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5 métodos para controlar el dolor con la mente

El dolor no es únicamente una sensación física. Está relacionado tanto con el cuerpo como con la mente.

De acuerdo a la Escuela de Medicina de Harvard, en Estados Unidos, la forma en la que se siente el dolor tiene que ver con las emociones, la personalidad, el estilo de vida, la genética y las experiencias previas.

Si la persona ha estado expuesta al dolor por un período de tiempo largo, el cerebro puede haberse modificado para percibir las señales de molestia incluso cuando ya no están.

En el caso de condiciones como la fibromialgia. Según el Servicio Nacional de Salud de Reino Unido, el síntoma principal es el dolor generalizado que se puede sentir en todo el cuerpo.

La molestia es continua: las sensaciones de dolor, de recibir una cuchillada y quemazón está presente constantemente, aunque puede mejorar o empeorar en diferentes momentos.

Alternativa más saludable

Una forma de lidiar con condiciones crónicas, o casi cualquier otro tipo de dolencia física, es modificar la percepción mental del dolor.

Esto permite aumentar el umbral de tolerancia y, por ende, disminuir la necesidad de recurrir a medicamentos que pueden generar efectos secundarios e incluso adicción.

Es por esto que la Escuela de Medicina de Harvard recomienda una serie de técnicas mentales para ayudar a combatir el dolor.

Diversos estudios científicos demuestran que estas terapias alternativas han sido efectivas para aliviar el dolor de cabeza, el de espalda y la fibromialgia.

1- Atención plena (mindfulness, en inglés)

"Esta técnica implica, básicamente, concentrarse en el presente sin emitir ningún juicio", explica la neuróloga Sara Lazar, del Hospital General de Massachusetts, en EE.UU.

Para muchos, el primer impulso ante el dolor es tratar de "alejarlo" de cualquier forma.

En el caso de la atención plena para controlar el dolor, sin embargo, lo que se busca es acercarse a la sensación y aprender a conocerla "observándola" objetivamente.

La idea es enfocarse en el instante en el que se está, evitando preocupaciones pasadas y futuras.

Esto se hace considerando elementos como los siguientes: ¿dónde comienza lo que se siente? ¿cambia a medida que transcurre el tiempo? ¿cómo se puede describir?

2- Respiración profunda

Esta técnica es fundamental para el resto de las alternativas que se pueden emplear para ayudar a manejar el dolor.

Consiste en inhalar profundamente por unos cuantos segundos y luego exhalar.

Para ayudar a mantener la concentración y el ritmo de la respiración, se pueden utilizar palabras o frases.

Por ejemplo, cada vez que inhala, se puede decir: "bienvenida la relajación". Al exhalar, "adiós negatividad".

3- Meditación y visualización

En este caso, el proceso se inicia prestando atención a la respiración siguiendo la técnica referida con anterioridad.

Esto se hace en un ambiente de total relajación, sin ruidos o estímulos que distraigan, con música de fondo que invoque esa sensación.

Adicionalmente, se piensa en un lugar que se asocie con tranquilidad, paz y agrado. Una playa, con el sonido de las olas. Pájaros cantando en un paisaje bucólico.

Si la mente se distrae y empieza a pensar en otras cosas, se trae de vuelta la imagen que evoca tranquilidad.

4- Concentración y positivismo

Escoger una actividad que se disfrutes es otra opción. Puede ser cualquiera que genere gusto y agrado: leer poesía, hacer caminatas en espacios verdes, cocinar, dedicarse a la jardinería.

El objetivo es concentrarse de manera absoluta en lo que se está haciendo y prestar atención a los detalles mínimos, notando como los sentidos reaccionan y cuáles son las sensaciones que se sienten.

Cuando la persona no se encuentra bien, suele pensar únicamente en lo que no puede hacer.

Dirigir esa atención a lo que sí se puede hacer, ayuda a dejar de pensar en el dolor. Tener un diario y anotar regularmente las razones o cosas por las que se está agradecido, es una manera de hacerlo, explica la profesora de psiquiatría de la Escuela de Medicina de Harvard, Ellen Slawsby.

5- Generar la respuesta de relajación

Es el antídoto para el estrés que genera el dolor. Permite controlar el aumento en el latido cardíaco y las reacciones del organismo, que entra en alerta al estresarse.

En este caso, lo primero es cerrar los ojos y relajar todos los músculos del cuerpo.

A continuación, se presta atención a la respiración. Si los pensamientos empiezan a aparecer, hay que recurrir a la palabra "recargar" para volver a concentrarse en la respiración.

En este proceso, se pasan de 10 a 20 minutos. Posteriormente, se permite el regreso de los pensamientos. Finalmente, se abren los ojos.

Fuente: BBC

Yoga: lo que debes saber si eres principiante

Una introducción al mundo de la disciplina generadora de bienestar

El yoga es una práctica milenaria que además de generar bienestar físico, mental y espiritual promueve el respeto por los seres humanos y por el planeta. Esta antigua disciplina tuvo su origen hace 2.000 ños en la India.

La palabra Yoga proviene del sánscrito y significa unión o yugo, lo cual simboliza la fusión de la mente y el cuerpo, del pensamiento y la acción.

Datos por conocer

Bks Iyengar: es considerado el padre del yoga. La dio a conocer en occidente. "Si todo el mundo practicara yoga, las farmacias tendrían que cerrar", aseguraba el promotor de esta disciplina.

Saludos al sol: es la secuencia de asanas, es la más practicada y conocida. Se usa el realizarla por las mañanas.

Asanas: son las posturas del cuerpo.

La respiración: es el elemento más importante de la práctica del yoga, pues se y inhala y exhala de forma regular y controlada. Así es como se intenta llegar a la unión del cuerpo y la mente.

Hatha: es sólo un estilo de yoga, es de ritmo suave y lento; es el tipo de yoga más habitual.

20 minutos practicando el saludo al sol equivalen a un ejercicio aeróbico.

Las dos cualidades que debes cuidar al practicar cada una de las asanas son: fuerza y confortabilidad.

Se dice que existen 1.300 asanas o variantes; sin embargo, no hay un número definitivo de posturas, ni de tipos de yoga -pues siguen surgiendo variantes para satisfacer a todos los tipos de practicantes.

Beneficios
  • Mejora la receptividad, concentración y coordinación entre mente y cuerpo. 
  • Fortalece el sistema respiratorio y circulatorio. También ayuda a fortalecer la capacidad muscular. 
  • Reduce el estrés, proporciona flexibilidad y retrasa el envejecimiento

Tipos más populares de yoga

La variedad es amplia en el yoga; sin embargo, hay algunas prácticas que son más populares en los estudios.

Hatha Yoga: el más común de los yogas de la técnica kriya yoga. Significa yoga del esfuerzo. Abarca las posturas de yoga e incluye un gran rango de métodos de purificación, mantras y meditación. De aquí surgen estilos como el Anusara Yoga, el Ashtanga Vinyasa Yoga, el Iyengar Yoga y, en general, los estilos mixtos.

Bikram Yoga: la idea de este estilo es calentar los músculos para desintoxicar el cuerpo a través del sudor, para lograr esto se calienta el salón de clases a una temperatura de 40 grados centígrados. Luego se repiten de forma ágil y fluida 26 posturas de yoga.

Ashtanga Yoga: es dinámico, la secuencia de posturas es progresiva y siempre será la misma. El movimiento realizado en la secuencia genera calor y desarrolla fuerza y condición física.

Vinyasa Yoga: sincroniza la respiración y el movimiento para así unir de forma fluida una postura de yoga con otra. Es un estilo dinámico y su objeto es convertir el yoga en una meditación en movimiento.

Fuente: Economía Hoy

5 técnicas para aprender a concentrarte

Toma nota de estos consejos para que hagas a un lado las distracciones y termines todo tu trabajo.

Con la tecnología avanzando cada vez más y más, es difícil dominar el arte de la concentración. Las distracciones roban tiempo (y es difícil regresar a la tarea en cuestión). Normalmente la frustración aumenta por tener que reconstruir los pensamientos y nos cansamos de recuperar el tiempo perdido. Todo esto nos lleva a cometer errores y a repetir el trabajo, perdiendo así más horas.

No dejes que eso te pase. Mejor, aprende algunas técnicas simples para mantener alejado de todo hasta que termines. Descubre cuáles funcionan para ti:

1. Desconéctate del mundo. Olvida los problemas físicos que no puedes cambiar. Tengo un amigo en Dallas que, durante la crisis del ébola, luchó para no interrumpir constantemente su trabajo al buscar nuevas noticias sobre la enfermedad. Obviamente era un tema de interés general y le preocupaba mucho, pero cuando necesitaba bloquear lo que pasaba afuera, mantenía su televisión y radio apagados (a veces hasta el internet).

Tomaba caminatas y comía saludablemente. Eso hizo que un gran tema como la enfermedad se volviera menos relevante en su medio ambiente y pudo seguir trabajando sin distraerse.

2. Practica un tipo de aceptación constructiva. Debes aceptar lo que no puedes cambiar. Por ejemplo, tal vez necesitas terminar de escribir una propuesta para un cliente al finalizar el día porque si no los haces corres el riesgo de perder un negocio. No te gusta tener que escribirla, pero quieres tener trabajo. Así que dices: “Está bien, déjame pensar en algunos de mis clientes favoritos y pretender que estoy hablando con ellos”. De repente tu trabajo parecerá más agradable y lo harás sin quejarte.

3. Visualiza el “yo” ideal. Me gusta esta técnica porque terminas sintiéndote bien contigo mismo. Visualízate logrando exactamente lo que quieres. Si debes escribir una propuesta piensa en ti firmando con broche de oro tu mejor trabajo. O imagínate que estás completamente concentrado en la tarea. El punto es: la mente sigue a la imaginación y lo físico sigue a la mente.

4. Prueba las afirmaciones positivas. Claro, al principio te sentirás algo tonto repitiendo una afirmación positiva. Pero hay algo de ciencia involucrada en esto.

Piensa que estás tratando de programar tu subconsciente a través de un pensamiento consciente diciendo algo bueno del trabajo que tienes frente a ti. Es como si trataras de darte a ti mismo un trago de adrenalina para tener energía. Cuando tienes un pensamiento positivo en tu mente usualmente también hay una reacción física. Encuentra las palabras que te funcionen.

5. Intenta uno o dos contragolpes psicológicos. Otra técnica que puede servir para tu mente es lo que hacen los boxeadores cuando golpean. Cuando un pensamiento contraproducente como: “Me pregunto si he recibido correos, creo que revisaré mis emails” afecta tu concentración, da un contra golpe como este: “Estarás decepcionado después si no terminas esta tarea y no tendrás otra oportunidad”. Inmediatamente dale tu mejor golpe: Recuerda lo bien que se siente terminar un proyecto. ¡Te sentirás muy bien!.

Usa cada técnica conforme lo vayas necesitando. Deja que enciendan tu concentración para que puedas terminar todo lo que te propongas.