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La tartamudez, una causa de marginación entre niños

Aunque no es una característica que ponga en riesgo la salud de quien la padece, puede crear graves problemas sociales.

Un gran número de casos de bullying entre niños durante la etapa escolar tienen su origen en una característica que diferencia a este de los demás, ya sea física o psicológicamente. «En el caso de la tartamudez el trastorno perjudica la fluidez del habla, lo que puede llegar a convertirse en un problema de la comunicación que afecta a la vida social, escolar y laboral de las personas que la padecen», explica Raquel Escobar, logopeda especializada en tartamudez. 

A pesar de las múltiples investigaciones su origen no se ha llegado a averiguar del todo, pero por ahora «se puede descartar el pensamiento erróneo de que se trata de un desorden psicológico, ya que lo que se sabe es que su origen es neurológico», añade Raquel Escobar. Además, su comienzo aparece de manera habitual entre los dos y los cinco años, aunque podrían darse casos más tardíos, incluso llegan a tener los primeros síntomas a los 20. Como caso aparte «existe la tartamudez adquirida tras daño cerebral», pero que no tiene que ver con el trastorno neurológico desarrollado desde la niñez. 

Por otro lado, la tartamudez suele afectar del mismo modo tanto a niños como a adultos, por lo que no se aprecian grandes diferencias entre los casos, a no ser que sean las causadas por el tiempo. «La convivencia con las disfluencias a lo largo del tiempo puede causar que un cuadro simple se vea agravado», explica la experta. Por lo tanto se recomienda una intervención lo más temprano posible. 

Si el tratamiento se comienza cuando el afectado aún es un niño «nos beneficiaremos de la plasticidad cerebral del menor», aclara Escobar, «en esta época el habla del niño aún no está cerrado y por tanto, todavía será más favorable a modificar los parámetros necesarios: velocidad, suavidad, volumen, estructuración y pausas, etc». 

¿Existen problemas derivados?

«La Tartamudez en sí misma, salvo casos de extrema severidad que producen verdadera fatiga, no es más que una forma peculiar y diferente de hablar». El verdadero problema que puede acarrear un trastorno como la tartamudez, según esta experta, es la necesidad de un mayor tiempo para tratar de expresarse de manera correcta, por lo que esto puede derivar en problemas sociales como aislamiento, discriminación laboral o acoso escolar. Este tipo de situaciones suelen crear inseguridades y baja autoestima en las personas que las sufren. 

Este desorden suele comenzar «de forma severa», con problemas de bloqueos al inicar frases, pero se va agravando una vez el niño alcanza la adolescencia, donde las disfluencias pasarán a suceder de manera más continuada y a lo largo de las intervenciones. Además, de bloqueos pueden darse otros síntomas como prolongaciones o repeticiones de sílabas o letras, y todo esto puede llevar a que la persona desarrolle «tics» o muletillas a la hora de evitarlo. 

En las escuelas

Los profesores deben tener acceso a una formación continua y actualizada, para poder hacer frente a situaciones en las que cuenten con un alumno con este trastorno en el aula. Además, «el abordaje debe centrarse en procurar un patrón de habla adecuado para conseguir mejorar la fluidez. Tratar de prevenir un empeoramiento para que el cuadro sea lo más suave posible. También debemos conseguir no estigmatizar la tartamudez y tratarla abiertamente», asegura Raquel Escobar.

Fuente: abc

Cómo mejorar la falta de atención en los niños

Son muchos los niños que tienen dificultades para centrar la atención y para concentrarse, lo cual supone una gran barrera para su aprendizaje y rendimiento. Te damos las claves para mejorar su atención.


El proceso de atención es algo complejo y en numerosas ocasiones los niños y niñas se distraen con demasiada frecuencia. Son muchos los estímulos que llaman su atención, normalmente más llamativos que lo que tienen que estudiar. Las tareas académicas resultan estímulos menos atractivos que difícilmente pueden competir con otros que hay en el ambiente. Como consecuencia, los chavales se distraen de sus estudios en numerosas ocasiones, tienen dificultades para mantenerse en una tarea, estudiar se convierte en una actividad ardua y tediosa, y lógicamente ni aprenden, ni obtienen un buen rendimiento académico. Centrar la atención se convierte entonces en un duro reto para ellos y un desafío para las familias y educadores. 

El proceso de atención puede definirse como la capacidad de focalizar la mente en algo concreto, siendo imprescindible para que pueda producirse el proceso de aprendizaje. Son dos procesos inseparables, ya que para aprender es necesario focalizar la mente en el contenido, para que éste pueda ser trabajado y procesado, dándole un significado y por lo tanto aprendiéndolo. Para aprender algo es necesario estar concentrado en ello, prestar atención y retirarla de estímulos distractores. Sin atención no se puede aprender prácticamente nada. 

Las características de la atención pueden ayudarnos a comprender su funcionamiento y las dificultades de los niños y niñas que tienen falta de atención: 

  • Capacidad limitada: la capacidad de la tención es limitada, podemos atender a varias cosas a la vez, pero sin superar dicha capacidad. De esta manera cuantas más cosas tienen que atender los niños, menos atención pueden prestar a cada una de ellas. 
  • Oscilamiento: la atención suele oscilar, no se mantiene fija en un estímulo o tarea de manera indefinida. Normalmente pasado un tiempo, la mente cambia su atención a otro foco. 

Ayudar a los niños y niñas a dirigir su atención de forma consciente hacía aquello que quieren aprender, evitando otros estímulos distractores es una tarea necesaria para potenciar sus aprendizajes. De esta manera conseguiremos que se concentren en la tarea o contenido concreto que tienen que aprender y, como consecuencia mejoraran su rendimiento. Entrenarles para que sean capaces de dirigir su atención se convierte en una necesidad educativa que no podemos eludir, en una necesidad que supone abrirles las puertas al aprendizaje, a través del control de la focalización de su mente. 


El mecanismo de la atención: factores que la afectan

Centrar la atención en algo concreto puede ser algo complicado, sobre todo para los niños y niñas. Cuando se enfrentan a sus tareas escolares, la mente se evade con frecuencia por otros caminos y resulta difícil tomar el control y centrarse en sus estudios y deberes. 

¿Por qué a veces les cuesta centrar la atención? ¿Cómo funciona la atención? ¿Cuáles son los factores que determinan la focalización de la mente? Para responder a estas preguntas vamos a analizar el mecanismo de la atención, comprender su funcionamiento nos será de gran ayuda para favorecer este proceso en los niños y niñas.


Los factores que determinan la atención 

Existen dos tipos de factores que determinan la atención, que tendrán una fuerza importante en la capacidad de centrar la atención de nuestros hijos. Conocerlos nos será de gran ayuda para impulsar su proceso atencional: 


Determinantes internos: son aquellos factores que provienen del interior de la persona y que, por lo tanto, en cierto sentido dependen de cada individuo. No siempre podemos actuar directamente sobre estos determinantes, pero si podemos conocerlos y buscar el momento más adecuado para centrar su atención: 

  • El estado orgánico: hace referencia a cómo se encuentre físicamente el niño. Está claro que si aparece el cansancio, alguna dolencia, estados febriles, etcétera, será más difícil que se pueda centrar y dirigir su atención. 
  • La emoción: es uno de los determinantes claves de la atención. La emoción dirige la atención, los estados de ánimo positivos contribuyen a focalizar la atención. En cambio estados negativos como miedo, tristeza, etcétera son enemigos de la concentración. Por ello, si queremos que nuestros hijos estén atentos, es muy importante generar un estado de ánimo positivo asociado a la tarea, en cambio cuando les reñimos o provocamos tensión tendrán más dificultades para centrarse. 
  • Los intereses personales y la motivación: nuestra mente se focaliza mejor y más rápidamente hacía aquello que nos interesa o motiva. Por tanto, debemos buscar aquello que a cada uno de nuestros pequeños le interese para impulsar su atención. 


Determinantes externos serían aquellos que proceden del medio externo y favorecen o dificultan la concentración del niño. Al ser estímulos externos son los que podemos y debemos controlar para mejorar la atención de nuestros pequeños: 
  • El tipo de estímulo: algunos estímulos resultan más atractivos que otros. 
  • Cambio: cuando aparece un estímulo diferente que supone un cambio nuestra atención se dirige hacia ese estímulo. 
  • Repetición: cuando un estímulo se repite con frecuencia tiende a ser desatendido. 
  • Contraste: aquellos estímulos que supongan un contraste captan la atención. 
  • Novedad: los estímulos novedosos resultan más atractivos e interesantes y por lo tanto atrapan la atención. 
  • Carga emocional: los estímulos que tienen una carga emocional acaparan la focalización de la mente. 
Veamos un ejemplo que nos puede servir para preparar una tarea más atractiva siguiendo estos criterios: si les ponemos una hoja de ejercicios, con el mismo tipo de letra y estructura, creamos un estímulo monótono y poco atractivo, en cambio sí probamos a hacerlo con diferentes tipos de letras, mayúsculas, títulos, dibujos, etcétera, con partes novedosas y sin repetición, estaremos mejorando su atención. 


Procesos mentales implicados en el proceso de atención 

Para terminar de comprender cómo funciona la concentración de nuestros niños y niñas, veamos los procesos mentales implicados en el proceso de atención, que son aquellas actividades que realiza la mente cuando intenta centrar la atención: 
  • Procesos de focalización de la actividad mental: se trata de la actividad encargada de centrar la atención en una cosa concreta, por ejemplo en la explicación del profesor en clase. 
  • Procesos selectivos: son los que se encargan de seleccionar entre todos los estímulos y de ignorar los que no van a ser atendidos. Por ejemplo sería el proceso que hace que en esa explicación del profesor el niño sea capaz de ignorar al compañero, al ruido que escucha en la calle, etcétera. 
  • Procesos de distribución: estos procesos se ponen en marcha en aquellas situaciones en las que se debe atender a más de un estímulo al mismo tiempo. Por ejemplo, escuchar al profesor, ver lo que está escrito en la pizarra, anotarlo en sus cuadernos… 
  • Procesos de mantenimiento: o capacidad de mantener la atención, estos procesos son los responsables de la concentración. Sería la capacidad de estar una hora estudiando. 

Cómo mejorar la atención en los niños 

La atención es un proceso mental que se va desarrollando poco a poco enmarcado en el desarrollo cognitivo de las personas y por lo tanto es susceptible de entrenamiento para un desarrollo óptimo. 

El desarrollo de la capacidad de atención puede y debe ser favorecido en los niños, eso sí, poco a poco. Para ello, en primer lugar es fundamental conocer las características generales de la atención en cada etapa, ya que exigir más de lo que puedan hacer resultara contraproducente. Debemos saber cuánto tiempo pueden mantener la atención y de este modo exigirles lo adecuado a cada edad. Si todavía no han alcanzado la madurez de las estructuras mentales, y el nivel de desarrollo cognitivo que les permita mantener su capacidad de atención, estaremos exigiendo algo para lo que aún no están preparados y se creará una tensión innecesaria.
Crear el hábito para mantener la atención

El objetivo de la estimulación del proceso atencional será crear un hábito, de manera que los niños y las niñas puedan decidir cuándo y hacía qué objeto centran su atención. De este modo podrán dirigir y mantener su atención en las obligaciones diarias, tareas escolares, aprendizajes, etcétera, y al mismo tiempo serán capaces de ignorar los posibles estímulos distractores.

Observa y conoce al niño en cuestión, averigua el momento del día en el que está más predispuesto a la concentración, identifica las tareas que le interesan y captan su atención con mayor facilidad. 

Conocer al niño o la niña te ayudará a hacer un plan de entrenamiento personalizado. 


Encuentra y crea un espacio para poder trabajar la atención, ha de ser un espacio libre de distracciones que favorezca la concentración. Algunas de las cosas que favorecen la atención son la luz natural, el orden, ausencia de ordenador, teléfono móvil, ruidos, personas… 


Comienza el plan de entrenamiento: el objetivo es crear un plan a medida, se trata de trabajar con tiempos de atención. Comenzaremos con tiempos cortos (lo que el pequeño pueda mantener la atención, no importa si empezamos con cinco minutos, pero poco a poco debemos ir aumentando ese tiempo. Por ejemplo, cuando haya conseguido el objetivo (estar una semana concentrado todos los días durante cinco minutos en una tarea), ampliaremos el tiempo y pasaremos al siguiente objetivo. 


Prepara una tabla con los tiempos y objetivos y márcalos. Es importante que el niño lo vea para controlar su progreso y reforzarse. Puedes también introducir recompensas para cuando logre un objetivo. 


Comienza con actividades que le interesen o puedan resultar motivadoras, que requieran estar sentado y concentrado en un trabajo intelectual. Para ello emplea temas que llamen su atención (algún animal, personaje…), dibujar, leer, recortar, puzles o similares. 


A medida que vayamos aumentando el tiempo, organiza sus tareas y ayúdale a organizarlas. Una buena opción es hacer una lista de tareas, ya que cuando la tarea está clara es más sencillo centrar la atención. 


En algunos casos es conveniente enseñar a los niños y niñas a prepararse para centrar la atención. 

Para ello puede ser útil alguna técnica de relajación, meditación, etcétera Se trata de dejar pasar los pensamientos intrusivos y redirigir la atención hacia la tarea a realizar. 


Cuida los determinantes de la atención. Por ejemplo, si están activos en el desempeño de las tareas les será más fácil mantener la atención, estímulos llamativos, motivación, etcétera.

Fuente: Web Consultas

Dormir la siesta consolida la memoria en los niños

Dormir una siesta de media hora mejora la memoria y la capacidad de aprender de los niños porque durante el sueño el cerebro permanece activo y se consolidan la memoria declarativa, asociada a la adquisición de conceptos teóricos, y la memoria de procedimiento, que se relaciona con las técnicas aprendidas, como tocar un instrumento musical, tal y como ha demostrado una investigación que se ha realizado en el Instituto de Neurociencia de la Universidad Libre de Bruselas.

En el nuevo estudio, que se ha publicado en la revista NeuroImage, ha participado un grupo de niños sanos con una media de edad de diez años. El experimento consistió en una primera fase en la que se mostraron a los menores imágenes de objetos imaginarios cuyas definiciones debían aprender. Utilizando magnetoencefalografía (MEG), los científicos observaron que el hipocampo estaba significativamente involucrado en dicho aprendizaje.

Dividieron a los niños en dos grupos, uno de los cuales durmió una siesta de media hora, mientras los del otro grupo descansaron, pero sin dormir. Posteriormente los pequeños volvieron a ver las imágenes de los objetos imaginarios a los que tenían que dar una nueva definición. De esta forma, los investigadores pudieron comprobar que las zonas de la corteza prefrontal (y no el hipocampo) permanecieron predominantemente activas en los niños que habían dormido la siesta.

El sueño desempeña una importante función para afianzar la memoria, ya que mientras dormimos la información se transfiere desde el hipocampo a las zonas de la corteza cerebral vinculadas con la memoria a largo plazo. Como ha explicado Charline Urbain, principal autora del trabajo, la transferencia del hipocampo a la corteza prefrontal se había observado en personas adultas a los tres meses del aprendizaje, pero sus resultados sugieren que en el caso de los niños dormir favorece una rápida asimilación de nuevos aprendizajes, y el postaprendizaje tras una breve siesta podría contribuir a consolidar su memoria.

Fuente: Web Consultas

Iniciativas tecnológicas para que niños jueguen con la ciencia

Te mostramos algunos proyectos en español que permiten a los más pequeños de la casa aprender ciencia como jugando

Hoy día todo está digitalizado. Incluso la ciencia. Y para los nativos digitales, aprender es cada vez más un proceso tecnológico. De hecho, durante los últimos años, varios países de América Latina han enfocado sus esfuerzos es incorporar nuevas tecnologías a sus programas educativos.

Proyectos como el Plan Ceibal de Uruguay, Conectar Igualdad en Argentina, Una laptop por alumno de Perú o Habilidades digitales para todos en México, son un buen ejemplo.

Y, en todo el mundo, instituciones y gigantes tecnológicos también están desarrollando apps y programas que permiten hacer de la ciencia un verdadero juego para los niños (y también para algunos adultos). A continuación, te presentamos algunos de ellos.

1. Science Journal: el cuaderno científico de Google

Esta app, que Google lanzó hace apenas unas semanas, quiere que los niños aprendan a pensar como si fueran científicos.

Se trata de un cuaderno digital que permite hacer experimentos midiendo y explorando todo tipo de variables a través de un celular inteligente.

El objetivo, según dijo Google en su blog, es "poner de manifiesto al científico que está dentro de todos nosotros".

"Puedes usar los sensores del celular o conectarlo a sensores externos para hacer experimentos con el mundo que te rodea", explica la compañía en Google Play Store. "Organiza tus ideas en proyectos, haz predicciones de qué ocurrirá, toma notas y recoge los datos de varios ensayos. Apunta los resultados y obsérvalos", agrega.

2. Space Place: aprende sobre el espacio con la NASA


La agencia espacial estadounidense (NASA, por sus siglas en inglés), cuenta con una app para que los niños aprendan sobre el espacio y la astronomía de forma amena y divertida.

La plataforma, Space Place, está disponible en español y contiene gran cantidad de herramientas audiovisuales, juegos, actividades y artesanías que permiten construir mapas topográficos o asteroides comestibles, entre otras muchas cosas.

Los usuarios podrán encontrar información sobre fenómenos como la materia oscura, los eclipses, los huracanes y datos sobre la Tierra y otros planetas de nuestro sistema solar.

3. NOVA: la revista científica infantil de la Unesco

La revista científica infantil NOVA es un proyecto a cargo de la Comisión Costarricense para la cooperación junto a la Unesco.

Se trata de un proyecto audiovisual que incluye cuentos, juegos y otros recursos didácticos para aprender ciencias de forma lúdica.

Los artículos están dirigidos a niños de entre 9 y 15 años. La revista cuenta con índices como salud o educación ambiental, entre otros. Es, según sus creadores, "un lugar para divertirse y aprender".

El objetivo principal es "divertir a la niñez y a la juventud mientras aprenden acerca de las ciencias naturales, las matemáticas, la tecnología y las ciencias sociales".

4. EAFIT: la universidad de los niños


Este proyecto nació hace más de 10 años en Colombia, inspirado en una publicación de la Universidad de Tubinga (Alemania), en la que ocho premios Nobel respondieron preguntas de varios niños.

Desde el 2005, niños y jóvenes de instituciones públicas y privadas pueden hacer uso de este programa para acercarse a la ciencia a través de preguntas, conversaciones, juegos y experimentos.

El programa es miembro de la Red de Popularización de la Ciencia y de la Tecnología en América Latina y el Caribe, conocida como Red-POP.

Fuente: El Comercio


Samsung crea una aplicación para proteger los ojos de los más pequeños

Tecnología de reconocimiento facial detecta cuando el niño tiene muy cerca el dispositivo de su cara

Nos guste o no, es indiscutible que cada vez más niños se mantienen entretenidos con tablets, viendo dibujos animados, con juegos sencillos, animaciones. Cada vez hay más contenido disponible para que disfruten, y aunque hay muchas aplicaciones muy intuitivas que pueden usar, hay otras cosas que es más difícil que entiendan, como no poner la pantalla tan cerca de los ojos.

Por mucho que les digas a tus niños que no pongan la pantalla tan cerca de la cara, con la emoción del momento es posible que se les olvide de vez en cuando, y Samsung ha creado una aplicación para evitarlo: Samsung Safety Screen. Si la pantalla está demasiado de la cara, muestra un aviso bien visible.

Samsung Safety Screen recicla una tecnología que Samsung ya usa en otras ocasiones: el reconocimiento facial. Mientras que con anterioridad se usaba este sistema para la función "Smart Stay", que mantiene la pantalla sin desbloquear mientras la miras, ahora detecta cuando los ojos están demasiado cerca, mostrando una ventana.

Fuente: Xataka Android

¿Cómo escoger el deporte ideal para su hijo?

¿Habla mucho? ¿Se mueve? ¿Le gusta correr? ¿Trepa árboles? Cada uno de estos comportamientos puede ser una pista asociada con el deporte ideal que tu hijo podría practicar, pero la elección no es tan sencilla.

Partiendo de la base que el deporte es bueno para la salud luego se abre una encrucijada de caminos que no resulta fácil decidir hacia dónde ir.

Este es el dilema al cual suelen enfrentarse los padres para escoger el deporte para sus hijos, en especial en una época en la que cada vez más los niños prefieren actividades sedentarias con dispositivos electrónicos y es necesario motivarlos a hacer ejercicio.

BBC Mundo ofrece cinco variables que pueden ayudar a los padres a la elección.

1.- Edad
Diferentes edades significa que los niños poseen diferentes capacidades para entender las reglas y absorber información, diverso desarrollo motriz y diferentes niveles de concentración.

Según el doctor Rafael Gutiérrez, especialista en Medicina del Deporte de la Clínica MEDS en Chile, "existen muchos programas deportivos para los niños de edad preescolar, pero que no es en realidad hasta los 8 ó 10 años que tienen la capacidad física, pueden mantener la atención por tiempos prolongados y poseen la habilidad de comprender las reglas necesarias para jugar un deporte de manera organizada".

"Un menor acude a practicar un deporte principalmente con una finalidad recreativa, para ocupar una parte de su tiempo de ocio con una actividad lúdica que le divierta", destacó el doctor Gutiérrez.

La doctora Marianne Engle, del Centro de Estudios Infantil de Nueva York, resalta también que los niños menores de seis años deben estar expuestos a deportes sencillos y a una variedad en la que pueda expresar con claridad sus habilidades.

El menú de opciones es muy amplio, pero los pequeños son los que suelen mostrar algún tipo de inclinación, sea por el ejemplo de la familia (el deporte que practica el padre, la madre, un hermano u otro pariente) o por la influencia de algún amigo.

Es por eso que se debe prestar especial atención durante los momentos en los que juega libremente.

En ese tiempo los niños realizan actividades que podrían determinar su futuro crecimiento en un deporte como saltar, correr, atajar y tirar balones, nadar, bailar, escalar y lo hacen solos o con amigos.

2.- Individual o colectivo
La variedad de personalidades desde temprana edad genera un proceso de selección natural. Hay niños que se sientan tranquilos, otros que están en constante movimiento, hay de los que evitan el contacto físico y quienes tienden a utilizar los pies antes que las manos.

Para el doctor Fernando González, traumatólogo y doctorado en medicina deportiva, también es importante entender el desarrollo físico y psicológico del niño, si tiene algún grado de discapacidad, el sexo y los intereses personales para definir el estilo del deporte y el rol que el menor desempeñará dentro de él.

Si bien se pueden clasificar los deportes en varios subgrupos por elementos que los van relacionando, hay dos categorías principales en los que se pueden agrupar: individuales y colectivos.

"Los deportes grupales estimulan el trabajo en equipo, la solidaridad, compañerismo, apoyo colectivo", comentó el doctor González, quien trabajó con el club de fútbol profesional Universidad Católica y la selección chilena de rugby.

"Los deportes individuales resaltan el esfuerzo personal, el sacrificio y una mayor cuota de constancia", puntualizó.

En la primera lista se incluyen populares deportes como fútbol, béisbol, baloncesto, rugby, hockey o voleibol. En la segunda gimnasia, tenis, natación, esgrima, golf, esquí o equitación.

Hay otros que podrían entrar en ambas categorías como el ciclismo, vela o el bailar, que en su versión competitiva puede ser considerado un deporte.

3.- ¿Qué se busca?
Muchos niños sueñan con ser profesionales un día, pero ese deseo aparece una vez que los menores conocen el deporte y se hacen aficionados a él.

Pero antes de forjar una carrera deportiva, lo que prevalece al principio es la diversión y la serie de beneficios que se logran con el deporte a través de una "multitud de factores", como comentó el doctor Gutiérrez.

"Están los directamente relacionados con la mejora de la salud: resistencia cardiorrespiratoria, flexibilidad, fuerza y resistencia muscular y la coordinación", explicó. "Pero también puede contribuir a incrementar el autoestima y a desarrollar el pensamiento abstracto a través de nociones como velocidad, distancia, profundidad, fuerza, fuerza de impulso y juego limpio".

El doctor González agregó que "con el deporte los niños aprenden a trabajar en equipo, a apoyar a un compañero y a ayudarse mutuamente, especialmente en los que son de equipo".

"Aprenden órdenes y reconocen una autoridad fuera de los padres, generan amistades que suelen ser fuertes y duraderas", complementó.

Por eso es importante saber cuál es el objetivo que se busca al escoger un deporte, con el que en muchos casos existirá una relación de por vida, sea profesional o como aficionado.

4.- Sin presión
El forzar a un niño a practicar un deporte puede tener un efecto contraproducente de rechazo, por lo que es preferible utilizar el estímulo como principal herramienta para que se haga la actividad física necesaria.
"Presionar a un niño a practicar un deporte sería un fracaso a mediano o largo plazo, que podría traer consecuencias inesperadas", alertó el doctor Gutiérrez.

"Hay que educarlo en un estilo de vida activo. El entorno físico y social donde vive, las características personales y la influencia familiar son elementos que determinarán que un niño haga más o menos deporte", reiteró.

5.- Alternativas
Los deportes organizados suelen ser la solución de la mayoría de padres para impulsar a sus niños a la actividad física, que se considera necesaria para un desarrollo sano del organismo.

Pero estos deportes suelen tener un trasfondo competitivo que también podría acarrear un efecto negativo en el niño, tanto en el aspecto físico por lesiones de gravedad como psicológico (miedo al fracaso, falta de autoestima, rechazo de grupo).

"Creo que más importante que hagan deporte es que hagan algún tipo de actividad física", aclaró el doctor González, quien recomendó que se haga "por al menos 1 hora al día y todos los días de la semana".

Tanto el doctor González como el doctor Gutiérrez enumeraron una serie de actividades cotidianas que "pueden favorecer la formación y preparación física de los más pequeños".

Caminar, subir y bajar escaleras, ayudar en las tareas domésticas, andar en bicicleta, bailar, pasear, trekking, nadar y juegos infantiles que requieran un nivel de actividad física.

10 trucos para que tus niños coman sano y contentos

La comida saludable no tiene por qué ser aburrida y poco tentadora para tus hijos. Pon en práctica estas ideas para que los menúes más nutritivos también sean atractivos y divertidos de comer
La escena se repite en muchos hogares: llega la hora de comer, todos se acomodan alrededor de la mesa y se sirven los platos. Inmediatamente, los niños comienzan a fruncir el ceño y quejarse. Cuando el menú no incluye papas fritas, hamburguesa, pizza u otros “grandes éxitos” infantiles, no es fácil convencerlos de que coman con gusto.

Como sabemos que los vegetales, las legumbres y las frutas (entre otros alimentos saludables) suelen encontrar resistencia entre los pequeños comensales, preparamos esta lista de ideas para que las comidas familiares dejen de ser batallas campales y se transformen en momentos de disfrute y diversión.

Caras, autos y personas


Admitámoslo: todos comenzamos a comer a través de la vista. Un plato visualmente atractivo siempre es más tentador. Para los niños, lo divertido es lo atractivo, así que dale rienda suelta a tu creatividad y convierte al plato en tu lienzo en blanco. Podrás encontrar fuentes de inspiración en redes como Pinterest o Instagram, donde el “food art” es una tendencia que pisa cada vez más fuerte. Las rodajas de bananas pueden ser ruedas perfectas para un auto. Los tallos de apio hacen las veces de brazos y piernas. ¿O qué tal una carita feliz con ojos de tomates cherry y cabello de zanahoria rallada?

¡Mamá, hay un Mickey en mi plato!

A los niños les encanta reconocer personajes que les resultan familiares. La silueta de Mickey Mouse, por ejemplo, es muy fácil de lograr a partir de tres rodajas de naranja o tomate (una para la cabeza, dos para las orejas). Si tienes un fan de Hulk en casa, sírvele un plato de comida verde (espinaca, arvejas, manzana verde, etc.) inspirado en este superhéroe. La zanahoria rallada es perfecta para recrear el cabello de Mérida, la intrépida princesa de Valiente.

Opciones, opciones y más opciones

La posibilidad de escoger les da a los niños la sensación de control sobre sus hábitos. La próxima vez que planees una comida familiar, contempla más de una opción saludable para incluir en los platos de tus niños. Así, elijan lo que elijan, te sentirás tranquila. Y ellos, satisfechos.

Tus aliados: los condimentos

No es aconsejable que tus niños se acostumbren a aderezar todos sus platos con salsas altas en grasa como mayonesa o kétchup, pero existen opciones más saludables que sí son bienvenidas en los platos. El queso parmesano rallado es un aderezo perfecto para una comida. Las almendras picadas, las pasas de uva y el aceite de oliva también son excelentes opciones. Y, si a tu pequeño le gusta la fresa o la naranja, ¿por qué no cortarla en trozos muy pequeños e incorporarla a cualquier plato?

Érase una vez

Tómate un rato para inventar una historia intrigante e interactiva. En la trama, incorpora momentos en que los niños deben comer los alimentos de su plato para saber cómo continúa el relato. La ansiedad por conocer el emocionante desenlace de tu cuento será un gran incentivo para que coman.

Un paseo por el supermercado

Una buena forma de lograr que tus niños coman lo que se les sirve en el plato es haciéndolos partícipes del proceso de selección de la comida. Visiten juntos el supermercado para escoger los ingredientes. Les encantará seleccionar las frutas y verduras o decidir contigo cuál es el mejor corte de carne para la cena. Cuando llegue la hora de comer, se sentirán orgullosos de ver que todos comerán lo que ellos mismos seleccionaron.

¡Manos a la obra!

Una vez que han hecho las compras, incorpora a los niños a la preparación de la comida. Sí, todo resultará un poco más desordenado y seguramente te lleve más tiempo cocinar los platos, pero escoge una noche en la que no andes contrarreloj y disfrútalo tú también. Si ellos participan de la preparación, es probable que degusten el resultado con entusiasmo.

Prohibido no tocar

Organiza una cena especial en la que la única regla sea comer con las manos. ¡Tus niños no podrán creer que estén autorizados a hacerlo! Corta la carne o el pollo en pequeños trozos y suma bastones de apio o zanahoria. Hierve maíz y déjalos desprender los granos con sus dientes. Arma un gran plato de frutas trozadas, ubícalo en el centro de la mesa e invita a todos a escoger sus favoritas.

Persevera y triunfarás

Si pones en práctica estas ideas, pero tus niños siguen resistiéndose a incorporar alimentos saludables a su dieta, no te desanimes. Muchas veces es necesario insistir para lograrlo. Prueba con estos trucos en más de una oportunidad. Es posible que, cuando menos lo esperas, te sorprendan disfrutando de un variado plato de vegetales.

La regla más antigua

Por último, hay una gran verdad en materia de crianza que se aplica a la perfección cuando se trata de inculcar una alimentación saludable a tus niños: predicar con el ejemplo. Si los adultos de la casa disfrutan de platos nutritivos y variados, es probable que los más pequeños también incorporen estos hábitos de por vida… y las batallas en la mesa habrán llegado a su fin.

¿Qué tan 'adicto' cree que es su hijo a la tecnología?

Más allá de las posibilidades educativas, es clave saber cuándo está abusando para actuar a tiempo.

“Si percibe a su hijo irritable, malhumorado o agresivo una vez se le restringe el computador, la tableta o el celular; si hace pataleta, y no quiere hacer tareas, ni jugar con sus amigos, y perdió el gusto por comer o dormir, tenga cuidado porque estos son algunos de los síntomas de una posible adicción de los niños hacia la tecnología”, afirmó Liliana Patricia Betancourt, psiquiatra de niños y de adolescentes, coordinadora de salud mental del Instituto de Ortopedia Infantil Roosevelt.

En este punto, muchos padres se preguntan hasta dónde dejar que los niños de la ‘era digital’ se involucren con las nuevas TIC, o en qué punto parar. Aún más, ¿se puede decir que un niño en edad preescolar, entre los 3 y los 5 años, es adicto a la tecnología?

Ante esto, el consultor en tecnología educativa y autor del libro Docentes e-competentes, buenas prácticas educativas mediadas por las TIC, Nelson Cubides, dice que “la tecnología es nociva cuando reduce el día a día del niño; en otras palabras, el pequeño no se despega de esta y desarrolla el síndrome de abstinencia, es decir, se encuentra en un estado anímico irritable y pierde el autocontrol cuando lo alejan de los dispositivos”.

“El problema es que los aparatos tecnológicos se han convertido en una extensión del ‘chupo de entretención’ y ayudan a los padres y a cuidadores a continuar con sus actividades diarias, mientras su hijo permanece quieto y callado. La cuestión es que es una situación que podría pasarles factura cuando el niño llegue a la etapa escolar y su posterior adolescencia”, aseguró Rodrigo Riaño, psicólogo especialista en neurociencia del Politécnico Grancolombiano.

Es claro que no se deben satanizar los dispositivos electrónicos en el preescolar, puesto que estos niños son nativos digitales, y en gran parte su vida está determinada por la tecnología, pero sí es necesario un acompañamiento que ayude a construir un significado positivo alrededor de estos elementos.

Pautas de manejo

Para Riaño, la primera infancia es un periodo sensible para el aprendizaje, ya que están abiertas las ventanas para que el niño desarrolle habilidades de lenguaje, atención, memoria, entre otras. Adicionalmente, es una etapa en donde el niño aprende gran parte de las pautas de conducta que guiarán su comportamiento para el resto de su vida.

Según Leonardo García, psicólogo especialista en psicología clínica de la Universidad El Bosque, “los adultos deben ser un modelo positivo para que tengan la autoridad suficiente a la hora de reprender a sus hijos”, pues es recurrente ver que en restaurantes o centros comerciales, los adultos no hablan y perdieron contacto con los miembros de la familia por estar inmersos en sus dispositivos.

De acuerdo con los especialistas, una forma es fijar pautas, horarios y, en lo posible, estar presentes mientras los niños navegan en la red o usan los dispositivos.

Lo segundo es darles a conocer esas ventajas y nuevas oportunidades que brinda la tecnología para aprender, conocer, explorar, es decir, como herramienta pedagógica, pues son los padres los encargados de dar ciertas directrices frente al uso de los dispositivos.

Visto así, si se deja que el niño crezca pensando que los dispositivos tecnológicos son únicamente para entretenerse, y no los ven como una herramienta de aprendizaje, entonces se estará abriendo otra posibilidad para la adicción, puesto que la asociación entre el objeto y el placer que este produce en el cerebro son el fundamento de una dependencia.

Actividades estratégicas

Como de prevenir se trata, procure orientar a sus hijos en la realización de otras actividades que inviten a compartir en familia, como hacer deporte al aire libre, viajar y jugar. También puede innovar con jornadas de música, canto, baile, pintura y lectura, divertidas formas de capturar la atención de los pequeños.

Controlar es la clave

1. Lo primero es que los padres dialoguen sobre cómo abordar el tema para no desautorizarse entre sí.
2. Comunicar los pasos por seguir con los cuidadores.
3. Hablar con el niño sobre los pros y los contras de los aparatos tecnológicos.
4. Delimitar tiempo de uso de la tecnología, con la aplicación de normas y límites, respetando las actividades de su funcionamiento diario básico.
5. Fomentar el uso de tecnologías en grupo y no de manera solitaria; de preferencia, que el uso de estas tecnologías sea más de tipo educativo.
6. Negociar el uso de tecnología con salidas y juego al aire libre. También, incluir y estimular la creación de juegos construidos o creados por sí mismos.
7. Si no se obtienen cambios en el niño, buscar ayuda de un experto en pautas de crianza y psicología infantil.

Tiempo de exposición

Según investigaciones, los tiempos apropiados según la edad del niño:

* 0 a 3 años: puede estar expuesto a los aparatos 15 minutos diarios; con juegos simples o viendo programas acordes con su edad.
* 3 a 7 años: pueden estar máximo 40 minutos al día con la tableta, el celular o el computador. En este momento, el padre es el dueño del aparato electrónico.
* De 7 a 13 años: el aparato puede ser del niño. Sin embargo, puede permanecer conectado máximo 90 minutos. La clave, más que controlar el tiempo, es mostrar nuevas utilidades. Está demostrado que la tecnología despierta mayor interés de los niños hacia las diferentes asignaturas.

6 tips para reconocer el potencial emprendedor de un niño

Cada persona se desarrolla de diferente manera: expresa gustos, creencias y afinidades particulares a lo largo de su vida. Sin embrago, la niñez es una época que marca muchos de los precedentes de nuestro carácter. ¿Y qué mejor que hacer de un niño un futuro emprendedor? 

BusinessKids trabaja para fomentar en los niños el espíritu emprendedor y desarrollar en ellos las diferentes características para convertirse en un empresario exitoso en el futuro. 

Si quieres identificar la vocación emprendedora de tus hijos y llevar al máximo todas sus habilidades, sigue estos tips: 

Un primer indicador son los juguetes que eligen y cómo interactúan con ellos, por ejemplo, si un niño al jugar el clásico Turista le gana a todos los jugadores demuestra que comprende la importancia de conceptos como ahorro o la inversión, cualidades necesarias para un emprendedor.

Los programas favoritos de los niños también pueden reflejar rasgos de su personalidad. Aunque a simple vista pueden lucir muy parecidos entre sí, cada programa o caricatura posee diferentes tipos de personajes con psicología y características específicas con la que los niños se identifican.

Con frecuencia ponemos atención en el comportamiento de los niños en una tienda o supermercado. Dejar a los niños ser partícipes de las compras del hogar o darles oportunidad de pagar un dulce o juguete, les enseña el valor del dinero y cómo administrarlo, de esta forma al llegar a cierta edad no se convierte en un problema, sabrán organizar sus entradas y salidas de efectivo.

Otro foco de atención son las actividades extraescolares que prefieren. Sin importar si son deportes, artes o actividades académicas, lo fundamental es poner énfasis en aquellas en las que los niños más disfrutan y en las que les pueden ayudar a desarrollar nuevas aptitudes.

Por supuesto la escuela es uno de los mejores indicadores, desde las materias más fáciles y difíciles para cada niño, o su desenvolvimiento en trabajos de equipo o el manejo de figuras de autoridad, van desarrollando sentidos de liderazgo, compañerismo o frustración que los preparan para la vida real.

Por último, el comportamiento de los niños en situaciones como competencias deportivas o escolares pueden demostrar desde su iniciativa y su perseverancia en lograr objetivos, hasta su niveles de responsabilidad y compromiso para obtener un fin común. Habilidades todas necesarias para afrontar las dificultades al poner un negocio.

10 tips para tener control de tu dinero

Tomar el control de la administración de tus recursos te ayudará a tener mejores finanzas. ¡Enséñale a tus niños cómo ahorrar con estos tips!

Para muchos ahorrar dinero es un dolor de cabeza: entre gastos personales, servicios y tarjetas de crédito se va poco a poco el dinero del salario y también la capacidad de ahorro. De acuerdo con el Juan José Salas, director de Finanzas Personales México, las personas comienzan a ahorrar, en promedio, alrededor de los 31 años. 

Empezar a ahorrar hasta esta edad tiene graves implicaciones, pues la cantidad de dinero que se alcanza a ahorrar ya no es suficiente ni representa los recursos necesarios para emprender varios proyectos personales que implican gastos, como son: poner un negocio, comprar una casa, darle la mejor educación a sus niños o planificar el retiro. 

De acuerdo con el especialista en finanzas personales, la gente realiza los gastos más fuertes de su vida en la etapa que va de los 22 a los 30 años, ya que muchos de ellos se casan, compran un automóvil, hacen una maestría, etc. 

Así, estudios demuestran que 70% de las personas no llevan ningún tipo de control ni sobre sus finanzas ni sus gastos y no logran tener una administración que les permita ahorrar. 

Niños hoy, adultos mañana

Es fundamental que los padres del siglo XXI eduquen a sus niños para que desde pequeños sean responsables de su dinero, lleven el control de su administración y sepan ahorrar. El director de Finanzas Personales México explica que los niños ya están aptos para adquirir conocimientos sobre el control de los recursos “a partir de los 7 años, ya que a esta edad comienzan a entender la palabra deseo y dinero”. Por eso, mientras más temprano aprendan a ahorrar y reducir gastos mucho mejor. 

En algunas escuelas privadas de educación básica, por ejemplo, se comienzan a impartir clases sobre finanzas personales y emprendedurismo a los niños; sin embargo, aún no son materias que se vislumbren de manera general.

Un ejemplo es el Money Savvy Pig, un cochinito del ahorro dividido en cuatro secciones: Save (ahorros), Spend (gastos), Donate (donativos) e Invest (inversiones). A través de esta alcancía, los niños aprenden a dividir sus recursos, que son limitados, y enfocarse en conseguir sus mayores deseos, que son ilimitados. Así, logran la mejor administración de su dinero, se hacen concientes de sus gastos y empiezan a ahorrar, ahorrar y ahorrar... 

Para el uso eficaz de Money Savvy Pig, el organismo recomienda que los niños depositen de 10 a 15% de su dinero en la ranura de ahorro, de 60 a 70% en gastos, 10% en donativos y 15% en inversión.

Tips para administrar mejor tu dinero 

Hazte cargo de tus propias finanzas. 
Lleva un registro de tus gastos y pon el ejemplo con tu buena administración. 
Compra de manera inteligente, analiza qué es lo que necesitas y evita gastos innecesarios. 
Busca ahorrar, por lo menos, 10% de tu salario. Ten el control de tu futuro. 
Haz conciencia que el tiempo pasa, vas envejeciendo y tendrás más gastos en salud. 
Evita conducir un auto sin seguro, finalmente puedes tener más gastos que una póliza. 
Evita casarte por bienes mancomunados. 
Educa a tus niños en el control de sus finanzas, aunque sus gastos sean poco. 
Los vicios son una pérdida de dinero, no pierdas el control ¡evítalos!

¿Por qué Steve Jobs no dejaba que sus hijos tocaran el iPad?

Un artículo publicado en 'The New York Times' ha revelado que el fundador de Apple, Steve Jobs, y otros directivos de compañías tecnológicas limitan a sus hijos el uso de dispositivos electrónicos o se lo prohíben completamente.

De acuerdo con el periódico, en una de sus entrevistas Jobs afirmó que sus hijos no utilizaban una de sus creaciones más populares, el iPad. "En casa limitamos la cantidad de tecnología que usan nuestros hijos", señaló el fundador del gigante de la informática. 

El artículo señala que el significativo número de directores ejecutivos de empresas tecnológicas que, igual que Jobs, viven según unas normas completamente contrarias a las que prescriben para la población estadounidense sugiere que la elite multimillonaria parece saber algo que el resto de la sociedad desconoce. 

Así, el director ejecutivo de la empresa 3D Robotics y fabricante de aviones no tripulados, Chris Anderson, quien también controla totalmente el acceso de sus hijos a cualquier 'gadget', explica que educa de esta forma a sus hijos después de haber experimentado "de primera mano los peligros de la tecnología". "Lo he visto en mi persona, no quiero que a mis hijos les pase lo mismo", confesó el informático. 

Los peligros a los que se refiere Anderson son el acceso que ofrecen los teléfonos inteligentes, tabletas y computadoras a contenidos nocivos como pornografía, el acoso por parte de otros niños y lo que consideran lo peor de todo, la adicción al dispositivo. 

El fundador de Twitter, Blogger y Medium, Evan Williams, y su esposa, Sara Williams, por ejemplo, aseguran que en lugar de iPads sus dos hijos pequeños tienen cientos de libros que pueden leer en cualquier momento. 

Según han aprobado varios estudios médicos, los monitores de los dispositivos electrónicos también pueden inducir a un aumento de los trastornos oculares, así como falta de sueño entre los niños dependientes de los dispositivos. Por su parte, los investigadores opinan que las frecuencias del Internet inalámbrico que utilizan muchos dispositivos como el iPad y otras tabletas pueden suponer riesgos potenciales para la salud e incluso provocar cáncer.

Así puede inculcar el ahorro en sus hijos

El aprendizaje financiero debe ser una constante, realizarse de manera didáctica y estar relacionado con el proceso de formación académico y el ejemplo de los padres.


Es importante que desde su labor como padre, enseñe desde temprana edad a sus hijos a tener una cultura de ahorro, la cual los llevará a cumplir muchos de sus sueños.

1. Desde muy temprano y desde que el niño comprenda que toda acción tiene una consecuencia, es aconsejable iniciar con la educación financiera.

2. A los niños y jóvenes hay que explicarles que debe cuidar sus juguetes y pertenencia porque éstos son comprados gracias al trabajo de los padres.

3. Una vez los niños empiezan a ir a la escuela
hay que seguirles recordando que los bienes tienen un precio de ahí la importancia además de enseñarles a administrar el dinero de las onces.

4. Para conocer la disposición tanto de los jóvenes y de los niños para ahorrar, se recomienda darles la mesada de toda la semana para que aprendan a distribuir los gastos diariamente.

5. Una excelente oportunidad para las familias, sería que en colegios y universidades se les inculquen conocimientos y habilidades para tomar decisiones adecuadas en materia de ahorro.

6. No se conoce una forma mejor de inversión que la del ahorro, pues no cuesta nada y por el contrario, da mucho