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5 secretos para tener éxito duradero

Conoce cuáles son las "herramientas de poder cerebral" que definen a los empresarios que alcanzan sus metas

Las personas exitosas comúnmente dicen que la suerte y el trabajo duro las llevaron a donde están hoy. Pero debajo de esta superficie hay mucho más. La gente que está en la cima de sus ramos tiene mucho en común; y aprender qué es lo que los hace diferentes del resto te ayudará a encontrar el éxito duradero en tu propio negocio.

Jeff Brown, psicólogo de la Harvard Medical School y co-autor de The Winner's Brain (El cerebro del ganador), estudia a las personas altamente exitosas, observando su actividad cerebral e historias de vida para identificar las claves que las hacen únicas. Resulta que sí piensan diferente que aquellos que nunca llegan a obtener el éxito. “Las personas que son exitosas han aprendido a optimizar sus cerebros”, dice Brown.

El experto ha develado estrategias, a las cuales llama “herramientas de poder cerebral”, las cuales usan las personas exitosas para conseguir sus metas. Cada herramienta es una forma de pensar que afecta tus decisiones y acciones conforme trabajas para alcanzar una meta. Todas juntas te ayudan a encontrar oportunidades, superar fracasos y cambiar el estatus quo.

Toma nota de los cinco secretos de Brown para lograr el éxito duradero:

1. Crea tu propio destino

Si observas a la gente altamente exitosa, su camino a la grandeza estuvo lleno de giros y cambios. “Las personas exitosas toman muchos circuitos”, dice Brown. “Tienen un truco para reconocer las oportunidades no tradicionales”.

En lugar de esperar en una larga fila de sucesión, sigue caminos que otros no han intentado. Toma proyectos que añadan una habilidad única a tu caja de herramientas, encuentra formas de reunirte con personas que admiras o busca oportunidades inesperadas. No temas ser creativo; recuerda que hay muchas formas de llegar al mismo lugar.

2. Identifica qué es lo que aportas

Las personas exitosas toman inventario de sus habilidades regularmente, y usan esto para darse retroalimentación y mejorar. “Si tienen un déficit, saben cuál es”, dice Brown.

Pide a mentores y coaches que evalúen tus fortalezas y debilidades, y mide tus habilidades lo más objetivamente que puedas. Usa esa información para identificar qué debes aprender o practicar para dominar tus fortalezas y disminuir tus debilidades. No te alejes de las críticas por miedo u orgullo, recomienda Brows. “Ése es el beso de la muerte cuando se trata de éxito”.

3. Enfócate en una meta

La capacidad de elegir una meta y trabajar en torno a ella sin distraerte es una marca común en la gente exitosa. “Tienen gran enfoque, lo que potencia su capacidad para pensar y ejecutar”, dice Brown.

Crea una lista de prioridades y úsala para seleccionar las oportunidades a seguir. “No te engañes por la ilusión de una oportunidad perdida cuando tienes todo para conseguirla”, afirma Brown. “Ponle llave a tu meta y no te distraigas”.

4. Trabaja en el límite de tu zona de confort

Los riesgos son necesarios si realmente quieres sobresalir, y la gente exitosa toma riesgos con un sentido claro de qué tanto pueden soportar. “Pueden moderar los riesgos”, afirma Brown. “Están fuera de su zona de confort, pero tampoco están locos”.

Pon a prueba tus propios límites buscando riesgos que te hacen sentir algo incómodo pero emocionado y ansioso al mismo tiempo. “Tienes un rango de riesgo óptimo que debes aprender a calibrar y entender”, reconoce Brown. Conforme más experimentes tomando riesgos, grandes y pequeños, más fácil será encontrar tu punto exacto en el futuro.

5. Pon tu energía en el trabajo diario

Las personas exitosas trabajan sin cansancio para alcanzar sus metas. Están impulsadas por una energía interna que les permite seguir adelante, incluso cuando enfrentan fracasos o cuando el éxito parece lejano. “Siguen dándole al proceso e invirtiendo en él”, dice Brown. Su empuje no es demandante; es persistente.

En lugar de ver hacia delante, hacia la meta final, sumérgete en la práctica diaria de construirlo. Aprender a disfrutar el proceso te ayudará a desarrollar la resistencia que necesitas. “Debes disfrutar la búsqueda del éxito”, dice Brown. “Esa persecución dura mucho más que el logro en sí”.

Fuente: Entrepeneur

4 técnicas para ser exitoso en tu vida laboral y emocional

El coaching humanista aborda la vida personal y cotidiana para mejorar el desempeño ejecutivo; las empresas comienzan a recurrir a sus modalidades para tener éxito junto con sus colaboradores.

La metodología del coaching con enfoque humanista está comenzando a ser utilizado en algunas empresas para mejorar el desempeño de sus colaboradores a través del abordaje y resolución de los problemas personales de los ejecutivos.

El coaching es una modalidad de consejería en la que el entrenador o asesor ayuda al coachee (persona que se entrena) a conseguir lo mejor de sí mismo. En general es un proceso de autoconocimiento, cuyo objetivo es mejorar el desempeño y potenciar el liderazgo de gerentes y directores.

Al incorporar el enfoque humanista, el coaching no sólo centra su atención en que los colaboradores hagan mejor su trabajo y sean exitosos, también involucra las emociones, las vulnerabilidades, la vida cotidiana y hasta el estado físico de las personas, explica Steve van Zuylen, director general de la consultora en recursos humanos y coaching YSC América Latina, a la revista Expansión del 26 de septiembre de 2014, cuya suscripción está disponible en el Kiosco Digital.

La clave para elegir el mejor programa de coaching humanista es que éste se adapte a las necesidades delcoachee y a sus retos profesionales y personales, comenta Jorge Mateuzsko, coordinador de la Certificación en Coaching Ontológico del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey.

1. Coaching ontológico


Busca generar balance entre la vida profesional y la personal de los individuos. Integra aspectos emocionales, físicos y de lenguaje. Es útil para enfrentar situaciones de frustración o entornos complicados.

Metodología: A través de preguntas, el guía interpreta y desafía las creencias del coachee. Así, lo ayuda a generar nuevas ideas, a mejorar la comunicación con su equipo de trabajo y a ser más productivo.

A quiénes: Los profesionistas que más recurren a esta metodología son técnicos, ingenieros y políticos.

Cómo: Puede implementarse en equipos o de forma individual. El primer plan dura 10 meses y el segundo, cinco meses, en sesiones mensuales.

2. Coaching holístico

Ayuda a que los ejecutivos descubran la relación que tiene su espiritualidad con su vida cotidiana y su desempeño laboral.

Metodología: Trata de crear un equilibrio entre el área espiritual, emocional, física y mental del coachee. Además de ayudarlo a desarrollar su creatividad, a ser más entusiasta y a mejorar sus relaciones interpersonales con sus compañeros de trabajo, pareja, familia y amigos.

A quiénes: Su nicho son ejecutivos que tienen actitudes negativas.

Cómo: Lo ideal es que el coach tenga reuniones individuales con el coachee de seis a 12 meses.

3. Coaching con visión

La primera generación de 14 Coaches con Visión, se graduó en junio de 2014. Comparten una peculiaridad, son ciegos.

Objetivo: Busca que los ejecutivos identifiquen mejor sus fortalezas y debilidades, y sean capaces de resolver problemas con nuevas perspectivas.

Metodología: Al no utilizar la vista, estos guías escuchan mejor, no se distraen y perciben situaciones que otros podrían pasar desapercibidas.

A quienes: Está pensada para mandos medios y en desarrollo. Puede funcionar para empresas de diversos sectores.

Cómo: Sesiones individuales o en grupo cada tres semanas. El proceso puede durar entre seis y ocho meses.

4. Coaching de maternidad

Especial para mujeres que se reintegran a la vida laboral después de ser madres. Es un programa de la consultora de coaching YSC América Latina.

Objetivo: Este programa individual ayuda a las ejecutivas a reincorporarse al trabajo y a que puedan balancear la maternidad con el desarrollo profesional.

Metodología: Las coaches son mujeres que también fueron madres recientemente. Esto ayuda a generar empatía con la coachee.

A quiénes: Las ejecutivas, por lo general, son de puestos directivos. Las empresas que más buscan esta metodología son trasnacionales del sector financiero, farmacéutico y consumo.

Duración: Entre seis y 12 meses.

¿Cómo piensan los emprendedores exitosos?

¿Qué distingue a un emprendedor exitoso de un empresario común? Las ideas que tiene con respecto al mundo y su negocio. No siempre se trata de ser un genio e inventar un producto completamente nuevo, sino de buscar distintos enfoques que no hayan sido explotados.

Te mostramos cómo piensan los emprendedores exitosos y por qué han logrado innovar en los negocios.

1.- Buscan el éxito por encima del dinero
Henry Ford solía decir que “un negocio que no produce nada salvo dinero, es un mal negocio”. Tiene mucha razón. Montar un negocio se trata de satisfacer necesidades y de producir beneficios, tanto para ti como para tus clientes. Los ingresos llegan como resultado del éxito y como consecuencia de ofrecer un buen servicio, no al revés.

2.- Afrontan los problemas con optimismo
Donde hay un problema, hay una nueva oportunidad de negocio. Ese es el dogma en el que se basa la filosofía de los emprendedores exitosos.

3.- Saben que no existen los caminos fáciles
Todo emprendimiento requiere sacrificios. Los emprendedores exitosos son conscientes de esto y están dispuestos asumir grandes riesgos y esfuerzos.

4.- Aprenden de sus errores
No se dejan vencer por las adversidades. Intentan sacar lo mejor de los malos momentos y convertir sus experiencias en conocimientos que les serán de utilidad en el futuro.

5.- Buscan las oportunidades
No esperan a que las buenas oportunidades se presenten, van tras de ellas.

¿Cómo identificar una gran idea?

A menudo recordamos a los genios por sus revolucionarias ideas, pero ignoramos que incluso ellos también conocieron el fracaso. Albert Einstein, Steve Jobs, Thomas Edison, entre otros, sufrieron cientos de caídas antes de lograr el éxito por el cual ahora los conocemos. Esto rompe el mito de que la creatividad depende de una iluminación divina, sino que es producto del esfuerzo y la persistencia. Esa gran idea de negocio que buscamos puede esconderse tras cientos de otras ideas, buenas o malas. 

¿Cómo podemos descubrirla?
Existen varias formas de hacerlo. A no todas las personas les funciona la misma fórmula. Sin embargo, sí podemos darte algunas recomendaciones que puedes tomar en cuenta para buscar la mejor idea para tu negocio.

1) ¿Tienes una idea única?

Haz una investigación y averigua si tu idea es única. De no serlo, busca un enfoque que la haga especial sobre el resto.

2) ¿Las personas pagarían por este servicio?

Will Schroter, CEO de Fundable, dice que “una idea es sólo eso hasta que aparece un cliente dispuesto a pagar por ella”. Es importante que determines un mercado para tu producto o servicio, y si la gente está dispuesta a desembolsar su dinero.

3) ¿Soluciona un problema?

Las mejores ideas suelen ser las que solucionan un problema existente. Indaga entre tus familiares y amigos si tienen un problema que quizás puedas resolver de forma creativa. A menudo, las mejores ideas de negocio se encuentran más cerca de lo que creemos.

4) ¿Es difícil de duplicar?

Un indicador de que estás ante una gran idea es que se trate de algo que otros difícilmente puedan imitar.

5) ¿Es una idea duradera?

Las ideas que trascienden en el tiempo y generan apego en la gente, tienen grandes posibilidades de ser exitosas. Ian Aronovich, cofundador y CEO de GovernmentAuctions.org dice que un emprendedor necesita visualizar su empresa en periodos de 2, 3 y hasta 10 años, para analizar si ofrece un producto o servicio relevante.

Fuente: Plus empresarial.

La vida es un aprendizaje constante

Sácale jugo a las lecciones buenas y malas de la vida para convertirte en un empresario exitoso y lleno de experiencia.

Definitivamente, en esta vida lo que jamás dejaremos de hacer es aprender.

Todos los días adquirimos conocimientos nuevos. No me refiero a los avances tecnológicos, sino a la capacidad que tenemos de aprender de las experiencias, situaciones, errores, fracasos y hasta de los triunfos.

El mundo en el que vivimos es un gran salón de clases; y aunque a muchos no les haya gustado ir a la escuela, el colegio de la vida siempre estará ahí.

Un título universitario es sólo un papel y de nada sirve que tengas toda la teoría si no tienes la práctica, por lo mismo algunas personas tienen desde muy jóvenes la convicción de trabajar para adquirir experiencia, desde el inicio o antes de la universidad.

El campo de la vida siempre nos dará experiencias y eso es lo que nos convertirá en expertos en el área que nos apasiona. Aprender es parte de crecer y madurar; así como de niños aprendimos el abecedario, cuando nos convertimos en adultos empezamos a vivir cosas diferentes y más complejas. Para muchos es difícil aprender algo de una mala experiencia, tal vez porque creen que sólo de las cosas buenas se saca una buena lección, pero no siempre es así.

Actualmente con tanta información terminamos saturados, sin embargo siempre es bueno volver a lo básico retomando lo valores y la sencillez de la vida. Nadie nace con un manual de instrucciones y sabiendo todo, aquí estamos para aprender y compartir y no tiene nada de malo decir que no sabemos algo. Lo importante es investigar y no quedarnos sin saber las respuestas.

"Cuando se acercan a pedirme algún consejo y a preguntarme cómo he aprendido lo que sé acerca de las Relaciones Públicas, siempre les respondo que mis grandes maestros en esta vida han sido mi padre, mi familia, mi pareja, mis amigos, los libros, las experiencias, los tropiezos, los desafíos, las adversidades y la vida misma, seguido de la pregunta: ¿Y para ti, cuáles son o han sido tus grandes maestros?

Para cerrar quiero compartirles esta reflexión: Un marinero no se convirtió en el mejor navegando en un mar tranquilo, al contrario, las tormentas que venció durante la travesía lo llevaron a ser un gran lobo de mar. Aprovecha y agradece todas las tormentas que se atreviesen en tu vida. " Toni Torres

#TIPS
1. Haz una lista de las cosas que aprendiste este día.
2. Léela al final de cada semana.
3. Procura, en momentos de adversidad, detectar cuál es la lección que debes aprender.
4. La vida siempre te estará enviando señales, descubre cuáles y por qué.
5. La universidad de la vida será siempre tu mejor maestra, aprende de ella.

Presta atención a estos ocho hábitos de los vendedores exitosos

Convertirse ne un gran vendedor no requiere de poder mágicos ni talentos especiales. Conoce los 8 hábitos que te conducirán a mejores ventas.

Es cuestión de proponértelo y poner en práctica estos 8 hábitos que te ayudarán a alcanzar tu meta:

1. Mente abierta a la retroalimentación
Un buen vendedor es capaz de aceptar las recomendaciones y críticas de los demás sin sentir que esto afecta sus relaciones personales. Sigue este ejemplo y busca los aspectos positivos en las personas, en vez de dejarte influenciar por lo aspectos negativos y no conviertas asuntos de negocios en problemas personales.

2. Se venden a sí mismos

Si solamente pretendes vender un servicio o producto, jamás será suficiente. Ten en cuenta que tu imagen como vendedor también afecta en la relación comercial, por lo que debes sentirte seguro de ser una persona capaz y transmitir esta sensación a los clientes.

3. Dan una muy buena primera impresión

Jamás tendrás una segunda oportunidad cuando de dejar una primera impresión se trata. Desde tu vestimenta hasta tu postura: todo habla de ti. Si dejas una buena impresión, el cliente estará más dispuesto a escucharte, por lo que es importante que tomes en cuenta aspectos de tu presencia personal, especialmente lo concerniente al lenguaje corporal.

4. Creen en el producto que venden
Si un vendedor cree en el producto que vende, no necesitará demasiadas técnicas de venta para defenderlo. Si no cree en el producto, su venta será inconscientemente una constante mentira para él, y eso hace que no tenga pasión a la hora de vender el producto.

5. Son disciplinados

La disciplina no debe aplicarse solo en el trabajo, sino en la vida general. En este sentido, es similar a la disciplina que debe mantener un inversor para alcanzar el éxito, puesto que debe cuidar hasta los hábitos más sencillos de su vida.

6. Son excelentes comunicadores

Un buen comunicador no es solo aquella persona que tiene facilidad a la hora de hablar, sino especialmente aquel que posee grandes habilidades a la hora de escuchar. Para ser un buen vendedor no hay que pasar tanto tiempo presentando nuestros argumentos, sino enfocarnos en saber escuchar qué es lo que los clientes realmente necesitan.

7. Son personas seguras

Si no confías en tí mismo, ¿quién lo va a hacer? Los vendedores exitosos, así como las personas de éxito en cualquier campo de la vida, desprenden seguridad en sí mismas. Son buenas en lo que hacen, saben que son buenas, saben que valen y lo demuestran cada día, así que no les preocupan los comentarios despectivos producto de celos o envidias.

8. Usan el tiempo sabiamente

Probablemente los buenos vendedores dediquen menos horas de trabajo que el resto, aunque sus horas son mucho más productivas. No pierden el tiempo con clientes que han notado a los 5 minutos no les está prestando la debida atención. De esta forma, evitan “quemarse” con las excusas anti-compra y guardan esa energía para el próximo.