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7 estrategias para lidiar con personas negativas

Todos hemos sentido los efectos secundarios de un amigo o colega de trabajo negativo. Quizá conozcas a alguien que se queje sin cesar sobre su trabajo, pero nunca ofrezca solución alguna. O tal vez un buen amigo hable mal de otros en su círculo y cree algo de drama.

Las personas pesimistas son capaces de desgastar a cualquiera. La energía destructiva y el drama las siguen a todas partes. Si no eres cuidadoso, pueden contagiarte su caos, sacándote de tu centro y alejándote de tus metas.

Estas siete estrategias te permitirán lidiar mejor con las personas negativas que te rodean:

Establece límites. No te sientas presionado a escuchar a alguien negativo. Su energía se colará en tu propia vida y, aun sin que te des cuenta, afectará tu actitud. Establece límites y pon una distancia entre tú y esta persona. Si tienes que estar alrededor de alguien así, busca interactuar lo menos posible con él. Quizá no puedas controlar las actitudes negativas de alguien, pero sí puedas decidir si dejarás que te afecten o no.

Aléjate de los quejumbrosos. Las personas que se quejan de todo nunca mejorarán su vida. No ofrecen soluciones, sólo señalan los problemas. El peligro: tumbarán tus ideas y te harán partícipe de su compasión. Si un amigo, miembro de tu familia o colega de trabajo muestra los síntomas clásicos de un pesimista, deja de relacionarte con él. O, en todo caso, hazlo en un plano absolutamente necesario.

Deshazte de tus empleados negativos. La cultura empresarial es un componente fundamental de tu marca. Ten en cuenta que un miembro tóxico de tu personal podría afectar todo el ambiente en tu negocio. Empleados que suelen ser positivos podrían comenzar a sentirse poco satisfechos, o peor aún, a adoptar los hábitos de sus colegas inconformes. Cuanto más rápido lidies con un trabajador negativo, tanto más capaz serás de solucionar la situación. Convoca a esta persona a una reunión, explícale tus preocupaciones y dale una oportunidad de cambiar. Si su actitud tóxica continúa, quizá sea tiempo de dejarla ir.

Elige tus batallas. No te dejes irritar tan fácilmente. No sólo parecerá que quieres discutirlo todo: también le estarás abriendo la puerta a lo tóxico en tu vida. En lugar de discutir, trata de ignorar los comentarios negativos. Controla tus emociones y evita que la situación se agrave al alejarte de los conflictos innecesarios. ¡Te respetarán por no tomar el camino fácil!

No sobreanalices la situación. Algunas veces, las personas negativas pueden comportarse de forma irracional. Perderás tiempo y energía valiosos si tratas de darle un sentido a sus acciones. Haz lo posible por evitar involucrarte emocionalmente en sus asuntos.

Desarrolla un sistema de apoyo. Construye una red de amistades positivas y contactos profesionales. Si alguien sabe precisamente cómo irritarte, probablemente no seas capaz de manejar la situación por ti mismo. Ten la inteligencia emocional suficiente para reconocer cuando necesitas ayuda. Cuando llegues a sentirte dominado por tus emociones, llama a un amigo o mentor y explícale la situación con calma. Con frecuencia, una persona objetiva puede proporcionarte una perspectiva diferente o un nuevo enfoque.

Encarna una actitud positiva. Tu felicidad y bienestar son demasiado importantes para dejar que la opinión de otro te baje el ánimo o afecte la percepción que tienes de ti mismo. Mantén una actitud positiva y comienza a limitar el tiempo que pasas con personas nocivas. Con algo de suerte, tu actitud positiva repelerá a las personas tóxicas hasta alejarlas por completo de ti.

Fuente: Entrepreneur

Aléjate de las personas tóxicas

Una de las cosas más significantes que puedes controlar es la asociación la elección de quién permites entrar a tu mundo, a quién le inviertes tiempo y a quién buscas para obtener ideas, información y educación. Las personas que te rodean raramente tienen un efecto neutral en ti; o te ayudan a crecer, o te sabotean. 

La primera táctica de asociación de utilidad es eliminar a las personas tóxicas y a los saboteadores. No es algo fácil enfrentar el hecho de que un amigo, un miembro de tu familia o un empleado que lleva mucho tiempo contigo esté interfiriendo con tus metas. Es importante afrontar esta situación y actuar con base en ello debido a que conforme más tiempo pasas con personas que no te apoyan ni te respetan, te tienen envidia, resentimiento o son disfuncionales, menos valor tiene tu tiempo. 

Estas personas no sólo dañan los momentos que pasan juntos, sino que pueden evitar cualquier pensamiento o acto en el futuro. Parafraseando un proverbio chino: si te acuestas junto a un perro callejero, incluso por una breve siesta, despertarás con moscas que te seguirán a donde quiera que vayas. 

Las ideas, creencias, opiniones y hábitos funcionan así. Incluso aunque te estés asociando ocasionalmente o poco tiempo como alguien que es intelectual o emocionalmente tóxico, es suficiente como para que las moscas se te peguen y afecten tu desempeño y productividad. Si tu creatividad o pensamiento constructivo disminuye, también el valor de tu tiempo. 

No obstante, las personas que te afectan no siempre tienen malas intenciones. Pueden ser buenas personas; pero eso no significa que sean buenas para ti. Un buen pastel de chocolate no es bueno para un diabético. Asociarte con alguien que siempre te está impulsando a probarlo y constantemente te dice “Vamos, sólo come un pedazo” es tan suicida como cocinarlo para ti mismo. 

Hay muchas formas en las que una persona puede ser tóxica y venenosa para ti. He tenido clientes que describen cómo las disputas recurrentes con un empleado en particular son mentalmente desgastantes, pero que no pueden despedirlo porque es excelente en su trabajo. Y éste es un problema muy común en las pequeñas empresas: Muchas de ellas conservan a una persona defensiva porque sobresale en las tareas. 

Éstos son el tipo de individuos “ya lo hemos intentado antes”. Si fuera por ellos, iluminaríamos el lugar con velas porque Edison sólo hubiera tenido una oportunidad bajo su supervisión. Y siempre está presente su “crítica constructiva” que te hace sentir inadecuado o poco valioso, bajo el disfraz de que se preocupan por tu bienestar.

En la otra mano, la asociación con personas creativas, inspiradoras y motivadoras puede influir positivamente tu desempeño, haciendo tu tiempo más valioso. Cada minuto tiene mayor o menor valor por la condición de tu mente, la cual muchas veces es afectada por la asociación. 

El emprendedor es particularmente susceptible a ganar o perder poder por la asociación, debido a que tiene muchas responsabilidades y constantemente está operando bajo presión. Jugar este juego con un estado de mente comprometido, debilitado o dañado por malas ideas y pésimas actitudes es extremadamente difícil. En cambio, jugarlo fortalecido por buenas ideas y actitudes constructivas para la mente puede convertir lo difícil en sencillo. 

Sencillamente puesto, deliberadamente puedes reducir y restringir la cantidad de tiempo en la que te asocias con personas que no harán ninguna contribución productiva y que, al contrario, pueden dañarte. ¿Eso significa que sólo debes estar personas con las que concuerdes completamente? No; de hecho, esto también puede ser peligroso. Pero sí significa que debes evitar asociarte con personas que creen y promueven pensamientos opuestos a “la orientación al éxito”. 

Deliberadamente incrementa el tiempo dedicado a las asociaciones productivas y constructivas. Quieres asociarte con personas que impulsen y tengan éxito, con ganadores. Esto es una fuerza que te eleva y te permite alcanzar tu pico de desempeño, haciendo tu tiempo más valioso.

Los compañeros de trabajo que debe evitar

Las personas que lo rodean influyen directa o indirectamente en su vida. Asegúrese de estar acompañado de las personas correctas que le ayuden a su crecimiento y formación.

Fíjese en las personas que constantemente hacen su vida más difícil o menos agradable, asegura Erika Andersen en un artículo de Forbes.

Para ella, hay tres tipos de personas a las que debe invitar a salir de su vida:

-Los vampiros de energía.
Hay personas con las que se desgasta. Así mismo, se siente más cansado, estresado y menos vital después de interactuar con ellos. Esas personas parecen creer que la tarea principal de sus amigos y compañeros de trabajo es ayudar a que se sientan mejor. Sin embargo, por mucho que los escuche o aconseje, no va a ser suficiente para ellos.

-Dar para recibir: Hay personas que piden favores, pero a la hora de devolverlos parece que están muy ocupados. Si una de estas personas está en su vida, siempre va a tener que trabajar en torno a sus necesidades y preferencias. La colaboración y la reciprocidad no forman parte de su vocabulario. Haga lo que pueda para minimizar sus interacciones con estas personas.

-Los mentirosos. Si me engaña una vez, la culpa es suya. Si me engañas dos veces, la culpa es mía. Si me engaña tres veces - ¿Por qué está todavía en la lista de las personas a las que se les debe devolver llamadas? Los mentirosos son peores que los dos anteriores. La gran cosa es darse cuenta de que en realidad tiene el poder para hacer esto. Una vez lo descubra, no de un paso atrás.

Usted no necesita tener a esas personas en su vida. Puede amablemente, pero con firmeza minimizar sus interacciones con ellos. Eso lo liberará para invitar a gente maravillosa a su vida.

Amigos tóxicos

-El narcisista: 65% dice que ha soportado a un amigo ególatra.

-El dramático: 59% tiene un amigo que es emocionalmente agotador.

-El crítico: 55% ha hecho amistad con un evaluador y crítico.

-El traidor: 35% ha tenido un amigo que traicionó su confianza.

-El rival: 30% ha tenido un amigo que era muy competitivo.

-Mala influencia: 23% ha tenido un amigo que fomentan comportamientos no saludables.


Fuente: Forbes

5 pasos para detectar al empleado tóxico

El peor empleado que he tenido se compara con “el regalo que dura para siempre”, comenta Chester Elton, autor de “What Motivates Me” y colaborador de LinkedIn. 

“En ese momento todo era un desastre: no hice caso a los rumores del resto del personal y lo promoví con la esperanza de que mi decisión generaría lealtad en él y acabaría con las “puñaladas” por la espalda. Lo mantuve en la oficina por demasiado tiempo. Pequé de tonto”, recuerda Chester. 

Al hablar con líderes hoy en día, la mayoría admite que ha tenido que lidiar con uno o dos empleados tóxicos durante su trayectoria, y muchos comentan que actualmente tienen a uno de este tipo en su equipo. ¿Por qué no deshacerse de ellos? Es complicado. 

Si bien es relativamente fácil identificar a alguien que es incompetente –se puede tener una buena impresión de una persona así el viernes de su primera semana– es más difícil de detectar a alguien que no se ajusta a la cultura de la organización. 

Puede tomar meses, y para entonces puede ser difícil deshacerse del “tóxico”, especialmente si está haciendo su trabajo de manera satisfactoria o ha creado un grupo de seguidores a su alrededor. 

He algunas maneras de identificar un empleado “tóxico” en el equipo que el portal Gestión, de Perú recomienda: 

Toman crédito por el trabajo de otros 

Una de las quejas más frecuentes que escuchamos en nuestras encuestas a los empleados es que tal persona “toma el crédito por mi trabajo”. 

Son chismosos 

Algo muy común entre los colegas tóxicos es que siempre están dispuestos a escuchar y compartir los últimos chismes, sobre todo cualquier cosa negativa. 

Siguen a los jefes para todos lados 

Los empleados tóxicos a menudo buscan tener un contacto cercano con los líderes de la organización. 

Hacen muchas preguntas sobre ti 

¿Quién exige más dinero, más atención, más beneficios? Por lo general, no son las estrellas del equipo, sino los llorones. Los tóxicos están constantemente protestando por los bajos sueldos que tienen, la sobrecarga de trabajo y la poca valoración que les dan. 

No alientan a sus compañeros 

Es triste pero cierto: los empleados tóxicos tratan a la gente por encima de ellos como si fueran oro, pero a sus compañeros de equipo como una porquería.

Aléjate de las personas tóxicas

La gente con la que te asocias influye en tu mentalidad y desempeño. Busca contactos que te inspiren e impulsen a ser mejor.

Una de las cosas más significantes que puedes controlar es la asociación –la elección de quién permites entrar a tu mundo, a quién le inviertes tiempo y a quién buscas para obtener ideas, información y educación. Las personas que te rodean raramente tienen un efecto neutral en ti; o te ayudan a crecer, o te sabotean. 

La primera táctica de asociación de utilidad es eliminar a las personas tóxicas y a los saboteadores. No es algo fácil enfrentar el hecho de que un amigo, un miembro de tu familia o un empleado que lleva mucho tiempo contigo esté interfiriendo con tus metas. Es importante afrontar esta situación y actuar con base en ello debido a que conforme más tiempo pasas con personas que no te apoyan ni te respetan, te tienen envidia, resentimiento o son disfuncionales, menos valor tiene tu tiempo. 

Estas personas no sólo dañan los momentos que pasan juntos, sino que pueden evitar cualquier pensamiento o acto en el futuro. Parafraseando un proverbio chino: si te acuestas junto a un perro callejero, incluso por una breve siesta, despertarás con moscas que te seguirán a donde quiera que vayas. 

Las ideas, creencias, opiniones y hábitos funcionan así. Incluso aunque te estés asociando ocasionalmente o poco tiempo como alguien que es intelectual o emocionalmente tóxico, es suficiente como para que las moscas se te peguen y afecten tu desempeño y productividad. Si tu creatividad o pensamiento constructivo disminuye, también el valor de tu tiempo. 

No obstante, las personas que te afectan no siempre tienen malas intenciones. Pueden ser buenas personas; pero eso no significa que sean buenas para ti. Un buen pastel de chocolate no es bueno para un diabético. Asociarte con alguien que siempre te está impulsando a probarlo y constantemente te dice “Vamos, sólo come un pedazo” es tan suicida como cocinarlo para ti mismo. 

Hay muchas formas en las que una persona puede ser tóxica y venenosa para ti. He tenido clientes que describen cómo las disputas recurrentes con un empleado en particular son mentalmente desgastantes, pero que no pueden despedirlo porque es excelente en su trabajo. Y éste es un problema muy común en las pequeñas empresas: Muchas de ellas conservan a una persona defensiva porque sobresale en las tareas. 

Éstos son el tipo de individuos “ya lo hemos intentado antes”. Si fuera por ellos, iluminaríamos el lugar con velas porque Edison sólo hubiera tenido una oportunidad bajo su supervisión. Y siempre está presente su “crítica constructiva” que te hace sentir inadecuado o poco valioso, bajo el disfraz de que se preocupan por tu bienestar.

En la otra mano, la asociación con personas creativas, inspiradoras y motivadoras puede influir positivamente tu desempeño, haciendo tu tiempo más valioso. Cada minuto tiene mayor o menor valor por la condición de tu mente, la cual muchas veces es afectada por la asociación. 

El emprendedor es particularmente susceptible a ganar o perder poder por la asociación, debido a que tiene muchas responsabilidades y constantemente está operando bajo presión. Jugar este juego con un estado de mente comprometido, debilitado o dañado por malas ideas y pésimas actitudes es extremadamente difícil. En cambio, jugarlo fortalecido por buenas ideas y actitudes constructivas para la mente puede convertir lo difícil en sencillo. 

Sencillamente puesto, deliberadamente puedes reducir y restringir la cantidad de tiempo en la que te asocias con personas que no harán ninguna contribución productiva y que, al contrario, pueden dañarte. ¿Eso significa que sólo debes estar personas con las que concuerdes completamente? No; de hecho, esto también puede ser peligroso. Pero sí significa que debes evitar asociarte con personas que creen y promueven pensamientos opuestos a “la orientación al éxito”. 

Deliberadamente incrementa el tiempo dedicado a las asociaciones productivas y constructivas. Quieres asociarte con personas que impulsen y tengan éxito, con ganadores. Esto es una fuerza que te eleva y te permite alcanzar tu pico de desempeño, haciendo tu tiempo más valioso.

Cómo enfrentan los buenos líderes a las personas tóxicas

A pesar de que nadie desea a un empleado tóxico en su compañía, estos logran filtrarse a través del proceso de contratación para provocar confusión y caos dentro de una organización.

Y aún así son parte del negocio, por lo hay que aprender a administrar a este tipo de personas.

En su libro Coping With Toxic Managers, Subordinates... and Other Difficult People, Roy H. Lubit explica que los comportamientos tóxicos se producen por como alguien ha aprendido a entender el mundo y su lugar en él. Algunos de los síntomas son el narcisismo, la agresión, rigidez y el comportamiento poco ético.

El empleado tóxico cree que todo mundo está en su contra. Y piensan que si no ataca primero será atacado. Algunos se ven a sí mismos como víctimas y, aunque actúan a la ofensiva, ellos lo ven como defensa propia.

Estas personas carecen de inteligencia emocional (EQ) propia y hacia los demás. Y es por eso que los líderes con un alto desarrollo de EQ tienen la capacidad para compensar el comportamiento de algunas personas tóxicas. Y en muchos casos, cuando despedir a los empleados tóxicos no es una opción, este tipo de líderes pueden llegar a neutralizar su comportamiento.

Hay varios enfoques disponibles para que los líderes manejen a este tipo de personas y éstos son cinco:

1. Enfócate a las soluciones

Muchas personas tóxicas encuentran problemas sin preocuparse por ofrecer una solución. Este tipo de personas se sienten mejor cuando otros se unen a ellos. Para solucionar esto, crea una política donde los empleados pueden informar de un problema, pero al mismo tiempo deben de ofrecer una solución. Cada vez que alguien empiece a quejarse, detén la conversación y enfócate en la solución. Si eso no funciona, pon fin a la conversación. Quejarse no es productivo.

2. Busca los motivos

Comprender qué motiva a las personas tóxicas, le proporciona a un líder la mejor manera de influir en ellas. Los comportamientos ofensivos están impulsados por el miedo, la inseguridad, porque se siente víctimas o porque quieren dominar a otras personas.

Los que operan con miedo e inseguridad se calmarán si son tratados con tolerancia y confianza. Sin embargo, esto no funciona con alguien que intenta controlar a los demás o que se sienta una víctima. Límites fuertes que determinen el comportamiento aceptable serán útiles en esos casos.

3. Permanece neutral

Caer en el drama creado por alguien es más que innecesario. Cuando permaneces neutral es más fácil entender el comportamiento tóxico. Presta atención a tu estado emocional.

4. Desarrolla tu inteligencia emocional

Para motivar y persuadir a la gente es necesario saber lo que quieren, lo que temen y cómo perciben su trabajo. Además, la capacidad para escuchar realmente lo que otros dicen es fundamental. Sin estas habilidades, la relación con alguien con quien trabajas puede llegar a ser tóxica.

5. Crea una cultura que no permita el comportamiento tóxico

Como líder tienes que eliminar cualquier toxicidad que contamina la atmósfera de tu compañía. Si un líder no se enfrenta a esta problemática, otros empleados pueden verlo como una condonación del mal comportamiento. Es por eso que tienes que empoderar a las personas que ejercen características positivas en el trabajo.