La clave está en encontrar el punto medio entre el esfuerzo y el descanso
La asimilación del entreno es una de las claves en la preparación del corredor de fondo (bueno, y de cualquier otro deportista). De cara al aficionado, el consejo es que entrene menos de lo que puede y que descanse lo máximo. De ese modo podrá asimilar correctamente los entrenamientos que realice y con ello rendirá mucho más al mismo esfuerzo; le resultará más fácil correr y disfrutará mucho más entrenando (que al fin y al cabo es lo que se pretende en una actividad meramente lúdica como es el atletismo popular). Además, es la mejor prevención contra las lesiones, el estrés deportivo y el sobreentrenamiento.
La prevención, como siempre, es la mejor medicina. Lo ideal es no romper el equilibrio entre el entrenamiento y la recuperación. Es decir, que la cantidad de entrenamiento que se realice se haga en función de la capacidad de asimilación del mismo (ya sabes, la regla de oro de encontrar el equilibrio entre nuestras ganas de entrenar y el tiempo real de que disponemos).
Capacidad de asimilación
Hay varias formas sencillas para valorarla. La primera es mesurando el grado de recuperación del pulso en los entrenamientos. Tomas el pulso al acabar cada repetición o serie, o el rodaje, y lo vuelves hacer al minuto. Si recuperas 30 o más pulsaciones es que estás entrenado correctamente y asimilando el entrenamiento, de lo contrario lo estás haciendo mal y debes bajar el ritmo o hacer menos cantidad. La segunda es escuchando las sensaciones del cuerpo. Sí te encuentras demasiado fatigado y te cuesta rodar es que no estás asimilando lo que haces. Baja el pistón. Y la tercera es con las competiciones; si los resultados se ajustan a las previsiones de los entrenamientos, es que se asimilan bien los mismos.
Descasar para correr más
No por hacer más kilómetros cada día ni más sesiones semanales vas a correr más. Si te pasas conseguirás el objetivo contrario y multiplicarás el riesgo de lesión. Un corredor aficionado no debería entrenar más de 4 días a la semana, salvo que baje bien de 3 horas en el maratón y de 1:22 en media. Y tampoco debería hacer sesiones de más de dos horas, pues no asimilará los entrenamientos y estará perdiendo su tiempo y forma física. Deberíamos meditar y repasar nuestras actitudes.
A veces con sólo ser más prudentes y pacientes se evitan estados de fatiga aguda. Nos es necesario esforzarnos hasta el límite ni entrenar fuerte varios días consecutivos. El descanso es un entreno más, el que nos procura la supercompensación física que luego nos hará correr más fácil y más rápido.
Errores comunes
Entre los corredores de largas distancias que empiezan es bastante común plantearse objetivos poco realistas y usar el entrenamiento como único foco de atención en su vida. Es una error que habremos de evitar con todas nuestras fuerzas. Todo esto sólo puede llevarnos a niveles máximos de fatiga, con lo que ello implica. Para evitar estas situaciones perjudiciales es necesario ser pacientes a la hora de esperar resultados y prudentes en el grado de intensidad en el que se realiza el entrenamiento. Es necesario ir poco a poco, disfrutando sin pasarse en los ritmos de la series y rodajes.
Los resultados llegarán tarde o temprano, quizá no será pronto, pero serán siempre buenos. La constancia es una de las claves para sacarle el máximo partido a todas las horas que invirtamos en calzarnos las zapatillas, ponernos las mallas y salir a disfrutar de los caminos.
Fuente: Runners
Mostrando entradas con la etiqueta running. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta running. Mostrar todas las entradas
Estas son las lesiones del running más comunes y cómo tratarlas
Conoce cuáles son las cuatro lesiones más frecuentes y cómo prevenirlas
Las lesiones del running son la pesadilla de cualquier corredor. En este artículo, te explicaremos cuáles son las más comunes y cómo prevenirlas o tratarlas según sea el caso ¡No pares nunca de correr!
1. Fascitis plantar
Es la inflación de la planta del pie. Viene acompañado de dolor en esta zona y en el talón. Puede ser ocasionado por calzado no adecuado, debilidad muscular plantar, pies cavos o hiperpronación. La mejora manera de prevenirlo es utilizar calzado adecuado a tu tipo de pisada y manteniendo flexibilidad adecuada en la zona del tobillo. Para recuperarte de esta lesión, aplica hielo 3 veces al día después de realizar tus entrenamientos. En su fase aguda debe ser tratada con kinesiotapes y masajes podales.
2. Síndrome de la Cintilla Iliotibal
Ocurre con la flexión y extensión continua de la rodilla durante una carrera. Provoca inflamación y dolor agudo en la zona. Sus causas suelen ser naturales, mucha tensión y sobrecarga continua sobre los músculos. La mejor prevención y recuperación es realizar estiramientos de glúteo mayor que trabajen la flexibilidad y la descarga, junto con fortalecimiento de los isquiotibiales.
3. Distensión o rotura fibrilar
Puede ser una de las lesiones del running más comunes. Consiste en la rotura parcial o total de varias microfibrillas o fibras musculares. Puede presentarse en tres niveles dependiendo de la gravedad de la lesión, la más común de los runners es la rotura de fibras de los isquiotibiales. Se presenta como un “escalón” en el músculo afectado, acompañado de dolor y palpitaciones en la zona. Se produce por contracciones violentas, fatiga, falta de calentamiento o un golpe. Para prevenirlo, lo mejor es realizar siempre un buen calentamiento, evitando movimientos bruscos. Su tratamiento debe realizarse aplicando frío y consultando inmediatamente a un fisioterapeuta profesional.
4. Tendinitis rotuliana
Las más comunes en el running son en el famoso tendón de aquiles y en la rotuliana. Consiste en la inflación del tendón, sus síntomas comunes son dolor directo en el tendón y en las articulaciones, además de dificultad en la movilidad. Es causado por correr en superficies duras, zapatos desgastados, calentamiento inadecuado, abuso de correr en desnivel o terrenos irregulares, entre otros. Un correcto calentamiento evitando sobrecargas y aplicar frío luego de entrenar en la zona puede ser la mejor manera de prevenirlo. Para recuperarte de esta lesión debes cumplir reposo absoluto y acudir a un fisioterapeuta.
Ahora que conoces un poco más sobre las lesiones del running más comunes ¡Evítalas y mantén tu ritmo de entrenamiento constante sin ningún tipo de interrupciones!
Fuente: Estilo Tú
Las lesiones del running son la pesadilla de cualquier corredor. En este artículo, te explicaremos cuáles son las más comunes y cómo prevenirlas o tratarlas según sea el caso ¡No pares nunca de correr!
1. Fascitis plantar
Es la inflación de la planta del pie. Viene acompañado de dolor en esta zona y en el talón. Puede ser ocasionado por calzado no adecuado, debilidad muscular plantar, pies cavos o hiperpronación. La mejora manera de prevenirlo es utilizar calzado adecuado a tu tipo de pisada y manteniendo flexibilidad adecuada en la zona del tobillo. Para recuperarte de esta lesión, aplica hielo 3 veces al día después de realizar tus entrenamientos. En su fase aguda debe ser tratada con kinesiotapes y masajes podales.
2. Síndrome de la Cintilla Iliotibal
Ocurre con la flexión y extensión continua de la rodilla durante una carrera. Provoca inflamación y dolor agudo en la zona. Sus causas suelen ser naturales, mucha tensión y sobrecarga continua sobre los músculos. La mejor prevención y recuperación es realizar estiramientos de glúteo mayor que trabajen la flexibilidad y la descarga, junto con fortalecimiento de los isquiotibiales.
3. Distensión o rotura fibrilar
Puede ser una de las lesiones del running más comunes. Consiste en la rotura parcial o total de varias microfibrillas o fibras musculares. Puede presentarse en tres niveles dependiendo de la gravedad de la lesión, la más común de los runners es la rotura de fibras de los isquiotibiales. Se presenta como un “escalón” en el músculo afectado, acompañado de dolor y palpitaciones en la zona. Se produce por contracciones violentas, fatiga, falta de calentamiento o un golpe. Para prevenirlo, lo mejor es realizar siempre un buen calentamiento, evitando movimientos bruscos. Su tratamiento debe realizarse aplicando frío y consultando inmediatamente a un fisioterapeuta profesional.
4. Tendinitis rotuliana
Las más comunes en el running son en el famoso tendón de aquiles y en la rotuliana. Consiste en la inflación del tendón, sus síntomas comunes son dolor directo en el tendón y en las articulaciones, además de dificultad en la movilidad. Es causado por correr en superficies duras, zapatos desgastados, calentamiento inadecuado, abuso de correr en desnivel o terrenos irregulares, entre otros. Un correcto calentamiento evitando sobrecargas y aplicar frío luego de entrenar en la zona puede ser la mejor manera de prevenirlo. Para recuperarte de esta lesión debes cumplir reposo absoluto y acudir a un fisioterapeuta.
Ahora que conoces un poco más sobre las lesiones del running más comunes ¡Evítalas y mantén tu ritmo de entrenamiento constante sin ningún tipo de interrupciones!
Fuente: Estilo Tú
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

