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5 errores fatales en las finanzas personales

En 2014 las deudas no me dejaban dormir ni vivir tranquilamente, me encontraba tan estresada que inclusive mi salud lo resintió al grado de caer en cama con el diagnóstico de estrés. Es por eso que decidí hacerme cargo de mis finanzas o de lo contrario, se me iría la vida en angustias y sinsabores.

Iniciando el año de 2015 me propuse seriamente tomar el control de mi dinero, tenía muchas deudas y no había recurso que me alcanzara para cubrir mis gastos. Aprender a administrar el dinero y sujetarme a un presupuesto nunca fue fácil, cada día de pago fue una prueba de autocontrol que no siempre pasé, pero que pude ir corrigiendo y finalmente llegar a fin de año con buenos resultados. A continuación te comparto los cinco errores que yo estaba cometiendo, esperando que te sirvan de guía.

1. No registrar los gastos
Comienza por anotar en tu agenda o una libretita a la que puedas tener acceso fácilmente, cuánto dinero recibes y poco a poco ir restando el dinero que gastas. Anota la cantidad y en qué lo gastaste cada vez que hagas un gasto. Yo me sorprendí cuando me di cuenta que gastaba mucho dinero en cosas inútiles y eso motivó aún más mi deseo de tomar el control de mi dinero.

2. Gastar en cosas inútiles, innecesarias, vicios o vanidades
Detecta dónde está tu fuga de dinero: ¿gastas mucho en golosinas? ¿Bolsas? ¿Zapatos? ¿Comidas fuera de casa? ¿Demasiada gasolina? Solamente tú sabes cuáles son esas cosas en las que puedes y debes dejar de gastar compulsivamente, sean lo que sean.

3. Solo tener una entrada de ingresos
Cuando resolví liquidar mis deudas, me di cuenta que con mi salario regular iba a tardar veinte años en lograrlo, por lo que definitivamente resolví tomar un segundo empleo y con unas cuantas horas más fue suficiente. Curiosamente, a los pocos meses de haber iniciado mi segundo empleo, el que ya tenía se acabó. ¿Qué hubiera sucedido con mis finanzas de no haber tenido esa segunda entrada? ¡Todo hubiera colapsado! Inmediatamente inicié la búsqueda de un trabajo más y afortunadamente lo logré, hoy tengo dos entradas de dinero fijas y estoy considerando comenzar algún pequeño negocio.

4. No ahorrar
Comencé ahorrando una muy pequeña cantidad de dinero, no lo vi como un ahorro sino como otro pago más que debía realizar para olvidarme de ese dinero y no gastarlo. Cuando se podía, ponía un poco más y hubo otras ocasiones donde inclusive puse menos de la meta original y ¿sabes? al final del año, la cantidad no fue importante sino la constancia y la perseverancia. Cuando estaba por gritar a los cuatro vientos que increíblemente había ahorrado dinero, hubo una emergencia en casa que afortunadamente se pudo enfrentar porque había un pequeño ahorro.

5. Gastar más de lo que ganas
Haz una lista de todo lo que debieras pagar en un mes, todo absolutamente, piensa que tienes el dinero suficiente para hacerlo, así que anota todo, que no te falte nada. Súmalo y el resultado contrástalo con tu ingreso mensual ¿Has gastado más de lo que ganas? ¿Cuántas veces cabe tu salario en tu deuda? Ese número son las veces que gastas de más tu sueldo. ¿Grave verdad?

Alguna vez alguien explicó que los aviones cuando "vuelan por instrumentos" trazan una ruta que el avión seguirá en automático, pero que el piloto debe estar ajustando continuamente durante el trayecto, pues el viento o algún otro fenómeno meteorológico puede hacer que el avión cambie su ruta un grado. Aunque un grado no parezca ser muy significativo, cuando se habla de kilómetros ese grado variante puede llevar a la aeronave a un puerto sumamente lejano al punto de llegada originalmente trazado.

Lo mismo sucede con el dinero, unos pocos pesos mal gastados aquí y allá, a la larga se convierten en miles de pesos que nos impiden llegar a nuestras metas y cumplir nuestros sueños.

He liquidado ya el 80 por ciento de mis deudas, tengo un ahorro pequeñito y comencé a invertir para mi retiro. Cada gasto está debidamente registrado y poco a poco voy logrando más fuerza de voluntad para decir no a lo que no debo comprar por muy lindo o sabroso que se vea.

Creo que 2016 será un año de éxito financiero para mí si logro completamente liquidar mis deudas y ahorrar un poco más. Me siento más segura, más fuerte y lo mejor de todo: mi salud mejora y he vuelto a dormir en paz. Tú puedes logarlo también.

Fuente: Familias 

Top 5 de estrategias para hacer un presupuesto

Si dentro de sus objetivos para este año está el ser más organizado con sus finanzas, puede llegar a considerar que, la base de ello, es hacer un presupuesto.

Cuando a usted le nombran la palabra “presupuesto” puede que de inmediato piense en hojas de cálculo, herramientas financieras y, obviamente, sumas, divisiones y restas. Y si usted es de quienes dice que “nunca le fue bien con las matemáticas”, quizá haya esquivado el tema siempre, lo cual puede no ser bueno, si quiere que el dinero realmente le rinda.

Y aunque, efectivamente tiene que ver con números, no se ponga con esas predisposiciones, porque la cuestión resulta mucho más sencilla de lo que piensa. Una cosa es que usted aún no tenga grandes responsabilidades financieras y que cuente con la ayuda de sus padres ni le interese ahorrar, por lo que para lo único que necesitaría un presupuesto es para saber si sigue recibiendo lo mismo de siempre.

Pero cuando la vida se vuelve un poco más compleja y tiene deudas por pagar, tiene que controlar sus gastos, ha considerado irse de viaje y necesita ahorrar o le llegó el turno de empezar a pagar impuestos, el panorama cambia por completo. Y no tener una hoja de ruta fija, puede hacer que al final de mes tenga que usar préstamos o tarjetas de crédito para sus gastos normales.

El presupuesto es eso: una hoja de ruta. Le indica el rumbo a tomar, qué evitar, cómo gastar y cuánto. Cuando usted tiene montos de dinero exactos o lo más cercanos a la realidad, posible, todo se le facilitará. Eso sí, tenga en cuenta que usted tiene que crear un presupuesto a su medida y según sus necesidades, no puede ser el mismo de su tío o su hermano. Por eso se les llama “finanzas personales”.

Usted tiene que tener en cuenta su estilo de vida, sus proyectos, propósitos y el tiempo que le va a dedicar a este tema. Luego de eso y, siendo sincero con usted mismo, puede llegar a considerar cuál de las siguientes estrategias que aquí le mencionamos en FP, puede ser la más adecuada para usted.

Lo previo
Sea cual sea el método que usted escoja, tiene que saber que el punto de partida para cualquier presupuesto es saber sus ingresos y sus gastos. Sí, le toca con números y sí, le toca hacer sumas, restas, multiplicaciones y divisiones. Lo bueno es que hoy en día usted puede encontrar por internet una gran variedad de herramientas que le ayuden con esto, para que no se complique la vida. Pero si quiere ser más juicioso, tenga en cuenta lo siguiente:

* Diario: Es importante para hacer el cálculo base. Para ello simplemente puede considerar un día normal de su vida y empezar a hacer cuentas de:
  • Alimentación: desayuno, almuerzo, comida y snacks (especialmente si no cocina)
  • Transporte: ida y vuelta a su casa (o en caso de que tenga que ir a más sitios)
  • De trabajo: en caso que tenga que disponer de algo para cumplir sus labores
  • Ocio: este, especialmente, para los fines de semana, considerar las cervezas que se toma, los planes al cine o al parque. Puede tomarlo por día o simplemente por fin de semana.
Al final de esto, la idea es que multiplique ese gasto diario, por los 22 días (laborales) de la semana y, si quiere, deje un presupuesto específico para fines de semana, ya que se suele gastar más dinero. A este aspecto le vamos a llamar “sostenimiento”.

* Responsabilidades: Aquí se incluye todo aquello con lo que usted se ha comprometido a pagar. Debe considerar cuánto paga de cuota mensual de:

  • Arriendo
  • Pago de servicios públicos.
  • Gastos adicionales: por ejemplo de salud, como medicamentos o la comida de sus mascotas.
  • Mercado
  • Vehículo
  • Tarjetas de crédito o préstamos
  • Celular
  • Ahorro: un monto que puede incluir o no. Recuerde que el consejo es que sea de al menos el 10% de sus ingresos.
Las estrategias
Lo anterior es la base para que pueda poner en práctica alguna de las estrategias siguientes:

La clásica
Lo único que le implica es que arriba va a poner su sueldo y, si es su caso, el monto de dinero que le llega por otros ingresos (ventas o comisiones). Luego, le restará la cuota de “sostenimiento” y luego, cada uno de los aspectos de “responsabilidades”. Ahora, si quiere, puede incluir el ahorro, lo que también deberá restar. Lo que propone esta estrategia es que, una vez conoce esto, va a limitar mes a mes a cumplir esto, es decir, no se va a gastar un ‘peso de más’, porque ya tiene esa limitación.

Base cero
La regla es simple: al hacer la resta entre ingresos y gastos, el resultado final debe ser 0. Esto quiere decir que cada peso que a usted le llega, tendrá un fin específico. Esto hará que todo su dinero tenga un sentido y un destino específico. Si usted ha sido juicioso con sus finanzas, al hacer esto, quizá le quede un dinero adicional, lo que tendrá que darle un destino también ya sea para ahorro o inversión. Esta es una estrategia efectiva para quienes saben exactamente cuánto gastan y cuánto ganan, bastante útil para obligarse a una disciplina financiera.

Base flexible
Un poco basado en la estrategia 1, lo que permite ésta es que usted pueda apretarse el cinturón si su intención es recortar gastos o ahorrar. Puede hacerlo mes a mes o de forma definitiva. La idea es que cuando usted le reste el sostenimiento o las responsabilidades a su ingreso, verifique en qué de ello podría reducir montos como, por ejemplo, en el servicio de televisión o en las salidas de fin de semana. Pero otro aspecto de esta estrategia es que también lo obliga a considerar un ingreso extra. Esto lo podrá modificar mes a mes, según sus necesidades.

Sólo efectivo
Una estrategia para aquellos que no quieren gastarse la cabeza con cuentas es que tomen todo el efectivo y se olviden por completo de las tarjetas (débito y crédito). Las cuotas de “sostenimiento” las pondrá en 4 sobres distintos que será el único dinero que podrá tomar cada lunes en la mañana. Y tiene que apegarse a ese monto, no tendrá más ni menos, sólo ese monto.

En cuanto a las responsabilidades, puede hacer pagos automáticos desde su cuenta o dedicar un día a la semana para hacer esos pagos. Bueno, en esto, quizá le salga más económico hacerlo en medios electrónicos, para ahorrarse las filas en los bancos. Si le sobra dinero, podrá disponerlo a su antojo y según sus metas.


Fuente: Finanzas Personales

8 sugerencias para aprovechar tu aguinaldo

Ya casi llega Diciembre y con él lo que tanto esperabas, tu aguinaldo! Lo más probable es que desde hace muchos meses atrás ya sabes a que vas a destinar ese dinero; pero antes de que lo vayas a utilizar en compras de regalos o en celebraciones de navidad, te queremos dar algunas recomendaciones para que aproveches de lo mejor tu aguinaldo y después no te arrepientas de la forma que lo utilizaste:

Se precavido: Lo ideal es que ahorres por lo menos el 30% del aguinaldo; si puedes un poco más sería lo mejor, pero lo importante es que destines algo al ahorro no importa el monto. Se precavido en tus gastos y sobre todo trabaja en base al presupuesto para que no vayas a gastar más de lo que puedes.

Paga deudas: Este es un buen momento para pagar todas tus deudas o por lo menos ir saliendo de algunas, si tienes deudas en tus tarjetas de crédito trata de pagar el monto total de lo que debes y así comenzar al año sin deudas y con las finanzas sanas. No hay nada peor que seguir arrastrando deudas.

Planifica el pago de anualidades: Si tienes gastos fuertes mensuales como colegiaturas o pagos de seguros y te ofrecen un descuento por pago adelantado, es conveniente que utilices el aguinaldo o una parte de él para pagar la deuda, ya que para cuando llegue el momento de pagar ese monto, tu tendrás uno extra.

Mantén la calma: Si hiciste compras a meses sin interese y tienes efectivo para cancelarlo periódicamente, no te conviene liquidarlo, lo importante es no caer en la generación de intereses, si eres disciplinado no tendrás problemas. Así que si tienes recursos mantén el crédito

Planifica tus compras: Cuando conozcas el monto exacto que recibirás, empieza a destinar cada bolívar, otorgando a las festividades y compras una cantidad determinada. Si quieres mantener tus finanzas sanas, no sobrepases el límite. Si es posible deja algunas compras para después de diciembre, la mayoría de las tiendas ponen descuentos importantes en enero.

Regálate algo a ti: Es importante que tu también te premies con algo que has querido, solamente se realista y consciente con el monto que vas a gastar. Es importante que destines esa cantidad para ti, no lo dejes de hacer.

Se consciente: Los regalos deben ser más racionales y menos emocionales, evitando precios muy altos, recuerda que no necesariamente deben ser artículos de moda, pero si pensados en el gusto de la persona. Es importante destacar que no es necesario dar un regalo a todos los compañeros de la oficina ni en a todas las fiestas que te inviten, lo ideal es no sobrepasar el presupuesto establecido.

No te endeudes: Lo mejor es comenzar el año con finanzas sanas, así que en medida de lo posible, evita adquirir compromisos a largos plazos. Ya que en el mes de diciembre se tiende a gastar de más y esto te puede llevar a comenzar el año endeudado y cuesta arriba.

Disfruta tu aguinaldo y sobre todo dale un buen uso que te permita mantener tus finanzas sanas y no comenzar un año cuesta arriba y con una carga de gastos innecesarios.

Gastos hormiga: qué son y cómo evitarlos

Las cantidades reducidas que se abonan de manera constante y a las que no se da mayor importancia pueden acabar dañando bastante las finanzas personales

Las hormigas se llevan, poco a poco, una miguita de pan, un trocito insignificante de corteza... pero muchas unidas pueden terminar llevándose una rebanada entera sin que nos demos cuenta. Lo mismo sucede con los pequeños gastos que se realizan a diario sin apenas enterarnos, y que los expertos llaman gastos "hormiga", un dinero que puede acabar complicando cada mes la economía más saneada. En este artículo se explica cómo detectarlos y poner remedio a esta pequeña sangría, constante y dañina para las finanzas familiares.

Detectar los gastos hormiga

Un chicle por aquí, una café por allá, un snack... A diario, todos gastamos en pequeñas cosas a las que no damos importancia. Sin embargo, sumadas cada semana, y a lo largo de todo el mes, pueden dar como resultado una cifra abultada, capaz de descuadrar un presupuesto hecho con todo detalle. Es más, son numerosos los expertos que estiman que estos pequeños gastos equivaldrían, de media, a lo que se consume en un mes en gasolina, y que, en un año, con todo ese dinero, se podría realizar un viaje a la playa para dos personas.

Es fácil que los gastos "hormiga" pasen desapercibidos, porque solo nos fijamos en los grandes desembolsos, como el pago del alquiler o la cuota de la hipoteca, el recibo de la luz, etc. Así, son una fuga de dinero difícil de detectar ya que no se tiene conciencia de ello.

Por eso, si se desea empezar a contenerlos, antes hay que identificarlos. Para ello, hay que saber cuántas tazas de café o cuántos refrescos se compran en una jornada, y multiplicar su precio por la cantidad diaria. Más tarde, por los días de la semana y, luego, por las 52 semanas del año. Así con todos y cada uno de los gastos que se hacen de manera rutinaria. El resultado, casi siempre, es sorprendente: una cifra mucho mayor de la esperada.

Para detectarlos, también se puede anotar a diario cada compra mínima que se realiza, pues esto permite notar enseguida estos gastos innecesarios, que a largo plazo suman mucho. No es imprescindible ir con un lápiz y papel todo a cuestas; en plena era tecnológica, se puede descargar una aplicación en el móvil o la tableta que deja anotar a qué se destina el dinero.

Cómo evitar los gastos "hormiga"

Reducir los pequeños gastos supérfluos no quiere decir que haya que convertirse en un austero ermitaño. Antes de reducir los gastos, hay que identificar con precisión las cosas que se consideran necesarias para la satisfacción personal y las que no, y prescindir primero de estas últimas. Conviene, además, seguir una serie de pautas:

Ponerse una meta que obligue a ahorrar:

Tener una finalidad ayuda a ser más constantes en un propósito. Los objetivos pueden ser muchos y variados, desde los regalos de Navidad para los niños o la matrícula para hacer un curso o un máster en el que se tiene mucho interés, hasta sacarse el carné de conducir o conseguir dinero para poder irse de vacaciones.

Planear los gastos:

Antes de gastar, hay que hacer números y darse cuenta, por ejemplo, de que los desayunos fuera de casa de una semana podrán servir para pagar el arreglo de una prenda o una entrada para el cine. Hay que mirar qué necesidades tendrá la familia cada semana o mes, y pensar en el coste que supondrá satisfacerlas. Una vez cubiertas, se puede sucumbir a algún capricho.

Asignar una cantidad fija para los pequeños gastos:

Si no se es capaz de resistir o las circunstancias le desbordan (tomar un café con una amiga...), es mejor no dejar de tener caprichos, pero intentando gastar cada vez menos en ellos, con más control. Así, convendría tener fijado cuánto se desembolsará cada semana y en qué, y no salirse de ese presupuesto nunca.

Mantener el registro de cuánto se sigue gastando:

No hay que bajar la guardia. Es aconsejable continuar anotando durante un tiempo cada gasto que se va haciendo, y calcular cuánto supone al mes. Así, además de seguir conociendo en qué se va el dinero, se puede observar la capacidad de ahorro que se tiene y qué cantidades se han conseguido al controlar los pequeños gastos.

Consejos para que tus finanzas sobrevivan al regreso a clases

Iniciar una bitácora de gastos y hacer apartados con anticipación es una estrategia clave.

Si todavía pagas los útiles escolares del año pasado y aún no estás preparado para el próximo ciclo escolar, es hora de revisar el esquema de deuda que llevas y cómo impacta tu bolsillo.

Datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) arrojó que los hogares destinan mayor porcentaje de gasto a alimentos, bebidas y tabaco 34.0 %; transporte y comunicación 18.5 %; y educación y esparcimiento tan sólo el 13.8%.

La clave para no endeudarse por la educación de tus hijos es presupuestar por adelantado todos los gastos que se tengan e ir ahorrando para este fin.

Una acción con la que puedes empezar es una bitácora de gastos de todos los rubros en torno a la escuela de tus hijos, más los gastos fijos como el pago de la hipoteca, comida, servicios (agua, luz) sin olvidar el pago más importante: el del ahorro (tanto para la edad de retiro, como para el ahorro en metas a corto y mediano plazo), informó Financial Group en un artículo.

Si llevas una bitácora te permitirá ver todos los gastos fijos que se tienen y ver cuánto sobra del sueldo para hacer un apartado especial de ocio. Si los niños son pequeños dicho apartado puede ser para las vacaciones en la playa o el curso de verano.

“Los gastos que corresponden a la educación de los hijos, van desde el pago de inscripción al año escolar, la colegiatura, útiles escolares, el uniforme, transporte escolar y demás posibles gastos que la escuela aplica a cada alumno”, dijo Alan Gómez, director de ventas Afore de Principal Group.

Cuidado con los meses sin intereses

Usa los meses sin intereses para el pago de los útiles y uniformes escolares (de 3 a 6 meses) pues lo usarán todo el año y puedes permitirte parcializar este gasto. El pago de la inscripción al nuevo ciclo escolar puedes diferirlo a 6 o 12 meses sin intereses, no así la colegiatura mensual, de esta manera será mucho más ligero el desembolso.

Si tu hijo tiene clases extracurriculares no es conveniente parcializar estos rubros a menos que el pago por adelantado de 3 meses de sus clases te exima de pagar la inscripción a esa actividad.

La recomendación es ahorrar previamente para hacer frente a los gastos de cada ciclo escolar y no endeudarte, si por el momento no se tiene el dinero para el pago, utiliza mesuradamente las ventajas de los meses sin intereses. Aquí algunos rubros que pueden ayudarte a decidir donde sí utilizarlos.

Además, el ahorro para la educación universitario de tus hijos debe iniciar desde que nacen hasta que cumplan 18 años que es cuando ingresan a los estudios superiores. De esa forma podrás cubrir ese gasto sin presiones ni usar parte de tu ahorro.

9 tips de ahorro para el regreso a clases:

Te presentamos algunos consejos de Financial Group para que el inicio de clases de tus hijos no te tome por sorpresa.

1.- Escribe una lista especial de los gastos escolares, contemplando los rubros más fuertes como inscripción, colegiatura, uniforme, libros.

2.- Haz una segunda lista de otros posibles gastos del hogar o personales que coincidan con la temporada de regreso de clases, tales como vacaciones, entretenimiento, ropa de calle, calzado

3.- Analiza ambas listas, priorizando por temas y conceptos y eliminar aquellos gastos innecesarios o superfluos

4.- Establece un presupuesto para la compra de útiles

5.- Compara costos. Lo ideal es tener tres presupuestos y elegir con base en costo/calidad

6.- Compra los útiles escolares necesarios.

7.- Establece prioridades y analizar cualidades del producto o artículo; Evita dejarte llevar por las emociones o lo que está de moda.

8.- Reutiliza mochilas y uniformes que todavía estén en buenas condiciones (no es necesario ‘estrenar’ todo en cada nuevo ciclo escolar)

9.- No compres más de lo que se puede pagar, porque esto último hipoteca el salario del próximo año.

¿Y cuál es su excusa para no ahorrar?

Que no tiene suficiente salario para hacerlo, que este mes no puede pero el próximo sí, que no cree en los productos de ahorro, son algunas de las excusas más comunes que usted se dice para evitar una de las prácticas financieras más sanas.

Ahorrar no es solo una buena práctica para la salud financiera, sino que no hacerlo puede convertirse en un problema para usted a futuro, pues no tiene un ‘colchón’ o respaldo que le ayude a sobrellevar imprevistos. Conozca el listado que pymex enumeró, que no debe repetir más, pues son mentiras que se dice usted para no empezar a actuar:

Tengo muchas deudas:
Las deudas son la causa de sus malos hábitos financieros, se dan cuando gasta más de lo que tiene. Estos montos pueden volverse insostenibles de no pagarse a tiempo, ya que por lo general los costos por atrasos son muy elevados.

Ahorraría si ganará un poco más
Es la expresión más habitual, sin embargo mientras más dinero se tiene más se gasta y se deja de lado la acción del ahorro. El gasto que se hace debe depender del ingreso, si gasta más de lo que tiene posiblemente caiga en deudas y en derroche innecesario de dinero.

El próximo mes empiezo
Otra excusa para no ahorrar es posponer el tema para el próximo mes o año, al final sucede lo mismo ya que surgen otras nuevas necesidades. Para no caer en lo mismo tome la decisión ya: implemente un fondo de inmediato, no importa si el monto no es el ideal, lo importante es que ya se cuenta con una suma y desde ahora se continuará aumentando la cantidad.

Quiero darme un ‘gustico’
Los gastos hormiga pueden pasar desapercibidos pero afectan perdidas notables para su bolsillo, más si no está en una muy buena situación económica. Deje de gastar en cosas que quizá por ahora son innecesarias como el café de las mañanas, la rumba con los amigos o la compra artículos de moda, más adelante podrá comprar grandes cosas en base al ahorro.

Todavía tengo tiempo
Excusa típica del empleado joven, aunque parezca que la jubilación está muy lejana todavía, es mejor empezar a ahorrar desde antes de los 30, ya que de lo contrario se volverá más difícil conseguir la suma deseada. Además las entidades financieras ya no otorgan las mismas facilidades.

Es demasiado tarde para ahorrar
Nunca es tarde para ahorrar, cualquier cantidad es preferible a no contar con ningún fondo.

Así puede inculcar el ahorro en sus hijos

El aprendizaje financiero debe ser una constante, realizarse de manera didáctica y estar relacionado con el proceso de formación académico y el ejemplo de los padres.


Es importante que desde su labor como padre, enseñe desde temprana edad a sus hijos a tener una cultura de ahorro, la cual los llevará a cumplir muchos de sus sueños.

1. Desde muy temprano y desde que el niño comprenda que toda acción tiene una consecuencia, es aconsejable iniciar con la educación financiera.

2. A los niños y jóvenes hay que explicarles que debe cuidar sus juguetes y pertenencia porque éstos son comprados gracias al trabajo de los padres.

3. Una vez los niños empiezan a ir a la escuela
hay que seguirles recordando que los bienes tienen un precio de ahí la importancia además de enseñarles a administrar el dinero de las onces.

4. Para conocer la disposición tanto de los jóvenes y de los niños para ahorrar, se recomienda darles la mesada de toda la semana para que aprendan a distribuir los gastos diariamente.

5. Una excelente oportunidad para las familias, sería que en colegios y universidades se les inculquen conocimientos y habilidades para tomar decisiones adecuadas en materia de ahorro.

6. No se conoce una forma mejor de inversión que la del ahorro, pues no cuesta nada y por el contrario, da mucho

Cinco consejos para tener tranquilidad financiera

No tener control de las finanzas personales o del hogar puede convertirse en un grave problema que lleva a situaciones insostenibles que afectan su bienestar y tranquilidad.


Aunque parezca difícil la administración de dinero solamente requiere de una dosis de disciplina, organización y ahorro, de ahí en adelante todo se vuelve más fácil.

Ahorre para el futuro


Es importante que tenga en cuenta que no todo el dinero que gana lo debe destina a gastos y gustos personales. Es necesario tomar conciencia de la importancia de comenzar a ahorrar para cumplir metas de corto y mediano plazo y estar preparado para el futuro lejano. Aunque sólo pueda guardar un pequeño monto al principio, hágalo de una vez. No olvide que mientras más pronto empiece, más rápido crecerán sus ahorros.

Una vez que se decide empezar a hacerlo, se necesita decidir en dónde va a guardar el dinero y recuerde que “debajo del colchón” no es el lugar indicado.

Elabore un presupuesto 


Si desea cuidar el dinero, necesita vivir bien dentro de sus posibilidades, esto significa que debe gastar lo necesario, siempre tomando en cuenta sus posibilidades adquisitivas para no rebasarlas.
Gastar más de lo que puedes pagar frecuentemente provoca angustia al no poder cumplir con los compromisos financieros.

Planeé lo inesperado y lo esperado


A medida que pasa el tiempo se adquieren más responsabilidades para las cuales es necesario anticipar y planificar, con el fin de enfrentar aquellos sucesos de la vida que pasarán en algún momento, tales como el alquiler o compra de una vivienda, la compra de un auto, el matrimonio o la llegada de un hijo.

También es importante estar preparado para lo que el futuro pueda traer y para esos grandes acontecimientos del año que ya se sabe que ocurrirán, así como para aquello que inesperadamente pueda suceder requiere de un respaldo financiero disponible que solo se logra con disciplina financiera.

Orden y disciplina


Para alcanzar una vida financiera saludable, tal como en tantos otros aspectos de la vida, se requieren dos elementos primordiales: orden y disciplina.

Esto no quiere decir que hay que tener un control obsesivo sobre todos los gastos y vivir con temor ante el riesgo. Simplemente se trata de conocer el día a día de los ingresos y los gastos para conocer su situación financiera real y poder planear el futuro con mayor comodidad.

Elimine deudas


Estar endeudado sin tener posibilidades de pagar lo adeudado es una de las sensaciones más angustiantes que se puede experimentar en la vida financiera. Lo mejor es confrontar el problema y diseñar una estrategia para tener el control de sus deudas y evitar moras, cobros jurídicos y reportes negativos en centrales de riesgo.

Cuando su deuda rebosa su capacidad de pago, siga los siguientes pasos: reconocer que existe una deuda, conocer la deuda (a quién, cuánto y por qué debes), contarle su situación al acreedor, controlar sus gastos y buscar fuentes de ingreso adicionales.

Las seis tentaciones de un buen ahorrador

 Sabemos que no es sencillo “defenderse” de todos esos caprichos que pueden acabar descuadrando su presupuesto, pero hacer el intento ya da resultados visibles en tu billetera.

1. Tomas siempre el café fuera, nunca en casa

Esa cafetería que está de camino a tu trabajo es parada obligatoria. Si tu semana laboral tiene cinco días, estamos hablando de cinco cafés mañaneros -aunque sabemos que probablemente tomes más-. Ahora, piensa en el costo diario, semanal, mensual y al año.

¿Sabes cuántas tazas sacas de un kilo de café con una cafetera normal? Piénsalo.

2. Olvidas la tarjeta de crédito

El pago con tarjeta puede ayudarte a controlar mejor lo que gastas y dónde lo gastas. ¿Por qué? Porque todo movimiento con tarjeta queda registrado en tus cuentas, y si no eres un ejemplo de constancia a la hora de recolectar tickets de compra, el “dinero de plástico” te hará la vida más fácil.

¿Qué pasa si pierdes o te roban una tarjeta? No hay problema. Se cancela y automáticamente queda inservible. Incluso si llegan a usarla, muy probablemente tendrás algún tipo de seguro con tu entidad. ¿Y si pierdes tu efectivo? Dalo por perdido.

3. Compras al por mayor, un gran peligro

Nos gustan las grandes ofertas, sobre todo a la hora de llenar el carro de la compra. Pero muchas veces esas promociones que nos invitan a llevarnos 2×1, 3×2, o la segunda unidad a la mitad de precio pueden convertirse en enemigas del ahorro, especialmente si tienen como protagonistas productos perecederos.
Resumiendo: las ofertas “a lo grande” son adecuadas para todo, excepto para los productos frescos.

4. Aplazas tus pagos

Hemos hablado muchas veces de lo peligroso que es abusar de los pagos aplazados que permiten las tarjetas. Pero la opción de pagar a crédito es la mejor para importes no demasiado altos, en plazos que vayan de los seis a los 12 meses. Si decides aplazar tus pagos en cuotas, recuerda que si los satisfaces de forma anticipada, todo será mucho más sencillo.

Ten claro cuáles son la periodicidad y el importe mínimo de los cargos que te harán, y también de los intereses, que incluso pueden subir por encima del 25% o el 30%.

No hay que obsesionarse, pero sí estar atento a lo que conllevan este tipo de decisiones contables.

5. Compras siempre lo más barato

No te estamos diciendo “no” a la búsqueda de buenos precios ni a las marcas baratas pero la típica frase de que “lo barato sale caro” tiene mucha razón en el 80% de los casos.

Nunca sacrifiques tu salud o tu bienestar por ahorrar un poco de dinero. Hay muchas cosas que tienen el precio que tienen porque su calidad mengua -o desaparece- si se baja de esos márgenes.

6. Ahorras cueste lo que cueste

Si tienes que apretarte el cinturón y tienes que tener controlados tus ingresos y gastos, no permitas que una economía saneada te deje una vida personal inexistente.

Ahorrar no se trata de acumular dinero sin más, sino de que lo inviertas en cosas que te hagan feliz: en unas vacaciones, en una casa mejor o -por qué no- en esas zapatillas que te permitirán estar en forma.

En otras palabras, tal vez tengas que sacrificar ese café diario, pero todo será mucho mejor si nunca prescindes de las cosas para las que realmente quieres ahorrar.

La fórmula para que a un joven le alcance el dinero

Se identifica con esto: ¡La popularidad la hace el dinero! No permita que lo valoren por el derroche de sus ingresos; por el contrario, haga la diferencia y tenga bajo control sus finanzas.

En la actualidad, el mundo de los jóvenes está inmerso en la compra excesiva de artículos sin responsabilidad.

Esta rutina diaria ha dejado en un segundo plano la educación financiera y a la deriva el dinero que reciben bien sea del bolsillo de sus padres, o de ingresos por su trabajo.

Todas las personas necesitan de un espacio de esparcimiento y diversión, y más aún cuando se es joven. Sin embargo, es importante pensar a futuro, ya que el descontrol en las finanzas traerá desfavorables consecuencias en el mediano plazo.

¡Empiece desde ya!

Las finanzas sanas no son solo para sus padres o jefe; éstas le competen a todos, pues están inmersas en el cumplimiento de cada una de las metas que tiene propuestas para su vida.
No caiga en los errores comunes y haga la diferencia:

Le presentamos los nueve errores más comunes y la manera de atacarlos:

¿Se identifica con esto?

1. No le da un buen manejo a su tarjeta de crédito y/o débito.

2. Gasta sin pensar que hay un mañana que también trae gastos.

3. Paga un arriendo que no está al alcance de su presupuesto.

4. No lleva una planeación de sus ingresos y gastos.

5. Le resta importancia a los pequeños gastos.

6. No se apropia de su situación y cree que la crisis económica es de los que lo rodean.

7. Se demora en el pago de sus obligaciones, lo que le genera intereses por mora.

8. No invierte en su formación profesional.

9. No sabe para dónde va, porque no tiene proyección personal, profesional, ni financiera.

¡Haga la diferencia!

1. Verifique su situación financiera.

2. Elabore un presupuesto.

3. Registre, clasifique y reduzca gastos.

4. Destine un porcentaje de sus ingresos mensuales para ahorrar.

5. Establezca metas de ahorro.

6. Elimine los gastos superfluos, es decir, los de impulso o satisfacción inmediata.

7. Cree un fondo de emergencia.

8. Tome el control de sus deudas.

9. Busque ofertas y descuentos en sus compras.

10. Invierta con precaución.

El ahorro es básico en cualquier etapa de nuestra vida

Cualquier etapa de nuestra vida representa gastos por eso es importante administrarlos y aprender a ahorrar para planificar y conseguir nuestras metas trazadas.

Conforme crecemos vamos teniendo diferentes objetivos personales, éstos casi siempre van ligados financieramente entre sí para poder cumplirlos . Tener claras estas metas ayudará a trazar el rumbo para conseguirlas, destacó Principal Financial Group por medio de un comunicado.

Alan Gómez, director de Ventas Afore (Administradoras de Fondos para el Retiro) de Principal Financial Group, (fondo de pensiones) informó que la niñez es una etapa en la cual se puede crear responsabilidad financiera, pues siempre que se acompañe de información sobre finanzas y ahorro “ellos pueden absorber todos los conceptos en forma de juego”.

Detalló que en la adolescencia es necesario entender la diferencia entre objetivos a corto y largo plazo, con el fin de distinguir entre ahorro e inversión; por otro lado, 26% de los jóvenes no está acostumbrado a ahorrar.

En la etapa en la que se deja de ser estudiante y tenemos nuestro primer trabajo como adultos jóvenes, Alan Gómez consideró que inicia la independencia financiera con nuevas responsabilidades.

Recomendó gastar siempre menos de lo que se ingresa, tener cuidado con el endeudamiento, empezar a ahorrar e invertirlo para un fin mayor (coche, maestría etcétera) y comenzar a ahorrar para el retiro.

Consideró que a los 30 años se debe considerar el ahorro a largo plazo, ya que si se tiene una familia no sólo se debe pensar en el nacimiento, sino en toda la educación de los hijos.

En esta etapa de construcción personal y financiera es importante abrir varias cuentas en fondos de inversión de acuerdo a las metas de vida, diversificar muy bien los portafolios, tomar en cuenta la liquidez que da cada uno de éstos y empezar a incrementar el ahorro destinado al retiro.

Cuando se ha llegado a los 50 años, informó, debemos revisar nuevamente la diversificación en los portafolios de inversión que se crearon para las metas personales y financieras. Tal vez se deban de ajustar, cancelar o abrir nuevas.

En la etapa de jubilación, detalló que la asesoría financiera seguirá estando presente más que nunca, ya que los ahorros tendrán que ser mejor administrados para que duren al menos 15 años.