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5 tips para ser feliz en tu trabajo


Recuerda por qué elegiste ese trabajo es uno de ellos

El mundo, enfrenta una grave problemática de insatisfacción laboral, lo cual repercute directamente en la producción laboral, ya que una persona insatisfecha es menos productiva.

Lo más grave es que este desgano laboral se contagia, pues una persona que no ama su trabajo sólo ve los puntos negativos del trabajo y se la pasa replicando a sus compañeros. Como bien dijo Winston Churchill: “Un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad y un optimista ve una oportunidad en toda calamidad”.

Si tu estas en una situación laboral, te recomiendo que cambies de actitud, eso te hará más feliz, no sólo en tu vida laboral, también en tu vida personal.

Cuándo estés estresado y sientas que odias tu trabajo reflexiona sobre lo siguiente:

1.-Recuerda por qué elegiste ese trabajo.


2.-Pon en una balanza las cosas positivas y negativas de tu empleo, si consideras que hay más cosas positivas, cambia de actitud y da lo mejor de ti.

3.-Si sientes que tu trabajo te agobia y que no puedes más con él, renuncia, sino seguirás frustado y seguramente contagiarás a los demás que de verdad aman su empleo. Mejor busca otro empleo que realmente te llene emocionalmente.

4.-Confía en tus capacidades, un trabajo siempre va a demandar lo mejor de ti, recuerda que por algo la empresa te eligió a ti entre muchos candidatos.

5.-Siéntete parte del equipo de trabajo, está comprobado científicamente que en los lugares de trabajo en los que la gente se siente entre amigos es más productiva porque hace su mejor esfuerzo por él y sus amigos, lo cual en la mayoría de los casos es reciproco.

Fuente: Merca 20

Lo que NO debe hacer un líder

No reconocer el trabajo de su equipo o participar en chismes crea un ambiente tenso

Si estás frente a un equipo tienes una gran responsabilidad por delante. Como líder, hay algunas actitudes que deberías evitar si no quieres crear un equipo de trabajo conflictivo, fragmentado o poco motivado. Toma nota:

Fomentar la división entre sus empleados: Tu rol como jefe es, además de dirigir, fomentar la cooperación y el trabajo en conjunto. Así que olvídate de excluir a algunos miembros de tu equipo. Todo, hasta lo más “bobo”, cuenta: si saldrán a comer, invita a todos; si rifarán algo en equipo, considera a todos. ¡Es algo básico, pero sumamente importante!

Participar en chismes (o peor aún, generarlos): Involucrarte en rumores de pasillo es de las peores cosas que puedes hacer en el trabajo. Si eres jefe de un equipo, mucho peor: lo único que haces es fomentar que tus empleados hagan lo mismo, y crear un ambiente de trabajo tenso. Mantente alejado de las críticas y los chismes y actúa como el líder que eres.

No reconocer el trabajo de su equipo: Es cierto, los líderes son los responsables últimos de que las cosas salgan bien… Pero los empleados son quienes hacen que las cosas sucedan. Si tu equipo entregó buenos resultados, reconócelos y asegúrate de que los demás lo sepan. No hay nada más desalentador que un jefe que se adjudica todos los méritos.

Mostrar preferencia por algún empleado: Quizá valores mucho el trabajo de algún empleado dedicado, o haya otro que te haga reír a carcajadas. O quizá uno de ellos sea un buen amigo. Sin embargo, existe una regla de oro: en la oficina, todos deben ser tratados por igual. Lo único que conseguirás al mostrar tu preferencia por alguien será desmotivar al resto de tus empleados.

Criticar el trabajo de otros jefes: ¿Los otros jefes no hacen bien su trabajo? A menos que su desempeño afecte directamente tu trabajo, no te corresponde gritarlo a los cuatro vientos. Esta actitud denota prepotencia y falta de madurez. ¿Y qué no las principales cualidades de todo líder deben ser humildad y responsabilidad?

No involucrarse en los procesos de su equipo: Cuidado: no confundas “confiar plenamente en el trabajo de tu equipo” con desentenderte de los procesos de trabajo. Como líder debes estar siempre pendiente de todo lo que sucede en tu área. Eso de dirigir desde las alturas, sin saber cómo se hacen las cosas desde abajo, es propio de un dictador, no de un líder auténtico.

No motivar a sus empleados para que aprendan cosas nuevas: Un líder siempre debe impulsar a sus empleados a crecer en su profesión, y esto implica enseñarles cosas nuevas… o, por lo menos, no cerrarse al aprendizaje. Muchos jefes creen que sus empleados “ya saben lo suficiente”, y ni siquiera se molestan en incorporar nuevos aprendizajes.

Cerrarse a nuevas ideas "porque ya saben qué funciona": ¿Para qué aprender a usar las nuevas tecnologías si la máquina de escribir funciona perfectamente bien? Estando al frente de un equipo, es tu responsabilidad abrirte a los cambios e incorporarlos en tus procesos de trabajo.

Transmitir su negatividad y apatía al resto del equipo:
No estás de acuerdo con las decisiones tomadas “desde arriba”, crees que tus jefes son unos ineptos, que nadie hace bien su trabajo y que, básicamente, todo se derrumba lentamente. No transmitas esta mentalidad negativa a tus empleados si no quieres que tengan los ánimos por los suelos. Lo que debes transmitirles siempre es seguridad, tranquilidad y confianza.

No trabajar: Suena familiar… ¿cierto? No son pocos los jefes que creen que ya “trabajaron lo suficiente” para “llegar hasta donde están”, y que ahora el “trabajo duro” les corresponde a otros. ¡Gran error! Si eres de los que se limitan a dar órdenes y no se ensucian las manos trabajando como sus empleados, tus habilidades profesionales seguramente dejan mucho que desear. Además, lo más probable es que tus empleados te maldigan en silencio.

Fuente: Soy Entrepreneur

Recomendaciones para trabajar con la familia

Trazar una línea entre lo personal y lo profesional separa el tiempo que se le dedica a cada área
 
Tener una empresa familiar o trabajar en conjunto con negocios que sean propiedad de parientes es todo un reto para cualquier empresario, pero es necesario esforzarse y superar las diferencias para salir adelante.

Kelle Khalil, fundadora y CEO de Loverly, una tienda digital de planeación de bodas que trabaja frecuentemente con las empresas de sus hermanos, menciona 4 tips que los han ayudado a hacer alianzas exitosas:

Traza la línea entre lo personal y profesional: Es difícil separar el tiempo familiar y el de negocios, especialmente en momentos donde el desempeño de la empresa te afecta emocionalmente.

"Mi hermana Leila lleva las relaciones públicas de Loverly y hay momentos en los que tenemos que preguntar ¿Estás actuando como mi hermana o como compañera de trabajo?’; la mejor forma de manejar estas situaciones es decir explícitamente. En este momento, necesito que seas mi familia y no mi colega."

Agenda una reunión fuera del trabajo: Los asuntos del trabajo pueden afectar la relación familiar, por lo que es importante mantenerse en contacto fuera del ámbito laboral.

"Cada domingo almorzamos juntos, si alguno no puede acudir se conecta mediante una video llamada. Este tiempo es esencial para reconectarnos como familia, refuerza nuestros lazos y es vital, porque durante el resto de la semana tenemos un vincula mayormente profesional."

Delega las conversaciones conflictivas: Si existe un tema que consideras delicado tratar con alguien de tu familia, o temes que tu objetividad esté en juego si lo haces, considera dejar ese tema a alguien de tu empresa en quien confíes.

"Soy clienta de mi hermana, así que las conversaciones que tienen que ver con renegociar contratos o asuntos de dinero las dejo en manos de alguien de mi staff. Me mantengo al margen de esa parte de nuestra relación profesional para proteger la relación personal.”

La familia es primero: Cuando trabajas con personas que has conocido durante toda tu vida, los desacuerdos suelen ser más profundos que con otros compañeros de trabajo. Deja que la tensión o la frustración inicial se enfríe antes de continuar con la discusión.

"Al final del día, la relación con tu familia es lo más importante y si mantienes eso en mente, cualquier desacuerdo puede resolverse con tacto y facilidad.”

Fuente: Mundo Ejecutivo

8 trucos para hacer de tu oficina un lugar saludable

Lo más probable es que pases la mayor parte de tu día de trabajo dentro de una oficina. Si bien estar sentado frente a una pantalla de ordenador durante al menos ocho horas al día no es exactamente una alternativa saludable, si podemos convertir nuestra oficina en un lugar más adecuado para la salud y el bienestar.

1. Apagar el aire acondicionado y abrir las ventanas. Los entornos de oficina son harto conocidos por provocar alergias y el aire -viciado- del entorno, también desacelera nuestra capacidad intelectual. Así, un estudio reciente de la Universidad de Harvard (EE.UU.) afirmaba que las oficinas con buena ventilación natural y pequeños niveles de contaminantes atmosféricos estaban vinculadas a mejores niveles de rendimiento.

2. Trabajar en un mostrador de pie. Probablemente esta opción sea la menos asequible para la mayoría. Si podemos cambiar nuestro escritorio por un mostrador de pie, nos ayudará a movernos más durante todo el día y, lógicamente, a sentarnos menos. Si bien estar de pie todo el día tampoco es aconsejable, podemos utilizar una configuración de escritorio que nos permitirá ajustar el espacio de trabajo según nos convenga.

3. Tener siempre un vaso de agua en el escritorio. Beber agua en horas de trabajo no solo mejora nuestra piel, sino también nos previene de dolores de cabeza durante las épocas cálidas y secas del año y también suprime el apetito. Huelga recordar que el agua es esencial para mantener el correcto funcionamiento del hígado y los riñones, ya que elimina las toxinas de nuestro organismo.

4. Colocar el escritorio cerca de la ventana. Si tienes la posibilidad, ubica tu escritorio cerca de una ventana, pues diversos estudios realizados en la Universidad de Northwestern (EE.UU.) demuestran que las personas que cuentan con ventanas en su oficina son más activas físicamente y logran dormir mejor, en comparación con aquellos que no las tienen en su lugar de trabajo. Al obtener la mayor cantidad de luz natural posible por estar sentado cerca de una ventana, nos ayudará a mantener los niveles de estrés bajos, así como el ritmo circadiano de trabajo en condiciones adecuadas. Trabajar con luz natural nos llena de energía y motivación para todo el día.

5. Utilizar aromaterapia. Colocar velas con aromas naturales o incluso un difusor de aceites esenciales, nos proporcionará un sutil aroma que mejorará nuestro estado de ánimo y mejorará nuestra memoria. Sobre todo, son recomendables los olores cítricos.

6. Picar sano entre horas. La máquina expendedora puede ser una tentadora opción por la tarde. Sin embargo, lo más adecuado será que omitamos esta tentación rica en calorías y nos llevemos frutas frescas, verduras, frutos secos o yogur al trabajo, para esos momentos en los que necesitamos picar algo entre horas.

7. Salir a caminar durante el descanso. Acostumbrarnos a salir a caminar ya sea en las pausas de trabajo o justo después de salir del trabajo, nos llevará a formar un hábito de vida saludable que incluso podemos contagiar a toda la oficina. Un simple paseo de 5-10 minutos tres veces al día mantendrá nuestro movimiento corporal y nuestro metabolismo en marcha.

8. Poner una o varias plantas. Muchos estudios han demostrado que colocar plantas en la oficina aumentan la productividad en un 38%, la creatividad en un 45% y el bienestar general en un 47%. Las plantas también ayudarán a limpiar el aire de la oficina y a disminuir el ruido estático. Deben ser plantas que requieran poca luz como el lirio de la paz o la planta de aloe.

7 estrategias para lidiar con personas negativas

Todos hemos sentido los efectos secundarios de un amigo o colega de trabajo negativo. Quizá conozcas a alguien que se queje sin cesar sobre su trabajo, pero nunca ofrezca solución alguna. O tal vez un buen amigo hable mal de otros en su círculo y cree algo de drama.

Las personas pesimistas son capaces de desgastar a cualquiera. La energía destructiva y el drama las siguen a todas partes. Si no eres cuidadoso, pueden contagiarte su caos, sacándote de tu centro y alejándote de tus metas.

Estas siete estrategias te permitirán lidiar mejor con las personas negativas que te rodean:

Establece límites. No te sientas presionado a escuchar a alguien negativo. Su energía se colará en tu propia vida y, aun sin que te des cuenta, afectará tu actitud. Establece límites y pon una distancia entre tú y esta persona. Si tienes que estar alrededor de alguien así, busca interactuar lo menos posible con él. Quizá no puedas controlar las actitudes negativas de alguien, pero sí puedas decidir si dejarás que te afecten o no.

Aléjate de los quejumbrosos. Las personas que se quejan de todo nunca mejorarán su vida. No ofrecen soluciones, sólo señalan los problemas. El peligro: tumbarán tus ideas y te harán partícipe de su compasión. Si un amigo, miembro de tu familia o colega de trabajo muestra los síntomas clásicos de un pesimista, deja de relacionarte con él. O, en todo caso, hazlo en un plano absolutamente necesario.

Deshazte de tus empleados negativos. La cultura empresarial es un componente fundamental de tu marca. Ten en cuenta que un miembro tóxico de tu personal podría afectar todo el ambiente en tu negocio. Empleados que suelen ser positivos podrían comenzar a sentirse poco satisfechos, o peor aún, a adoptar los hábitos de sus colegas inconformes. Cuanto más rápido lidies con un trabajador negativo, tanto más capaz serás de solucionar la situación. Convoca a esta persona a una reunión, explícale tus preocupaciones y dale una oportunidad de cambiar. Si su actitud tóxica continúa, quizá sea tiempo de dejarla ir.

Elige tus batallas. No te dejes irritar tan fácilmente. No sólo parecerá que quieres discutirlo todo: también le estarás abriendo la puerta a lo tóxico en tu vida. En lugar de discutir, trata de ignorar los comentarios negativos. Controla tus emociones y evita que la situación se agrave al alejarte de los conflictos innecesarios. ¡Te respetarán por no tomar el camino fácil!

No sobreanalices la situación. Algunas veces, las personas negativas pueden comportarse de forma irracional. Perderás tiempo y energía valiosos si tratas de darle un sentido a sus acciones. Haz lo posible por evitar involucrarte emocionalmente en sus asuntos.

Desarrolla un sistema de apoyo. Construye una red de amistades positivas y contactos profesionales. Si alguien sabe precisamente cómo irritarte, probablemente no seas capaz de manejar la situación por ti mismo. Ten la inteligencia emocional suficiente para reconocer cuando necesitas ayuda. Cuando llegues a sentirte dominado por tus emociones, llama a un amigo o mentor y explícale la situación con calma. Con frecuencia, una persona objetiva puede proporcionarte una perspectiva diferente o un nuevo enfoque.

Encarna una actitud positiva. Tu felicidad y bienestar son demasiado importantes para dejar que la opinión de otro te baje el ánimo o afecte la percepción que tienes de ti mismo. Mantén una actitud positiva y comienza a limitar el tiempo que pasas con personas nocivas. Con algo de suerte, tu actitud positiva repelerá a las personas tóxicas hasta alejarlas por completo de ti.

Fuente: Entrepreneur

5 formas de desarrollar tu liderazgo

Un líder es una persona que posee la capacidad de atraer y relacionarse con sus pares, influyendo en las mentes de las personas que trabajan con él.

Es importante que la cabeza de la empresa tenga la capacidad de incentivar, gestionar, motivar y evaluar a un grupo o equipo, entusiasmando a alcanzar un objetivo.

Cuando la estructura de un negocio crece, se debe mantener una perspectiva clara para que la empresa funcione bajo los valores y las metas que rigen a la compañía para lograr el éxito esperado.

Para llevar a cabo esta tarea que no es fácil de conseguir, existen ciertas características que deben desarrollar las personas que ejercen el liderazgo en una organización. Conoce las principales.

Planeación y adaptación. Adelantarte a la idea de la competencia refleja habilidad de liderazgo. Al estar pendiente de los cambios o tendencias podrás planear los ajustes correspondientes que sean necesarios para el negocio y que evitarán que te quedes rezagado en un futuro.

Es necesario que el líder sepa adaptarse e incluso adelantarse a los cambios, de otra manera no podrá mantenerse a la vanguardia del tan movible mercado.
Tener claridad. La función de líder obliga a asegurarse de crear y mantener una idea clara y atractiva para sus clientes que permita diferenciarse de la competencia.

Esta característica permite que la idea central del negocio persista vigente, manteniendo el posicionamiento adecuado de la marca entre los compradores.

Además, sólo sabiendo con certeza qué es el negocio y qué se espera de él se pueden definir estrategias, basándose en objetivos.

Desarrollo del personal. Ofrecer oportunidades de crecimiento y desarrollo a los trabajadores favorecerá en gran medida al negocio ya que permitirás que los empleados se especialicen aún más en determinadas áreas para luego implementar esos conocimientos en la empresa.

Identifica bien a cada miembro de tu equipo, preocúpate por sus intereses y por ellos mismos, esto a te servirá para saber a quién te conviene retener y disminuir la fuga de talento.

Debes tener muy bien definida la manera de comunicarte con ellos. Evita cualquier tipo de arrogancia y crea un ambiente de confianza donde tu equipo se sienta libre de hacer sugerencias y compartir problemas.

Retroalimentación. Asegúrate de ser un líder que corrige los errores o percepciones incorrectas mediante la promoción de acciones correctivas oportunas.

Abre la mente y sé más receptivo respecto de lo que sucede en el entorno y en el personal. La perfección continua es clave para ser un buen líder.

Haz juntas periódicas en donde todos tus colaboradores participen. Escucha sus ideas y sus propuestas, seguramente en ellas encontrarás buenas soluciones y estrategias.

Recuerda que tus empleados son las personas que día a día están en contacto con los clientes y que, por tanto, pueden aportar muy buenas alternativas para cautivarlos.

Si tu equipo presenta alguna queja o tiene algún problema, asegúrate de que se resuelva. Es primordial para ser líder el ser considerado como alguien que es capaz de arreglar las cosas y llevar al equipo al éxito.

Brindar apoyo. Los líderes tienen la capacidad de dar apoyo emocional a aquellas personas que lo necesitan. Además, son conscientes de que ellos son los responsables de su grupo de trabajo y, por tanto, de conseguir las metas establecidas.

Reconocer el trabajo de los empleados aportará a incentivar el trabajo en equipo y a motivarlos, lo que aumentará su productividad.

Según Best Place to Work, la clave para que una empresa sea considerada como tal reside en la confianza que tienen los empleados en su líder.


Las pausas activas: ¿Qué son?

Permanecer sentados mucho tiempo es perjudicial para la salud. La rutina de oficina y el trabajo con la computadora hacen que las personas se muevan menos, lo que puede originar una serie de problemas que van desde lumbagos hasta lesiones cervicales. Las pausas activas es una práctica saludable que contrarresta estos efectos y, además, son divertidas. Conoce un poco más sobre ellas.

Las pausas activas son ejercicios de entre 5 a 15 minutos que se basan en estiramientos de brazos y piernas, en movimiento de cabeza y articulaciones para hacer fluir la sangre, des-contracturar los músculos y promover la actividad física en las oficinas.

Médicos y expertos en salud ocupacional recomiendan hacer pausas activas cada dos horas, de manera que se cambien las posturas y se activen los sistema respiratorio y cardiovasculares. Además, estudios científicos dan testimonio de los beneficios que tiene para la concentración y la resolución de problemas realizar una breve pausa de 10 minutos.

Entre los ejercicios de pausas activas más comunes se encuentran:

1. Giros de cabeza hacia la derecha e izquierda.
2. Inclinaciones de cabeza hacia atrás y hacia adelante, de modo que se estiren todos los músculos del cuello.
3. Levantarse de la silla y estirar los brazos hacia el techo y los lados.
4. Rotar los hombros hacia atrás y hacia adelante. También realizar movimientos circulares de muñecas y brazos.
5. Estando de pie, hacer pequeñas sentadillas o subir y bajar las rodillas.
6. Hacer movimientos de rotación de ambos tobillos.
7. Llevar los brazos hacia atrás para tratar de tocar la espalda mientras se sostiene con el codo.
8. Caminar, al igual que subir y bajar escaleras.

Aunque en muchos países están cambiando las maneras de trabajar, todavía la jornada “de 8 a 5” continúa vigente, por lo que es fundamental tener el compromiso de implementar las pausas activas al menos tres veces al día.

Fuente: Eme de Mujer

9 tipos de personas que nunca triunfan en el trabajo

La experiencia y el conocimiento están perdiendo su relevancia en los lugares de trabajo. David Deming, economista de Harvard ha estudiado las dinámicas que se dan en las oficinas desde 1980 y encontró que las personas que aquellas que impulsaban las habilidades sociales crecieron 24% en 30 años, mientras que las tareas que se enfocaban solo al aspecto técnico experimentaron poco avance. Deming también encontró que los salarios de la mayoría de los trabajos se fijan más en las habilidades sociales que en las técnicas.

Con esto en mente, aquellas personas que no se relacionan de la manera correcta con sus colegas y subordinados destacan como una cebra en medio de un campo de caballos. Todos conocemos personajes de este tipo: la persona que no deja de distraer a todos cuando se tiene una fecha límite, la que se roba el crédito por las ideas de los demás o la que deja que sus compañeros arreglen lo que echó a perder. La lista sigue y sigue.

Sin embargo, hay personas muy inteligentes que parecen estar empeñadas en autosabotearse. Tristemente carecen del autoconocimiento para compensar las habilidades sociales que no tienen desarrolladas y que están afectando sus carreras.

Las habilidades sociales y el autoconocimiento son parte importante de la inteligencia emocional (EQ) y según la agencia TalenSmart, ésta es responsable de 58% del desempeño en el trabajo. Aquellas personas que no tienen inteligencia emocional tienen una seria desventaja.

Hay ciertos tipos de personas cuya falta de inteligencia emocional daña más sus carreras que otras. Al estudiarlas puedes evitar convertirte en una si vez alguna señal de alarma en tu persona. Usa tu conocimiento para generar conocimiento propio, hacer ajustes y crecer como persona.

1. El cobarde. El miedo es un poderoso motivador. Es por es que los candidatos presidenciales tienden a descalificar a sus opositores diciendo que él o ella va “a destruir la economía” y por lo que los anunciantes advierten que “fumar mata”. En el lugar de trabajo, las personas consumidas por el miedo recurren a actitudes dañinas e inusuales. Los colegas cobardes son buenos para echarle la culpa a los demás, esconden sus errores y nunca pelean por lo correcto.

2. El Dementor. En la saga de J. K. Rowling de Harry Potter, los dementores son criaturas malévolas que chupan el alma de las personas, dejando un solo una carcaza sin corazón. Cuando un dementor entra en una habitación el lugar se vuelve frío y las personas empiezan a recordar sus peores pesadillas. Rowling ha dicho que el concepto de los dementores está basado en las personas extremadamente negativas, aquellas que te sacan la vida cuando platican contigo. Estos individuos imponen su negatividad y pesimismo a todas las personas que encuentran. Sus puntos de vista siempre son deprimentes y pueden inyectar miedo e incertidumbre en toda situación.

3. El arrogante. Las personas arrogantes son una pérdida de tu tiempo porque ven todo lo que haces como una afrenta personal. La arrogancia es confianza falsa y siempre sirve para enmascarar fuertes inseguridades. Un estudio de la Universidad de Akron encontró que la arrogancia está relacionada con una serie de problemas en los lugares de trabajo. Las personas arrogantes tienen un desempeño menor y tienen mayores problemas cognitivos que el promedio de los seres humanos.

4. El pensador grupal. Los pensadores grupales siempre toman el camino de menor resistencia y son buenos para defender el mantra “así es como siempre lo hemos hecho”. Si de pronto ves que te la opinión grupal, ten cuidado: seguir ciegamente al status quo pocas veces lleva a la grandeza.

5. El veleta. Las personas que cambian rápido de parecer son muy buenos para adjudicar la falta de avances a la falta de oportunidades. Aunque la suerte tiene un papel en el éxito de las personas, la mayoría de las veces la gente triunfadora llega a sus metas a través del trabajo duro. Las veletas no se dan cuenta de que su actitud es lo que los frena, no las circunstancias.

6. El temperamental. Algunas personas no tienen control sobre sus emociones. Se desquitarán contigo y proyectarán sus sentimientos en otras personas, siempre pensando que los demás son responsables por lo que están experimentando. Las personas temperamentales tienen un desempeño pobre porque sus emociones afectan su buen juicio y su falta de control destruye sus relaciones. Cuídate de las personas temperamentales, cuando las cosas se ponen difíciles pueden llegar a usarte como su “retrete emocional”.

7. La víctima. Las víctimas son difíciles de identificar porque inicialmente sentirás empatía por sus problemas. Pero, conforme pasa el tiempo, te darás cuenta de que su “momento de necesidad” es todo el tiempo. Las víctimas evitan activamente cualquier responsabilidad al convertir cualquier tope en una montaña imposible de escalar. No ven los tiempos difíciles como oportunidades para aprender. Más bien los ven como una excusa.

8. El crédulo. No se puede más que sentir lástima por este tipo de persona. Son las que cuidan a los bebés del jefe por la mañana luego de pasar la noche sacando un proyecto… ¡en domingo! Por alguna razón, los crédulos (generalmente los nuevos de la oficina) se dejan llevar por la corriente hasta que se los empieza a tragar el océano. Está bien negociar tu salario y está bien quejarse cuando las cosas no van bien. Tendrás más respeto si te defiendes a ti mismo cuando es necesario.

9. El que siempre se disculpa. Por cada persona que te debe una disculpa, hay otra que te pide perdón demasiado. Las personas que no tienen autoconfianza siempre están disculpando sus ideas y sus acciones. Temen el fracaso y creen que pedir perdón es una red de seguridad. Sin embargo, dispensarse demasiado abarata sus ideas y hace que sean menos propensas a ser tomadas en serio. Es importante que tu tono de voz y lenguaje corporal reflejen la importancia de tus ideas.

Ofrecer tu opinión como una pregunta es igual de malo que pedir perdón por tener una visión diferente a la de los demás. Si de verdad que algo merece la pena de ser compartido, hazlo con confianza.

En conclusión…

Ninguna de estas actitudes es una sentencia de muerte para tu carrera porque pueden ser erradicas con inteligencia emocional. Lo único que hace falta es un poco de autoconocimiento y un buen deseo de cambiar.

10 cosas que NO debe hacer un líder

¿Estás al frente de un equipo? Tienes una gran responsabilidad por delante. Como líder, hay algunas actitudes que deberías evitar si no quieres crear un equipo de trabajo conflictivo, fragmentado o poco motivado. Toma nota:

Fomentar la división entre sus empleados

Tu rol como jefe es, además de dirigir, fomentar la cooperación y el trabajo en conjunto. Así que olvídate de excluir a algunos miembros de tu equipo. Todo, hasta lo más “bobo”, cuenta: si saldrán a comer, invita a todos; si rifarán algo en equipo, considera a todos. ¡Es algo básico, pero sumamente importante!

Participar en chismes (o peor aún, generarlos)

Involucrarte en rumores de pasillo es de las peores cosas que puedes hacer en el trabajo. Si eres jefe de un equipo, mucho peor: lo único que haces es fomentar que tus empleados hagan lo mismo, y crear un ambiente de trabajo tenso. Mantente alejado de las críticas y los chismes y actúa como el líder que eres.

No reconocer el trabajo de su equipo

Es cierto, los líderes son los responsables últimos de que las cosas salgan bien… Pero los empleados son quienes hacen que las cosas sucedan. Si tu equipo entregó buenos resultados, reconócelos y asegúrate de que los demás lo sepan. No hay nada más desalentador que un jefe que se adjudica todos los méritos.

Mostrar preferencia por algún empleado

Quizá valores mucho el trabajo de algún empleado dedicado, o haya otro que te haga reír a carcajadas. O quizá uno de ellos sea un buen amigo. Sin embargo, existe una regla de oro: en la oficina, todos deben ser tratados por igual. Lo único que conseguirás al mostrar tu preferencia por alguien será desmotivar al resto de tus empleados.

Criticar el trabajo de otros jefes

¿Los otros jefes no hacen bien su trabajo? A menos que su desempeño afecte directamente tu trabajo, no te corresponde gritarlo a los cuatro vientos. Esta actitud denota prepotencia y falta de madurez. ¿Y qué no las principales cualidades de todo líder deben ser humildad y responsabilidad?

No involucrarse en los procesos de su equipo

Cuidado: no confundas “confiar plenamente en el trabajo de tu equipo” con desentenderte de los procesos de trabajo. Como líder debes estar siempre pendiente de todo lo que sucede en tu área. Eso de dirigir desde las alturas, sin saber cómo se hacen las cosas desde abajo, es propio de un dictador, no de un líder auténtico.

No motivar a sus empleados para que aprendan cosas nuevas

Un líder siempre debe impulsar a sus empleados a crecer en su profesión, y esto implica enseñarles cosas nuevas… o, por lo menos, no cerrarse al aprendizaje. Muchos jefes creen que sus empleados “ya saben lo suficiente”, y ni siquiera se molestan en incorporar nuevos aprendizajes.

Cerrarse a nuevas ideas "porque ya saben qué funciona"

¿Para qué aprender a usar las nuevas tecnologías si la máquina de escribir funciona perfectamente bien? Estando al frente de un equipo, es tu responsabilidad abrirte a los cambios e incorporarlos en tus procesos de trabajo.

Transmitir su negatividad y apatía al resto del equipo

No estás de acuerdo con las decisiones tomadas “desde arriba”, crees que tus jefes son unos ineptos, que nadie hace bien su trabajo y que, básicamente, todo se derrumba lentamente. No transmitas esta mentalidad negativa a tus empleados si no quieres que tengan los ánimos por los suelos. Lo que debes transmitirles siempre es seguridad, tranquilidad y confianza.

No trabajar

Suena familiar… ¿cierto? No son pocos los jefes que creen que ya “trabajaron lo suficiente” para “llegar hasta donde están”, y que ahora el “trabajo duro” les corresponde a otros. ¡Gran error! Si eres de los que se limitan a dar órdenes y no se ensucian las manos trabajando como sus empleados, tus habilidades profesionales seguramente dejan mucho que desear. Además, lo más probable es que tus empleados te maldigan en silencio.

4 consejos para trabajar en familia

Tener una empresa familiar o trabajar en conjunto con negocios que sean propiedad de parientes es un reto para todo empresario, pero es necesario esforzarse y superar las diferencias para salir adelante.

Kelle Khalil, fundadora y CEO de Loverly, una tienda digital de planeación de bodas que trabaja frecuentemente con las empresas de sus hermanos, menciona 4 tips que los han ayudado a hacer alianzas exitosas:

1.- Traza la línea entre lo personal y profesional. Es difícil separar el tiempo familiar y el de negocios, especialmente en momentos donde el desempeño de la empresa te afecta emocionalmente.

"Mi hermana Leila lleva las relaciones públicas de Loverly y hay momentos en los que tenemos que preguntar ¿Estás actuando como mi hermana o como compañera de trabajo?’; la mejor forma de manejar estas situaciones es decir explícitamente. En este momento, necesito que seas mi familia y no mi colega."

2.- Agenda una reunión fuera del trabajo. Los asuntos del trabajo pueden afectar la relación familiar, por lo que es importante mantenerse en contacto fuera del ámbito laboral.

"Cada domingo almorzamos juntos, si alguno no puede acudir se conecta mediante una video llamada. Este tiempo es esencial para reconectarnos como familia, refuerza nuestros lazos y es vital, porque durante el resto de la semana tenemos un vincula mayormente profesional."

3.- Delega las conversaciones conflictivas. Si existe un tema que consideras delicado tratar con alguien de tu familia, o temes que tu objetividad esté en juego si lo haces, considera dejar ese tema a alguien de tu empresa en quien confíes.

"Soy clienta de mi hermana, así que las conversaciones que tienen que ver con renegociar contratos o asuntos de dinero las dejo en manos de alguien de mi staff. Me mantengo al margen de esa parte de nuestra relación profesional para proteger la relación personal.”

4.- La familia es primero. Cuando trabajas con personas que has conocido durante toda tu vida, los desacuerdos suelen ser más profundos que con otros compañeros de trabajo. Deja que la tensión o la frustración inicial se enfríe antes de continuar con la discusión.

"Al final del día, la relación con tu familia es lo más importante y si mantienes eso en mente, cualquier desacuerdo puede resolverse con tacto y facilidad.”

5 tips para ser feliz en tu trabajo

El mundo, enfrenta una grave problemática de insatisfacción laboral, lo cual repercute directamente en la producción laboral, ya que una persona insatisfecha es menos productiva.

Lo más grave es que este desgano laboral se contagia, pues una persona que no ama su trabajo sólo ve los puntos negativos del trabajo y se la pasa replicando a sus compañeros. Como bien dijo Winston Churchill: “Un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad y un optimista ve una oportunidad en toda calamidad”.

Si tu estas en una situación laboral, te recomiendo que cambies de actitud, eso te hará más feliz, no sólo en tu vida laboral, también en tu vida personal.

Cuándo estés estresado y sientas que odias tu trabajo reflexiona sobre lo siguiente:

1.-Recuerda por qué elegiste ese trabajo.


2.-Pon en una balanza las cosas positivas y negativas de tu empleo, si consideras que hay más cosas positivas, cambia de actitud y da lo mejor de ti.

3.-Si sientes que tu trabajo te agobia y que no puedes más con él, renuncia, sino seguirás frustado y seguramente contagiarás a los demás que de verdad aman su empleo. Mejor busca otro empleo que realmente te llene emocionalmente.

4.-Confía en tus capacidades, un trabajo siempre va a demandar lo mejor de ti, recuerda que por algo la empresa te eligió a ti entre muchos candidatos.

5.-Siéntete parte del equipo de trabajo, está comprobado científicamente que en los lugares de trabajo en los que la gente se siente entre amigos es más productiva porque hace su mejor esfuerzo por él y sus amigos, lo cual en la mayoría de los casos es reciproco.

Fuente: Merca 20

7 tips para comunicarte con tus empleados

Una buena comunicación en tu empresa trae múltiples beneficios, entre ellos, mejorar el ambiente laboral y por lo tanto, hacer más eficientes todos los procesos en la organización. Escuchar con atención y mostrar empatía hacia tu interlocutor son algunas de las claves que te permitirán tener éxito en este punto.

A continuación, te compartimos algunos consejos para lograr una buena comunicación con tus empleados:

Presta atención. Seguramente los empleados de tu compañía tienen mucho que decir; asegúrate de que lo hagan proporcionando los medios necesarios. Puedes, por ejemplo, instalar un buzón de quejas o mantener una política de "puertas abiertas" en tu oficina para escucharlos cuando así lo necesiten. Por supuesto, no sólo finjas que los escuchas: toma nota de sus dudas, quejas y comentarios y propón alguna solución a corto y largo plazo.

Demuestra interés. No basta con que prestes atención a tu interlocutor, sino que debes demostrar interés en lo que dice. Trata, en la medida de lo posible, en interesarte en la persona: en su familia, sus actividades fuera de la oficina y sus inquietudes. Así, tendrán más confianza de acercarse a ti si surge algún problema y se sentirán más motivados si sienten que son una parte importante para la organización.

No interrumpas. Nada puede ser más desagradable que ser interrumpido en medio de una conversación. Si te ves obligado a interrumpir, espera el momento adecuado, cuando se termine de exponer una idea. En las juntas siempre deja que todos se expresen y concluyan sus ideas; ésta es una muestra de respeto fundamental.

El cuerpo también habla. Por lo tanto, tu lenguaje corporal debe reforzar la comunicación verbal. No mires en otras direcciones, no te muestres distraído y evita cruzarte de brazos. Intenta desarrollar un lenguaje que muestre que eres el líder de la empresa, pero nunca acudas a la soberbia o a la superioridad ante los demás para mostrar tu liderazgo.

Ante todo, paciencia. En muchas ocasiones escucharás tonterías o cosas que parecen insignificantes. No te precipites al querer debatirlas; podrías terminar diciendo algo de lo que después te arrepientas. Por otro lado, si el afán de tu interlocutor es desagradarte, escucha con atención para que puedas rebatir sus ideas. No discutas por algo innecesario.

Conoce a tu gente. No sólo debes saber el nombre de tu equipo de trabajo (¡es básico!); debes saber cuáles son las responsabilidades, fortalezas, debilidades y aspiraciones de cada uno de tus empleados.

No sólo indicaciones. Si debes dar instrucciones, no te limites a ello. Preocúpate por la opinión y los puntos de vista que pueden tener tus compañeros de equipo. Además, cerciórate de que hayan interpretado correctamente tus palabras y entiendan cuáles son las tareas que deben desempeñar.

Entrena, deja de lado prejuicios y conviértete en una persona con quien valga la pena conversar. ¡Todo será por el bien de tu empresa!

7 errores que debes evitar siempre en la oficina

Para mantener una convivencia sana en el trabajo y lograr que la oficina sea un área saludable y llena de armonía, debes evitar algunas actividades que quizá estés acostumbrado a realizar en tu tiempo libre, pero que en horarios laborales pueden perjudicarte o hacer que los demás tengan una imagen incorrecta de ti.

Así que pon mucha atención a estos errores que no debes cometer:

1. Usar Ropa Deportiva
Tal como lo ha mencionado la diseñadora de modas Carolina Herrera, “la ropa deportiva es para el gimnasio”, evita lucir estos atuendos en tu trabajo, ya que te darán una apariencia informal y poco profesional. 

2. Música con volumen alto
Todos disfrutamos de escuchar a nuestro grupo o cantante favorito, sin embargo debes evitar poner la música en los altavoces y con volumen muy fuerte, ya que además de una falta de respeto para tus compañeros, puedes distraerlos e incomodarlos. Lo más recomendable es que te pongas audífonos.

3. Llamadas personales
Definitivamente existen momentos en que las emergencias pueden surgir y necesites hacer llamadas telefónicas personales, lo más prudente es que éstas las realices en un lugar aislado con tu celular y no ocupes las líneas de la oficina, además modera tu volumen de voz, ya que no todos deben enterarse de lo que está pasando.

4. Actividades extra laborales
Al igual que las llamadas personales, realizar proyectos personales o atender compromisos que no tienen nada que ver con tu trabajo, son una práctica fuera de lugar. Has sido contratado para desempañar labores específicas, así que tus pendientes déjalos para más tarde en la comodidad de tu hogar.

5. ¡No te lleves!
El compañerismo y convivencia sana dentro de la oficina es fundamental para favorecer el trabajo en equipo, pero pon límites a tus relaciones. No molestes a los demás sólo por querer ser gracioso o llamar la atención.
6. Uso de groserías
Los protocolos de imagen personal recomiendan no usar malas palabras, más aún si en tu trabajo, nunca sabes si algún directivo o visitante pueda escucharte y así llevarse una mala impresión de ti y la empresa. Modera tu vocabulario y deja ese tipo de palabras para compartirlas con gente de confianza.

7. Ataques emocionales
Por más fatal que vaya tu día controla tus emociones, no rompas en llanto o explotes de agresividad, pues estos son signos de personas inestables. Si te sientes mal, levántate de tu lugar y procura relajarte sin que otros noten por lo que estás pasando en ese momento.

Recuerda que la oficina es de todos y es por ello que con tus acciones harás que el trabajo fluya con sencillez y tranquilidad.

Fuente: Bienestar 180

7 tips para crear el mejor ambiente laboral

Mejora la productividad de tu empresa creando el ambiente laboral idóneo.

Si quieres que tu empresa goce de una alta productividad, es muy importante que generes un clima agradable de trabajo. Mientras más cómodos y felices estén tus colaboradores, mayor será el compromiso que mostrarán. ¿Cómo se logra esto? Las respuestas son múltiples. Muchos optan por tomar medidas populares como ofrecer buenos sueldos y vacaciones, no obstante, los últimos estudios demuestran que lo que verdaderamente motiva a los trabajadores es un ambiente de permanente comunicación, donde sus opiniones sean bien recibidas y en la que sus logros sean reconocidos.

Presta atención a estos 7 tips, los cuales te ayudarán a crear el ambiente laboral idóneo para ti y tus colaboradores.

1) Sé flexible
Más horas de trabajo no siempre se traducen en mayor productividad. Ofrece a tus trabajadores flexibilidad al momento de elaborar sus horarios, así como varias opciones para cumplir con sus labores. Hoy en día, existen diversas herramientas para mantenerte en contacto con tu equipo de trabajo.

2) Sé comunicativo
En una encuesta hecha a más de 200 000 trabajadores de Estados Unidos, menos del 50% dijo estar satisfecho con la información que recibían de sus superiores. Adopta una política de comunicación abierta. Esto te permitirá tener una mejor relación con tus colaboradores y acceder con mayor velocidad a la información.

3) Reconoce los méritos
Existen muchas formas de retribuir a tus colaboradores por un buen desempeño, desde certificados, remuneraciones extras, vales de consumo y hasta productos de la empresa. Incluso, sin una recompensa tangible de por medio, tu colaborador se mostrará satisfecho y motivado si recibe continuas felicitaciones por su buen desempeño.

4) Ofrece oportunidades de desarrollo
Los estudios demuestran que más trabajadores optarían por ascender en sus empresas que buscar puestos altos en otros lugares, si sólo se les ofreciera tal oportunidad. Otra buena forma de promover el desarrollo de los colaboradores es ofrecerle capacitaciones que los ayuden a mejorar como profesionales.

5) Genera confianza
Entre los atributos que más valora un profesional en su empresa se encuentra la confianza. Esta genera cercanía entre los trabajadores, lo que finalmente permite una mayor productividad en los proyectos de equipo.

6) Haz y recibe sugerencias
Una crítica constructiva es buena para todos. Si bien es más fácil recibirlas que hacerlas, estas nos ayudan a mejorar como profesionales y son importantes para evaluar cuánto se acerca nuestro desempeño a lo que se espera como ideal. Sin embargo, es importante que evites las críticas del pasado y te enfoques más en las metas futuras.

7) Provee un propósito
A todos nos gusta sentirnos importantes. Para un colaborador es muy valioso sentir que su labor tiene un propósito importante dentro de su empresa, pues lo ayuda a estar más motivado y comprometido. Haz saber a tus profesionales lo valiosas que son sus contribuciones para la empresa.