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¿Cómo escoger el deporte ideal para su hijo?

¿Habla mucho? ¿Se mueve? ¿Le gusta correr? ¿Trepa árboles? Cada uno de estos comportamientos puede ser una pista asociada con el deporte ideal que tu hijo podría practicar, pero la elección no es tan sencilla.

Partiendo de la base que el deporte es bueno para la salud luego se abre una encrucijada de caminos que no resulta fácil decidir hacia dónde ir.

Este es el dilema al cual suelen enfrentarse los padres para escoger el deporte para sus hijos, en especial en una época en la que cada vez más los niños prefieren actividades sedentarias con dispositivos electrónicos y es necesario motivarlos a hacer ejercicio.

BBC Mundo ofrece cinco variables que pueden ayudar a los padres a la elección.

1.- Edad
Diferentes edades significa que los niños poseen diferentes capacidades para entender las reglas y absorber información, diverso desarrollo motriz y diferentes niveles de concentración.

Según el doctor Rafael Gutiérrez, especialista en Medicina del Deporte de la Clínica MEDS en Chile, "existen muchos programas deportivos para los niños de edad preescolar, pero que no es en realidad hasta los 8 ó 10 años que tienen la capacidad física, pueden mantener la atención por tiempos prolongados y poseen la habilidad de comprender las reglas necesarias para jugar un deporte de manera organizada".

"Un menor acude a practicar un deporte principalmente con una finalidad recreativa, para ocupar una parte de su tiempo de ocio con una actividad lúdica que le divierta", destacó el doctor Gutiérrez.

La doctora Marianne Engle, del Centro de Estudios Infantil de Nueva York, resalta también que los niños menores de seis años deben estar expuestos a deportes sencillos y a una variedad en la que pueda expresar con claridad sus habilidades.

El menú de opciones es muy amplio, pero los pequeños son los que suelen mostrar algún tipo de inclinación, sea por el ejemplo de la familia (el deporte que practica el padre, la madre, un hermano u otro pariente) o por la influencia de algún amigo.

Es por eso que se debe prestar especial atención durante los momentos en los que juega libremente.

En ese tiempo los niños realizan actividades que podrían determinar su futuro crecimiento en un deporte como saltar, correr, atajar y tirar balones, nadar, bailar, escalar y lo hacen solos o con amigos.

2.- Individual o colectivo
La variedad de personalidades desde temprana edad genera un proceso de selección natural. Hay niños que se sientan tranquilos, otros que están en constante movimiento, hay de los que evitan el contacto físico y quienes tienden a utilizar los pies antes que las manos.

Para el doctor Fernando González, traumatólogo y doctorado en medicina deportiva, también es importante entender el desarrollo físico y psicológico del niño, si tiene algún grado de discapacidad, el sexo y los intereses personales para definir el estilo del deporte y el rol que el menor desempeñará dentro de él.

Si bien se pueden clasificar los deportes en varios subgrupos por elementos que los van relacionando, hay dos categorías principales en los que se pueden agrupar: individuales y colectivos.

"Los deportes grupales estimulan el trabajo en equipo, la solidaridad, compañerismo, apoyo colectivo", comentó el doctor González, quien trabajó con el club de fútbol profesional Universidad Católica y la selección chilena de rugby.

"Los deportes individuales resaltan el esfuerzo personal, el sacrificio y una mayor cuota de constancia", puntualizó.

En la primera lista se incluyen populares deportes como fútbol, béisbol, baloncesto, rugby, hockey o voleibol. En la segunda gimnasia, tenis, natación, esgrima, golf, esquí o equitación.

Hay otros que podrían entrar en ambas categorías como el ciclismo, vela o el bailar, que en su versión competitiva puede ser considerado un deporte.

3.- ¿Qué se busca?
Muchos niños sueñan con ser profesionales un día, pero ese deseo aparece una vez que los menores conocen el deporte y se hacen aficionados a él.

Pero antes de forjar una carrera deportiva, lo que prevalece al principio es la diversión y la serie de beneficios que se logran con el deporte a través de una "multitud de factores", como comentó el doctor Gutiérrez.

"Están los directamente relacionados con la mejora de la salud: resistencia cardiorrespiratoria, flexibilidad, fuerza y resistencia muscular y la coordinación", explicó. "Pero también puede contribuir a incrementar el autoestima y a desarrollar el pensamiento abstracto a través de nociones como velocidad, distancia, profundidad, fuerza, fuerza de impulso y juego limpio".

El doctor González agregó que "con el deporte los niños aprenden a trabajar en equipo, a apoyar a un compañero y a ayudarse mutuamente, especialmente en los que son de equipo".

"Aprenden órdenes y reconocen una autoridad fuera de los padres, generan amistades que suelen ser fuertes y duraderas", complementó.

Por eso es importante saber cuál es el objetivo que se busca al escoger un deporte, con el que en muchos casos existirá una relación de por vida, sea profesional o como aficionado.

4.- Sin presión
El forzar a un niño a practicar un deporte puede tener un efecto contraproducente de rechazo, por lo que es preferible utilizar el estímulo como principal herramienta para que se haga la actividad física necesaria.
"Presionar a un niño a practicar un deporte sería un fracaso a mediano o largo plazo, que podría traer consecuencias inesperadas", alertó el doctor Gutiérrez.

"Hay que educarlo en un estilo de vida activo. El entorno físico y social donde vive, las características personales y la influencia familiar son elementos que determinarán que un niño haga más o menos deporte", reiteró.

5.- Alternativas
Los deportes organizados suelen ser la solución de la mayoría de padres para impulsar a sus niños a la actividad física, que se considera necesaria para un desarrollo sano del organismo.

Pero estos deportes suelen tener un trasfondo competitivo que también podría acarrear un efecto negativo en el niño, tanto en el aspecto físico por lesiones de gravedad como psicológico (miedo al fracaso, falta de autoestima, rechazo de grupo).

"Creo que más importante que hagan deporte es que hagan algún tipo de actividad física", aclaró el doctor González, quien recomendó que se haga "por al menos 1 hora al día y todos los días de la semana".

Tanto el doctor González como el doctor Gutiérrez enumeraron una serie de actividades cotidianas que "pueden favorecer la formación y preparación física de los más pequeños".

Caminar, subir y bajar escaleras, ayudar en las tareas domésticas, andar en bicicleta, bailar, pasear, trekking, nadar y juegos infantiles que requieran un nivel de actividad física.

¿Cómo ven el mundo tus hijos?


Es bueno preguntarse qué pasa por la mente de tus hijos

Para una madre o padre, entender qué piensan sus hijos es tarea de todos los días, más aún cuando son pequeños y no pueden expresarse del todo bien. De ahí la importancia de ver el mundo como lo hacen ellos.

La hora de dormir: Mandas a tu pequeño a dormir pensando que estás haciendo algo bueno por él pero lo que pasa por su mente es algo completamente diferente. Lo que tu hijo piensa es que va a acostarse en un cuarto oscuro, solo ¡y por horas! Obviamente para nosotras la hora del sueño es importante pero para los más pequeños es uno de los peores momentos del día.

Dinero: Es importante enseñarles el valor del dinero a los niños desde pequeños. ¿Por qué? Imagínate que cuando les das un billete para un helado y les regresan monedas, ellos pensarán que el dinero vale por su cantidad y creerán tener más de lo que les diste.

Comida: ¿Nunca te ha tocado ver a tu hijo llorar después de comer? Muchas veces no tiene nada que ver con que no le haya gustado, al contrario, llora porque no logra entender porqué algo tan rico se acabó.

Imitación: Tu hijo, por instinto, va a intentar copiar lo que suceda a su alrededor y, a su corta edad, ¿crees que entienda qué puede copiar y que no? Por eso, es importante estar atentos, como padres, del comportamiento, de las palabras y -sobretodo- de las groserías que se dicen frente a ellos.

Mundo pequeño: No hay otro mundo externo fuera del que vive tu hijo. Por ejemplo, un niño pequeño puede aprender a manipular a sus padres rápidamente pero poco entenderá de los sonidos o de sus habilidades motrices. Y es que él está en su pequeña burbuja y, entre más crezca, más lo hace su mundo. En poco tiempo se dará cuenta que no todo gira alrededor de él… aunque pueden tardar hasta 25 años para entenderlo.

Fuente: Eme de mujer

Aprende a fomentar el espíritu emprendedor en tus hijos

Los emprendedores son personas que generar progreso, riqueza, y empleo entre otras muchas características que en definitiva producen bienestar para la sociedad.

En los últimos años, se está apuntando la necesidad de fomentar el espíritu emprendedor para mejorar las condiciones de vida de la sociedad actual. Sin embargo, la actitud emprendedora no es algo que se pueda crear de forma repentina de “hoy para mañana”. Es un concepto, una filosofía de vida que debe ser introducida de forma gradual, progresiva, y que incluso podría requerir de cambios generacionales para poder implantarlo adecuadamente, y saben en quienes ¡en nuestros hijos!

Veamos algunos hábitos que podríamos poner en práctica para fomentar el espíritu emprendedor entre nuestros hijos:

- Humildad

- Enseñarles a establecer metas es fundamental para su futuro.

- Disciplina y compromiso.

- Reconocer el valor de las cosas.

- Desarrollar la creatividad a través de diferentes actividades que puedas realizar junto a el

- Reconocer el “fracaso” como factor generador de éxito.

- Desarrollar una comunicación adecuada para mejorar sus relaciones.

- Generar independencia para aumentar la confianza en sí mismos.

- Desarrollar el concepto de liderazgo.

-Enseñarles que si se equivocan tienen muchas oportunidades para volver a reintentarlo.

En el prólogo indicábamos el importante cambio que se puede producir en nuestras vidas cuando cambiamos la búsqueda del TENER por el SER. Este concepto es algo que debe ser explicado a nuestros hijos desde el principio para que entiendan como natural que tener o no tener no es la clave del éxito. Es en el SER donde reside la verdadera fuente del éxito. Ser mejores personas, ser mejores hermanos, ser mejores hijos, ser mejores empresarios es lo verdaderamente importante.

Fuente: Plus Empresarial 

¿Cuál es el secreto de una familia feliz?

Conseguir que todos los miembros de una familia sean felices es algo que muchos tildarían de utópico pero sí que se puede conseguir ese equilibrio familiar que facilite que todas las personas sean felices dentro del seno de la familia.

“Los secretos de las familias felices” es el último ensayo que ha realizado Bruce Foile en el que narra que para que una persona sea feliz dentro del seno familiar necesita del resto de las personas que lo componen.

Uno de los grandes problemas que se encuentran los padres a la hora de empezar una vida familiar propia es cómo conseguir que todo marche bien, que sus hijos sean felices sin que ellos mismos pierdan su felicidad. Podría parecernos sencillo pero nada más lejos de la realidad porque no hablamos sólo de la infancia, ese momento idílico que todo el mundo señala como de absoluta belleza y felicidad, sino de las diferentes etapas por las que pasa una persona en su desarrollo físico y emocional.

Concretar en familia cuáles son los valores que la definen

La comunicación es uno de los pilares fundamentales dentro de toda relación, aprender a escuchar y a hablar, cómo dirigirse a los demás y poder poner en común los ideales propios. En una familia es exactamente lo mismo, no siempre los hijos son escuchados al igual que las opiniones de los padres no siempre son aceptadas.

Para este psicólogo, uno de los grandes secretos de las familias felices es el diálogo y la discusión familiar, es la búsqueda conjunta de unos valores que los definan como familia y que les guíen en la toma de decisiones conjuntas.

Hacer partícipe a los demás de la historia familiar

Contar al cónyuge y a los hijos la historia familiar hace que los lazos sean más fuertes porque no sólo es conocer una historia que también les pertenece, es ver en su padre/madre los momentos por los que ha tenido que pasar, cómo hizo para enfrentarlos y para aprender de ellos.

Los padres se pueden convertir en un ejemplo claro, pueden verlos con otros ojos y entenderlos mejor, por lo que la relación es más estrecha.

Una reunión familiar semanal

Escuchar y sentirse escuchado por los demás es algo extraordinario; en el seno de una familia ocurre exactamente lo mismo, los hijos quieren sentirse escuchados, formar parte de algo y los padres también desean saber y compartir sobre su vida o la de sus hijos.

Las reuniones semanales no tienen que ser de horas interminables, cada uno puede amoldarse a su forma de ver las cosas, simplemente hay que tener ese rato familiar especial en el que cada uno puede hablar de qué es lo que ha ido bien/mal esta semana, cuáles son los problemas a los que se ha enfrentado y cómo los ha solucionado, las dudas y los miedos, si ha podido cumplir los valores familiares que han definido, etc.

Hacer esto es pasar un tiempo real con los hijos, que se sientan importantes y acogidos.

Resolver los conflictos familiares al momento

Día a día pueden darse riñas familiares que hay que resolver, no se trata de que lo haga únicamente el padre, sino que como familia puedan saber qué es lo que ha ocurrido y los del conflicto también formen parte activa de la resolución.

Para ello, Bruce propone tres pasos: ser neutral ante los hijos y hablar con cada uno de ellos por separado, cada hijo deberá proponer tres alternativas como solución y tercero, juntar a ambos hijos para discutir qué es lo que ha ocurrido y las soluciones propuestas. El diálogo es la mejor herramienta, no sólo hay que decírselo a ellos sino mostrarles lo bien que puede funcionar.

Cenar siempre juntos

La cena en familia es un momento ideal para poder estrechar los vínculos porque es propicio poder hablar de cómo ha ido el día, qué han aprendido, sus dudas y sus anécdotas… Hay que intentar que hablen todos los miembros de la familia, todos tienen el mismo valor.

Cómo equilibrar la vida profesional y personal

Hoy en día ya es una realidad que hay que trabajar para vivir, pero muchas veces el trabajo se convierte en el mayor captador de nuestro tiempo, dejando en un lugar secundario el tiempo que pasamos con nuestros amigos, con la pareja o con la familia. 

Hay ocasiones en las que la vida laboral no solo se remite al tiempo que pasamos en el lugar de trabajo sino que terminamos llevándonos el trabajo a casa, en forma de informes que rellenar o artículos que redactar. Nuestra mente también se queda trabajando, pensando en todo momento ¿Mandé aquellos e-mails? ¿Estará satisfecho con mi trabajo?, tengo que pensar en nuevas estrategias... De modo que aunque nuestro cuerpo esté descansando, nuestra mente sigue activa en el trabajo. Aquí tienes seis pequeños consejos para que descubras cómo equilibrar la vida profesional y personal.


Todos te pueden ayudar

Cuando no podemos conciliar vida y trabajo los principales afectados son nuestros hijos y nuestra pareja. Del mismo modo, cuando nos propongamos lograr el equilibrio ellos serán nuestros principales aliados. Deberás hacerles saber desde el principio que vas a comprometerte en este proceso y quieres que ellos te ayuden, de tal forma que exista una corresponsabilidad entre todos los miembros de la familia, pues todos saldréis beneficiados en este proceso.

Administra tu energía

Estar en casa y disfrutar de la familia requiere en ocasiones la misma o incluso mucha más energía que la que precisamos en nuestro puesto de trabajo. A veces, tendremos que elegir si salir a hacer deporte, jugar con los hijos o disfrutar con nuestra pareja. Si queremos pasar la tarde disfrutando de nuestra familia, tendremos que asegurarnos que al llegar a casa tengamos la energía suficiente para dedicarnos a ellos: jugar o ver una película. Si cuando llegamos a casa estamos tan cansados que solo queremos dormir, es un síntoma claro de que no hemos administrado nuestra energía durante el día, y ese es un hábito que tendremos que cambiar.

Procura ser más eficiente en el trabajo

Llevarse trabajo a casa es el peor enemigo de la búsqueda de equilibrio entre la familia y el trabajo. Hay que procurar que todas las tareas que tengamos programadas para nuestro día a día sean realizadas con eficiencia y en el tiempo previsto, de modo que no nos veamos obligados a hacer horas extras (tanto dentro como fuera de la oficina). Para ello tendremos que ser más auto-disciplinados y abstenernos de desayunos, descansos y horas muertas frente al ordenador, procurando que que todas nuestras tareas estén finalizadas en el tiempo previsto.

Confía en tu pareja

Tu pareja es tu mejor amigo y tu mejor aliado. Confía en el él/ella para contarle cómo te va en el trabajo, qué problemas has pasado, que logros has obtenido. Si tu pareja no obtiene todo de ti o todo lo que puedes aportarle pensará que le mantienes al margen de tu vida, de modo que exigirá mucho más de ti cuando estén a solas, pues no sabe por qué te muestras tan ausente.

Hazle participe de tu día a día, de esa manera te apoyará siempre que lo necesites, por ejemplo, si necesitas relajarte porque has tenido un día muy duro, el/ella podrá llevarse a los niños al parque para que descanses, ayudándote en la búsqueda del equilibrio en el que ambos serán beneficiarios.

Reconoce cada elemento en su contexto

Una vez que ya has dado los primeros pasos hacia la conciliación de la vida laboral y familiar es importante que le dediques unos minutos a reconocer qué elementos pertenecen a tu vida en el trabajo y qué pertenece a la vida en familia. Por ejemplo, si el ordenador solo lo usas para trabajar, debe de estar en una habitación aparte de donde juegues con tus hijos; la documentación importante no debe mezclarse con la documentación familiar (papeles de la casa, certificados médicos); la ropa del trabajo tendrá qué estar también separada de la ropa informal que usas en tu día a día.

Con estos sencillos pasos te resultará más sencillo separar cada elemento y reconocerlo en su contexto, así, cuando veas elementos que pertenecen a tu vida familiar sabrás que es el momento que pasar tiempo con tus hijos y tu pareja, y cuando mires a la pantalla del ordenador, te costará menos entrar en un flujo de trabajo productivo. Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.

Se persistente

Adquirir un hábito no es fácil. Hay ocasiones en los que la motivación hacia un proyecto nuevo es muy fuerte, y otras veces es nula. Pero tenemos qué centrarnos en nuestros objetivos y saber que es allí donde queremos llegar, y la única manera de hacerlo es ser persistente día a día, hasta que haya un momento en el que ya no nos tengamos que esforzar, y las acciones salgan solas sin apenas pensarlas.

Consejos para que tus finanzas sobrevivan al regreso a clases

Iniciar una bitácora de gastos y hacer apartados con anticipación es una estrategia clave.

Si todavía pagas los útiles escolares del año pasado y aún no estás preparado para el próximo ciclo escolar, es hora de revisar el esquema de deuda que llevas y cómo impacta tu bolsillo.

Datos de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares (ENIGH) arrojó que los hogares destinan mayor porcentaje de gasto a alimentos, bebidas y tabaco 34.0 %; transporte y comunicación 18.5 %; y educación y esparcimiento tan sólo el 13.8%.

La clave para no endeudarse por la educación de tus hijos es presupuestar por adelantado todos los gastos que se tengan e ir ahorrando para este fin.

Una acción con la que puedes empezar es una bitácora de gastos de todos los rubros en torno a la escuela de tus hijos, más los gastos fijos como el pago de la hipoteca, comida, servicios (agua, luz) sin olvidar el pago más importante: el del ahorro (tanto para la edad de retiro, como para el ahorro en metas a corto y mediano plazo), informó Financial Group en un artículo.

Si llevas una bitácora te permitirá ver todos los gastos fijos que se tienen y ver cuánto sobra del sueldo para hacer un apartado especial de ocio. Si los niños son pequeños dicho apartado puede ser para las vacaciones en la playa o el curso de verano.

“Los gastos que corresponden a la educación de los hijos, van desde el pago de inscripción al año escolar, la colegiatura, útiles escolares, el uniforme, transporte escolar y demás posibles gastos que la escuela aplica a cada alumno”, dijo Alan Gómez, director de ventas Afore de Principal Group.

Cuidado con los meses sin intereses

Usa los meses sin intereses para el pago de los útiles y uniformes escolares (de 3 a 6 meses) pues lo usarán todo el año y puedes permitirte parcializar este gasto. El pago de la inscripción al nuevo ciclo escolar puedes diferirlo a 6 o 12 meses sin intereses, no así la colegiatura mensual, de esta manera será mucho más ligero el desembolso.

Si tu hijo tiene clases extracurriculares no es conveniente parcializar estos rubros a menos que el pago por adelantado de 3 meses de sus clases te exima de pagar la inscripción a esa actividad.

La recomendación es ahorrar previamente para hacer frente a los gastos de cada ciclo escolar y no endeudarte, si por el momento no se tiene el dinero para el pago, utiliza mesuradamente las ventajas de los meses sin intereses. Aquí algunos rubros que pueden ayudarte a decidir donde sí utilizarlos.

Además, el ahorro para la educación universitario de tus hijos debe iniciar desde que nacen hasta que cumplan 18 años que es cuando ingresan a los estudios superiores. De esa forma podrás cubrir ese gasto sin presiones ni usar parte de tu ahorro.

9 tips de ahorro para el regreso a clases:

Te presentamos algunos consejos de Financial Group para que el inicio de clases de tus hijos no te tome por sorpresa.

1.- Escribe una lista especial de los gastos escolares, contemplando los rubros más fuertes como inscripción, colegiatura, uniforme, libros.

2.- Haz una segunda lista de otros posibles gastos del hogar o personales que coincidan con la temporada de regreso de clases, tales como vacaciones, entretenimiento, ropa de calle, calzado

3.- Analiza ambas listas, priorizando por temas y conceptos y eliminar aquellos gastos innecesarios o superfluos

4.- Establece un presupuesto para la compra de útiles

5.- Compara costos. Lo ideal es tener tres presupuestos y elegir con base en costo/calidad

6.- Compra los útiles escolares necesarios.

7.- Establece prioridades y analizar cualidades del producto o artículo; Evita dejarte llevar por las emociones o lo que está de moda.

8.- Reutiliza mochilas y uniformes que todavía estén en buenas condiciones (no es necesario ‘estrenar’ todo en cada nuevo ciclo escolar)

9.- No compres más de lo que se puede pagar, porque esto último hipoteca el salario del próximo año.

Consejos para el regreso a clases

Se acerca la esperada vuelta al cole. Muchos padres tienen ganas de que sus hijos vuelvan a la rutina, ya que en verano tienen mucho tiempo libre, poco orden y les sobra energía. La vuelta a la escuela a veces puede ser un poco traumática sobre todo si no se prepara con tiempo y se siguen una serie de pasos. Si quieres que la vuelta al colegio de tus hijos sea un éxito, solo tendrás que seguir estos consejos para que tus hijos empiecen el curso con buen pie.

Adaptación al nuevo horario del curso


Intenta acostumbrar a tus hijos al nuevo horario poco a poco. No pretendas que vuelvan a levantarse súper temprano el mismo día de empezar sus clases. Dos semanas antes haz que se vayan a dormir antes y empieza a ponerles el despertador más pronto. También tendrás que empezar a adaptarles los horarios de las comidas y cenas ya que seguramente en verano habrán cambiado. La última semana de vacaciones tendrían que hacer ya el nuevo horario. Si te cuesta que duerman por las noches, prográmales actividades por las tardes para que lleguen cansados a casa: llévalos a la piscina, a jugar al parque, a algún museo... Sobre todo, haz este cambio de manera progresiva y así conseguirás una perfecta adaptación al ritmo escolar.

Cambio de los hábitos alimenticios


En verano, solemos no ser tan exigentes con nuestra dieta y la de nuestros hijos. El calor hace que tomemos más helados y refrescos y como tenemos más tiempo libre solemos picar entre horas. Es muy importante que antes de que empiece el colegio acostumbres a tus hijos a volver a su dieta sana y equilibrada: un desayuno completo, una comida variada, merienda y una cena ligera. Que tus hijos tengan una dieta equilibrada hará que rindan más en el colegio.

Preparación del material escolar del curso


No esperes a última hora para comprar todo el material que tus hijos necesitan. Seguramente los libros ya los tendrás desde el mes de julio pero también tendrás que asegurarte que tengan todo lo necesario: el estuche con todos sus utensilios, la ropa escolar marcada con su nombre, etc... Recuerda que si tu hijo va a Educación Infantil o a los primeros cursos de Educación Primaria deberías marcar con sus iniciales todo su material para evitar que se pierda. Intenta hacer partícipe a tus hijos de la compra de todo el material haciendo que te acompañen.

Preparación psicológica del niño antes de empezar el curso


Cuando queden un par de semanas para empezar, habla con tus hijos sobre el nuevo curso. Explícales que es un curso importante porque aprenderán muchas cosas y volverán a ver a sus amigos. Haz un repaso de las cosas más relevantes que aprendieron el curso pasado para que empiecen el nuevo curso al día. Todo esto hazlo sin obsesionarte, más vale poco y bien hecho que mucho y mal hecho.

Si tus hijos cambian de centro, de etapa o de ciclo tendrás que prestarles un poco de más atención. Cualquier cambio, como nos pasa a los adultos, puede ser traumático para ellos. Habla con ellos y dales un enfoque positivo a ese cambio.

Planificación de las actividades extraescolares

Muchos niños a parte de su horario escolar hacen otras actividades extraescolares. Estas son importantes porque suelen ser más lúdicas que las que hacen en el colegio y si están bien escogidas y organizadas favorecerán el rendimiento escolar de nuestros hijos, desarrollarán su madurez y favorecerán sus competencias sociales. Intenta que tus hijos hagan alguna actividad extraescolar pero siempre teniendo en cuenta sus gustos y preferencias. Estas actividades no deberían convertirse en una obligación para ellos. Tampoco les llenes toda la semana de actividades porque acabarán saturados y sin tiempo para hacer sus deberes o para jugar.

Paciencia


La vuelta al cole es una época de cambios para tus hijos así que tendrás que tener paciencia hasta que se adapten del todo a estos cambios. Es importante que estés con ellos cuando lo necesiten animándoles y ayudándoles siempre (te pidan o no ayuda).

Necesitas:
  • Organización del tiempo
  • Empatía (ponernos en el lugar de nuestros hijos)
  • Positivismo
Consejo:

Para que tus hijos tengan la mejor vuelta al cole tu tendrás que ser el/la primero/a en tomártela con alegría y positivismo.

Tres inversiones que todo papá debe considerar

Las inversiones no hacen referencia solo a fondos mutuos o acciones, sino que se trata de una realidad que afecta a todas las personas. Conoce cómo una buena estrategia de inversión personal puede impulsar tus metas familiares.

La paternidad es una de las dichas más grandes, pero también puede convertirse en un serio dolor de cabeza si no te preparas con anticipación. Toma en cuenta que tus hijos requirirán tu apoyo económico por muchos años, por lo que es mejor programar desde el inicio los costos en los que deberás incurrir y diseñar estrategias de inversión que te ayuden a hacer realidad tus metas.

Es importante que tomes en cuenta, primordialmente, tres inversiones que todo padre de familia debe considerar:

1. Educación

Nunca es demasiado pronto para pensar en los estudios de tus hijos. Al tratarse de un dinero destinado a un tema tan importante, lo más recomendable es evitar los instrumentos de alto riesgo y explorar, en cambio, las opciones menos volátiles. Conversa con un especialista y preparen un plan personalizado que te permita asegurar el futuro de tus hijos.

2. Patrimonio

Formar un patrimonio que le dé seguridad a tus hijos es clave. No se trata de pensar solamente en un bien inmueble, sino revisar otras posibilidades como, por ejemplo, un fondo de inversión. Una de las principales ventajas de esta alternativa es la posibilidad de contar con un portafolio diversificado que reduce el riesgo y aumenta el rendimiento.

3. Retiro

Hay quienes dicen que los hijos están para velar por los padres en el futuro… económicamente hablando. Pero reducir el futuro a una visión estrecha en la que se espera que los hijos cuiden completamente de los padres luego de su jubilación, es una mentalidad que está cambiando, en especial entre los padres jóvenes. Busca planes de jubilación a largo plago, que te ofrezcan flexibilidad y tasas de rendimiento que puedas adaptar a las diferentes etapas de tu vida.