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¿Quieres ser mejor con tu dinero?, usa estas apps

Manejar adecuadamente el dinero no es una tarea difícil como suele pensarse. Sin embrago, necesita un fuerte compromiso por parte de las personas. Y, si estás dispuesto a enfrentarlo, Lou Carlozo, especialista en finanzas de Reuters Money, ofrece dos formas (“bastante fáciles”) en que puedes mejorara tu uso del dinero. 

1. Elimina hábitos de consumo derrochadores

Revisa tus hábitos de consumo para determinar en qué estás desperdiciando dinero. ¿Tienes una subscripción de Nexflix que no utilizas? ¿Gastas mucho en alcohol, en aplicaciones? Este tipo de gastos son perjudiciales y deben ser eliminados como prioridad. 

2. Da seguimiento a tus gastos

Existen muchas aplicaciones gratuitas (tanto en Android como iOS) que te pueden ayudar a controlar tus gastos. No tienes que saber en qué gastas cada centavo, pero debes de tener un idea de a dónde se va tu dinero. 

Owl Money Manager es una aplicación gratuita para Android. En ella puedes registrar tus gastos diarios de una manera muy intuitiva: ingresas cada gasto y selecciones una categoría. La aplicación hace los cálculos. Éstos gastos los puedes apreciar por día, semana o mes; así sabrás en qué gastas tu dinero. 

Además, cuenta con la posibilidad de manejar un presupuesto y, cuando estás por rebasarlo, la aplicación te informa cuánto te queda aún. Una de las ventajas de esta aplicación es que no necesita conexión a internet. Y aunque existe una versión pro(de paga) la versión gratuita es bastante amplia. 

Live Expenses es una aplicación gratuita para iOS. Básicamente hace lo mismo que Owl Money Manager, pero en dispositivos de Apple. Aunque una de las características que los diferencia es la opción de almacenar fotografías de los recibos de nuestros gastos lo que hará más claras nuestras cuentas.

También cuenta con la opción de crear proyectos (como unas vacaciones o una compra importante), a los cuales, les asigna un presupuesto mensual. 

No cabe duda que este tipo de herramientas te ayudará a ahorrar dinero.

¿Cómo revisar y actualizar nuestro plan financiero?

Nuestras necesidades no son las mismas hoy que hace 10 años; nuestro plan financiero tampoco debería serlo. Aprenda cómo actualizar su plan para que encaje con sus necesidades.

En la vida quizá lo único constante es el cambio. Nuestra situación evoluciona, conseguimos un mejor trabajo, nos convertimos en padres, tenemos que ayudar a un familiar enfermo o simplemente nuestra manera de pensar y nuestras prioridades se modifican.

Nuestras necesidades y objetivos no son los mismos que hace cinco o 10 años. Nuestro plan financiero tampoco y por ello necesitamos revisarlo una vez al año cuando menos. También es recomendable actualizarlo cuando sea necesario.

Desde luego, sin conocer a detalle la situación particular de cada uno de los lectores, no puedo dar recomendaciones específicas, sino simplemente lineamientos generales que nos permiten determinar si vamos por el camino correcto, o si es necesario hacer ajustes.

Entre las preguntas y reflexiones que debemos hacernos para replantear —de ser necesario— nuestro plan financiero, se encuentran:

¿Nuestras metas son razonables y medibles?
Los objetivos que se deben plantear en cualquier plan financiero deben ser cuantificables en términos monetarios. No basta decir: quiero tener un retiro digno, se requiere saber qué monto necesitaremos para ello.

Éste es el punto de partida para elaborar un plan financiero personal, ya que entonces podemos determinar, a partir de una serie de variables de las cuales hemos hablado en otras ocasiones, el monto que necesitamos ahorrar cada mes para lograrlo.

Ahora bien, en ocasiones nuestra vida puede tener cambios que nos obliguen a hacer modificaciones a nuestro plan. Por ejemplo, el nacimiento de un hijo puede implicar costos adicionales que limiten el ingreso disponible hacia otras actividades. O bien, para algunos padres, puede surgir un nuevo objetivo financiero: buscar de alguna manera garantizar su educación superior.

Por ello es importante revisar con regularidad nuestro plan, como mencionamos antes, por lo menos una vez al año.

De la misma forma, existen eventos, como la pérdida de empleo, que generan un cambio brusco en nuestras prioridades.

Estos eventos hacen que en el corto plazo tengamos que reorientar nuestros recursos hacia objetivos que antes no teníamos previstos, como administrar correctamente nuestra liquidación y enfocarnos a conseguir otra fuente de ingresos que pueda garantizar la estabilidad de la familia.

Pero además, después de estabilizarnos, puede ser que hayamos valorado la importancia de un fondo para emergencias y queramos enfocarnos en su construcción, de tal manera que podamos enfrentar con éxito una crisis futura.

Muchas veces necesitamos vivir una crisis para saber que tenemos que prepararnos si llega otra.

Eso en sí mismo es un cambio de prioridades, que requiere un nuevo enfoque a nuestro plan financiero, con el fin de completar o incrementar ese fondo lo antes posible.

¿Tenemos contemplado todo lo que ocurre en nuestra vida actualmente?
De esta forma, al revisar nuestro plan financiero debemos pensar en lo que está pasando en estos momentos por nuestra vida. ¿Ha cambiado algo desde que establecimos originalmente nuestro plan o desde la última revisión? ¿Hay algunas cosas que nos gustaría lograr, que no habíamos considerado antes?

Si tenemos nuevas metas y queremos reconfigurar nuestros recursos hacia ellas, debemos siempre priorizarlas y buscar un equilibrio entre ellas —un balance—, sin olvidar las de más largo plazo (como el retiro), que suelen ser las más importantes.

Es perfectamente viable que uno quiera interrumpir o disminuir sus contribuciones para el retiro con el fin de completar más rápido su fondo para emergencias, pero esto no significa que debamos abandonarlo definitivamente.

Cuando hacemos una reasignación temporal de nuestros recursos, es importantísimo definir y planear cuánto tiempo durará.

El segundo paso para actualizar nuestro plan financiero es ver si nuestras inversiones responden realmente a esos objetivos de inversión, para luego revisar si nuestro patrimonio está adecuadamente protegido.

¿Su conducta le puede hacer propenso a tener problemas financieros?

Todos los patrones de conducta que tenemos inciden de manera determinante en la forma como solemos manejar distintas situaciones.

Es por ello que muchas empresas y universidades seleccionan a sus candidatos no sólo por sus conocimientos técnicos. Suelen evaluar también sus habilidades y su forma de reaccionar ante distintos estímulos , ya que eso les permite determinar si se apegan o no al perfil que requieren.

Recientemente se han realizado varios estudios a nivel mundial que demuestran que a través del análisis de ciertas formas de comportamiento se puede averiguar si una persona es o no propensa a tener problemas financieros.

De hecho, algunas instituciones financieras de talla internacional han comenzado a incluir en sus solicitudes de crédito algunos cuestionarios que abordan estos temas, con el fin de contar con mayores elementos de análisis que les permitan decidir si las aprueban o no.

Por ello, es importante que tú mismo te evalúes, contestando las siguientes preguntas de la manera más sincera posible:

- ¿Sueles esconder de tu pareja o tus familiares ciertos recibos o estados de cuenta que no quieres que vean?

- ¿Cuando llegas a casa después de un día de compras tratas de esconderlas para que tus seres queridos no las noten?

- ¿Cuando tienes un problema en tu escuela, en tu trabajo, con tu pareja, con tus padres o con tus amigos, sales de compras para tranquilizarte?

- Eres de las personas que encuentran siempre un buen pretexto para salir a comprar algo?

- ¿Comprar te hace sentir feliz, superior o poderoso?

- ¿Sueles ir a centros comerciales para ver nada más o para ir al cine, pero terminas comprando algo?

- Cuando vas de compras, ¿sueles pasar demasiado tiempo seleccionando los objetos que adquirirás, bromeando o platicando con el vendedor?

- ¿Cuando llegas a casa después de haber adquirido muchas cosas, sueles sentirte culpable?

- ¿Sueles comprar algunas cosas, sólo porque algunos de tus conocidos las tienen?

- ¿Tienes en tu clóset o en la alacena de tu casa demasiadas cosas que no usas?

- ¿Eres de las personas que adquieren una gran variedad de productos que no necesitan, sólo porque son nuevos y quieren probarlos?

- ¿Adquieres demasiados objetos únicamente por su publicidad o promoción?

- ¿Compras más de lo que necesitas con tal de recibir obsequios promocionales, puntos o boletos de rifas?

- ¿Te avergüenza saber cuánto debes? ¿Te avergüenza decírselo a tus amigos o a tus familiares?

Es muy probable que hayas contestado afirmativamente a algunas preguntas, eso es normal.

En la actualidad, la mayoría de las personas salen a comprar sólo por el hábito de hacerlo, y no únicamente cuando necesitan algo.

Sin embargo, si respondiste afirmativamente más de siete preguntas es muy importante que reflexiones cuidadosamente sobre tu conducta , ya que puede indicar una alta propensión a tener problemas financieros. Incluso éstos podrían ser el síntoma de conflictos mucho más severos.

En algunos casos, salir de compras puede ser para tratar de ocultar o evadir algún otro problema grave que la gente no quiere enfrentar. Si detectas que este es tu caso lo mejor es buscar ayuda. De lo contrario, además de que el problema real se agravará, añadirás a él otro gran problema que es el de la deuda.

Cómo nuestro entorno de amistad puede afectar nuestra conducta financiera

Quien desee mantener finanzas personales sanas debe alejarse de entornos donde el dispendio y la falta de planeación sean constantes.

Es sabiduría popular que las buenas o malas influencias determinan la forma en la que vivimos. El refrán “el que anda con lobos a aullar se enseña” implica que las personas que nos rodean ejercen una influencia sobre nuestros hábitos y conductas tanto en un sentido general, como en temas concretos y específicos.

En un estudio publicado este mes por el National Bureau of Economic Research, los autores Casey Ichniowsky y Anne Preston, del Departamento de Estudios Económicos de la Universidad de Harveford, publicaron sus conclusiones sobre un estudio relacionado con la influencia que tiene la pertenencia a un grupo de alto desempeño en el desarrollo de habilidades personales; ello, a partir de un detallado estudio sobre el desempeño de jugadores profesionales de futbol soccer.

La influencia del grupo en el sujeto
Varios son los factores que contribuyen a este efecto. El primero está relacionado con una influencia de “pares”, que se refiere a la presión que implícitamente se recibe al pertenecer a un grupo que tiene prácticas o hábitos comunes en alguna rama de actividad sobre la cual, en el caso del estudio, tienen un desempeño sobresaliente.

Las personas que se insertan en ese entorno buscan reafirmar su pertenencia y agradar a los integrantes de ese grupo manteniendo los patrones de conducta.

Un segundo elemento está relacionado con el efecto de mejores prácticas que se produce cuando nos rodeamos de personas que destacan en alguna actividad particular.

Más allá del conocimiento formal que exista en los individuos del grupo, el conocimiento comunitario y la forma en la que éste se transmite de una manera más cotidiana y fluida, son elementos fundamentales para entender el efecto positivo que en este sentido se produce.

Un tercer elemento de influencia relacionado con la pertenencia al grupo que se distingue en alguna rama de actividad, se refiere a la posibilidad de compartir y socializar objetivos concretos relacionados con la actividad o la conducta que caracteriza al grupo.

Su aplicación en las finanzas
En diversos experimentos relacionados con temas financieros, se ha encontrado que cuando establecemos objetivos puntuales relacionados con el control del gasto o con prácticas de ahorro, se tienen mejores posibilida desde sostener la práctica de manera recurrente y ésta se traduce en un hábito.

De la misma manera que a un jugador de cualquier deporte que busque mejorar sus capacidades le conviene rodearse de un entorno de atletas que destaquen en ese deporte, la conducta financiera también es influida por un entorno favorable.

Quien desea mantener finanzas personales sanas debe procurar alejarse de entornos donde el dispendio y la falta de planeación sean constantes y buscar, por el contrario, entornos donde la conducta frecuente sea la de previsión.

Una conclusión importante de esta investigación es que los efectos positivos de la pertenencia al grupo que mantiene una conducta ejemplar se prolongan más allá del tiempo de pertenencia concreta a dicho grupo.

Si cree que la experiencia de un jugador de fútbol no es aplicable para otros temas como los financieros, piense que los patrones que mueven nuestra conducta son extrapolables a cualquier rama de actividad humana.

La lección es que podemos promover nuestra vinculación con personas que mantengan hábitos y conductas financieras ejemplares como un medio para procurarnos un entorno que favorezcan esas mismas conductas de manera personal.

Si cree que eso sería una amistad interesada, llámele como quiera, pero puede tener un efecto positivo de largo plazo sobre su conducta y sus hábitos financieros en el futuro. Y un regalo de esa importancia sólo se obtiene de verdaderos amigos.

Disfrute su dinero, siempre que lo haga con responsabilidad

No se deben hacer esfuerzos sobrehumanos para ahorrar y tampoco que debemos hacerlo a toda costa.

Muchas personas se sorprenden cuando se les dice que se vale gastar y disfrutar el dinero, toman el comentario como si fuera un pecado hacerlo. Supongo que es natural: pasa exactamente lo mismo que con las personas se sorprenden cuando su nutriólogo les permite comer cierto tipo de alimentos que uno pensaría típicamente que nos hacen engordar.

El dinero sólo es un medio
Las personas que escribimos sobre finanzas personales no pensamos que se deben hacer esfuerzos sobrehumanos para ahorrar y tampoco que debemos hacerlo a toda costa y sobre todos nuestros gustos o antojos por consentirnos.

Lo anterior se debe a que el dinero no es y nunca debe ser un fin en sí mismo.

El dinero simplemente es un medio o la herramienta para vivir mejor y lograr aquello que más nos importa.

En otras palabras, el dinero es sólo una parte de nuestro plan de vida. Por ello, si no sabemos qué es lo que queremos lograr, o nos pasamos la vida postergando lo que de verdad es importante, no podremos ser felices ni con todo el oro del mundo.

¿Qué es lo más importante para ti?
Parece mentira, pero muchísima gente no tiene claras sus prioridades reales en la vida. Cuando pido a las personas que me den una lista con sus cinco valores más importantes, me doy cuenta de que muchos en realidad no lo saben.
Algunos se defienden con respuestas de libro de texto, es decir, aquellas que se aprendieron y que consideran lo que a los demás les gustará escuchar de ellos para tomarlos como personas maduras mentalmente.

Algunos creen que la seguridad es lo más importante, sin embargo no compran seguros para proteger a sus hijos, ni a sus pocas o muchas posesiones.
Otros dicen que la libertad, pero viven atados a deudas enormes que tardarán mucho tiempo en pagar. Eso sí, cuando sale el nuevo smartphone, algún nuevo gadget, o la nueva tendencia en ropa no tienen empacho en adquirir una deuda más.

Cada quién 
elige su camino
Siempre he dicho que las finanzas personales son eso: personales, ya que no existe una verdad absoluta ni una solución única para todos los casos. Cada persona es diferente y por lo mismo es lógico pensar que lo que conviene a cada una de ellas depende de su situación personal y de lo que para esa persona sea más importante lograr a corto, mediano o largo plazo.

En ese sentido cada quién elige y labra su propio camino. Las finanzas personales nos dan las herramientas para tomar una decisión adecuada, pero también nos acompañan para sortear los diferentes obstáculos que encontremos en el largo camino de la vida.

No pierda 
de vista sus metas
Todo lo anterior tiene que ser sin perder de vista nuestras metas. Por ejemplo: ¿Me compro esa nueva televisión? Depende de tu situación personal. ¿Comprarla te aleja de tus metas, o no te afectará en absoluto? Recuerda que aún si la pagas a meses sin intereses, las mensualidades te restarán dinero disponible para otras cosas que probablemente si lo piensas mejor serían más importantes.

Toma siempre una decisión informada, conociendo su alcance y las consecuencias, como cualquier otra decisión importante en la vida.

Recuerda siempre que se vale disfrutar el dinero: para eso es. Pero no si eso significa sacrificar lo que de verdad es importante.

Qué hacer en caso de perder su empleo

Perder el empleo es un momento difícil tanto para quién queda desempleado como para su familia; es un evento que tiene implicaciones de todo tipo.

No sólo se ve afectado en el ámbito laboral y económico sino también puede llegar a tener efectos muy importantes sobre el aspecto psicológico de la persona y quienes lo rodean.

En un inicio quedar desempleado puede generar sensaciones de frustración, incertidumbre o impotencia. Sin embargo, de acuerdo con el programa de educación financiera de Visa, Finanzas Prácticas, es fundamental no quedarse anclado en esta etapa inicial ya que al fomentar estos sentimientos negativos puede hacernos caer en círculos viciosos de pesimismo e inacción.

Por lo anterior, se aconseja continuar con los siguientes pasos para contrarrestar los efectos negativos de esta amarga experiencia:

– Lo primero que debe entender es que el desempleo es sólo una etapa. Que un gran número de personas lo pueden experimentan en algún momento.

– En segundo lugar es recomendable que hable de la situación con las personas que lo rodean como son la familia y amigos. Esto no sólo le ayudará a desahogarse y a liberar tensiones, sino también contribuye a que otras personas puedan entenderlo mejor e inclusive hacerle propuestas o presentarle opciones que de momento no está contemplando.

– Algunos gastos que se pueden reducir son el uso del celular, las llamadas de larga distancia, las salidas a restaurantes, cines, teatros y centros nocturnos, entre otras.

– Analice sus deudas y trate de no adquirir nuevas en tanto no tenga con qué cubrirlas. Si se tienen deudas en un banco, acercarse a él para enterarlos de la situación y ver si pueden ofrecerle una alternativa que le ayude, afectando lo menos posible su patrimonio.

– Una vez que se ha asimilado la nueva situación, es momento de comenzar a buscar un nuevo empleo. No es recomendable iniciar la búsqueda en medio de la crisis del impacto inicial puesto que la angustia es mala consejera y las decisiones se toman mejor en un estado de mayor tranquilidad.

Los cuatro pilares de las finanzas personales

Después de establecer nuestras metas y objetivos, tenemos que empezar a crear un patrimonio que nos ayude a alcanzarlas.

Está claro que la única manera de hacerlo es generar un excedente; es decir, hacer que nuestros ingresos sean mayores que nuestros gastos para así poder tener un ahorro potencial.

Es importantísimo tener claro que esto se puede lograr de dos maneras: ampliar nuestro ingreso o bien reducir nuestros gastos para vivir dentro de nuestras posibilidades.

Muchas personas cuando llegan al final de la quincena o del mes se quedan sin dinero. Todos hemos escuchado la expresión “no sé ni cómo se me fue el dinero”; incluso es muy probable que más de una vez la hayamos dicho.

En ese sentido, debemos tratar de cambiar un poco el paradigma es decir, entender que nosotros somos los que tomamos decisiones sobre cómo gastar nuestro dinero.

En otras palabras, nosotros somos el jefe y debemos asumir ese papel; somos los que debemos dirigir nuestro dinero para destinarlo según nuestras prioridades.


La herramienta que nos permite hacer esto es precisamente el presupuesto, pero de una manera distinta a la que estamos acostumbrados. El monto de ahorro que queremos destinar a cada una de nuestras metas se debe considerar como una factura por pagar, la primera y más importante.

En este sentido, tan pronto como recibimos nuestro sueldo debemos separar la parte correspondiente a nuestras metas y objetivos financieros . Luego lo que necesitamos para pagar la renta o hipoteca, la luz, la comida y demás cosas que necesitamos para vivir. Y finalmente, lo que sobre es lo que nos queda para diversiones y otros gastos que no son fijos.

Sin embargo, no debemos olvidar nuestro patrón de gastos. Mucha gente comete el error de hacer un presupuesto limitando o eliminando completamente el gasto en cosas pequeñas que muchas veces disfrutamos.

No se trata de eso. Debemos verlo como un plan de gasto. Como ya mencionamos, nosotros tenemos que mantener el control de nuestro dinero y decirle a éste en qué queremos que se ocupe. Se trata, simplemente, de tener un orden.

De esta manera, si se nos presenta una oportunidad para adquirir un bien, podemos ver claramente si nos alcanza para comprarlo y en caso contrario podremos ver qué otras metas tendríamos que sacrificar para adquirir ese bien.

¿Estamos dispuestos a sacrificarlas o no?

Un presupuesto nos da esa libertad, porque al ser un plan de gastos podemos modificarlo en cualquier momento.

A veces también las personas creen que un presupuesto debe seguirse al pie de la letra (un tip: no es posible porque siempre vienen cosas que no podemos prever).

En realidad no es así: en la vida lo único constante es el cambio y muchas veces podemos encontrarnos en situaciones en las que tenemos que tomar decisiones.

Pues bien, un presupuesto, cuando se hace bien, es precisamente una herramienta que nos puede ayudar a que esa toma de decisiones sea más fácil.
Desde luego, para que un presupuesto funcione, tenemos que seguir estas tres reglas sencillas:

1. Hacer un plan base, tomando en cuenta nuestro propio patrón de gastos, pero también nuestras prioridades. Nuestras metas financieras son lo primero y más importante, después vienen los gastos fijos necesarios para vivir, y después las diversiones y otros gastos discrecionales.

2. Tomar en cuenta los gastos irregulares que se dan durante el año (por ejemplo, Predial, inscripciones a escuelas, vacaciones, entre otros) y guardar una cantidad fija al mes para que, al momento en que se nos presenten, no nos causen un desequilibrio.

3. Un presupuesto no debe ser rígido, sino flexible.No es estático, es dinámico. Si necesitamos gastar un poco de más en cierta categoría, no pasa nada, siempre y cuando podamos compensar con otras. Pero si además este mes nos pasamos un poquito, por cualquier situación, descontemos eso del ingreso disponible del mes siguiente para entonces, de la misma forma, compensar y seguir adelante.

Las seis tentaciones de un buen ahorrador

 Sabemos que no es sencillo “defenderse” de todos esos caprichos que pueden acabar descuadrando su presupuesto, pero hacer el intento ya da resultados visibles en tu billetera.

1. Tomas siempre el café fuera, nunca en casa

Esa cafetería que está de camino a tu trabajo es parada obligatoria. Si tu semana laboral tiene cinco días, estamos hablando de cinco cafés mañaneros -aunque sabemos que probablemente tomes más-. Ahora, piensa en el costo diario, semanal, mensual y al año.

¿Sabes cuántas tazas sacas de un kilo de café con una cafetera normal? Piénsalo.

2. Olvidas la tarjeta de crédito

El pago con tarjeta puede ayudarte a controlar mejor lo que gastas y dónde lo gastas. ¿Por qué? Porque todo movimiento con tarjeta queda registrado en tus cuentas, y si no eres un ejemplo de constancia a la hora de recolectar tickets de compra, el “dinero de plástico” te hará la vida más fácil.

¿Qué pasa si pierdes o te roban una tarjeta? No hay problema. Se cancela y automáticamente queda inservible. Incluso si llegan a usarla, muy probablemente tendrás algún tipo de seguro con tu entidad. ¿Y si pierdes tu efectivo? Dalo por perdido.

3. Compras al por mayor, un gran peligro

Nos gustan las grandes ofertas, sobre todo a la hora de llenar el carro de la compra. Pero muchas veces esas promociones que nos invitan a llevarnos 2×1, 3×2, o la segunda unidad a la mitad de precio pueden convertirse en enemigas del ahorro, especialmente si tienen como protagonistas productos perecederos.
Resumiendo: las ofertas “a lo grande” son adecuadas para todo, excepto para los productos frescos.

4. Aplazas tus pagos

Hemos hablado muchas veces de lo peligroso que es abusar de los pagos aplazados que permiten las tarjetas. Pero la opción de pagar a crédito es la mejor para importes no demasiado altos, en plazos que vayan de los seis a los 12 meses. Si decides aplazar tus pagos en cuotas, recuerda que si los satisfaces de forma anticipada, todo será mucho más sencillo.

Ten claro cuáles son la periodicidad y el importe mínimo de los cargos que te harán, y también de los intereses, que incluso pueden subir por encima del 25% o el 30%.

No hay que obsesionarse, pero sí estar atento a lo que conllevan este tipo de decisiones contables.

5. Compras siempre lo más barato

No te estamos diciendo “no” a la búsqueda de buenos precios ni a las marcas baratas pero la típica frase de que “lo barato sale caro” tiene mucha razón en el 80% de los casos.

Nunca sacrifiques tu salud o tu bienestar por ahorrar un poco de dinero. Hay muchas cosas que tienen el precio que tienen porque su calidad mengua -o desaparece- si se baja de esos márgenes.

6. Ahorras cueste lo que cueste

Si tienes que apretarte el cinturón y tienes que tener controlados tus ingresos y gastos, no permitas que una economía saneada te deje una vida personal inexistente.

Ahorrar no se trata de acumular dinero sin más, sino de que lo inviertas en cosas que te hagan feliz: en unas vacaciones, en una casa mejor o -por qué no- en esas zapatillas que te permitirán estar en forma.

En otras palabras, tal vez tengas que sacrificar ese café diario, pero todo será mucho mejor si nunca prescindes de las cosas para las que realmente quieres ahorrar.

Organice su presupuesto de cara a las vacaciones

No descuide la seguridad al momento de organizar su presupuesto y siga los siguientes pasos para disfruta de sus vacaciones con total tranquilidad.

Lo más importante es que las vacaciones no se conviertan en un dolor de cabeza. Por eso, es fundamental hacer una programación de los gastos que se van a realizar y no excederse con ese monto, tanto en ahorro como en crédito”, aseguró el experto financiero venezolano, Daniel Castellanos.

En este sentido, para hacer una planeación correcta, tiene que tener siempre en cuenta los ingresos y gastos a los que debe hacer frente. Según los expertos, una distribución normal es que una persona destine 25% de su dinero a vivienda, 50% a gastos cotidianos y al ahorro, y el 25% o 30% restante es la parte de consumo que se usaría para pagar los gastos de las vacaciones.

Una vez que se tiene presente el dinero disponible y se sabe más o menos cuánto puede costar el viaje, es fundamental saber qué método de pago se va a llevar al destino para realizar los pagos necesarios en esos días.

¿Cómo planificar su viaje?

1.- Apunte los números, saldos y teléfonos de su banco y mantenga esta información en un lugar seguro.

2.- Active las notificaciones de su banco, así podrá monitorear sus movimientos dentro y fuera del país.

3.- Descargue la aplicación del banco para hacer consultas y movimientos en cualquier punto y momento.

4.- Pregunte a su banco cómo le hará la facturación de sus compras o movimientos.

En el lugar de asueto

1.- Al hacer compras con su tarjeta, compruebe el valor del pago antes de ingresar su contraseña.

2.- Guarde los recibos y verifique el cargo en su tarjeta. Contacte a su banco en caso de transacciones sospechosas.

3.- En la medida de lo posible, trate de no hacer avances en efectivo, sino que utilice la tarjeta directamente.

4.- Una distribución normal es que una persona destine 25% de su dinero a vivienda

5.- Para hacer una planeación correcta, tiene que tener siempre en cuenta los ingresos

No descuide la seguridad 

1.- Si utiliza un cajero, asegúrese de que nadie puede ver su contraseña.

2.- Esté atento a personas extrañas que se ofrezcan para ayudarle.

3.- Verifique la autenticidad de los mensajes que reciba, las entidades no piden datos por teléfono o correo electrónico.

4.- Si su tarjeta aun no es de chip, trate de que su banco le emita un nuevo plástico con esta tecnología.

5.- Siempre mantenga su tarjeta a la vista, si está en un restaurante solicite que el terminal sea llevado a su mesa o vaya a la caja a efectuar el pago.

6.- No lleve en su cartera las claves de las tarjetas apuntadas en un papel.

7.- En caso de pérdida o robo de su tarjeta, informe inmediatamente a su banco

Los errores cotidianos que acaban con sus finanzas

Llevar un presupuesto, ahorrar al menos 10% de sus ingresos mensuales y pagar a tiempo sus tarjetas para evitar cargos adicionales, son alternativas que tiene a su alcance para mantener en forma sus finanzas.

Sin embargo, existen errores en los que se suele incurrir todos los días, algunas veces de forma inconsciente: olvido, desidia o falta de planeación, que pueden llevarlo a bancarrota.

Juan Pablo Zorrilla, director general de la entidad “Resuelve tu Deuda”, explicó que todos los errores financieros son el resultado de la combinación de dos factores: la falta de educación financiera y la mala planeación del manejo de su dinero.

A decir del especialista, éste es un tema que deberá detectar e implementar de inmediato un plan de ataque para que logre disminuirlo y que lo lleve a incrementar su patrimonio sin dolores de cabeza.

“Pocas son las personas que se sientan a pensar en el futuro y se plantean objetivos a más de cinco años; debe tener una meta en mente y trabajar para ella. Si tiene deudas será mejor liquidarlas”, indicó Zorrilla.

A continuación le presentamos algunos de los errores financieros más comunes en los que se incurre y las consecuencias de los mismos en su estabilidad económica.

1. Mantener sus ahorros estáticos y no invertirlos; no estar asegurado y olvidarse de su retiro. Cuando usted logra ahorrar mes con mes al menos 10% de sus ingresos y tener cierta estabilidad financiera, es el momento de hacer crecer su dinero.

En el mercado hay diferentes instrumentos de inversión.

Haga un alto y piense por un momento cómo quiere vivir al momento de su jubilación. Desde hoy ahorre para su retiroy proteja su patrimonio: procure estar siempre en la afore con mayor rendimiento neto.

2. Abusar del uso de los meses sin intereses. Este esquema es muy atractivo para adquirir bienes duraderos, pero si no controla su uso puede generarle una bola de nieve que terminará por aniquilar su bolsillo.

Sofía Macías Liceaga, vocera de Consumo Inteligente de MasterCard, recordó que cada compra a meses sin intereses satura su línea de crédito y se transforma en un gasto fijo; por lo regular las personas se dejan enganchar con las promociones sin hacer cuentas de sus gastos.

3. Evadir sus deudas y no contar con un fondo de emergencia. Macías Liceaga aclaró que todas las personas pueden enfrentar una mala racha financiera. Sin embargo, el secreto es hacerle frente a sus deudas y comenzar con un plan de austeridad para poder liquidarlas.

“Mantener un historial crediticio sano le abrirá la puerta a futuros préstamos; es su carta de presentación ante las entidades que otorgan crédito”, expuso.

Juan Pablo Zorrilla explicó que usted deberá atesorar un fondo que cubra al menos seis meses de sus gastos fijos. Así, cuando pase por una situación económica un tanto complicada usted podrá solventar sus gastos hasta que logre estabilizarse sin recurrir a la deuda.

4. No tener claro qué necesita y abusas de las compras por impulso.
Antes de contratar un producto o servicio financiero deberá tener claro para qué lo necesita; siempre es atractivo que le ofrezcan un préstamo personal o que le incrementen su línea de crédito. Antes de firmar piénselo dos veces, pues esta situación puede generarle problemas de sobreendeudamiento.

Macías Liceaga precisó que antes de comprar un producto deberá hacer un alto y cuestionarse: ¿lo quiero o lo necesito? La respuesta a este cuestionamiento le ayudará a mantener finanzas saludables.

Controlar las compras por impulso y los denominados gastos hormiga, aunque usted no lo crea, pueden generarle ahorros. Dicho capital lo puede canalizar a sus metas de mediano plazo, además de que ello le ayudará a cuidar su salud.

5. Contar con más de dos tarjetas de crédito y además pagar el mínimo en cada uno de sus plásticos. Cuando usted maneja muchas tarjetas de crédito puede llegar a sobre endeudarse. Además, le será más difícil pagar comisiones, anualidades e intereses.

Ahora bien, las consecuencias de vivir pagando el mínimo en sus plásticos es simple: tardará más tiempo en saldar su deuda, sin olvidar que esta situación le genera más intereses.

Para sanar este error, especialistas en finanzas personales conminan a ser un cliente totalero, pero si su economía no lo permite, pague al menos el doble del saldo solicitado.

Es una gran fuente de financiamiento pero no hay que exceder de ella; para que este esquema no aniquile su bolsillo debe entender que la línea de crédito se satura y que mes con mes debe pagar todos los artículos que tenga bajo este esquema, además de su saldo mínimo”.

El ahorro es básico en cualquier etapa de nuestra vida

Cualquier etapa de nuestra vida representa gastos por eso es importante administrarlos y aprender a ahorrar para planificar y conseguir nuestras metas trazadas.

Conforme crecemos vamos teniendo diferentes objetivos personales, éstos casi siempre van ligados financieramente entre sí para poder cumplirlos . Tener claras estas metas ayudará a trazar el rumbo para conseguirlas, destacó Principal Financial Group por medio de un comunicado.

Alan Gómez, director de Ventas Afore (Administradoras de Fondos para el Retiro) de Principal Financial Group, (fondo de pensiones) informó que la niñez es una etapa en la cual se puede crear responsabilidad financiera, pues siempre que se acompañe de información sobre finanzas y ahorro “ellos pueden absorber todos los conceptos en forma de juego”.

Detalló que en la adolescencia es necesario entender la diferencia entre objetivos a corto y largo plazo, con el fin de distinguir entre ahorro e inversión; por otro lado, 26% de los jóvenes no está acostumbrado a ahorrar.

En la etapa en la que se deja de ser estudiante y tenemos nuestro primer trabajo como adultos jóvenes, Alan Gómez consideró que inicia la independencia financiera con nuevas responsabilidades.

Recomendó gastar siempre menos de lo que se ingresa, tener cuidado con el endeudamiento, empezar a ahorrar e invertirlo para un fin mayor (coche, maestría etcétera) y comenzar a ahorrar para el retiro.

Consideró que a los 30 años se debe considerar el ahorro a largo plazo, ya que si se tiene una familia no sólo se debe pensar en el nacimiento, sino en toda la educación de los hijos.

En esta etapa de construcción personal y financiera es importante abrir varias cuentas en fondos de inversión de acuerdo a las metas de vida, diversificar muy bien los portafolios, tomar en cuenta la liquidez que da cada uno de éstos y empezar a incrementar el ahorro destinado al retiro.

Cuando se ha llegado a los 50 años, informó, debemos revisar nuevamente la diversificación en los portafolios de inversión que se crearon para las metas personales y financieras. Tal vez se deban de ajustar, cancelar o abrir nuevas.

En la etapa de jubilación, detalló que la asesoría financiera seguirá estando presente más que nunca, ya que los ahorros tendrán que ser mejor administrados para que duren al menos 15 años.