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Voluntariado BBVA Provincial capacitó en educación financiera a comunidades de Maracaibo


Con la participación de más de 100 personas

Recientemente, el voluntariado de BBVA Provincial formó a más de 100 personas en Maracaibo, procedentes de las escuelas de la Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC), beneficiarias del reconocido programa educativo Becas de Integración de la Fundación BBVA Provincial.

Durante la actividad, 20 empleados pertenecientes al voluntariado, compartieron sus conocimientos con directores, profesores, personal administrativo, padres, representantes y personal obrero, procedentes de escuelas subsidiadas de la Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC).

Los voluntarios, empleados de BBVA Provincial, contaron con preparación especial en temas de finanzas personales, para participar como facilitadores en materia de educación financiera.




Durante cuatro horas académicas, se desarrolló este curso en Maracaibo en una jornada sabatina que tuvo como objetivo principal empoderar a las personas con conocimientos y habilidades que les permitan adquirir una competencia financiera básica para tomar mejores decisiones para su futuro.

El Voluntariado Corporativo, ha dedicado el 70% de sus acciones y casi 600 horas anuales durante 2016 a la Educación Financiera, en acciones que se llevan en conjunto con la Fundación BBVA Provincial.




Los programas de Educación Financiera y de Voluntariado Corporativo se enmarcan en la política de Responsabilidad Social Corporativa de BBVA Provincial, basada en la visión de trabajar por un futuro mejor para las personas. A la fecha, más de 17.000 personas, así como pequeñas y medianas empresas se han beneficiado con estas iniciativas.






Voluntariado BBVA Provincial imparte cursos en finanzas personales


Como banco responsable con sus grupos de interés

Cumpliendo con el compromiso permanente de ser una empresa socialmente responsable, BBVA Provincial realizó con éxito, el curso de Finanzas Personales para beneficiarios del Programa Becas de Integración que lleva adelante la Fundación BBVA Provincial, con el apoyo y participación de su voluntariado corporativo.

El curso contó con la participación de más de 160 personas entre directores, profesores, personal administrativo, padres, representantes y personal obrero, procedentes de las escuelas de la Asociación Venezolana de Educación Católica (AVEC), beneficiarias del reconocido programa educativo Becas de integración, de la Fundación BBVA Provincial.

El voluntariado de BBVA Provincial, empleados de la institución a cargo de la capacitación, fue formado previamente en temas de finanzas personales, para posteriormente dictar cursos a las comunidades con la intención de promover el uso eficiente de los recursos.

Yesenia García, voluntaria de BBVA Provincial afirma que “me enorgullece sentir que tengo algún nivel de aportación a mi comunidad, con el objetivo de transmitir conocimientos útiles en finanzas personales en función de mejorar nuestra calidad de vida”. Por su parte, Meylin Hernández compartió que “impartir este curso constituye una experiencia extraordinaria en el ámbito social porque ese intercambio y acercamiento con la sociedad genera lazos de confianza, enseñanza y solidaridad”.

Contribuyendo con el desarrollo de la comunidad


Como parte de estos objetivos en educación financiera, la institución busca integrar en mayor medida las expectativas de los distintos segmentos y grupos de interés en el modelo de negocio responsable.

De igual forma, plantea empoderar a las personas en cada una de sus etapas, con conocimientos y habilidades que les permitan adquirir una competencia financiera básica para ayudarlos a tomar mejores decisiones en su futuro, con información y conocimiento.

Jonathan Simanca, uno de los beneficiarios, asegura que con el curso “es posible aprender sobre el buen uso del dinero, el manejo de las finanzas en familia y la capacidad de emprender un pequeño negocio”. A su vez, Irene Toro, también beneficiaria comentó que “esta iniciativa nos brinda herramientas para afianzar conocimientos personales en las finanzas”.

Los programas de Educación Financiera y de Voluntariado Corporativo de BBVA Provincial se enmarcan en su política de Responsabilidad Social Corporativa a través de su Fundación, basada en la visión de trabajar por un futuro mejor para las personas y promover una cultura financiera en ellas.

Para el Grupo BBVA, la educación financiera es pilar fundamental en su estrategia de negocio. Por ello, dedica el 70% de las actividades del Voluntario Corporativo a programas de Educación Financiera en los países donde opera.

A la fecha, más de 12.200 personas representantes de las comunidades, así como de las pequeñas y medianas empresas, se han beneficiado de las actividades de formación llevadas a cabo por BBVA Provincial a través de su Fundación en materia de educación financiera, mediante su portal web, talleres y cursos presenciales como por vía online, dirigidos a niños, jóvenes, adultos y para los negocios.

5 errores fatales en las finanzas personales

En 2014 las deudas no me dejaban dormir ni vivir tranquilamente, me encontraba tan estresada que inclusive mi salud lo resintió al grado de caer en cama con el diagnóstico de estrés. Es por eso que decidí hacerme cargo de mis finanzas o de lo contrario, se me iría la vida en angustias y sinsabores.

Iniciando el año de 2015 me propuse seriamente tomar el control de mi dinero, tenía muchas deudas y no había recurso que me alcanzara para cubrir mis gastos. Aprender a administrar el dinero y sujetarme a un presupuesto nunca fue fácil, cada día de pago fue una prueba de autocontrol que no siempre pasé, pero que pude ir corrigiendo y finalmente llegar a fin de año con buenos resultados. A continuación te comparto los cinco errores que yo estaba cometiendo, esperando que te sirvan de guía.

1. No registrar los gastos
Comienza por anotar en tu agenda o una libretita a la que puedas tener acceso fácilmente, cuánto dinero recibes y poco a poco ir restando el dinero que gastas. Anota la cantidad y en qué lo gastaste cada vez que hagas un gasto. Yo me sorprendí cuando me di cuenta que gastaba mucho dinero en cosas inútiles y eso motivó aún más mi deseo de tomar el control de mi dinero.

2. Gastar en cosas inútiles, innecesarias, vicios o vanidades
Detecta dónde está tu fuga de dinero: ¿gastas mucho en golosinas? ¿Bolsas? ¿Zapatos? ¿Comidas fuera de casa? ¿Demasiada gasolina? Solamente tú sabes cuáles son esas cosas en las que puedes y debes dejar de gastar compulsivamente, sean lo que sean.

3. Solo tener una entrada de ingresos
Cuando resolví liquidar mis deudas, me di cuenta que con mi salario regular iba a tardar veinte años en lograrlo, por lo que definitivamente resolví tomar un segundo empleo y con unas cuantas horas más fue suficiente. Curiosamente, a los pocos meses de haber iniciado mi segundo empleo, el que ya tenía se acabó. ¿Qué hubiera sucedido con mis finanzas de no haber tenido esa segunda entrada? ¡Todo hubiera colapsado! Inmediatamente inicié la búsqueda de un trabajo más y afortunadamente lo logré, hoy tengo dos entradas de dinero fijas y estoy considerando comenzar algún pequeño negocio.

4. No ahorrar
Comencé ahorrando una muy pequeña cantidad de dinero, no lo vi como un ahorro sino como otro pago más que debía realizar para olvidarme de ese dinero y no gastarlo. Cuando se podía, ponía un poco más y hubo otras ocasiones donde inclusive puse menos de la meta original y ¿sabes? al final del año, la cantidad no fue importante sino la constancia y la perseverancia. Cuando estaba por gritar a los cuatro vientos que increíblemente había ahorrado dinero, hubo una emergencia en casa que afortunadamente se pudo enfrentar porque había un pequeño ahorro.

5. Gastar más de lo que ganas
Haz una lista de todo lo que debieras pagar en un mes, todo absolutamente, piensa que tienes el dinero suficiente para hacerlo, así que anota todo, que no te falte nada. Súmalo y el resultado contrástalo con tu ingreso mensual ¿Has gastado más de lo que ganas? ¿Cuántas veces cabe tu salario en tu deuda? Ese número son las veces que gastas de más tu sueldo. ¿Grave verdad?

Alguna vez alguien explicó que los aviones cuando "vuelan por instrumentos" trazan una ruta que el avión seguirá en automático, pero que el piloto debe estar ajustando continuamente durante el trayecto, pues el viento o algún otro fenómeno meteorológico puede hacer que el avión cambie su ruta un grado. Aunque un grado no parezca ser muy significativo, cuando se habla de kilómetros ese grado variante puede llevar a la aeronave a un puerto sumamente lejano al punto de llegada originalmente trazado.

Lo mismo sucede con el dinero, unos pocos pesos mal gastados aquí y allá, a la larga se convierten en miles de pesos que nos impiden llegar a nuestras metas y cumplir nuestros sueños.

He liquidado ya el 80 por ciento de mis deudas, tengo un ahorro pequeñito y comencé a invertir para mi retiro. Cada gasto está debidamente registrado y poco a poco voy logrando más fuerza de voluntad para decir no a lo que no debo comprar por muy lindo o sabroso que se vea.

Creo que 2016 será un año de éxito financiero para mí si logro completamente liquidar mis deudas y ahorrar un poco más. Me siento más segura, más fuerte y lo mejor de todo: mi salud mejora y he vuelto a dormir en paz. Tú puedes logarlo también.

Fuente: Familias 

Top 5 de estrategias para hacer un presupuesto

Si dentro de sus objetivos para este año está el ser más organizado con sus finanzas, puede llegar a considerar que, la base de ello, es hacer un presupuesto.

Cuando a usted le nombran la palabra “presupuesto” puede que de inmediato piense en hojas de cálculo, herramientas financieras y, obviamente, sumas, divisiones y restas. Y si usted es de quienes dice que “nunca le fue bien con las matemáticas”, quizá haya esquivado el tema siempre, lo cual puede no ser bueno, si quiere que el dinero realmente le rinda.

Y aunque, efectivamente tiene que ver con números, no se ponga con esas predisposiciones, porque la cuestión resulta mucho más sencilla de lo que piensa. Una cosa es que usted aún no tenga grandes responsabilidades financieras y que cuente con la ayuda de sus padres ni le interese ahorrar, por lo que para lo único que necesitaría un presupuesto es para saber si sigue recibiendo lo mismo de siempre.

Pero cuando la vida se vuelve un poco más compleja y tiene deudas por pagar, tiene que controlar sus gastos, ha considerado irse de viaje y necesita ahorrar o le llegó el turno de empezar a pagar impuestos, el panorama cambia por completo. Y no tener una hoja de ruta fija, puede hacer que al final de mes tenga que usar préstamos o tarjetas de crédito para sus gastos normales.

El presupuesto es eso: una hoja de ruta. Le indica el rumbo a tomar, qué evitar, cómo gastar y cuánto. Cuando usted tiene montos de dinero exactos o lo más cercanos a la realidad, posible, todo se le facilitará. Eso sí, tenga en cuenta que usted tiene que crear un presupuesto a su medida y según sus necesidades, no puede ser el mismo de su tío o su hermano. Por eso se les llama “finanzas personales”.

Usted tiene que tener en cuenta su estilo de vida, sus proyectos, propósitos y el tiempo que le va a dedicar a este tema. Luego de eso y, siendo sincero con usted mismo, puede llegar a considerar cuál de las siguientes estrategias que aquí le mencionamos en FP, puede ser la más adecuada para usted.

Lo previo
Sea cual sea el método que usted escoja, tiene que saber que el punto de partida para cualquier presupuesto es saber sus ingresos y sus gastos. Sí, le toca con números y sí, le toca hacer sumas, restas, multiplicaciones y divisiones. Lo bueno es que hoy en día usted puede encontrar por internet una gran variedad de herramientas que le ayuden con esto, para que no se complique la vida. Pero si quiere ser más juicioso, tenga en cuenta lo siguiente:

* Diario: Es importante para hacer el cálculo base. Para ello simplemente puede considerar un día normal de su vida y empezar a hacer cuentas de:
  • Alimentación: desayuno, almuerzo, comida y snacks (especialmente si no cocina)
  • Transporte: ida y vuelta a su casa (o en caso de que tenga que ir a más sitios)
  • De trabajo: en caso que tenga que disponer de algo para cumplir sus labores
  • Ocio: este, especialmente, para los fines de semana, considerar las cervezas que se toma, los planes al cine o al parque. Puede tomarlo por día o simplemente por fin de semana.
Al final de esto, la idea es que multiplique ese gasto diario, por los 22 días (laborales) de la semana y, si quiere, deje un presupuesto específico para fines de semana, ya que se suele gastar más dinero. A este aspecto le vamos a llamar “sostenimiento”.

* Responsabilidades: Aquí se incluye todo aquello con lo que usted se ha comprometido a pagar. Debe considerar cuánto paga de cuota mensual de:

  • Arriendo
  • Pago de servicios públicos.
  • Gastos adicionales: por ejemplo de salud, como medicamentos o la comida de sus mascotas.
  • Mercado
  • Vehículo
  • Tarjetas de crédito o préstamos
  • Celular
  • Ahorro: un monto que puede incluir o no. Recuerde que el consejo es que sea de al menos el 10% de sus ingresos.
Las estrategias
Lo anterior es la base para que pueda poner en práctica alguna de las estrategias siguientes:

La clásica
Lo único que le implica es que arriba va a poner su sueldo y, si es su caso, el monto de dinero que le llega por otros ingresos (ventas o comisiones). Luego, le restará la cuota de “sostenimiento” y luego, cada uno de los aspectos de “responsabilidades”. Ahora, si quiere, puede incluir el ahorro, lo que también deberá restar. Lo que propone esta estrategia es que, una vez conoce esto, va a limitar mes a mes a cumplir esto, es decir, no se va a gastar un ‘peso de más’, porque ya tiene esa limitación.

Base cero
La regla es simple: al hacer la resta entre ingresos y gastos, el resultado final debe ser 0. Esto quiere decir que cada peso que a usted le llega, tendrá un fin específico. Esto hará que todo su dinero tenga un sentido y un destino específico. Si usted ha sido juicioso con sus finanzas, al hacer esto, quizá le quede un dinero adicional, lo que tendrá que darle un destino también ya sea para ahorro o inversión. Esta es una estrategia efectiva para quienes saben exactamente cuánto gastan y cuánto ganan, bastante útil para obligarse a una disciplina financiera.

Base flexible
Un poco basado en la estrategia 1, lo que permite ésta es que usted pueda apretarse el cinturón si su intención es recortar gastos o ahorrar. Puede hacerlo mes a mes o de forma definitiva. La idea es que cuando usted le reste el sostenimiento o las responsabilidades a su ingreso, verifique en qué de ello podría reducir montos como, por ejemplo, en el servicio de televisión o en las salidas de fin de semana. Pero otro aspecto de esta estrategia es que también lo obliga a considerar un ingreso extra. Esto lo podrá modificar mes a mes, según sus necesidades.

Sólo efectivo
Una estrategia para aquellos que no quieren gastarse la cabeza con cuentas es que tomen todo el efectivo y se olviden por completo de las tarjetas (débito y crédito). Las cuotas de “sostenimiento” las pondrá en 4 sobres distintos que será el único dinero que podrá tomar cada lunes en la mañana. Y tiene que apegarse a ese monto, no tendrá más ni menos, sólo ese monto.

En cuanto a las responsabilidades, puede hacer pagos automáticos desde su cuenta o dedicar un día a la semana para hacer esos pagos. Bueno, en esto, quizá le salga más económico hacerlo en medios electrónicos, para ahorrarse las filas en los bancos. Si le sobra dinero, podrá disponerlo a su antojo y según sus metas.


Fuente: Finanzas Personales

Trucos para resolver 4 dolores de cabeza del teléfono celular


Representantes de la especie canina, apártense: para los que no se hayan dado cuenta, el mejor amigo del hombre contemporáneo es su teléfono celular. 

Pero a pesar de su naturaleza tecnológica, el cuidado de un teléfono no viene sin sus responsabilidades: si los perros se enferman, tienen hambre y hay que sacarlos a pasear, los teléfonos móviles se quedan sin batería, se les rompe el cable del cargador, se les atiborra la memoria y comen datos como si no hubiera mañana.

BBC Mundo recogió algunos de los trucos para resolver los dolores de cabeza más comunes asociados al uso -y abuso- del teléfono móvil.

Cuidando el cable
Este primer truco está dirigido a los usuarios de iPhones, cuyos cables de cargador parecen particularmente vulnerables a las roturas y quebraduras, pero bien podría a aplicar a los usuarios de otras marcas y modelos.

No hay nada que hacer: intentar reforzar el cable de marras es la única solución. Le contamos los diferentes métodos caseros, que van de enrrollarle un resorte de bolígrafo hasta el tradicional papel pegado con cinta plástica. Y te hablamos de la solución comercial: tan simple como comprarse uno ya reforzado.

Esto, más dos medidas de sentido común -guardar el cable en la forma correcta y no estirarlo- deberían mantenerte a salvo de cables dañados. Al menos por un tiempo.

Exprimiendo la batería

2015 es otro año que se va sin que las grandes compañías tecnológicas resuelvan el eterno problema del almacenamiento de energía en general y de las baterías de los teléfonos en particular.

Unos modelos son más rendidores que otros, pero más temprano que tarde todos piden que los enchufen. ¿Qué puede hacerse en esa hora menguada en el que vas a quedarte sin batería y conectarte a una toma de corriente simplemente no es posible?

Liberando memoria
En esos pequeños aparatos simplemente queremos llevarlo todo. Fotos, mensajes, documentos, videos, juegos... Y antes de que nos demos cuenta, los batimos frustrados, porque no admiten más información.

¿Cómo abrir espacio en la apretujada memoria del móvil? Como todo en la vida, es cuestión de prioridades. Aquello que necesite menos (¿mensajes viejos?, ¿fotos de su ex?) es lo primero en la lista a ser borrado, seguido muy de cerca por las aplicaciones que no usa, las películas que no ve y los libros que no lee.

Sacando el mejor provecho de tu plan de datos
Por último, te dimos unos consejos para poner a rendir tu plan de datos. La primera advertencia está en vigilar las descargas automáticas. Los videos y fotos que entran sin que nadie les haya dado la luz verde para bajar a su teléfono pueden terminar comiéndose unos buenos megas.

Así que es hora de desactivar esas descargas y reproducciones en aplicaciones como Whatsapp y redes sociales como Facebook.

En la misma línea, le sugerimos apagar las notificaciones innecesarias y le recomendamos usar la opción de "reducir uso de datos" para el navegador Chrome, disponible en los celulares con sistema Android.

Pero también abordamos la que quizás se la principal máxima del ahorro de datos: nunca -nunca- actualizar nada si está fuera de una red wifi. Lo que implica, una vez más, desactivar cualquier posibilidad de que el proceso inicie automáticamente.

Fuente: Finanzas Personales

Cinco tips para combatir el estrés financiero


Aunque el estrés financiero no es muy distinto a otros tipos de estrés en cuanto a sus consecuencias físicas y psicológicas, hay razones importantes por las que la economía afecta de manera especial, por ejemplo: 

El sentido de supervivencia. Para nuestros cerebros, la inestabilidad financiera es el equivalente a encontrarse con un monstruo. Los neuroquímicos preparan al cuerpo para la acción y ponen al cerebro en alerta; las decisiones se centran en lo inmediato y el objetivo primordial se ubica en encontrar seguridad, lo que no siempre lleva a tomar las mejores decisiones.

Repercusiones de las malas noticias. Con frecuencia los medios nos bombardean con noticias sobre el incremento de precios, el desempleo, la caída de mercados y los problemas en las empresas, suficiente para desalentar a cualquiera.

Sensación de impotencia. A nivel individual no hay mucho por hacer para prevenir los altibajos del mercado. La impotencia y falta de control sobre las circunstancias son estresantes crónicos.
Pérdida de perspectiva. Las emociones exaltadas nos pueden llevar a tomar decisiones precipitadas que amenacen nuestro bienestar.

Estrés fuera de control.
En ocasiones lidiamos con la impotencia y las noticias negativas de forma poco sanas, como fumar, beber o comer en exceso.

Gastar más. Irónicamente, hacer gastos irreflexivos e innecesarios son maneras de reaccionar que seguro empeorarán la situación.

¿Cómo enfrentarlo?

  1. Cuando enfrentamos dificultades económicas, por lo general nos sentimos solos. Busca apoyo de tus amigos o familiares y el consejo de un experto.
  2. Mantén a la vista tu realidad financiera, es decir, realiza tu presupuesto de gastos y ordénalos de acuerdo con tus prioridades.
  3. Las formas tradicionales para lidiar con el estrés también aplican para el de tipo financiero, por eso intenta meditar, practicar yoga o hacer ejercicio.
  4. Come bien y descansa adecuadamente.
  5. Infórmate sobre créditos, adeudos y finanzas en general, porque la información objetiva ayuda en momentos complicados. 
Fuente: Mundo Ejecutivo

4 tips para cuidar tus finanzas esta Navidad

Han llegado las fiestas decembrinas. Es momento de pasar tiempo con la familia y amigos, así como alistar todo para la cena de Navidad. Quizá hayas entrado a un intercambio de regalos, organizado o asistido a reuniones, y seguro quieres estrenar un atuendo para esas fechas. Este tipo de compromisos a veces son ineludibles, e impactan considerablemente en tu cartera.

En diciembre muchas personas pierden el control de sus gastos, especialmente por la llegada del aguinaldo, pero es importante recordar que este no es motivo para gastar de más. La falta de control y exceso de confianza hacen que la cuesta de enero sea aún más complicada y en algunos casos puede extenderse hasta el primer trimestre del año.

Toma en cuenta estos consejos para darle el mejor uso a tu dinero:

1. Págale primero al más importante: a ti


Muchas personas designan una parte de su aguinaldo y/o bonos para pagar deudas, ya sea de créditos o tarjetas bancarias. Sin embargo, es recomendable que te “pagues” a ti mismo, es decir, que reserves una parte de tus bonos y percepciones monetarias adicionales a tu ahorro personal.


Establecer una meta clara para el dinero que ahorres te ayudará a cumplir con tus objetivos, sin importar si éstos son a corto, mediano o largo plazo. Adicionalmente, es recomendable designar una parte de tu ahorro para tu retiro, ya sea como Aportación Voluntaria a tu Afore o en un instrumento o Fondo de Inversión que destines para este fin. La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) recomienda destinar, al menos, el 10% de tus ingresos para el ahorro, por lo que es muy importante destinar primero una parte para ti.

2. Recuerda que hay vida más allá de la Navidad


Está bien ser detallista con tu seres queridos en estas fechas, pero ten cuidado de no despilfarrar por querer comprar el mejor regalo. Una opción para que esto no ocurra es hacer un análisis de tus ingresos y saber cuánto dinero puedes dedicar a regalos y preparativos para las fiestas navideñas y de fin de año. Una vez que tengas este parámetro, divide el presupuesto entre el número aproximado de personas a las que les quieres hacer un regalo.

3. Conviértete en aliado de Santa Claus y los Reyes


La llegada de Santa Claus y de los Reyes Magos es una de las cosas que más entusiasma a los niños en estas fechas. Sin embargo, ellos también deben contar con un presupuesto establecido y realista para los detalles de los pequeños. La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) recomienda analizar y comparar precios en diferentes establecimientos con el fin de comprar con las mejores condiciones posibles.

Si tienes hijos, platica con ellos sobre qué juguetes les gustan más, incluso podrían ir a dar una vuelta por una o dos jugueterías y luego, hacer una lista con las mejores alternativas.

4. ¿Crédito? Sí, pero con cuidado

Probablemente has considerado utilizar tu tarjeta bancaria para hacer tus compras decembrinas. Incluso, es probable que hayas considerado que te será fácil pagar las deudas que adquieras, ya que actualmente tienes suficiente dinero en tu cuenta bancaria. Sin embargo, es recomendable tener una buena previsión a futuro, considerar cuánto pagarás mensualmente por tus compras y los intereses que pueden generarse en el futuro.


Al momento en que pagas con tu tarjeta adquieres una deuda que tendrás que adicionar a tus gastos fijos durante el plazo del crédito. Piensa bien antes de firmar.

Los 7 pecados capitales de las finanzas personales

Ser un poco más rico en teoría no es complicado. Basta con saber gastar menos, y si no es suficiente, con aprender a ganar algo de dinero extra. Pero no somos seres totalmente racionales, y tenemos que enfrentarnos a nuestras emociones y predisposiciones. Hablemos de los que serían los 7 pecados principales para una persona que busca mejorar sus finanzas personales.

Lujuria

En la economía personal, el primero de los 7 pecados capitales es soñar en lugar de tomar acción. Fantasear sobre lo que harías con más dinero, sobre lo que te podrías comprar, e imaginarte rico es una forma de lujuria. No pierdas el tiempo soñando lo agradable que sería tener más dinero. Eso déjalo para los que malgastan su dinero jugando al Euromillón, y toma medidas para reducir tus gastos o aumentar tus ingresos. Desde ya.

Gula

Es lo que ocurre cuando quieres conseguir las cosas con demasiadas prisas. Esas ansias de triunfo te pueden llevar a arriesgarte demasiado, por ejemplo optando por inversiones con una alta rentabilidad (es decir un alto riesgo), o poniendo una parte demasiado grande de tu ahorro personal en invertir con un apalancamiento fuerte. La gula es quererlo todo demasiado rápido. Si quieres mejorar tus finanzas personales, es un trabajo de fondo, una maratón, y no te conviene probar atajos sino podrías tener muchos problemas.

Avaricia

El dinero no lo es todo en la vida. Pasarte con el ahorro, pensar únicamente en cual va a ser tu próxima jugada para sacar algo de beneficio no te va a hacer más feliz. Hablando de economía personal, la avaricia quizás sea el peor de los 7 pecados capitales, porque te desvía de lo importante de la vida. Hay un dicho muy gráfico en español, y si alguien alguna vez te dice que “vas a ser el más rico del cementerio“, pregúntate si realmente estás siendo austero o si has cruzado la delgada linea roja.

Pereza

Dejar para mañana las decisiones que podría haber tomado hoy para mejorar tu economía (especialmente recortar gastos o buscar un nuevo trabajo), o dedicarte a hacer solo la parte que te gusta de las cosas difíciles, son riesgos importantes. También es una forma de pereza pensar que podrás pagar mañana lo que no puedes hoy y recurrir al crédito. Lujuría y pereza suelen ir de la mano en esto de los pecados financieros. Mala noticia: si no eres el heredero de una familia muy rica tendrás que trabajar si quieres conseguir la libertad financiera.

Ira

Enfadarse suele ser la respuesta emocional a la frustración de no obtener lo deseado en un momento dado. Pero alterarse no sirve absolutamente para nada. Mejor relájate, analiza lo que has hecho mal y corrige. La ira es muy mala consejera siempre, y sus efectos en el trabajo o los negocios pueden ser devastadores. Aprende a no mezclar tus emociones con las decisiones financieras. Somos seres emocionales, y tomamos decisiones creyendo ser racionales cuando en muchos casos no es cierto. Análizate y aprende a conocerte mejor.

Envidia

La envidia y la necesidad de mostrar a los demás una imagen de triunfo social llevan a verdaderas catástrofes en las finanzas personales. Céntrate en ti, en quien eres y en quien quieres ser. Define tus objetivos de vida y olvídate de lo que puedan pensar de ti los demás. Si tu vecino tiene un mejor coche y tú no te lo puedes permitir sin endeudarte, se paciente y ahorra. Vive conforme a tus posibilidades. El estatus social basado en el gasto es una falacia.

Soberbia

Nunca creas que tienes la razón en todo. Los buenos resultados que hayas podido conseguir hasta ahora no implican que los vayas a obtener en el futuro. Una cosa es la confianza en ti mismo (imprescindible) y otra muy distinta la soberbia. Escucha la opinión de los demás y aprende. Ser humilde a menudo te puede salvar de una decisión muy equivocada. Recuerda que el orgullo precede a la caída. Igual que la ira, la soberbia te puede nublar el juicio.

Estos son los 7 pecados capitales para el ahorrador que busca mejorar su situación financiera personal. Sin duda hay más peligros, pero si consigues mantener a raya estas tentaciones, tienes muchas probabilidades de conseguir tus objetivos económicos.

Aprenda a diferenciar las necesidades de los deseos

La clave es definir cuánto está dispuesto a pagar para satisfacer las necesidades que tiene, para esto tenga en cuenta el dinero que realmente tiene disponible y el beneficio que cada cosa le genere.

Al tomar la decisión de ordenar sus finanzas, todos se preguntan por dónde arrancar. Y aunque puede resultar difícil, la opción obvia es comenzar a reducir los gastos que hacen que el dinero se desaparezca sin que usted se dé cuenta.

El primer paso es aprender a distinguir entre una necesidad y un deseo. Algunas de las cosas por las que usted paga son necesarias para vivir.

Entre éstas se encuentran la vivienda, las comidas y la ropa. Y dependiendo de la etapa de la vida en la que se encuentre, van apareciendo distintas necesidades. Por ejemplo, cuando niños pensamos que no podemos vivir sin una bicicleta o un juguete, cuando jóvenes sin ir a la universidad y cuando adultos sin un carro propio.

La clave es definir cuánto está dispuesto a pagar para satisfacer las necesidades que tiene, para esto tenga en cuenta el dinero que realmente tiene disponible y el beneficio que cada cosa le genere.

Sin embargo, no todos los gastos que usted hace a diario satisfacen una necesidad. Normalmente, las personas destinan una suma significativa de sus ingresos a pagar gastos discrecionales que simplemente se destinan a algo que quieren, pero que no necesitan.

Todos podemos vivir sin comprar el último televisor o videojuego, sin salir a comer todos los días por fuera de la casa o sin tener una finca de recreo, pero sería muy difícil hacerlo sin tener una casa donde vivir o que comer. Esa es la diferencia entre un deseo y una necesidad.

El segundo paso para ordenar y tomar el control de sus finanzas personales es empezar a reducir los gastos discrecionales y después, ajustar los gastos necesarios.

Para hacer este ejercicio, vale la pena que se pregunte cuánto dinero gasta en café, taxis, comidas, salón de belleza, entre otros. Seguramente estos gastos le "quitan" una buena tajada de su dinero todos los meses.

Por eso, antes de incurrir en este tipo de gastos, es recomendable hacer un balance sobre los beneficios y desventajas que cada decisión genera sobre su economía.


Seis errores comunes en el manejo de sus finanzas

La falta de cultura financiera le pueden hacer caer en tentaciones que se desembocan en la pérdida de oportunidades futuras. Comprar por impulso y no por necesidad son un claro ejemplo de lo que no se debe hacer.

Compra innecesaria 

Por lo general, salir de compras compulsivamente sin medir las consecuencias, termina en exceso de endeudamiento, y todo agrava cuando se acaba el efectivo y echamos “mano de las tarjetas de crédito”. Ahí está el primer error. 

No escuchar 

Hay consejos que sirven y otros que no, pero cuando algún amigo o familiar lo alerte sobre la forma en que está gastando es mejor atender. Generalmente ellos son quienes más conocen nuestros hábitos de consumo. 

Acumular y acumular 

Está relacionado con el de comprar sin necesidad. Hay personas que adquieren productos solamente para guardar y acumular riqueza. No tiene nada que ver con el arte de ser coleccionista sino con el arte de gastar por gastar. 

Elegir lo primero

Es cierto que ir de comprar toma tiempo, pero dedicando unas horas a averiguar en qué lugares están los mejores precios, trae ahorro al bolsillo y satisfacciones. Internet puede ser un gran aliado.

Aplazar pagos 

El más grande error que puede cometer alguien es no pagar a tiempo por invertir en otros gastos. Aplazar el pago de los servicios domiciliarios, las cuotas de la tarjeta de crédito puede generarle intereses que mermaran la capacidad adquisitiva. 

Quedarse quieto 

Goethe decía "Los perezosos siempre hablan de lo que piensan hacer, de lo que harán; los que en realidad hacen algo no tienen tiempo de hablar ni de lo que hacen", si está cometiendo alguno de los anteriores cinco errores, incluso este sexto es mejor que actúe ¡ya!

5 tips para optimizar sus finanzas

En muchos casos, los motivos por los que el común denominador de las personas no sigue los consejos sobre cómo mejorar los hábitos de ahorro, tienen que ver con la dificultad de poner en práctica los mismos.

En vista de ello, a continuación le presentamos una lista de sugerencias que puede incorporar en su día a día, independientemente de la edad que tenga y el oficio al que se dedique, para mejorar su situación financiera.

Aunque tal vez ya haya escuchado acerca de algunas de ellas, la ocasión es válida para refrescarlas.

Dedíquese a algo que le apasione

Enfocarse en algo que le guste como un trabajo de tiempo completo puede traerle excelentes resultados en el ámbito financiero. Cuando su profesión se trata de hacer algo que disfruta, es más fácil dedicarle el tiempo necesario para que rinda frutos, y en consecuencia, la prosperidad económica que esto trae consigo, sirve como impulso a un mayor esfuerzo para continuar trabajando en ello.

Planifique

De acuerdo con los expertos, la mayoría de las personas vive en una especie de “zona de comodidad”, en la que consideran que mientras tengan la capacidad de costear alimentos y cubrir gastos básicos, gozan de salud financiera. Nada más alejado de la realidad.

Este peligroso estilo de vida, no contempla emergencias o gastos imprevistos, por lo que si estos llegan a surgir, pueden transformarse en un inconveniente mayor al que realmente representan. Para evitar incurrir en ello, es importante que usted estructure un presupuesto en base a sus ingresos mensuales. A partir de ahí podrá establecer un límite de gastos y un porcentaje de ahorro, que podrá servir para emergencias futuras o para inversión.

Diferencie “necesidades” de “deseos”

Trate de no cometer el común error de confundir necesidades con deseos. Una práctica bastante útil para evitar esta equivocación, consiste en reflexionar un poco antes de incurrir en cualquier gasto no planificado, en ese momento usted debe analizar objetivamente cual es el propósito de la compra en cuestión y de qué manera afecta su presupuesto llevarla a cabo.

Aunque los impulsos de compra son difíciles de controlar, realizar este pequeño ejercicio puede ayudarle a reducir gastos injustificados.

Prepárese para la temporada de vacas flacas

De acuerdo con una publicación de Market Watch, el 62% de los ciudadanos de los Estados Unidos no tiene ahorros de contingencia. Esta realidad es aplicable a las sociedades de gran parte del mundo.

Trate de no formar parte de este grupo de individuos, destinando un pequeño porcentaje de sus ingresos a una caja de ahorros. En muchas oportunidades, esta tarea se torna titánica si se desenvuelve en un entorno económico atropellado. Sin embargo, establecer una porción de dinero para el ahorro, por más pequeña que sea, le permitirá contar con un colchón de emergencias para eventualidades.

Un truco infalible para el ahorro

Si tiene problemas para direccionar esa pequeña porción de dinero al ahorro, tal como le sugerimos, usted puede optar por poner en práctica la siguiente estrategia.

Se trata de utilizar un intermediario que ahorre por usted, es decir, habilitar un custodio de ese porcentaje de sus ingresos que debe destinarse a emergencias. Para ello, puede valerse de herramientas como el débito bancario automático, en el que mensualmente se debitará de su cuenta una cifra definida por usted y será acreditada a otra cuenta que haya habilitado con el propósito de ahorrar.

Aunque por lo general se recomienda que esta cifra corresponda al 10 o 15% de su ingreso, depende de usted la cantidad que desee destinar a ello. Lo importante en este caso, es establecer un número real, que se ajuste a su presupuesto.

Si comienza a seguir estas simples reglas, seguramente verá su patrimonio crecer en poco tiempo.

7 pasos para llevar un presupuesto mensual

Para comenzar este año con el pie derecho, no hay mejor forma que hacerlo con un plan para controlar sus ingresos y gastos.

Este 2015 comenzó lleno de desafíos y la adecuada administración financiera es una habilidad que debe adquirirse. No hay mejor forma que empezar de a poco y, por esa razón, un presupuesto mensual puede ser el puntapié para que sus finanzas personales se encaminen por el lado del ahorro y la inversión.

Para evitar gastos y entrar en deudas innecesarias, puede recurrir a estos siete pasos que le presentamos a continuación.

1. Establezca una meta

Antes de sentarse a planear su presupuesto, hay que tener un objetivo en mente, el cual tendrá que alcanzar a fin de mes. Debido a esto, la meta debe ser algo sencillo como: ahorrar entre el 5% y 7% de sus ingresos; hacer un pago mayor de un crédito que tenga con un banco, entre otros.

2. Reconozca el dinero que sale y entra

También es un paso muy fácil, ya que solo requiere que tome un papel y un lápiz, para poder hacer los cálculos o, si es posible, busque una aplicación celular que le permita hacerlo. Escriba las cantidades fijas de ingresos y de gastos; es decir, sueldos, por un lado y pagos de servicios públicos o hipotecas por el otro. Luego, reste los gastos totales de los ingresos totales. Con esta información usted puede determinar en qué aspectos hay que mejorar y si es necesario recortar algunas cosas.

3. Gastos extra

Además de las cantidades fijas que entran y salen, también hay que tener en cuenta esos pequeños gastos adicionales en los que puede incurrir. Este mes, comience a juntar todas las facturas que obtenga de diversas compras o retiros de dinero. Es un simple método de rastreo para ayudarlo a controlar la salida de dinero de su bolsillo.

4. Lujos versus necesidades

A veces es difícil separar lo que necesita de lo que quiere. Pero, cuando se enfoca en calcular sus ingresos y sus gastos, usted puede prestar mejor atención a aquellos gastos de primera necesidad y los que podrían llamarse lujos: salidas a cenar, servicio de televisión por cable, compra de ropa, entre otros. Al crear su presupuesto y seguirlo mes a mes, podrá darse cuenta de que puede prescindir de algunas cosas.

5. Busque la manera de recortar

Recuerde que siempre trabajará en pos de su objetivo financiero mensual. Esta motivación debería ser suficiente para que algunas decisiones que parecen complejas de tomar, sean más sencillas. Trate de reducir gastos por donde le sea posible.

6. Permítase algunos gustos

La idea tampoco es que el presupuesto lo obligue a renunciar a todo tipo de gasto al que estaba acostumbrado. Si quiere comprarse un regalo o invitar a amigos a cenar un fin de semana, hágalo: incluso puede considerarlo como una recompensa por el buen trabajo hecho.

7. No se desanime

Una vez que comience, no se detenga. Crear el presupuesto, guardar las facturas y reducir algunos gastos deben pasar a ser un hábito en su diario vivir. Lo más importante al momento de comenzar con esta tarea es no abandonarla. Poco a poco verá cómo los beneficios de hacerlo le permitirán lograr cosas que antes no podía alcanzar.