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Trucos para que no te cueste tanto madrugar

Todos soñamos con ese día glorioso en que el podamos permitirnos no madrugar, no volver a poner el despertador a esa hora intempestiva en la que nuestro reloj biológico se niega a funcionar por sí solo. De hecho uno de los grandes hitos que recordamos del primer día de vacaciones es el momento en el que desconectamos la alarma para las siguientes semanas. Eso es, después de hacerlo (si es que puedes y no tienes otras obligaciones pendientes) uno se queda más ancho que largo.

Pero hasta que llegue ese día de gloria los que debemos seguir madrugando en contra de nuestra naturaleza podemos levantarnos temprano de un modo menos violento y traumático. La técnica se basa en evitar algunas de las cosas que sueles hacer cada mañana y que, sin que te des cuenta, te quitan la energía. Ahí van las siete más importantes:

1. No le des al snooze de la alarma de tu despertador. El Snooze es esa opción a la que nos tiramos a ciegas cuando nos suena la alarma por la mañana con la esperanza de alargar la noche y dormir diez minutos más. Pero resulta que no es una buena idea caer en la tentación de hacerlo. Y mucho menos, hacerlo una y otra vez porque, según los expertos, esa es la peor forma de empezar el día.

La explicación tiene que ver con los ciclos del sueño, una fase de 90 minutos en la que nuestro cerebro pasa por las etapas necesarias para cumplir el período natural de descanso. Cuando nos damos la vuelta al sonar el despertador, estamos engañando a nuestro cuerpo haciéndole creer que tendrá tiempo para empezar otra fase de sueño, pero, claro, es algo que no le resultará posible. Así, a los diez minutos, cuando vuelva a sonar la alarma nos levantaremos aturdidos, con sensación de cansancio y de mal humor.

2. No remolonees entre las sábanas. Si ya estás despierto, asume que tienes que salir de la cama porque si te quedas envuelto entre las sábanas y en posición fetal, el día se te acabará haciendo cuesta arriba. Mucho más de lo que crees.

Una nota curiosa sobre esta forma de dormir. La psicóloga de la Universidad de Harvard Amy Cuddy explica que las personas que se despiertan en posición fetal tienen más probabilidades de padecer estrés durante todo el día que aquellas que se despiertan con el cuerpo recto.

3. No revises el email. Si ya desde la cama empiezas a agobiarte con el estado de tu correo electrónico solo podemos augurarte un día durillo. En su libro 'Never Check Email in the Morning' Julie Morgenstern explica que, cuando te despiertas necesitas buenas noticias y estímulos positivos para empezar bien el día. Es probable que el e-mail te de más de un disgusto. Tómate un café, o mucho mejor, tómate un desayuno completo y luego aventúrate a descubrir lo que te deparan los nuevos mensajes de tu cuenta de correo electrónico.

4. No te vistas en la oscuridad. Levántate y abre las ventanas, expón el cuerpo a la luz natural para que el cerebro cambie el chip. Si no tienes la suficiente iluminación de la calle en tu habitación a esa hora del día, al menos enciende la lámpara porque, según aseguran, seguir a oscuras no te ayudará a despertarte.

Desde la Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos recomiendan subir las persianas y asegurarse siempre de que hay luz natural mientras nos arreglamos para salir.

5. Dejar la cama sin hacer. Hacer la cama te permite organizarte el día. Sí, es cierto. Y no es que lo tengas que hacer porque es algo que siempre te ha dicho tu madre que tenías que hacer, sino porque está científicamente probado que es un hábito diario que ayuda a dar por cerrado el ciclo de descanso y a colocar tu cerebro en modo productivo.

6. Bebe agua antes de irte a la cama.Tu cuerpo va a pasar unas ocho horas (en el mejor de los casos) sin reponer líquidos. Las investigaciones demuestran que las personas que están bien hidratadas se despiertan mejor. Al parecer la falta de agua hace que te despiertes más cansada y menos motivada.

7. No duermas de más el fin de semana. Tendemos a dormir como promedio una hora más durante los fines de semana respecto a los días laborables. Según la Fundación Nacional del Sueño de Estados Unidos este hábito altera los ritmos circadianos y hace que te resulte mucho más difícil madrugar el resto de los días. Los expertos creen que es mejor dormir una siesta de 20 minutos que levantarse una hora más tarde.

Fuente: Mujer Hoy

5 tips saludables para emprendedores

Ser un emprendedor siempre está ligado a una vida exitosa. Pero no debes pensar en el éxito solamente como un tema laboral, sino también en un estilo de vida. Muchos emprendedores olvidan llevar una rutina saludable por dedicarle más tiempo a otras actividades, como revisar el correo, trabajar sin descanso o estar de reunión en reunión.

Acciones como saltarte las comidas no le harán ningún bien a tu salud. Todo lo contrario: tu cuerpo y tu mente se debilitarán y no te permitirán enfocarte correctamente en tus proyectos, comenzarás a sentirte más cansado y disminuirás tu nivel de productividad.

Deja de darle largas al asunto y sigue estos consejos que te ayudarán a llevar una vida mucho más saludable:

1.- Dile sí al desayuno: No importa la actividad a la que te dediques: no desayunar es lo peor que cualquier persona puede hacer. Pero si, encima de todo, eres un empresario dedicado a revisar y analizar informes, propuestas y tomar importantes decisiones, entonces lo peor que podrías hacer es iniciar tu día con un “desayuno de campeones”: café, cigarrillos y galletas. Esto sólo te llevará a perder toda tu energía. Te recomendamos que busques alimentos con proteínas, algo de carbohidratos y algunas verduras y frutas.

2.- Los snacks no hacen daño: Comer algún bocadillo entre comidas no te hará ningún mal. El problema es qué tipo de bocadillos vas a consumir: la “comida chatarra” no es ni será nunca un snack apropiado, pues sólo engañarás a tu estómago y no te alimentarás. Si sientes antojos de una pequeña comida, piensa en frutas frescas o secas, o vegetales en trozos. Ponte creativo.

3.- Somos líquido: Sí, pero agua, no gaseosa ni café. Siempre podría ser necesaria una pequeña dosis de cafeína para energizar nuestro día, pero abusar de esta bebida podría crearnos problemas de salud. Lo mismo sucede con las bebidas gaseosas y demás refrescos embotellados. Ni los juegos, ni las bebidas energizantes ni los refrescos llegarán nunca a ser tan saludables como un buen vaso de agua.

4.- Ejercítate: Una buena rutina de ejercicio te ayudará no sólo a relajar tu cuerpo, sino también tu mente. Podrás liberar la carga de energía que acumulas en el día a día. Además, le permite a tu cuerpo mantenerse mucho más joven con el pasar de los años. Si no te consideras una persona muy atlética, entonces puedes inclinarte por una caminata ligera o ejercicios que sean relajantes musculares.

5.- Descansa: Sabemos que, a veces, la rutina laboral exigirá que te desveles y duermas menos tiempo del aconsejado, pero estas deben ser ocasiones extraordinarias y, por ningún motivo, pueden convertirse en situaciones cotidianas. Dale un buen y reparador descanso a tu mente y a tu cuerpo, y recuerda no comer nada por lo menos tres horas antes de dormir para evitar cualquier tipo de malestar estomacal.

Fuente: Analítica

Guía para tener un sueño saludable

No deje que el trabajo o sus demás ocupaciones le afecten su buen dormir. Si siente que definitivamente tiene problemas para conciliar el sueño, siga estos consejos.

Dormir cómodamente es de los mejores placeres que tiene el ser humano, pero más allá de ser eso, un placer, es una necesidad primordial que lastimosamente con el agite del trabajo y la invasión de la tecnología se ha ido relegando a escalas de tiempo cada vez más cortas como si una bebida energizante o dormir en el bus fueran a ser suficientes.

Cuando alguien no duerme bien se nota, y más si está en un entorno laboral, pues es allí donde se evidenciará su pereza, su mal genio y su lentitud, entre otros. Así que para las empresas empieza a cobrar un especial valor el que sus empleados tengan buenos hábitos al descansar, por lo cual han tomado decisiones que van desde crear espacios adecuados para que sus trabajadores tomen una siesta hasta establecer horarios más flexibles.

De acuerdo con la Asociación Colombiana de Medicina del sueño (ACMES), existen alrededor de 100 tipos de trastornos que afectan el buen dormir y que no son identificados por las personas. En la actualidad, los trastornos del sueño son asociados como consecuencia del estrés, la depresión o la ansiedad y no como una patología.

En Colombia se calcula que los trastornos del sueño afectan al 59,6 % de la población, esto según una reciente investigación publicada en la revista Sleep Science. “Despertarse en mitad de la noche o tener problemas para conciliar el sueño pueden ser síntomas de insomnio”, aseguró la doctora Karem Parejo, presidenta de la Asociación Colombiana de Medicina del sueño luego de afirmar que esta enfermedad puede causar fatiga durante el día y reducir la calidad de vida.

¿Cuánto debe dormir?

La cantidad de horas de sueño que una persona requiere varía según las características de cada individuo. Según US Department of Health and Human Services, se estima que la mayoría de los adultos necesitan entre siete y ocho horas de sueño por cada seis horas de actividades continuas. Los recién nacidos, por otro lado, duermen entre 16 y 18 horas al día, y los niños y adolescentes en edad escolar necesitan, por lo menos, 10 horas de sueño todas las noches.

Dormir bien es uno de los tres pilares fundamentales para tener una vida saludable además de una dieta equilibrada y ejercicio regular. Algunos expertos relacionan el sueño con la producción de melatonina, hormona controlada por las condiciones de luz y oscuridad, donde la oscuridad aumenta su producción y la luz regula la misma.

Consejos para dormir “como un bebé”

Al respecto, el Instituto Nacional de Salud (NIH por sus siglas en inglés) del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, publicó una Guía para un Sueño Saludable donde sugiere algunas recomendaciones para el adecuado cuidado a la hora de dormir.

1.- El ejercicio es bueno, pero no demasiando tarde en el día. Trate de hacer, por lo menos, 30 minutos de ejercicio la mayoría de los días, pero no más tarde de dos a tres horas antes de acostarse.

2.- Evite las bebidas alcohólicas antes de acostarse. Una “copa en la noche” puede ayudarlo a dormirse, pero el alcohol lo mantiene en la etapa más liviana del sueño. Además, es normal que se despierte en la mitad de la noche cuando los efectos sedantes hayan desaparecido.

3.- No duerma siestas después de las 3:00 p.m. Las siestas pueden aumentar la capacidad intelectual, pero las siestas a última hora de la tarde pueden hacer que sea más difícil dormirse por la noche. Además, duerma siesta durante menos de una hora.

4.- Relájese antes de acostarse. Tome su tiempo para relajarse. Una actividad relajante, como leer o escuchar música, debe formar parte de su ritual a la hora de dormir.

Por último, lo recomendable es visitar al médico tratante en caso que se presentar problemas para dormir.

Cómo recuperarte de una noche de insomnio

Para recargarnos de energía y rendir al máximo durante el día es necesario dormir bien, entre siete y ocho horas ininterrumpidas, pero en ocasiones el estrés, preocupaciones, tristezas o trabajo, nos lo impide, lo que nos provoca distintos problemas de salud.

El insomnio no sólo causa fatiga y sueño, sino que puede desencadenar otros problemas como aumento de la presión arterial, piel seca, alteraciones de crecimiento, dolor muscular, problemas de visión y de concentración, entre otros.

Cuando tenemos una noche de mal sueño, es importante reponernos lo antes posible y para ello, a continuación te damos cinco consejos:

Levántate cuando suene tu despertador: es normal que al no dormir bien, quieras pasar unos momentos extras en la cama, pero esto no te ayudará a reponerte. Dormir más tiempo de lo habitual afectará tu reloj interno y provocará que las siguientes noches sigas teniendo problemas para dormir.

Planea una rutina para esos días: continúa haciendo tus actividades normales, haz ejercicio moderado y come sanamente. Para llenarte de energía, puedes tomar algún té ya que contiene calmantes naturales que no son tan dañinos como los del café. También toma abundante agua a lo largo del día.

Evita consumir alcohol y otros estimulantes: aunque muchas personas utilizan el alcohol y la cafeína para despertar, no es recomendable porque provocan un estado de tranquilidad que te induce a un sueño superficial y nada reparador. Procura no tomar refrescos, bebidas energéticas, chocolates y cualquier analgésico.

Camina un poco:
aprovecha tu hora de comida del trabajo y sal a dar un pequeño paseo. Entrar en contacto con la luz, hará que te llenes de energía y mejores tu estado de ánimo debido a que aumenta la serotonina. Basta con caminar 20 minutos para que te sientas mejor en las siguientes dos horas.

Haz ejercicios de respiración acelerados: basta con inhalar y exhalar rápidamente por la nariz antes de comenzar tus actividades, para estar más alerta y revitalizado, igual que si hubieras tenido una buena noche de sueño.

Fuente: Su Médico

7 cosas sencillas que te hacen más feliz en la mañana

Tus mañanas pueden ser más felices con simples detalles que pueden pasar desapercibidos en tu rutina

Nuestras mañanas pueden influir mucho en el ánimo que tengamos el resto del día. Comenzar con el pie izquierdo podría ponernos de mal humor y, con él, atraer la mala vibra. Sin embargo, hay pequeños detalles que pueden hacer que tu día empiece de la mejor manera.

Aunque no lo creas, las cosas más simples pueden lograr eso que tu mañana sea mucho más feliz de lo habitual. A veces con solo correr la cortina de tu cuarto y encender tu reproductor música basta. Estos son algunos de los momentos que nos suben el ánimo. ¿Cuáles son los tuyos?

1. Una buena rutina de ejercicio
Te podrá costar levantarte un par de horas más temprano pero valdrá la pena. Saldrás del gimnasio sintiéndote desestresada y llena de energía. Además, hay estudios que aseguran que el ejercicio matutino inicia el metabolismo más temprano y te ayudará a quemar más calorías el resto del día.

2. Despertarse con sol

Uno de los maravillosos placeres del verano: correr las cortinas y ver un sol radiante. Se sabe que el sol hace que el cuerpo segregue serotonina, hormona que nos hace sentir más felices. Así que no te sorprendas si sales de casa sintiéndote un poco más alegre esa mañana.

3. Un rico desayuno

Date el gusto de prepararte eso que tanto te gusta en el desayuno para iniciar tu día con ánimo. Frutas, huevos, panes de todos los tipos, cereales; cualquier cosa que se te antoje está permitida. Come por la mañana y sal a adueñarte del mundo.

4. Escuchar tu canción preferida

Cualquier mañana puede mejorar de forma gracias a tu cantante favorito. Aprovecha ese momento cuando suena la música que tanto te gusta para cantar en tu auto o, tal vez, caminar al ritmo de la música y sentirla aún más.

5. No encontrar tráfico ni micros llenos

Ya sabemos que es posible que no encontremos con un atolladero camino al trabajo o un micro repleto de gente por la mañana. Sin embargo, cuando pasa todo lo contrario, nos sentimos un poquito más felices. No hay nada mejor que manejar tranquilas o viajar sentadas en el bus.

6. Que el pantalón te ajuste un poco menos
Darte cuenta de que todo tu esfuerzo en el gimnasio y los sacrificios que haces para comer mejor está dando resultado, te hará sentir por las nubes. Disfruta ese momento, es un centímetro más cerca de tus metas y hay que celebrarlo (pero sin darte un atracón).

7. Saber que no tienes que ir a trabajar

Te despiertas por la mañana, miras el reloj y descubres que estás tarde. Sales disparada de la cama rumbo a la ducha y te paras en seco antes de abrir la llave del agua: te das cuenta que es sábado. Lentamente regresa a tu cama y acomódate para disfrutar de un par de horas más de sueño y sé feliz.

Fuente: Eme de Mujer