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Dormir mal afecta más que dormir poco





Según un estudio de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore (EE.UU.)  la interrupción del sueño es más perjudicial para el estado de ánimo que la falta de sueño
  
Después de una mala noche de sueño, lo más lógico es que nuestro estado de ánimo no pase por su mejor momento. Sin embargo, ¿qué nos afecta más, dormir pocas horas o despertarnos varias veces durante la noche? Según un estudio llevado a cabo por la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore (EE.UU.) el mal humor está más asociado a una mala noche más que a la falta de horas de sueño.

Los investigadores realizaron un experimento con 62 hombres y mujeres sanos asignados al azar en distintas habitaciones que representarían variables diferentes del estudio: al primer grupo no se le interrumpió el sueño en ningún momento de las tres noches en total que duró el experimento (grupo de control); el segundo grupo tuvo que retrasar varias horas el momento del descanso; el tercer grupo, fue despertado deliberadamente ocho veces durante el sueño cada una de las noches. Las fases del sueño de todos los participantes fueron monitorizadas mediante polisomnografía, que registra las ondas cerebrales, los niveles de oxígeno en la sangre, la respiración, la frecuencia cardíaca y los movimientos de los ojos y de las piernas durante el sueño.

Los resultados revelaron que las personas cuyo sueño fue interrumpido frecuentemente durante estas tres noches consecutivas informaron de un estado de ánimo significativamente peor (una reducción del 31% en el estado de ánimo positivo) que aquellos que habían dormido menos horas (que sufrieron una reducción de su buen humor de apenas un 12%), debido a que se habían acostado más tarde. Esto es, la interrupción del sueño era más perjudicial para el estado de ánimo que la falta de sueño.

Respecto a las pruebas de polisomnografía, los expertos descubrieron que el grupo al que se le interrumpió el sueño varias veces experimentó también períodos más cortos de sueño profundo (la fase más importante de todas) en comparación con el grupo que durmió menos horas.

Dormir las horas necesarias, entre 7 y 9 para los adultos de entre 18-64 años de edad y entre 7 y 8 para los mayores de 65 años, es necesario para ayudar a mejorar nuestro sistema inmunológico, nuestra productividad y, por supuesto, nuestro estado de ánimo. Ahora, además, podemos afirmar que la calidad del sueño es tan importante como su duración y podría explicar por qué muchas personas con insomnio crónico sufren depresión.

Fuente: Muy Interesante

La siesta es saludable si no pasa de una hora

Según estudio, las personas que tienen este hábito con frecuencia tienen alto riesgo de padecer diabetes

Los beneficios de la siesta para la salud se destacan regularmente, pero esta práctica puede suponer un riesgo mayor de diabetes si dura más de una hora, según un estudio japonés recibido con reservas por expertos independientes.

Las personas que hacen siestas diarias superiores a 60 minutos presentan "un riesgo significativamente más alto de diabetes de tipo 2" que los que no duermen la siesta, observaron cuatro científicos de la Universidad de Tokio que sin embargo no demuestran relación de causa a efecto.

Este riesgo suplementario se evalúa en un 45% según el estudio, presentado este jueves en un congreso de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD) en Alemania, pero que aún no se ha publicado en una publicación revisada por un comité de lectura.

La diabetes de tipo 2, que representa un 90% de los casos de la enfermedad, corresponde a la incapacidad del organismo para regular el nivel de azúcar en la sangre. Si no se trata, esta hiperglucemia puede causar graves problemas de salud, como ceguera, pérdida de sensibilidad de los nervios y afecciones cardiovasculares.

Según el estudio, las personas que duermen siestas inferiores a 40 minutos no se ven más afectadas por la diabetes, después la frecuencia aumenta progresivamente hasta mostrar una diferencia significativa más allá de los 60 minutos.

Los científicos, que han compilado 21 estudios relativos a más de 300.000 personas en total, no han encontrado en cambio un vínculo estadístico entre la duración de las siestas y el peligro de obesidad.

"Este estudio no demuestra con certeza que la siesta diurna provoque diabetes sino solamente que existe una asociación entre ambas que debe ser estudiada", recalcó la EASD en un comunicado de prensa adjuntado al estudio.

Estos resultados se deben considerar con precaución porque no se puede excluir que la frecuencia creciente de las diabetes esté ligada a otras causas, advirtieron varios expertos ajenos al estudio.

"Una posibilidad es que la gente poco activa y con sobrepeso u obesa son probablemente más proclives a dormir siestas durante el día. Y estas personas también tienen mayor probabilidad de desarrollar una diabetes",observó Paul Pharoah, profesor de epidemiología del cáncer de la Universidad de Cambridge (Reino Unido).

También podría darse "una relación de causalidad invertida: una práctica de la siesta durante el día causada por una diabetes no diagnosticada", añadió.

Fuente: El Espectador

Dormir la siesta consolida la memoria en los niños

Dormir una siesta de media hora mejora la memoria y la capacidad de aprender de los niños porque durante el sueño el cerebro permanece activo y se consolidan la memoria declarativa, asociada a la adquisición de conceptos teóricos, y la memoria de procedimiento, que se relaciona con las técnicas aprendidas, como tocar un instrumento musical, tal y como ha demostrado una investigación que se ha realizado en el Instituto de Neurociencia de la Universidad Libre de Bruselas.

En el nuevo estudio, que se ha publicado en la revista NeuroImage, ha participado un grupo de niños sanos con una media de edad de diez años. El experimento consistió en una primera fase en la que se mostraron a los menores imágenes de objetos imaginarios cuyas definiciones debían aprender. Utilizando magnetoencefalografía (MEG), los científicos observaron que el hipocampo estaba significativamente involucrado en dicho aprendizaje.

Dividieron a los niños en dos grupos, uno de los cuales durmió una siesta de media hora, mientras los del otro grupo descansaron, pero sin dormir. Posteriormente los pequeños volvieron a ver las imágenes de los objetos imaginarios a los que tenían que dar una nueva definición. De esta forma, los investigadores pudieron comprobar que las zonas de la corteza prefrontal (y no el hipocampo) permanecieron predominantemente activas en los niños que habían dormido la siesta.

El sueño desempeña una importante función para afianzar la memoria, ya que mientras dormimos la información se transfiere desde el hipocampo a las zonas de la corteza cerebral vinculadas con la memoria a largo plazo. Como ha explicado Charline Urbain, principal autora del trabajo, la transferencia del hipocampo a la corteza prefrontal se había observado en personas adultas a los tres meses del aprendizaje, pero sus resultados sugieren que en el caso de los niños dormir favorece una rápida asimilación de nuevos aprendizajes, y el postaprendizaje tras una breve siesta podría contribuir a consolidar su memoria.

Fuente: Web Consultas

Guía para tener un sueño saludable

No deje que el trabajo o sus demás ocupaciones le afecten su buen dormir. Si siente que definitivamente tiene problemas para conciliar el sueño, siga estos consejos.

Dormir cómodamente es de los mejores placeres que tiene el ser humano, pero más allá de ser eso, un placer, es una necesidad primordial que lastimosamente con el agite del trabajo y la invasión de la tecnología se ha ido relegando a escalas de tiempo cada vez más cortas como si una bebida energizante o dormir en el bus fueran a ser suficientes.

Cuando alguien no duerme bien se nota, y más si está en un entorno laboral, pues es allí donde se evidenciará su pereza, su mal genio y su lentitud, entre otros. Así que para las empresas empieza a cobrar un especial valor el que sus empleados tengan buenos hábitos al descansar, por lo cual han tomado decisiones que van desde crear espacios adecuados para que sus trabajadores tomen una siesta hasta establecer horarios más flexibles.

De acuerdo con la Asociación Colombiana de Medicina del sueño (ACMES), existen alrededor de 100 tipos de trastornos que afectan el buen dormir y que no son identificados por las personas. En la actualidad, los trastornos del sueño son asociados como consecuencia del estrés, la depresión o la ansiedad y no como una patología.

En Colombia se calcula que los trastornos del sueño afectan al 59,6 % de la población, esto según una reciente investigación publicada en la revista Sleep Science. “Despertarse en mitad de la noche o tener problemas para conciliar el sueño pueden ser síntomas de insomnio”, aseguró la doctora Karem Parejo, presidenta de la Asociación Colombiana de Medicina del sueño luego de afirmar que esta enfermedad puede causar fatiga durante el día y reducir la calidad de vida.

¿Cuánto debe dormir?

La cantidad de horas de sueño que una persona requiere varía según las características de cada individuo. Según US Department of Health and Human Services, se estima que la mayoría de los adultos necesitan entre siete y ocho horas de sueño por cada seis horas de actividades continuas. Los recién nacidos, por otro lado, duermen entre 16 y 18 horas al día, y los niños y adolescentes en edad escolar necesitan, por lo menos, 10 horas de sueño todas las noches.

Dormir bien es uno de los tres pilares fundamentales para tener una vida saludable además de una dieta equilibrada y ejercicio regular. Algunos expertos relacionan el sueño con la producción de melatonina, hormona controlada por las condiciones de luz y oscuridad, donde la oscuridad aumenta su producción y la luz regula la misma.

Consejos para dormir “como un bebé”

Al respecto, el Instituto Nacional de Salud (NIH por sus siglas en inglés) del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, publicó una Guía para un Sueño Saludable donde sugiere algunas recomendaciones para el adecuado cuidado a la hora de dormir.

1.- El ejercicio es bueno, pero no demasiando tarde en el día. Trate de hacer, por lo menos, 30 minutos de ejercicio la mayoría de los días, pero no más tarde de dos a tres horas antes de acostarse.

2.- Evite las bebidas alcohólicas antes de acostarse. Una “copa en la noche” puede ayudarlo a dormirse, pero el alcohol lo mantiene en la etapa más liviana del sueño. Además, es normal que se despierte en la mitad de la noche cuando los efectos sedantes hayan desaparecido.

3.- No duerma siestas después de las 3:00 p.m. Las siestas pueden aumentar la capacidad intelectual, pero las siestas a última hora de la tarde pueden hacer que sea más difícil dormirse por la noche. Además, duerma siesta durante menos de una hora.

4.- Relájese antes de acostarse. Tome su tiempo para relajarse. Una actividad relajante, como leer o escuchar música, debe formar parte de su ritual a la hora de dormir.

Por último, lo recomendable es visitar al médico tratante en caso que se presentar problemas para dormir.

Cómo recuperarte de una noche de insomnio

Para recargarnos de energía y rendir al máximo durante el día es necesario dormir bien, entre siete y ocho horas ininterrumpidas, pero en ocasiones el estrés, preocupaciones, tristezas o trabajo, nos lo impide, lo que nos provoca distintos problemas de salud.

El insomnio no sólo causa fatiga y sueño, sino que puede desencadenar otros problemas como aumento de la presión arterial, piel seca, alteraciones de crecimiento, dolor muscular, problemas de visión y de concentración, entre otros.

Cuando tenemos una noche de mal sueño, es importante reponernos lo antes posible y para ello, a continuación te damos cinco consejos:

Levántate cuando suene tu despertador: es normal que al no dormir bien, quieras pasar unos momentos extras en la cama, pero esto no te ayudará a reponerte. Dormir más tiempo de lo habitual afectará tu reloj interno y provocará que las siguientes noches sigas teniendo problemas para dormir.

Planea una rutina para esos días: continúa haciendo tus actividades normales, haz ejercicio moderado y come sanamente. Para llenarte de energía, puedes tomar algún té ya que contiene calmantes naturales que no son tan dañinos como los del café. También toma abundante agua a lo largo del día.

Evita consumir alcohol y otros estimulantes: aunque muchas personas utilizan el alcohol y la cafeína para despertar, no es recomendable porque provocan un estado de tranquilidad que te induce a un sueño superficial y nada reparador. Procura no tomar refrescos, bebidas energéticas, chocolates y cualquier analgésico.

Camina un poco:
aprovecha tu hora de comida del trabajo y sal a dar un pequeño paseo. Entrar en contacto con la luz, hará que te llenes de energía y mejores tu estado de ánimo debido a que aumenta la serotonina. Basta con caminar 20 minutos para que te sientas mejor en las siguientes dos horas.

Haz ejercicios de respiración acelerados: basta con inhalar y exhalar rápidamente por la nariz antes de comenzar tus actividades, para estar más alerta y revitalizado, igual que si hubieras tenido una buena noche de sueño.

Fuente: Su Médico

7 cosas sencillas que te hacen más feliz en la mañana

Tus mañanas pueden ser más felices con simples detalles que pueden pasar desapercibidos en tu rutina

Nuestras mañanas pueden influir mucho en el ánimo que tengamos el resto del día. Comenzar con el pie izquierdo podría ponernos de mal humor y, con él, atraer la mala vibra. Sin embargo, hay pequeños detalles que pueden hacer que tu día empiece de la mejor manera.

Aunque no lo creas, las cosas más simples pueden lograr eso que tu mañana sea mucho más feliz de lo habitual. A veces con solo correr la cortina de tu cuarto y encender tu reproductor música basta. Estos son algunos de los momentos que nos suben el ánimo. ¿Cuáles son los tuyos?

1. Una buena rutina de ejercicio
Te podrá costar levantarte un par de horas más temprano pero valdrá la pena. Saldrás del gimnasio sintiéndote desestresada y llena de energía. Además, hay estudios que aseguran que el ejercicio matutino inicia el metabolismo más temprano y te ayudará a quemar más calorías el resto del día.

2. Despertarse con sol

Uno de los maravillosos placeres del verano: correr las cortinas y ver un sol radiante. Se sabe que el sol hace que el cuerpo segregue serotonina, hormona que nos hace sentir más felices. Así que no te sorprendas si sales de casa sintiéndote un poco más alegre esa mañana.

3. Un rico desayuno

Date el gusto de prepararte eso que tanto te gusta en el desayuno para iniciar tu día con ánimo. Frutas, huevos, panes de todos los tipos, cereales; cualquier cosa que se te antoje está permitida. Come por la mañana y sal a adueñarte del mundo.

4. Escuchar tu canción preferida

Cualquier mañana puede mejorar de forma gracias a tu cantante favorito. Aprovecha ese momento cuando suena la música que tanto te gusta para cantar en tu auto o, tal vez, caminar al ritmo de la música y sentirla aún más.

5. No encontrar tráfico ni micros llenos

Ya sabemos que es posible que no encontremos con un atolladero camino al trabajo o un micro repleto de gente por la mañana. Sin embargo, cuando pasa todo lo contrario, nos sentimos un poquito más felices. No hay nada mejor que manejar tranquilas o viajar sentadas en el bus.

6. Que el pantalón te ajuste un poco menos
Darte cuenta de que todo tu esfuerzo en el gimnasio y los sacrificios que haces para comer mejor está dando resultado, te hará sentir por las nubes. Disfruta ese momento, es un centímetro más cerca de tus metas y hay que celebrarlo (pero sin darte un atracón).

7. Saber que no tienes que ir a trabajar

Te despiertas por la mañana, miras el reloj y descubres que estás tarde. Sales disparada de la cama rumbo a la ducha y te paras en seco antes de abrir la llave del agua: te das cuenta que es sábado. Lentamente regresa a tu cama y acomódate para disfrutar de un par de horas más de sueño y sé feliz.

Fuente: Eme de Mujer

6 hábitos que perjudican las horas de sueño

¿Te despiertas con la sensación de no haber descansado lo suficiente por la noche? ¿Se te dificulta conciliar el sueño? Quizá tus hábitos al dormir están afectando tus horas de sueño. Sabemos la importancia del descanso, por eso hoy enumeramos algunas de las prácticas que pueden dificultarlo, revísalas y tenlas presente.

1. Estar frente a la televisión, computadora o celulares
Uno de los motivos que puede interferir en los hábitos del sueño es ver televisión o jugar videojuegos en el momento previo a dormir, así como estar pendiente del móvil o la computadora, según un estudio presentado por la Fundación Nacional del Sueño de los Estados Unidos. Esto puede ser consecuencia de alteraciones en la producción de melatonina en el cerebro, por la exposición a la luz artificial de tales aparatos, según señala la doctora Julia Santin, neuróloga del Centro Médico del Sueño de la Universidad Católica, en Chile.

2. Tomar café, alcohol o fumar tabaco
Para que el café no te quite el sueño debes tomarlo seis horas antes de dormir, indica estudio dirigido por Christopher Drake, profesor de la Universidad Estatal de Wayne. Asimismo, evita el consumo de alcohol al irte a la cama, ya que lejos de relajarte disminuye la calidad del sueño, señala investigación de Mahesh Thakkar de la Facultad de Medicina de la Universidad de Missouri. Mientras que fumar tabaco causa insomnio por efectos estimulantes de la nicotina, de acuerdo con estudio alemán publicado en Addiction Biology.

3. Realizar ejercicio por la noche
Debido a que el ejercicio aumenta la temperatura corporal y estimula la producción de endorfinas (hormonas que ayudan a aumentar la alegría y eliminan el dolor) llega a producir alteraciones del sueño si se practica por la noche, por lo cual es recomendable realizarlo de dos a cuatro horas antes de ir a dormir para lograr un sueño reparador, señala Fabio García García, investigador de la Universidad Veracruzana en México, en conferencia dentro del marco de la Universidad de la Ciencia (2012).

4. Llevar trabajo a casa
El estrés derivado de estar pensando en el trabajo y llevarse pendientes laborales a casa resta posibilidades de descansar la mente y conciliar el sueño, afirmó Óscar Próspero García, presidente de la Sociedad Mexicana para la Investigación y Medicina del Sueño, durante evento realizado dentro del marco del Día Internacional del Sueño, organizado por Sealy. Así como también aumenta el riesgo de sufrir accidentes laborales debido a la falta de un descanso nocturno adecuado.

5. Comer alimentos muy condimentados o grasosos
La comida muy condimentada puede causar insomnio porque suele tener un alto contenido de grasas y proteínas, lo que requiere más tiempo para su digestión, señala Nishta Saxena, dietista clínica de la University Health Network, Toronto, en un artículo publicado entheglobeandmail.com. Otro factor que indica la experta es que algunas especias son irritantes y pueden provocar ardor estomacal, por lo cual el sueño puede verse interrumpido debido a dolor o reflujo.

6. Irte a dormir con el estómago vacío

Irse a la cama sin comer algo ligero al menos dos horas antes te provocará una sensación de hambre durante la noche. Esta condición mantendrá a tu cerebro mentalmente alerta y así será más difícil que puedas dormir bien, según estudio publicado en la revista PLoS Biology y realizado por investigadores Departamento de Anatomía y Neurobiología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington. Dormir bien repercute en tu calidad de vida. Recuerda que los especialistas recomiendan dormir en promedio 7,5 horas para lograr un sueño reparador.

Fuente: El arte de saber vivir

Las 4 claves para despertarse de buen humor

Si usted es de quienes pelea con el despertador cada mañana o si definitivamente se considera que “se la lleva mejor con la noche”, esta información le conviene.

Dormir es una necesidad fisiológica que todo ser humano tiene. El tema es que cada persona tiene un ciclo circadiano distinto y hábitos o costumbres distintas que permiten modificar el sueño según su ritmo de vida. Este ciclo, en la teoría, se divide en 16 horas de vigilia y 8 de sueño, que es el tiempo necesario para que el cuerpo pueda tener su proceso de recuperación de energía y creación de nuevos recuerdos y fortalecimiento de habilidades mentales.

Pero cuando usted altera este ciclo por una u otra razón, puede verse afectado todo su desempeño y su estado de ánimo durante el día, teniendo consecuencias, a la vez, en el nivel de su productividad. Muchas veces las causas están bajo su control, mientras que otras puede que no tanto, como sucede con el jet-lag, o la desincronización que ocurre cuando usted viaja a países con un horario distinto y tiene que adaptarse a él.

Aunque también están los casos en los que simplemente la pereza gana y “las cobijas se pegan”, por lo que levantarse y tener que madrugar puede resultar todo un martirio. Esto puede hacer que el día no empiece como realmente quisiera y, por el contrario, tenga una actitud que no le ayude a ser más productivo en su trabajo ni a estar dispuesto a soportar esos pequeños inconvenientes que pueden atravesarse durante su día.

Ciclos de sueño completos

Esto es lo básico. Como ya le dijimos, es de gran importancia que usted le dé a su cuerpo la importancia y el valor que merece, lo que implica descansar el tiempo necesario para que su cerebro complete sus funciones y su cuerpo pueda recargarse de energías. Así, esto dependería de un ciclo que esté entre las 6 y las 9 horas de sueño, lo cual usted mismo puede establecer y ‘tantear’, dependiendo de cómo se sienta descansado.

Muchas veces las personas se despiertan por sí solas luego de un tiempo de sueño, lo que puede ayudarle a estimar, efectivamente, de cuántas horas es su ciclo correspondiente para conocer mejor su cuerpo y empezar a tener prácticas más sanas.
Inicie con luz de sol

Incluso, si es artificial. Aunque las cortinas ayudan a eliminar el frío y el viento en las noches, cuando usted no tiene una barrera que le impida entrar al sol, la madrugada será mucho más tranquila y llevadera. Si le queda complicado dejar ingresar la luz, puede considerar unas lámparas que se venden hoy en día, imitando la intensidad y el color de la luz solar.

Concéntrese en su respiración
No hay nada mejor que usted pueda hacer para empezar un día tranquilo que saber que todo está bajo su control. Cuando usted inicia con este “chip” encendido, su día será mucho más llevadero. Esto puede hacerlo con un ejercicio muy sencillo: manejar su respiración. El ser consciente durante unos minutos y saber cuánto tiempo retiene o por cuánto exhala el aire, le ayudará a su cuerpo a tranquilizarse y demostrar que usted puede manejar cualquier situación durante su día. Ahora, si sabe yoga y puede dedicarle unos minutos, será mucho mejor.

Penitencia
Esto es más a modo de truco para procurar mantener una sonrisa durante su mañana. Una vez abra los ojos en la mañana, póngase el reto de acordarse de un chiste o de un momento especial que lo haga mantener una sonrisa durante una hora. Cada vez que sienta que algo va mal o que su expresión se ha borrado, vuelva a pensar en ello. Considere esto con recuerdos y momentos agradables, que le ayuden a liberar dopamina desde su cerebro. Eso sí, procure uno nuevo cada día, para que “no pierda la gracia”.

El reloj biológico
Si le ha pasado que se despierta unos minutos antes de que suene su alarma o que hasta los fines de semana sigue madrugando, debe agradecérselo a su reloj biológico. Esto puede controlarse con un pequeño truco: todos los días levantarse a la misma hora, sin importar qué día sea. Quizás para fines de semana le resulte más difícil, pero es algo que le ayudará a controlar sus ciclos y le facilitará notablemente la tarea de madrugar.

Fuente: Finanzas Personales

Dormir mal nos afecta más que dormir poco

Después de una mala noche de sueño, lo más lógico es que nuestro estado de ánimo no pase por su mejor momento. Sin embargo, ¿qué nos afecta más, dormir pocas horas o despertarnos varias veces durante la noche? Según un nuevo estudio llevado a cabo por la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins en Baltimore (EE.UU.) el mal humor está más asociado a una mala noche más que a la falta de horas de sueño.

Los investigadores realizaron un experimento con 62 hombres y mujeres sanos asignados al azar en distintas habitaciones que representarían variables diferentes del estudio: al primer grupo no se le interrumpió el sueño en ningún momento de las tres noches en total que duró el experimento (grupo de control); el segundo grupo tuvo que retrasar varias horas el momento del descanso; el tercer grupo, fue despertado deliberadamente ocho veces durante el sueño cada una de las noches. Las fases del sueño de todos los participantes fueron monitorizadas mediante polisomnografía, que registra las ondas cerebrales, los niveles de oxígeno en la sangre, la respiración, la frecuencia cardíaca y los movimientos de los ojos y de las piernas durante el sueño.

Los resultados revelaron que las personas cuyo sueño fue interrumpido frecuentemente durante estas tres noches consecutivas informaron de un estado de ánimo significativamente peor (una reducción del 31% en el estado de ánimo positivo) que aquellos que habían dormido menos horas (que sufrieron una reducción de su buen humor de apenas un 12%), debido a que se habían acostado más tarde. Esto es, la interrupción del sueño era más perjudicial para el estado de ánimo que la falta de sueño.

Respecto a las pruebas de polisomnografía, los expertos descubrieron que el grupo al que se le interrumpió el sueño varias veces experimentó también períodos más cortos de sueño profundo (la fase más importante de todas) en comparación con el grupo que durmió menos horas.

Dormir las horas necesarias, entre 7 y 9 para los adultos de entre 18-64 años de edad y entre 7 y 8 para los mayores de 65 años, es necesario para ayudar a mejorar nuestro sistema inmunológico, nuestra productividad y, por supuesto, nuestro estado de ánimo. Ahora, además, podemos afirmar que la calidad del sueño es tan importante como su duración y podría explicar por qué muchas personas con insomnio crónico sufren depresión.

6 Hábitos que perjudican las horas de sueño

¿Te despiertas con la sensación de no haber descansado lo suficiente por la noche? ¿Se te dificulta conciliar el sueño? Quizá tus hábitos al dormir están afectando tus horas de sueño. En Phronesis sabemos la importancia del descanso, por eso hoy enumeramos algunas de las prácticas que pueden dificultarlo, revísalas y tenlas presente.

Estar frente a la televisión, computadora o celulares
Uno de los motivos que puede interferir en los hábitos del sueño es ver televisión o jugar videojuegos en el momento previo a dormir, así como estar pendiente del móvil o la computadora, según un estudio presentado por la Fundación Nacional del Sueño de los Estados Unidos. Esto puede ser consecuencia de alteraciones en la producción de melatonina en el cerebro, por la exposición a la luz artificial de tales aparatos, según señala la doctora Julia Santin, neuróloga del Centro Médico del Sueño de la Universidad Católica, en Chile.

Tomar café, alcohol o fumar tabaco
Para que el café no te quite el sueño debes tomarlo seis horas antes de dormir, indica estudio dirigido por Christopher Drake, profesor de la Universidad Estatal de Wayne. Asimismo, evita el consumo de alcohol al irte a la cama, ya que lejos de relajarte disminuye la calidad del sueño, señala investigación de Mahesh Thakkar de la Facultad de Medicina de la Universidad de Missouri. Mientras que fumar tabaco causa insomnio por efectos estimulantes de la nicotina, de acuerdo con estudio alemán publicado en Addiction Biology.

Realizar ejercicio por la noche
Debido a que el ejercicio aumenta la temperatura corporal y estimula la producción de endorfinas (hormonas que ayudan a aumentar la alegría y eliminan el dolor) llega a producir alteraciones del sueño si se practica por la noche, por lo cual es recomendable realizarlo de dos a cuatro horas antes de ir a dormir para lograr un sueño reparador, señala Fabio García García, investigador de la Universidad Veracruzana en México, en conferencia dentro del marco de la Universidad de la Ciencia (2012).

Llevar trabajo a casa
El estrés derivado de estar pensando en el trabajo y llevarse pendientes laborales a casa resta posibilidades de descansar la mente y conciliar el sueño, afirmó Óscar Próspero García, presidente de la Sociedad Mexicana para la Investigación y Medicina del Sueño, durante evento realizado dentro del marco del Día Internacional del Sueño, organizado por Sealy. Así como también aumenta el riesgo de sufrir accidentes laborales debido a la falta de un descanso nocturno adecuado.

Comer alimentos muy condimentados o grasosos
La comida muy condimentada puede causar insomnio porque suele tener un alto contenido de grasas y proteínas, lo que requiere más tiempo para su digestión, señala Nishta Saxena, dietista clínica de la University Health Network, Toronto, en un artículo publicado entheglobeandmail.com. Otro factor que indica la experta es que algunas especias son irritantes y pueden provocar ardor estomacal, por lo cual el sueño puede verse interrumpido debido a dolor o reflujo.

Irte a dormir con el estómago vacío
Irse a la cama sin comer algo ligero al menos dos horas antes te provocará una sensación de hambre durante la noche. Esta condición mantendrá a tu cerebro mentalmente alerta y así será más difícil que puedas dormir bien, según estudio publicado en la revista PLoS Biology y realizado por investigadores Departamento de Anatomía y Neurobiología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington. Dormir bien repercute en tu calidad de vida. Recuerda que los especialistas recomiendan dormir en promedio 7,5 horas para lograr un sueño reparador.