de grasa.

"El tamaño de los músculos es relevante porque una ganancia en masa muscular -que es contrario a lo que se promueve con el entrenamiento aeróbico- implica una aceleración del metabolismo", comentó el profesor de Alto Rendimiento. 

"Volviendo al símil del automóvil es como si le pones un motor más grande que por ende tendrá un mayor consumo".

Pero además de tomar en cuenta otras variables como la alimentación -"que es el 60% del éxito de cualquier programa de entrenamiento"- la recomendación es no enfocarse en una sola forma de entrenamiento.

"Lo mejor son los entrenamientos intervalos de alta intensidad, que al mismo tiempo brinda un descenso del porcentaje graso, aumento de masa muscular y hay mejoras en cualquier parámetro de fuerza: máxima, resistencia y potencia", agregó Marco.

"Aparte, conseguimos entrenar en menos tiempo y tener los beneficios del mismo incluso horas después de haber terminado".

"Con los entrenamientos intervalos se ha demostrado que el metabolismo sigue activo durante muchas horas después de haber finalizado el entrenamiento, es como cuando paras el auto, lo pones en punto muerto, pero el motor sigue funcionando y consumiendo".

Fuente: BBC

Expertos recomiendan la prescripción del ejercicio físico para reducir la presión arterial

La Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial presenta una guía para el tratamiento y prevención de la presión arterial a través del ejercicio físico.

El presidente de la Sociedad Española de Hipertensión-Liga Española para la Lucha contra la Hipertensión Arterial (SEH-LELHA), Julián Segura, y el doctor experto en hipertensión, José Abellán, han recomendado la prescripción de hábitos de vida saludable como piedra angular de cualquier tratamiento para pacientes hipertensos

Un 15% de los hipertensos podrían prescindir de sus fármacos si realizaran ejercicio físico 

Los expertos de SEH-LELHA han informado que el 15% de los hipertensos españoles podrían prescindir de sus tratamientos con fármacos si realizaran con regularidad el ejercicio físico pautado por su médico. El 47% de los españoles posee un estilo de vida sedentario, lo que explica que entre el 35% y 40% de la población española sea hipertensa, porcentaje que aumenta hasta el 70% en los mayores de 65 años.

Ejercicio Físico 

Los expertos en hipertensión han recomendado el ejercicio físico para mejorar la salud cardiovascular y prevenir o controlar la hipertensión. Ciertos ejercicios aeróbicos en sesiones de 30-45 minutos durante tres o cuatro días a la semana, reduce de 4 a 7 miligramos de mercurio la presión arterial, es decir, surte el mismo efecto que determinados fármacos.

El doctor Abellán explica que es importante diferenciarlo de la actividad física, la cual no siempre es buena para la salud y el deporte, que conlleva competición, lesiones etc. Al respecto, asegura que lo que le diferencia del resto, es que "es una actividad repetitiva, estructurada y que persigue mejorar nuestra salud".

En este sentido y sobre su impacto en las personas, Abellán indica que “éste se comporta como un fármaco, produciendo adaptaciones en el organismo, por lo que requiere una dosificación y unas indicaciones según el paciente, ya que puede presentar efectos secundarios, contraindicaciones e interacciones con otros fármacos etc. que deben ser tenidas en cuenta”.

Guía para la Prescripción 

El SEH-LELHA ha elaborado y presentado la “Guía para la Prescripción de Ejercicio Físico en Pacientes con Riesgo Cardiovascular” y otras recomendaciones para el tratamiento y prevención de la hipertensión, serán algunos de los temas a tratar en la XXI Reunión Anual de la SEH-LELHA. La publicación, orientada a profesionales sanitarios busca facilitar la prescripción correcta e individualizada del ejercicio físico no solo en pacientes con factores de riesgo cardiovascular sino también en individuos sanos. 

El presidente de SEH-LEHLA, Julián Segura informa que “el ejercicio físico es una recomendación para todo el mundo y una forma de prevenir enfermedades como la hipertensión y la diabetes, entre otras, ya que ayuda a controlar la presión arterial, la glucemia, los lípidos, y el sobrepeso”.

Fuente: Con Salud

¿A dónde va la grasa que perdemos?

La grasa se convierte en energía. Es muy fácil decirlo. Pero esta es sólo una verdad a medias. ¿Qué ocurre realmente con toda esa materia de la que está constituida la grasa que tenemos?

Seguro que en algún momento de tu existencia te has planteado ponerte más en forma; perder algún kilo, convertir la grasa en músculo y tonificar el cuerpo... Son proyectos muy loables, sin duda. Ahora vamos a olvidarnos del final. ¿Sabes qué ocurre en realidad con la grasa? ¿Cuál es el proceso mágico por el que desaparece? ¿O por el que se convierte en músculo? Bueno, la cuestión puede parecer tan obvia que a veces se nos olvida lo curiosa que es la realidad: expulsamos "la grasa" al respirar.

Quemando grasa 

Cuando te hacen repetir el ciclo de Krebs hasta la saciedad, el proceso metabólico de las grasas se vuelve tan obvio que cuesta apreciar lo maravilloso que es el cuerpo humano. Pero antes de seguir con la parafernalia de términos, vamos a repasar un hecho importantísimo: en este universo la materia y energía ni se crea ni se destruye. Sólo se transforma. Con esto en mente volvamos a nuestro cuerpo y miremos ese michelín de más.

Está claro, sobra por completo y queremos que se vaya. Así que comenzamos a cuidar lo que comemos y a hacer ejercicio. Tras un periodo moderado de tiempo (unos tres meses, más o menos) comprobamos que nuestro peso ha bajado unos tres kilos y medio. No está nada mal. ¿Qué ha ocurrido con el michelín? Obviamente no ha podido desaparecer en la nada por lo que decíamos antes. Así que trabajamos con las siguientes hipótesis: 

La grasa se ha ido "por el water" 
La grasa se ha transformado en energía 
La grasa se ha convertido en músculo 

Comencemos con la primera: la respuesta es no. Aunque podemos regular el tránsito intestinal y eliminar una mayor cantidad de grasas ingeridas, su exceso en nuestro cuerpo, desde luego, no se ha ido con la digestión. Sencillamente, esto no funciona así. Así que pasemos a la segunda, que parece la más lógica. La grasa se quema, y como todo lo que se quema y genera calor, en realidad se ha convertido en energía. Pero también estamos (parcialmente) equivocados. Porque si bien es cierto que la materia se puede transformar en energía, por suerte para nosotros no lo hace a lo bruto y de manera neta. La grasa está formada por átomos de carbono, hidrógeno y oxígeno. Si convirtiéramos tres kilos y medios de esta materia en energía pura probablemente no quedaría mucho a nuestro alrededor. Además, necesitaríamos una cantidad exactamente igual de antimateria para poder hacerlo.

Nuestro cuerpo almacena sólo parte de la energía en forma de ATP, la moneda de cambio energética

En vez de eso, nuestro cuerpo almacena parte de la energía en forma de ATP, la moneda de cambio energética. Son como pequeñas unidades de energía que permiten que el cuerpo funcione. Pero insistimos, solo se guarda parte de la energía. ¿Qué ocurre entonces con todos esos átomos de los que hablábamos? ¿Donde están? Ah, sí, nos quedaba la tercera hipótesis: el músculo. Pero también estamos equivocados en parte. ¿Acaso ahora tenemos tres kilos y medio más de músculo? ¡Qué complicado resulta! No desesperemos. La respuesta es mucho más sencilla

Máquina viva

Cuando comemos, nuestro cuerpo digiere las sustancias y las convierte en una sopa de nutrientes y moléculas que son capturadas por las células y transportadas por todo el cuerpo. Parte de todas esas sustancias son grasas y azúcares. Una vez que cada célula tiene su ración, se almacena y se consume según las necesidades. Así, cuando una célula necesita energía rápida (para convertirla en el ATP que hemos nombrado) quema azúcares, grosso modo. Sin embargo, la grasa contiene mucha más energía y, como si fuera un gran tronco que arde lentamente a lo largo de la noche, la célula la usa como combustible general. Cuando hay un exceso de estas sustancias, en comparación con la energía que se necesita para sobrevivir a lo largo del día, la célula lo almacena. El maldito michelín está formado principalmente de esa grasa sobrante.

Respirar no es otra cosa que quemar energía y convertir la grasa en dióxido de carbono y vapor de agua

La caldera que emplea la célula se llama "ciclo de Krebs" (por su descubridor, Hans Adolf Krebs) y es un proceso metabólico que consiste en ir convirtiendo poco a poco las largas cadenas de grasas. ¿Convirtiéndolas en qué? La energía de la grasa se puede encontrar principalmente en los enlaces que unen los átomos de estas moléculas. En el ciclo de Krebs lo que se hace es "cambiar de sitio" esa energía, que pasa de los enlaces de la grasa a la molécula de ATP de la que hablábamos. ¿Y qué ocurre con los átomos a los que antes "enlazaba" esta energía que ahora forma parte del ATP? No tienen más remedio que convertirse en otra cosa. Y esa cosa es dióxido de carbono y agua, justo lo que exhalamos en la respiración.

Y es que sí, el proceso de quemar grasas se conoce como respiración celular y con razón. Porque respirar no es otra cosa que quemar energía y convertir la grasa en dióxido de carbono y vapor de agua que expulsamos por la nariz y la boca. En concreto, y haciendo unos cálculos muy básicos, exhalamos unos setenta kilos de carbono al año en forma de CO2, de media. Por supuesto, esa perdida la compensamos comiendo, o nos quedaríamos en nada. Cuando hacemos deporte, el cuerpo consume más energía, las células queman grasas más rápido y, como consecuencia, respiran más rápido (y nosotros con ellas), expulsando más dióxido de carbono y agua. El resto de energía también se transforma en energía mecánica y, finalmente, calor que se pierde en la atmósfera que nos rodea. Así que podemos decir que la grasa que perdemos cuando hacemos ejercicios se queda en el aire, sin lugar a dudas.


Fuente: Hipertextual

Trucos para beber más agua

Lo has escuchado millones de veces, en multitud de sitios y de la boca de diferentes personas: es muy importante beber agua. Y, así es. Tanto para tu organismo, como para tu piel o tu pelo, mantenerte hidratado por dentro es esencial para el buen funcionamiento del cuerpo y para la salud, lo que a su vez, se refleja por fuera.

Pero, sabemos que no para todos es algo sencillo. Excusas hay de todo tipo, desde que el agua resulta aburrida hasta que simplemente, se nos olvida. Por eso, para facilitarte esta tarea que parece sencilla pero, que nos puede traer de cabeza, te vamos a dar algunos sencillos trucos.

1. Lo más fácil para beber agua habitualmente es, tenerla a mano. Lleva siempre una botella de agua en el bolso y ten a mano un vaso de agua en la mesa de trabajo o mientras estás por casa. Si lo ves te acordarás y te será mucho más sencillo ir bebiendo más a lo largo del día.

2. El los últimos meses se han puesto muy de moda las aguas afrutadas y, son la opción perfecta para aquellos a los que el agua les resulta soso. Elige tus frutas o verduras favoritas y mételas en tu vaso de agua. Pasados unos minutos el agua habrá cogido su sabor y saciará a tu paladar.
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3. Un buen hábito para ir bebiendo agua y no llegar a sentir la sensación de sed, consiste en que cada vez que vayas al baño, te bebas un vaso de agua. De este modo te mantendrás más hidratado y no esperarás a que tu cuerpo te pida agua.

4. Si eres de los que cuando tiene sed, en vez de agua se bebe un refresco, necesitas una alternativa. Prueba los tés de sabores, hay muchos y muy variados y te los puedes tomar con hielo para refrescarte.

5. Sin duda la mejor forma de empezar y terminar el día es, con un vaso de agua. Haz el esfuerzo y bebe un vaso de agua nada más levantarte y otro justo antes de ir a dormir. Los beneficios de beber agua en ayunas son muchísimos pues, prepara el organismo para comenzar el día y lo recupera de todas las horas que hemos pasado durmiendo sin hidratarnos. De ahí que también sea muy positivo tomar agua antes de dormir. Ya que le estamos dando a nuestro cuerpo reservas de agua para todas esas horas y, nuestros órganos lo agradecerán.

Pon en marcha estos consejos y verás cómo poco a poco se convierten en hábitos que te harán sentir y lucir mejor.

Fuente: Stilo

Cómo saber si estoy preparado para una maratón

Correr es uno de los deportes más sanos y fáciles de realizar, con muchos beneficios a la salud de quien lo practica. Pero, al margen de una simple actividad para mantenernos saludables, también hay quienes desean ir un poco más allá y participar de una maratón, lo cual es todo un desafío que lleva a tu cuerpo a exigirse hasta el límite. Recordemos que una maratón se compone de una distancia aproximada a los 42 kilómetros (conocida también como 42K), y si pretendes ser partícipe de este evento, hay una serie de cosas que debes tener en cuenta antes de tomar esta decisión.

¿Qué necesito para correr en una maratón?

Una maratón no es algo a lo que simplemente nos presentemos el día que comienzan a aceptarse inscripciones, sino que requiere de un largo periodo de entrenamiento previo,además de que quien emprenda este desafío debe platearse algunas preguntas, como por ejemplo:

- ¿Estoy en buenas condiciones de salud?, esta pregunta es fundamental, además de que es aconsejable realizar un estricto control médico para determinar si tu cuerpo está apto para soportar esfuerzo que conlleva esta carrera, siendo en los últimos años, los resultados del control médico un requisito para realizar la inscripción al evento. Tu corazón y articulaciones deben estar fuertes para correr 42 kilómetros sin riesgos.

- ¿Estoy realizando la dieta adecuada?, es buena idea consultar con un especialista en nutrición desde el momento que empiezas con los entrenamientos (recomendadas unas 20 semanas antes de la maratón), de esta forma tendrás una alimentación balanceada y que además cubra todos los requerimientos energéticos y los desgastes excesivos que afecten tu metabolismo. En nuestro artículo cómo alimentarse para correr un maratón te damos claves para que descubras el modo adecuado de hacerlo.

- ¿Mi estado físico es el adecuado?, si no lo es, puedes sufrir de varias lesiones al correr forzando tu cuerpo, Realizar un acondicionamiento físico es de vital importancia para proteger tu salud, por eso se aconseja además de entrenar corriendo, realizar una visita al menos un par de veces a la semana al gimnasio, ayudando de esta forma a tonificar varias partes especificas del cuerpo y así soportar las exigencias.

- ¿Tengo la indumentaria deportiva adecuada?, esta no es una pregunta menor, es importante elegir el calzado adecuado, aquel que se ajuste a las características de tu pisada, además de ser capaz de absorber los impactos al correr. En nuestro artículo cómo elegir los zapatos correr te damos claves para que lo consigas con éxito. Ir vestido cómodo es fundamental para desempeñarte apropiadamente, procura usar camisetas técnicas, las cuales están hechas con poliéster y son mucho más transpirables además de ligeras. Puedes elegir usar pantalones cortos o largos según el clima, pero actualmente se ha vuelto muy popular el uso de mallas, ya que son mucho más cómodas.

Asegúrate de que el entrenamiento sea el adecuado

La exigencia de una maratón es algo serio, y a veces pensamos estamos listos porque hemos optado por un entrenamiento y vemos que hemos hecho avances, pero si el entrenamiento no es el más apropiado lo más seguro es que no seas capaz de pasar la meta del recorrido. Te aconsejamos asesorarte con un especialista deportivo que cuente con experiencia en este tipo de eventos quien te podrá guiar con éxito.

Es importante alcanzar un equilibro en cuanto a la calidad y la cantidad de entrenamientoque realizas, puedes correr mucho y pensar que estás preparado, pero tal vez esa cantidad de entrenamiento no cuente con la calidad que realmente necesitas para que tu cuerpo este verdaderamente preparado.

Uno de los errores más comunes que se presenta cuando nos preparamos para una maratón, es no dedicar el tiempo suficiente al descanso. Nuestro cuerpo realiza sus procesos de recuperación mientras descansamos, por lo que descansar menos de lo necesario hará que tu cuerpo no esté en las condiciones óptimas, repercutiendo esto directamente en tu desempeño¡ y rendimiento.

En nuestro artículo cómo entrenar para un maratón te damos algunos consejos esenciales para que consigas llegar a la meta con éxito y sin poner en riesgo tu salud.

¿Crees estar preparado para correr una maratón?

Si eres capaz de responder a todas las preguntas que hemos formulado anteriormente de manera afirmativa, si tu salud es óptima y estás dispuesto a entrenar y prepararte para este gran reto deportivo con la anticipación necesaria, felicitaciones, ya puedes considerarte listo para correr en una mataron.

Fuente: Uncomo

Tips que te inspirarán cuando has perdido las ganas de hacer ejercicio

Dar el primer paso en el mundo del ejercicio a veces podría parecer más fácil de lo que en realidad es, lo sé ya que me ha sucedido y seguramente a ti también. Antes de entrar en materia, es importante explicarte qué fue lo que me inspiró a hablar de este tema…

Hace un par de días Nike nos compartió un video que definitivamente me dejó una enseñanza muy importante. Me di cuenta de que sólo yo soy capaz de decidir si me reto a mí misma y doy el 100% para cumplir mis metas. Si yo no me decido a ser la mejor versión de mí, nadie más lo hará. Y que posiblemente en ese camino habrá obstáculos, pero serán parte de la carrera, lo importante será superarlos.

Por eso hoy he creado una lista con tips que en lo personal me están dando ese empujón que tanto me hacía falta y que me han ayudado en esos momentos cuando siento que la motivación se está yendo de mí.

¡Te los quiero compartir para que te motives si estás pasando por esta situación! 

Invierte parte de tu quincena en un buen gimnasio. Esto te ayudará muchísimo ya que siempre que te preguntes si debes o no levantarte e ir al gimnasio, recordarás la cantidad de dinero que estás gastando cada mes. Esto te hará querer aprovecharlo al máximo.

Busca videos de entrenamientos. ¡Ver su fuerza, sus cuerpos y su actitud te contagiará inevitablemente! Baja una app que te ayude a llevar un control de tus metas, calorías y ejercicios que debes hacer en el día. No llevar un calendario con tus metas, ejercicios, etc, te hace perder rápidamente el interés, por eso es importante bajar una app que te ayude con esta tarea.

Mira ‘realities’ de personas intentando bajar de peso. Ver en la TV a personas que lamentablemente han descuidado su salud y todos los problemas que esto conlleva y el trabajo que necesitan hacer para recuperar lo que han perdido, te hace reaccionar y entender que si no te cuidas, tú también puedes convertirte en uno de ellos.

Te hará ver que más allá de lo estético, el llevar una mala calidad de vida no es algo que te gustaría experimentar.

Prepárate tu propia comida. Se dice que muchas veces una cosa lleva a la otra ¡Y es precisamente lo que sucederá si tú mismo te preparas tus alimentos del día! Al sentir que estás comiendo más sanamente, tu cerebro se motivará y te exigirá seguir por ese camino, ¡por lo que te sentirás mejor que nunca para hacer día a día tu entrenamiento!

Mira fotos del antes y después de personas que iniciaron una vida fitness. Visualmente es muy impactante darnos cuenta que personas como tú y yo lograron cumplir su meta, ellas te harán decir: ¡Yo también puedo!

Inscríbete en carreras. No importa de cuántos km sea la carrera, lo único que importa es que des ese importante paso. Verás cómo desde el momento en que te dan tu número de competidor, tu motivación subirá al máximo nivel y comenzarás a prepararte como nunca antes lo habías hecho.

Piensa en que hacer ejercicio te dará la oportunidad de hacer nuevos amigos. Ya sea en el gym o en el parque, podrás cruzarte con personas en tu misma situación por lo que podrás salir de la rutina y conocer nuevos amigos.

Compra una prenda en la que quieras lucir en un par de meses. Déjala colgada en un lugar de tu habitación donde siempre la veas y sea tu constante recordatorio que para verte increíble en ella, necesitarás trabajar duro para conseguirlo.

Piensa en lo bien que te sentirás cuando termines tu entrenamiento. Date un minuto y piensa en lo bien que te sentirás contigo mismo al terminar tu entrenamiento. Obviamente por tu cabeza pasará que te sentirás mil veces más feliz contigo mismo a comparación de que si no hubieras hecho nada. Este tip aunque es muy sencillo, ¡es muy efectivo!

El objetivo de todos estos consejos es animarte a salir de tu zona de confort y así te puedas plantear objetivos que día a día cambiarán tu vida. Con estos tips y una buena actitud, ¡cualquier reto es alcanzable!

Fuente: Es la moda