El estrés puede presentar varias complicaciones en el organismo
provocando depresión, ansiedad, dolores de cabeza, indigestión,
palpitaciones y nerviosismo
El estrés puede presentar varias complicaciones en el organismo provocando depresión, ansiedad, dolores de cabeza, indigestión, palpitaciones y nerviosismo entre otras.
¿Eres de las personas que se la vive angustiado y preocupado? ¿Llegas tarde a tus compromisos? ¿Por lo general estas de mal humor y se te cierran los ojos? ¿Sueles dormir muy poco y sientes que todo está mal?
Si padeces todo lo anterior es porque estas siendo una víctima del estrés.
El estrés está producido por el instinto del organismo de protegerse de las presiones físicas, emocionales, en situaciones extremas o de peligro. Ante esto el estrés puede presentar varias complicaciones en el organismo provocando depresión, ansiedad, dolores de cabeza, indigestión, palpitaciones y nerviosismo entre otras.
¡No dejes que el estrés te consuma, elimínalo de tu vida ya!
A continuación te presentaremos 15 diferentes maneras o “consejos” para combatir el estrés:
1.- Identifica los factores de estrés: Este paso es el más importante, porque aquí identificas todo lo que te estresa en la vida para después poderlo eliminar. Tómate 10 minutos para pensar en todo lo que te estresa en el día. Haz una lista con todas las actividades que tienes y elimina las que más te estresen.
2.- Eliminar compromisos innecesarios: Todos tenemos compromisos en nuestras vidas, empezando por el trabajo, luego los hijos, la esposa (o), y la familia entre otras. Elimina todos los que más te estresen.
3.- Desorganización: Todos somos desorganizados de alguna manera u otra. Incluso si organizamos algo y creamos un sistema para mantener las cosas en un orden, siempre estas cosas se terminan moviendo. Sin embargo esta desorganización nos estresa en términos visuales y nos impide buscar las cosas que necesitamos. Tómate el tiempo que necesites para organizar tus pendientes empezando por tu escritorio de trabajo y papeles en casa.
4.- Puntualidad: Llegar tarde siempre nos estresa. Todos tenemos que correr para estar listos, nos apresuramos para llegar y el estrés siempre nos hace vernos mal. Aprende el hábito de ser tempranero y el estrés desaparecerá. Haz un esfuerzo consciente para empezar a prepararte antes, y para salir más temprano. Mide el tiempo para ver cuánto realmente se necesita para estar listo, y el que necesitas para llegar a alguna parte. Una vez que conozcas estos tiempos, podrás planear antes y presentarte 10 minutos más temprano cada vez.
5.- Control: Sé que a veces nos gustaría controlar todo en esta vida, pero actuando de esta manera seguro te estresarás. Tratar de controlar las situaciones y la gente, sólo sirve para aumentar nuestra ansiedad cuando no funciona. Aprende a dejar ir, acepta la forma en que otras personas hacen las cosas, y acepta lo que ocurre en diferentes situaciones. Lo único que te puede controlar a ti mismo, es trabajar en eso antes de pensar en tratar de controlar el mundo. Aprender a dejar ir. Nuestra necesidad de controlar a los demás y las situaciones que nos rodean es un paso importante hacia la eliminación del estrés.
6.- Tareas múltiples: Tener muchas tareas al mismo tiempo puede parecer productivo en un principio pero en realidad nos estresa porque nos impide terminar una tarea para empezar otra. Es muy fácil eliminar este estrés de tu vida tan solo haciendo una tarea a la vez.
7.- Reduce el agotamiento: Si ya analizaste el primer paso y encontraste todos los factores que te estresan en la vida, también notarás que algunas actividades te agotan más que otras. Todos tenemos actividades que nos agotan y sin embargo no tienen tanta importancia. Bueno, pues todas esas actividades elimínalas de tu vida y verás que tendrás más energía.
8.- Evita personas difíciles: Tú sabes bien qué personas no te agradan. Tómate unos minutos para pensar quienes especialmente son, ya sea tu jefe, tus colegas, clientes o amigos. ¿Quién de todos ellos hace tu vida más complicada? Ignora a todas estas personas y verás que tu vida será más sencilla.
9.- Horarios: Crea lapsos de tiempo más largos en tu vida. No es necesario programar cada minuto de tu vida. Aprende a evadir reuniones. Cuando alguien pregunta para programar una reunión, en primer lugar tratar de lograr que se haga a través de correo electrónico o por teléfono.
10.- Baja la velocidad: En lugar de apurarte aprende a tomártela leve. Disfruta tus comidas, las personas que te rodean y la naturaleza. Esto eliminará el estrés de tu vida.
11.- Ayuda a otros: Puede sonar contradictorio añadir más tareas a tu vida tratando de ayudar a otras personas (tienes lo suficiente como para hacerlo), pero si tuvieras que agregar algo, esto debería ser ayudar a los demás, ya sea como voluntario para una organización de caridad o simplemente haciendo un esfuerzo para ser compasivo hacia las personas que conoces, no sólo te da una sensación muy buena, de alguna manera reduce tu nivel de estrés. Por supuesto, esto no funciona si intentas controlar a los demás, o ayudar a los demás de una manera muy apresurada. Aprende a tomarlo con calma, disfrutar, y dejar que las cosas sucedan a medida que trabajas para hacer la vida de los demás superior.
12.- Relájate: Es importante tomarse un mini-break (descanso), durante el día. Para todo lo que estás haciendo por un momento, y date un masaje en los hombros, cuello y cabeza. Estírate, camina un rato y tómate un vaso con agua.
13.- Ejercicio: Este es un consejo común para aliviar el estrés, y eso es porque funciona pero también es un método de prevención anti- estrés. El ejercicio ayuda a aliviar la acumulación de estrés y te da tranquilidad para contemplar y relajarse. Una persona más en forma está mejor equipado para manejar el estrés.
14.- Come sanamente: Esto va mano a mano con el ejercicio como un método de prevención del estrés. Además, es comprobado que los alimentos grasos empeoran el estado de ánimo y pueden contribuir a los niveles de estrés inmediato.
15.- Se agradecido: Esto podría no ser tan obvio como algunos de los otros puntos, pero el desarrollo de una actitud de gratitud es una manera de pensar positiva, la eliminación de los pensamientos negativos de tu vida, y con ello reducir el estrés. Aprende a ser agradecido con lo que tienes. Con este tipo de actitud ante la vida, el estrés bajará y subirá la felicidad. Esta es una fórmula ganadora.
Fuente: Noticieros Televisa
Mostrando entradas con la etiqueta estrés. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta estrés. Mostrar todas las entradas
¿Por qué a algunas personas les cuesta tanto desconectarse del trabajo durante el fin de semana?
¿No puede evitar dar una miradita al correo electrónico de trabajo en sus días libres? Podría tratarse de un problema de personalidad. Pero hay manera de mantener esos hábitos bajo control.
Termina de trabajar el viernes a las nueve de la noche, pero no deja de revisar sus correos electrónicos hasta las tres de la mañana. Acepta conferencias telefónicas cuando estásde vacaciones, se despierta transpirando, estresado ante las apremiantes fechas de entrega. Icluso habla en sueños de su trabajo. El lunes por la mañana, tiene el aspecto de haber pasado todo el fin de semana encorvado sobre su laptop, tomando café. Cuesta creer que alguna vez ha salido de la oficina.
¿Por qué algunas personas no pueden desconectarse durante el fin de semana?
En todo el mundo, una intensa mezcla de ambiciones individuales, brutales culturas empresariales y la tecnología que permite estar accesible las 24 horas del día, está contribuyendo a crear una crisis de estrés.
El Instituto Americano de Estrés calcula que el estrés laboral cuesta a la economía unos US$300.000 millones en pérdidas de productividad cada año. De acuerdo con una investigación de la compañía de viajes digital Expedia, tan sólo un 53% de los empleados se sienten descansados al regresar de las vacaciones.
En Reino Unido existe lo que se llama el "síndrome del sábado": la misteriosa tendencia de los trabajadores a enfermarse en su tiempo libre y que se cree que es producto de la adicción al estrés.
En Estados Unidos existe la semana de trabajo de 60 horas, un hábito que duplica el riesgo de ataque cardíaco.
En Japón, inventaron una palabra para el problema: "karoshi", o"muerte por estrés laboral". Para empleados promedio como Samantha King, directora de proyectos en una empresa de servicios financieros de Londres, Reino Unido, incluso el acto de relajarse se ha convertido en algo estresante.
"Si no tiene un estado de Facebook o una publicación de Instagram, si se aleja de las redes sociales durante la mitad del día, la gente le pregunta ‘¿Está bien?‘", explica Samantha.
Pero, por cada colega que se queja del tedioso lunes por la mañana, hay uno de esos personajes llenos de energía con aspecto exageradamente fresco, incluso aunque tenga mucha más carga laboral. ¿Por qué ocurre eso? ¿Por qué mientras unos siguen hacia adelante otros se enferman?
"Cuando se lleva el estrés del trabajo a casa, mantiene esa respuesta psicológica activada. Si eso continúa, no será bueno para usted", dice Jennifer Ragsdale, psicóloga en la Universidad de Tulsa, en Oklahoma, EE.UU.
Durante años, las investigaciones han comparado los relativosbeneficios de los fines de semana que pasamos poniéndonos al día con el trabajo con los que pasamos descansando o haciendo otras actividades, como navegando en barco. Pero lo que no se tuvo en cuenta, dice Ragsdale, es que "dos personas que experimentan lo mismo van a reaccionar de forma diferente".
La recuperación
El asunto de cómo recuperarse del estrés llamó la atención de Ragsdale por primera vez en 2011, cuando se percató de las diferencias entre sus amigos. Y ha estado tratando llegar al fondo de la cuestión desde entonces.
Para realizar el estudio, 18 trabajadores de distintas industriasrespondieron a encuestas digitales un domingo por la noche explicando cómo habían pasado su fin de semana y cómo se sentían. Las actividades fueron clasificadas en dos categorías: "bajo esfuerzo" (tomar una ducha) y "relacionado con el trabajo" (organizar papeles, responder correos).
Después, esos mismos empleados se sometieron a un prueba para determinar su nivel de disposición emocional. Les dieron una lista desentimientos positivos (entusiasmado, interesado) y negativos(angustiado, preocupado) y les pidieron que contaran cómo se sentían normalmente.
Como era de esperar, el grupo con actitudes positivas encontraba más sencillo desprenderse del estrés laboral. Aquellos con altos niveles de "efectos negativos" —por ejemplo, aquellos con tendencia a sentirseenfadados y frustrados y a ver lo peor de cada situación—encontraban más difícil relajarse, hicieran lo que hicieran.
Ni siquiera las actividades más simples, como ver la televisión, les permitían desconectarse del trabajo. Y prepararse para el próximo fin de semana les hacía sentirse más resentidos. Pero no todo el mundo encaja perfectamente en una categoría u otra.
A aquellos que obtuvieron las puntuaciones más altas en actitudes positivas les resultaba más complicado percibir las tareas más difíciles como algo a dominar —como un desafío—, en lugar de como algo a evitar. Y también eran propensos a ser más holgazanes.
¿Por qué algunas personas no pueden desconectarse durante el fin de semana?
En todo el mundo, una intensa mezcla de ambiciones individuales, brutales culturas empresariales y la tecnología que permite estar accesible las 24 horas del día, está contribuyendo a crear una crisis de estrés.
El Instituto Americano de Estrés calcula que el estrés laboral cuesta a la economía unos US$300.000 millones en pérdidas de productividad cada año. De acuerdo con una investigación de la compañía de viajes digital Expedia, tan sólo un 53% de los empleados se sienten descansados al regresar de las vacaciones.
En Reino Unido existe lo que se llama el "síndrome del sábado": la misteriosa tendencia de los trabajadores a enfermarse en su tiempo libre y que se cree que es producto de la adicción al estrés.
En Estados Unidos existe la semana de trabajo de 60 horas, un hábito que duplica el riesgo de ataque cardíaco.
En Japón, inventaron una palabra para el problema: "karoshi", o"muerte por estrés laboral". Para empleados promedio como Samantha King, directora de proyectos en una empresa de servicios financieros de Londres, Reino Unido, incluso el acto de relajarse se ha convertido en algo estresante.
"Si no tiene un estado de Facebook o una publicación de Instagram, si se aleja de las redes sociales durante la mitad del día, la gente le pregunta ‘¿Está bien?‘", explica Samantha.
Pero, por cada colega que se queja del tedioso lunes por la mañana, hay uno de esos personajes llenos de energía con aspecto exageradamente fresco, incluso aunque tenga mucha más carga laboral. ¿Por qué ocurre eso? ¿Por qué mientras unos siguen hacia adelante otros se enferman?
"Cuando se lleva el estrés del trabajo a casa, mantiene esa respuesta psicológica activada. Si eso continúa, no será bueno para usted", dice Jennifer Ragsdale, psicóloga en la Universidad de Tulsa, en Oklahoma, EE.UU.
Durante años, las investigaciones han comparado los relativosbeneficios de los fines de semana que pasamos poniéndonos al día con el trabajo con los que pasamos descansando o haciendo otras actividades, como navegando en barco. Pero lo que no se tuvo en cuenta, dice Ragsdale, es que "dos personas que experimentan lo mismo van a reaccionar de forma diferente".
La recuperación
El asunto de cómo recuperarse del estrés llamó la atención de Ragsdale por primera vez en 2011, cuando se percató de las diferencias entre sus amigos. Y ha estado tratando llegar al fondo de la cuestión desde entonces.
Para realizar el estudio, 18 trabajadores de distintas industriasrespondieron a encuestas digitales un domingo por la noche explicando cómo habían pasado su fin de semana y cómo se sentían. Las actividades fueron clasificadas en dos categorías: "bajo esfuerzo" (tomar una ducha) y "relacionado con el trabajo" (organizar papeles, responder correos).
Después, esos mismos empleados se sometieron a un prueba para determinar su nivel de disposición emocional. Les dieron una lista desentimientos positivos (entusiasmado, interesado) y negativos(angustiado, preocupado) y les pidieron que contaran cómo se sentían normalmente.
Como era de esperar, el grupo con actitudes positivas encontraba más sencillo desprenderse del estrés laboral. Aquellos con altos niveles de "efectos negativos" —por ejemplo, aquellos con tendencia a sentirseenfadados y frustrados y a ver lo peor de cada situación—encontraban más difícil relajarse, hicieran lo que hicieran.
Ni siquiera las actividades más simples, como ver la televisión, les permitían desconectarse del trabajo. Y prepararse para el próximo fin de semana les hacía sentirse más resentidos. Pero no todo el mundo encaja perfectamente en una categoría u otra.
A aquellos que obtuvieron las puntuaciones más altas en actitudes positivas les resultaba más complicado percibir las tareas más difíciles como algo a dominar —como un desafío—, en lugar de como algo a evitar. Y también eran propensos a ser más holgazanes.
Tendencia a la negatividad
Ragsdale dice que esto se debe a nuestra propensión innata a la negatividad: no podemos evitar prestar más atención a las experienciasdeprimentes y desagradables. "Cada uno de nosotros evalúa las situaciones a las que nos enfrentamos de forma muy diferente. No hay una ‘manera única‘ de lidiar con el estrés", dice Ragsdale.
De acuerdo con la psicóloga empresarial Jane Clarke, para algunas personas, incluso tratar de relajarse puede llegar a ser contraproducente. "Saber que no comprobaron el correo durante dos semanas y que tienen mucho trabajo que hacer podría ser más estresante para ellos que relajarse", explica Clarke.
Esto es algo a lo que Corrine Mills, que trabaja como orientadora profesional en Londres, también hace referencia. "Algunas personas no sirven para estar sentados y relajarse en una sala oscura; necesitan hacer algo activo", dice Mills.
La especialista recomienda tener un hobby, como el yoga, o simplemente apartar tiempo para ir al parque o para hacer algo que le permita desconectarse por unos minutos. Si usted es una de esas personas con tendencia a tener "efectos negativos" y que no puede relajarse el fin de semana, hay maneras de cambiar su mentalidad.
Ragsdale recomienda enfocarse en aprender a reestructurar los pensamientos de forma positiva, tratando activamente de ver lo positivo del trabajo en lugar de quejarse sobre lo negativo. Varios estudios demostraron que adoptar esta actitud puede reducir el riesgo de agotamiento mental e impulsar la iniciativa, la creatividad y la cooperación, tras un periodo de seis meses.
Así que, si logra cambiar con éxito su visión sobre las cosas y limita el estrés del fin de semana a los libros de cuentos, pronto su mayor preocupación será qué hacer en su tiempo libre. Pero no se olvide de volver al trabajo el lunes.
De acuerdo con la psicóloga empresarial Jane Clarke, para algunas personas, incluso tratar de relajarse puede llegar a ser contraproducente. "Saber que no comprobaron el correo durante dos semanas y que tienen mucho trabajo que hacer podría ser más estresante para ellos que relajarse", explica Clarke.
Esto es algo a lo que Corrine Mills, que trabaja como orientadora profesional en Londres, también hace referencia. "Algunas personas no sirven para estar sentados y relajarse en una sala oscura; necesitan hacer algo activo", dice Mills.
La especialista recomienda tener un hobby, como el yoga, o simplemente apartar tiempo para ir al parque o para hacer algo que le permita desconectarse por unos minutos. Si usted es una de esas personas con tendencia a tener "efectos negativos" y que no puede relajarse el fin de semana, hay maneras de cambiar su mentalidad.
Ragsdale recomienda enfocarse en aprender a reestructurar los pensamientos de forma positiva, tratando activamente de ver lo positivo del trabajo en lugar de quejarse sobre lo negativo. Varios estudios demostraron que adoptar esta actitud puede reducir el riesgo de agotamiento mental e impulsar la iniciativa, la creatividad y la cooperación, tras un periodo de seis meses.
Así que, si logra cambiar con éxito su visión sobre las cosas y limita el estrés del fin de semana a los libros de cuentos, pronto su mayor preocupación será qué hacer en su tiempo libre. Pero no se olvide de volver al trabajo el lunes.
Fuente: Finanzas Personales
5 métodos para controlar el dolor con la mente
El dolor no es únicamente una sensación física. Está relacionado tanto con el cuerpo como con la mente.
De acuerdo a la Escuela de Medicina de Harvard, en Estados Unidos, la forma en la que se siente el dolor tiene que ver con las emociones, la personalidad, el estilo de vida, la genética y las experiencias previas.
Si la persona ha estado expuesta al dolor por un período de tiempo largo, el cerebro puede haberse modificado para percibir las señales de molestia incluso cuando ya no están.
En el caso de condiciones como la fibromialgia. Según el Servicio Nacional de Salud de Reino Unido, el síntoma principal es el dolor generalizado que se puede sentir en todo el cuerpo.
La molestia es continua: las sensaciones de dolor, de recibir una cuchillada y quemazón está presente constantemente, aunque puede mejorar o empeorar en diferentes momentos.
Alternativa más saludable
Una forma de lidiar con condiciones crónicas, o casi cualquier otro tipo de dolencia física, es modificar la percepción mental del dolor.
Esto permite aumentar el umbral de tolerancia y, por ende, disminuir la necesidad de recurrir a medicamentos que pueden generar efectos secundarios e incluso adicción.
Es por esto que la Escuela de Medicina de Harvard recomienda una serie de técnicas mentales para ayudar a combatir el dolor.
Diversos estudios científicos demuestran que estas terapias alternativas han sido efectivas para aliviar el dolor de cabeza, el de espalda y la fibromialgia.
1- Atención plena (mindfulness, en inglés)
"Esta técnica implica, básicamente, concentrarse en el presente sin emitir ningún juicio", explica la neuróloga Sara Lazar, del Hospital General de Massachusetts, en EE.UU.
Para muchos, el primer impulso ante el dolor es tratar de "alejarlo" de cualquier forma.
En el caso de la atención plena para controlar el dolor, sin embargo, lo que se busca es acercarse a la sensación y aprender a conocerla "observándola" objetivamente.
La idea es enfocarse en el instante en el que se está, evitando preocupaciones pasadas y futuras.
Esto se hace considerando elementos como los siguientes: ¿dónde comienza lo que se siente? ¿cambia a medida que transcurre el tiempo? ¿cómo se puede describir?
2- Respiración profunda
Esta técnica es fundamental para el resto de las alternativas que se pueden emplear para ayudar a manejar el dolor.
Consiste en inhalar profundamente por unos cuantos segundos y luego exhalar.
Para ayudar a mantener la concentración y el ritmo de la respiración, se pueden utilizar palabras o frases.
Por ejemplo, cada vez que inhala, se puede decir: "bienvenida la relajación". Al exhalar, "adiós negatividad".
3- Meditación y visualización
En este caso, el proceso se inicia prestando atención a la respiración siguiendo la técnica referida con anterioridad.
Esto se hace en un ambiente de total relajación, sin ruidos o estímulos que distraigan, con música de fondo que invoque esa sensación.
Adicionalmente, se piensa en un lugar que se asocie con tranquilidad, paz y agrado. Una playa, con el sonido de las olas. Pájaros cantando en un paisaje bucólico.
Si la mente se distrae y empieza a pensar en otras cosas, se trae de vuelta la imagen que evoca tranquilidad.
4- Concentración y positivismo
Escoger una actividad que se disfrutes es otra opción. Puede ser cualquiera que genere gusto y agrado: leer poesía, hacer caminatas en espacios verdes, cocinar, dedicarse a la jardinería.
El objetivo es concentrarse de manera absoluta en lo que se está haciendo y prestar atención a los detalles mínimos, notando como los sentidos reaccionan y cuáles son las sensaciones que se sienten.
Cuando la persona no se encuentra bien, suele pensar únicamente en lo que no puede hacer.
Dirigir esa atención a lo que sí se puede hacer, ayuda a dejar de pensar en el dolor. Tener un diario y anotar regularmente las razones o cosas por las que se está agradecido, es una manera de hacerlo, explica la profesora de psiquiatría de la Escuela de Medicina de Harvard, Ellen Slawsby.
5- Generar la respuesta de relajación
Es el antídoto para el estrés que genera el dolor. Permite controlar el aumento en el latido cardíaco y las reacciones del organismo, que entra en alerta al estresarse.
En este caso, lo primero es cerrar los ojos y relajar todos los músculos del cuerpo.
A continuación, se presta atención a la respiración. Si los pensamientos empiezan a aparecer, hay que recurrir a la palabra "recargar" para volver a concentrarse en la respiración.
En este proceso, se pasan de 10 a 20 minutos. Posteriormente, se permite el regreso de los pensamientos. Finalmente, se abren los ojos.
Fuente: BBC
Tecnoestrés, el coste de abusar de las nuevas tecnologías
La era digital ha traído consigo grandes avances en muchos aspectos, pero también tiene consecuencias negativas. Uno de estos problemas es el tecnoestrés, un tipo de estrés que impide a los afectados gestionar adecuadamente su relación con las nuevas tecnologías. El término fue ideado por el psicoterapeuta Craig Brod en 1984, que lo definía como un trastorno causado por la falta de capacidad para enfrentarse a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) de manera totalmente saludable.
El tecnoestrés provoca un elevado nivel de activación psicológica y fisiológica en el individuo, que puede llegar a afectar a todos los ámbitos cotidianos, especialmente al profesional, por lo que ya ha sido considerado como un riesgo laboral más. Este trastorno se debe a una sobreexposición a Internet, gadgets y aplicaciones con las que estamos en contacto a todas horas mediante el móvil, que siempre nos acompaña, o al usar el ordenador durante toda la jornada de trabajo. Según un estudio de la Universidad Abierta de Cataluña (UOC) estar constantemente rodeados de TIC puede provocar sensación de incapacidad o adicción a ellas.
Otros problemas que se pueden derivar del tecnoestrés son enfermedades como la gastritis o la hipertensión, así como pérdida de memoria, ansiedad, falta de concentración, tristeza, nerviosismo o depresión. Los síntomas que pueden indicar que se padece tecnoestrés son episodios de irritabilidad, incapacidad ante el funcionamiento de cualquier objeto tecnológico, e incluso el otro lado de la moneda: renuncia a las nuevas tecnologías. Los jóvenes son más proprensos a sufrir este problema, especialmente si trabajan en el sector de la comunicación, las finanzas o la ciencia.
Tipos de tecnoestrés
Según el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el trabajo de España (INSHT) existen tres tipos de tecnoestrés:
- La tecnoadicción, que sufren los individuos con la obsesión por adquirir las últimas novedades en tecnología y estar conectados en todo momento, e incluso en varios dispositivos a la vez. Los síntomas son malestar, tensión y sensación de inseguridad, y algunas personas pueden llegar a abandonar su vida social, ya que prefieren el mundo que se han creado a través de las TIC.
- La tecnofatiga, muy similar al síndrome de burnout, consiste en el agotamiento cognitivo y el cansancio a raíz del uso de las tecnologías. Este trastorno incluye el síndrome de la fatiga informativa, que se produce por un exceso de información.
- La tecnoansiedad es el rechazo o sentimiento negativo ante las TIC, provocando tensión y malestar si se usan. Las personas con tecnoansiedad se sienten incapaces de gestionar las TIC y sus avances. En este grupo se puede incluir la tecnofobia, el miedo a las tecnologías llevado hasta el extremo de que los afectados se niegan a estar en contacto con éstas, y ni siquiera desean hablar del tema, mostrando incluso una actitud agresiva.
Consejos para evitar el tecnoestrés
Para poder hacer frente al tecnoestrés, los expertos recomiendan realizar una serie de cambios en los hábitos diarios al utilizar las tecnologías, con el objetivo de evitar los problemas producidos por este trastorno. Esos consejos son:
- Por cada hora que se trabaje frente a un ordenador se debe descansar 10 minutos; de esta manera se despejan el cuerpo y la mente.
- Intentar evitar las multitareas en la pantalla, que generan ansiedad y dificultan que se concentre la atención en una sola labor.
- Permanecer un día a la semana sin estar en contacto con las tecnologías puede ayudar a desconectar completamente.
- Utilizar lo justo los teléfonos móviles, y evitar consultar la hora o el calendario en ellos.
- Ante sensaciones de fatiga se recomienda hacer meditación, relajación muscular, o algún deporte que permita desconectar.
- De vez en cuando es recomendable leer libros en papel y escribir a mano, para evitar que el lenguaje se vea empobrecido.
- En general, hay que entender que no todo gira alrededor de la tecnología, y saber cuándo y cómo apartarse de ella.
Fuente: Web Consultas
Cómo manejar el estrés familiar
Aunque no lo creas, el estrés que tienes por cosas del trabajo, con tu pareja o de los estudios se mezcla con el estrés de los demás miembros de la familia y el ambiente en el hogar se vuelve un caos. A esto, agrégale las preocupaciones por las cuentas, las tareas domésticas, etc. Es fácil que una familia se vea rodeada de estrés causando discusiones innecesarias.¿Sabes cómo manejar el estrés familiar?
Empezando por el embarazo, los 9 meses de gestación producen estrés en la mamá. Las dificultades para dormir, las dudas del parto, otras ansiedades y preocupaciones son factores que afectan a la pareja. Puedes relajarte con un poco de ejercicio. Clases de yoga o natación te ayudarán a liberarte de las malas energías.
Es normal que vivir con varias personas bajo el mismo techo nos provoque disgustos como que no pongan las cosas en su lugar o que haya desorden en el hogar. Evita gritar y discutir con la otra persona. Escúchala y reflexiona en lugar de querer imponer tu opinión. Especialmente si hay niños, el ambiente debe ser relajado y positivo.
Si la discusión es inevitable, maneja la situación sin debatir ni culpar al otro.
La herramienta más útil es la unidad. Recuerda que los problemas personales pueden ser agotadores, pero al compartirlos con la familia la carga se vuelve menos pesada.
Empezando por el embarazo, los 9 meses de gestación producen estrés en la mamá. Las dificultades para dormir, las dudas del parto, otras ansiedades y preocupaciones son factores que afectan a la pareja. Puedes relajarte con un poco de ejercicio. Clases de yoga o natación te ayudarán a liberarte de las malas energías.
Es normal que vivir con varias personas bajo el mismo techo nos provoque disgustos como que no pongan las cosas en su lugar o que haya desorden en el hogar. Evita gritar y discutir con la otra persona. Escúchala y reflexiona en lugar de querer imponer tu opinión. Especialmente si hay niños, el ambiente debe ser relajado y positivo.
Si la discusión es inevitable, maneja la situación sin debatir ni culpar al otro.
La herramienta más útil es la unidad. Recuerda que los problemas personales pueden ser agotadores, pero al compartirlos con la familia la carga se vuelve menos pesada.
Fuente: Star Media
Cinco tips para combatir el estrés financiero
Aunque el estrés financiero no es muy distinto a otros tipos de estrés en cuanto a sus consecuencias físicas y psicológicas, hay razones importantes por las que la economía afecta de manera especial, por ejemplo:
El sentido de supervivencia. Para nuestros cerebros, la inestabilidad financiera es el equivalente a encontrarse con un monstruo. Los neuroquímicos preparan al cuerpo para la acción y ponen al cerebro en alerta; las decisiones se centran en lo inmediato y el objetivo primordial se ubica en encontrar seguridad, lo que no siempre lleva a tomar las mejores decisiones.
Repercusiones de las malas noticias. Con frecuencia los medios nos bombardean con noticias sobre el incremento de precios, el desempleo, la caída de mercados y los problemas en las empresas, suficiente para desalentar a cualquiera.
Sensación de impotencia. A nivel individual no hay mucho por hacer para prevenir los altibajos del mercado. La impotencia y falta de control sobre las circunstancias son estresantes crónicos.
Pérdida de perspectiva. Las emociones exaltadas nos pueden llevar a tomar decisiones precipitadas que amenacen nuestro bienestar.
Estrés fuera de control. En ocasiones lidiamos con la impotencia y las noticias negativas de forma poco sanas, como fumar, beber o comer en exceso.
Gastar más. Irónicamente, hacer gastos irreflexivos e innecesarios son maneras de reaccionar que seguro empeorarán la situación.
¿Cómo enfrentarlo?
El sentido de supervivencia. Para nuestros cerebros, la inestabilidad financiera es el equivalente a encontrarse con un monstruo. Los neuroquímicos preparan al cuerpo para la acción y ponen al cerebro en alerta; las decisiones se centran en lo inmediato y el objetivo primordial se ubica en encontrar seguridad, lo que no siempre lleva a tomar las mejores decisiones.
Repercusiones de las malas noticias. Con frecuencia los medios nos bombardean con noticias sobre el incremento de precios, el desempleo, la caída de mercados y los problemas en las empresas, suficiente para desalentar a cualquiera.
Sensación de impotencia. A nivel individual no hay mucho por hacer para prevenir los altibajos del mercado. La impotencia y falta de control sobre las circunstancias son estresantes crónicos.
Pérdida de perspectiva. Las emociones exaltadas nos pueden llevar a tomar decisiones precipitadas que amenacen nuestro bienestar.
Estrés fuera de control. En ocasiones lidiamos con la impotencia y las noticias negativas de forma poco sanas, como fumar, beber o comer en exceso.
Gastar más. Irónicamente, hacer gastos irreflexivos e innecesarios son maneras de reaccionar que seguro empeorarán la situación.
¿Cómo enfrentarlo?
- Cuando enfrentamos dificultades económicas, por lo general nos sentimos solos. Busca apoyo de tus amigos o familiares y el consejo de un experto.
- Mantén a la vista tu realidad financiera, es decir, realiza tu presupuesto de gastos y ordénalos de acuerdo con tus prioridades.
- Las formas tradicionales para lidiar con el estrés también aplican para el de tipo financiero, por eso intenta meditar, practicar yoga o hacer ejercicio.
- Come bien y descansa adecuadamente.
- Infórmate sobre créditos, adeudos y finanzas en general, porque la información objetiva ayuda en momentos complicados.
15 Formas de eliminar el estrés de tu vida
El estrés puede presentar varias complicaciones en el organismo provocando depresión, ansiedad, dolores de cabeza, indigestión, palpitaciones y nerviosismo entre otras.
¿Eres de las personas que se la vive angustiado y preocupado? ¿Llegas tarde a tus compromisos? ¿Por lo general estas de mal humor y se te cierran los ojos? ¿Sueles dormir muy poco y sientes que todo está mal?
Si padeces todo lo anterior es porque estas siendo una víctima del estrés.
El estrés está producido por el instinto del organismo de protegerse de las presiones físicas, emocionales, en situaciones extremas o de peligro. Ante esto el estrés puede presentar varias complicaciones en el organismo provocando depresión, ansiedad, dolores de cabeza, indigestión, palpitaciones y nerviosismo entre otras.
¡No dejes que el estrés te consuma, elimínalo de tu vida ya!
A continuación te presentaremos 15 diferentes maneras o “consejos” para combatir el estrés:
1.- Identifica los factores de estrés. Este paso es el más importante, porque aquí identificas todo lo que te estresa en la vida para después poderlo eliminar. Tómate 10 minutos para pensar en todo lo que te estresa en el día. Haz una lista con todas las actividades que tienes y elimina las que más te estresen.
2.- Eliminar compromisos innecesarios. Todos tenemos compromisos en nuestras vidas, empezando por el trabajo, luego los hijos, la esposa (o), y la familia entre otras. Elimina todos los que más te estresen.
3.- Desorganización. Todos somos desorganizados de alguna manera u otra. Incluso si organizamos algo y creamos un sistema para mantener las cosas en un orden, siempre estas cosas se terminan moviendo. Sin embargo esta desorganización nos estresa en términos visuales y nos impide buscar las cosas que necesitamos. Tómate el tiempo que necesites para organizar tus pendientes empezando por tu escritorio de trabajo y papeles en casa.
4.- Puntualidad. Llegar tarde siempre nos estresa. Todos tenemos que correr para estar listos, nos apresuramos para llegar y el estrés siempre nos hace vernos mal. Aprende el hábito de ser tempranero y el estrés desaparecerá. Haz un esfuerzo consciente para empezar a prepararte antes, y para salir más temprano. Mide el tiempo para ver cuánto realmente se necesita para estar listo, y el que necesitas para llegar a alguna parte. Una vez que conozcas estos tiempos, podrás planear antes y presentarte 10 minutos más temprano cada vez.
5.- Control. Sé que a veces nos gustaría controlar todo en esta vida, pero actuando de esta manera seguro te estresarás. Tratar de controlar las situaciones y la gente, sólo sirve para aumentar nuestra ansiedad cuando no funciona. Aprende a dejar ir, acepta la forma en que otras personas hacen las cosas, y acepta lo que ocurre en diferentes situaciones. Lo único que te puede controlar a ti mismo, es trabajar en eso antes de pensar en tratar de controlar el mundo. Aprender a dejar ir. Nuestra necesidad de controlar a los demás y las situaciones que nos rodean es un paso importante hacia la eliminación del estrés.
6.- Tareas múltiples. Tener muchas tareas al mismo tiempo puede parecer productivo en un principio pero en realidad nos estresa porque nos impide terminar una tarea para empezar otra. Es muy fácil eliminar este estrés de tu vida tan solo haciendo una tarea a la vez.
7.- Reduce el agotamiento. Si ya analizaste el primer paso y encontraste todos los factores que te estresan en la vida, también notarás que algunas actividades te agotan más que otras. Todos tenemos actividades que nos agotan y sin embargo no tienen tanta importancia. Bueno, pues todas esas actividades elimínalas de tu vida y verás que tendrás más energía.
8.- Evita personas difíciles. Tú sabes bien qué personas no te agradan. Tómate unos minutos para pensar quienes especialmente son, ya sea tu jefe, tus colegas, clientes o amigos. ¿Quién de todos ellos hace tu vida más complicada? Ignora a todas estas personas y verás que tu vida será más sencilla.
9.- Horarios. Crea lapsos de tiempo más largos en tu vida. No es necesario programar cada minuto de tu vida. Aprende a evadir reuniones. Cuando alguien pregunta para programar una reunión, en primer lugar tratar de lograr que se haga a través de correo electrónico o por teléfono.
10.- Baja la velocidad. En lugar de apurarte aprende a tomártela leve. Disfruta tus comidas, las personas que te rodean y la naturaleza. Esto eliminará el estrés de tu vida.
11.- Ayuda a otros. Puede sonar contradictorio añadir más tareas a tu vida tratando de ayudar a otras personas (tienes lo suficiente como para hacerlo), pero si tuvieras que agregar algo, esto debería ser ayudar a los demás, ya sea como voluntario para una organización de caridad o simplemente haciendo un esfuerzo para ser compasivo hacia las personas que conoces, no sólo te da una sensación muy buena, de alguna manera reduce tu nivel de estrés. Por supuesto, esto no funciona si intentas controlar a los demás, o ayudar a los demás de una manera muy apresurada. Aprende a tomarlo con calma, disfrutar, y dejar que las cosas sucedan a medida que trabajas para hacer la vida de los demás superior.
12.- Relájate. Es importante tomarse un mini-break (descanso), durante el día. Para todo lo que estás haciendo por un momento, y date un masaje en los hombros, cuello y cabeza. Estírate, camina un rato y tómate un vaso con agua.
13.- Ejercicio. Este es un consejo común para aliviar el estrés, y eso es porque funciona pero también es un método de prevención anti- estrés. El ejercicio ayuda a aliviar la acumulación de estrés y te da tranquilidad para contemplar y relajarse. Una persona más en forma está mejor equipado para manejar el estrés.
14.- Come sanamente. Esto va mano a mano con el ejercicio como un método de prevención del estrés. Además, es comprobado que los alimentos grasos empeoran el estado de ánimo y pueden contribuir a los niveles de estrés inmediato.
15.- Se agradecido. Esto podría no ser tan obvio como algunos de los otros puntos, pero el desarrollo de una actitud de gratitud es una manera de pensar positiva, la eliminación de los pensamientos negativos de tu vida, y con ello reducir el estrés. Aprende a ser agradecido con lo que tienes. Con este tipo de actitud ante la vida, el estrés bajará y subirá la felicidad. Esta es una fórmula ganadora.
¿Eres de las personas que se la vive angustiado y preocupado? ¿Llegas tarde a tus compromisos? ¿Por lo general estas de mal humor y se te cierran los ojos? ¿Sueles dormir muy poco y sientes que todo está mal?
Si padeces todo lo anterior es porque estas siendo una víctima del estrés.
El estrés está producido por el instinto del organismo de protegerse de las presiones físicas, emocionales, en situaciones extremas o de peligro. Ante esto el estrés puede presentar varias complicaciones en el organismo provocando depresión, ansiedad, dolores de cabeza, indigestión, palpitaciones y nerviosismo entre otras.
¡No dejes que el estrés te consuma, elimínalo de tu vida ya!
A continuación te presentaremos 15 diferentes maneras o “consejos” para combatir el estrés:
1.- Identifica los factores de estrés. Este paso es el más importante, porque aquí identificas todo lo que te estresa en la vida para después poderlo eliminar. Tómate 10 minutos para pensar en todo lo que te estresa en el día. Haz una lista con todas las actividades que tienes y elimina las que más te estresen.
2.- Eliminar compromisos innecesarios. Todos tenemos compromisos en nuestras vidas, empezando por el trabajo, luego los hijos, la esposa (o), y la familia entre otras. Elimina todos los que más te estresen.
3.- Desorganización. Todos somos desorganizados de alguna manera u otra. Incluso si organizamos algo y creamos un sistema para mantener las cosas en un orden, siempre estas cosas se terminan moviendo. Sin embargo esta desorganización nos estresa en términos visuales y nos impide buscar las cosas que necesitamos. Tómate el tiempo que necesites para organizar tus pendientes empezando por tu escritorio de trabajo y papeles en casa.
4.- Puntualidad. Llegar tarde siempre nos estresa. Todos tenemos que correr para estar listos, nos apresuramos para llegar y el estrés siempre nos hace vernos mal. Aprende el hábito de ser tempranero y el estrés desaparecerá. Haz un esfuerzo consciente para empezar a prepararte antes, y para salir más temprano. Mide el tiempo para ver cuánto realmente se necesita para estar listo, y el que necesitas para llegar a alguna parte. Una vez que conozcas estos tiempos, podrás planear antes y presentarte 10 minutos más temprano cada vez.
5.- Control. Sé que a veces nos gustaría controlar todo en esta vida, pero actuando de esta manera seguro te estresarás. Tratar de controlar las situaciones y la gente, sólo sirve para aumentar nuestra ansiedad cuando no funciona. Aprende a dejar ir, acepta la forma en que otras personas hacen las cosas, y acepta lo que ocurre en diferentes situaciones. Lo único que te puede controlar a ti mismo, es trabajar en eso antes de pensar en tratar de controlar el mundo. Aprender a dejar ir. Nuestra necesidad de controlar a los demás y las situaciones que nos rodean es un paso importante hacia la eliminación del estrés.
6.- Tareas múltiples. Tener muchas tareas al mismo tiempo puede parecer productivo en un principio pero en realidad nos estresa porque nos impide terminar una tarea para empezar otra. Es muy fácil eliminar este estrés de tu vida tan solo haciendo una tarea a la vez.
7.- Reduce el agotamiento. Si ya analizaste el primer paso y encontraste todos los factores que te estresan en la vida, también notarás que algunas actividades te agotan más que otras. Todos tenemos actividades que nos agotan y sin embargo no tienen tanta importancia. Bueno, pues todas esas actividades elimínalas de tu vida y verás que tendrás más energía.
8.- Evita personas difíciles. Tú sabes bien qué personas no te agradan. Tómate unos minutos para pensar quienes especialmente son, ya sea tu jefe, tus colegas, clientes o amigos. ¿Quién de todos ellos hace tu vida más complicada? Ignora a todas estas personas y verás que tu vida será más sencilla.
9.- Horarios. Crea lapsos de tiempo más largos en tu vida. No es necesario programar cada minuto de tu vida. Aprende a evadir reuniones. Cuando alguien pregunta para programar una reunión, en primer lugar tratar de lograr que se haga a través de correo electrónico o por teléfono.
10.- Baja la velocidad. En lugar de apurarte aprende a tomártela leve. Disfruta tus comidas, las personas que te rodean y la naturaleza. Esto eliminará el estrés de tu vida.
11.- Ayuda a otros. Puede sonar contradictorio añadir más tareas a tu vida tratando de ayudar a otras personas (tienes lo suficiente como para hacerlo), pero si tuvieras que agregar algo, esto debería ser ayudar a los demás, ya sea como voluntario para una organización de caridad o simplemente haciendo un esfuerzo para ser compasivo hacia las personas que conoces, no sólo te da una sensación muy buena, de alguna manera reduce tu nivel de estrés. Por supuesto, esto no funciona si intentas controlar a los demás, o ayudar a los demás de una manera muy apresurada. Aprende a tomarlo con calma, disfrutar, y dejar que las cosas sucedan a medida que trabajas para hacer la vida de los demás superior.
12.- Relájate. Es importante tomarse un mini-break (descanso), durante el día. Para todo lo que estás haciendo por un momento, y date un masaje en los hombros, cuello y cabeza. Estírate, camina un rato y tómate un vaso con agua.
13.- Ejercicio. Este es un consejo común para aliviar el estrés, y eso es porque funciona pero también es un método de prevención anti- estrés. El ejercicio ayuda a aliviar la acumulación de estrés y te da tranquilidad para contemplar y relajarse. Una persona más en forma está mejor equipado para manejar el estrés.
14.- Come sanamente. Esto va mano a mano con el ejercicio como un método de prevención del estrés. Además, es comprobado que los alimentos grasos empeoran el estado de ánimo y pueden contribuir a los niveles de estrés inmediato.
15.- Se agradecido. Esto podría no ser tan obvio como algunos de los otros puntos, pero el desarrollo de una actitud de gratitud es una manera de pensar positiva, la eliminación de los pensamientos negativos de tu vida, y con ello reducir el estrés. Aprende a ser agradecido con lo que tienes. Con este tipo de actitud ante la vida, el estrés bajará y subirá la felicidad. Esta es una fórmula ganadora.
Fuente: Noticieros Televisa
7 consejos para reducir los antojos en momentos de estrés
El estrés y la ansiedad son los peores enemigos de un peso saludable, ya que esas emociones ocasionan que las personas ingieran alimentos ricos en azúcar para satisfacer los antojos que en su momento pueden confundirse por hambre.
De acuerdo con la nutrióloga Rebecca Scritchfield, una especialista certificada en salud y ejercicio, el ciclo de alimentación por estrés se puede convertir en un círculo vicioso, pero si actúas a tiempo puedes detenerlo sin problema.
También te puede interesar: Antojos revelan tu salud
¡Modera tus antojos dulces!
La especialista detalla que el azúcar hace que el cerebro mande señales de placer a todo el cuerpo. Cuando nuestro cuerpo está estresado genera cortisol, hormona que favorece el consumo de azúcar, ya que al hacerlo sirve como calmante y relajante.
Por ello, es importante que aprendas a identificar cuando es sólo antojo para reducir el estrés o realmente es hambre. Si estás seguro de que quieres comer para reducir la tensión, lo mejor es que sigas los siguientes pasos:
Come con regularidad. Realizar tres comidas fuertes y dos snacks, controla tus niveles de azúcar en la sangre, por lo que tu cuerpo no sentirá esa sensación de comer algo dulce en momentos de estrés.
Elige alimentos naturales y variados. Cuando en tu dieta incluyes vegetales y frutas en su forma original, tu cuerpo trabajará de mejor manera y te sentirás más satisfecha. Además, existen alimentos que te ayudan a controlar el estrés por sí solos.
Desayuna bien. Incorpora proteínas, grasas saludables y fitonutrientes en tu primer alimento del día, ya que de lo contrario estarás más propenso a sucumbir ante los antojos dulces en momentos de estrés.
Come proteína. Ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre, sólo asegúrate de que sea la cantidad correcta para tu cuerpo.
Añade especias. Si necesitas algo dulce en tu comida, añade especias como la canela, nuez moscada, los cuales endulzan de forma natural tus alimentos y reducen tus antojos.
Muévete. Cuando estás muy estresado y sientes antojo de comer, muévete de lugar, camina, practica yoga o baja y sube las escaleras. Aumentas tu energía, despejas tu mente y disminuyes el antojo.
Duerme bien. Las personas que están cansadas sienten más antojos dulces, para adquirir energía y reducir los efectos del agotamiento. Así que organiza tu tiempo para dormir por lo menos ocho horas seguidas.
Otra buena medida que puedes poner en práctica es alejar todas las tentaciones, es decir, evita tener dulces o alimentos azucarados en el cajón de tu oficina o en tu alacena, y opta por tener frutas o verduras.
Si estás muy estresado y sientes una necesidad muy fuerte de comer dulces, lo mejor es que bebas un poco de agua, consumas dos piezas de fruta seca o simplemente enfoques tu pensamiento en otras cosas que sean de tu interés.
Fuente: http://bienestar.salud180.com/
7 hábitos para eliminar el estrés en minutos
¿Cuántas veces al día sientes que vas a explotar por la cantidad de pendientes que tienes? El ritmo de vida actual hace que las personas permanezcan en un estado de tensión permanente, lo cual puede dañar su salud física y emocional, pero, ¿se puede eliminar el estrés en minutos?
De acuerdo con un estudio publicado en el Journal of the American Collegue of Cardiology detalla que el estrés afecta de diferente manera a hombres y mujeres, sin embargo, existen algunas técnicas que pueden hacer ambos géneros para reducirlo en poco tiempo.
¡Actúa y mejora tu calidad de vida!
Cuando una persona está estresada todo el tiempo es normal que cometa errores, tome decisiones equivocadas, deje a un lado sus responsabilidades y altere su calidad del sueño, por eso es importante seguir estos pasos para eliminarlo de tu vida.
1. Respira profundamente. Los ejercicios de respiración profunda te ayudan a calmar tu mente y mejorar tu perspectiva, ya que estimulan la producción de endorfinas, hormonas que generan bienestar.
2. Sácalo. Deja salir el estrés ya sea gritando, llorando, riendo o caminando. Te sentirás más tranquilo y relajado cuando lo hagas.
3. Visualiza un lugar tranquilo. Cierra los ojos e imagina un paisaje relajante o recuerda un lugar que te haya inspirado paz.
4. Escucha tu canción favorita. Diversos estudios comprueban que la música es ideal para relajar a las personas, pero si escuchas alguna melodía que te encante, el efecto se duplicará.
5. Limpia una naranja. Además de llenarte de vitamina C y nutrientes, el hábito de pelar, así como el aroma de esta fruta sirve como relajante, ya que reduce los niveles de estrés, de acuerdo con un estudio del Department of Nursing, Youngnam Foreign Language College.
6. Acaricia a tu perro. Si estás cerca de tu mascota, aprovecha para acariciarla cuando te sientas muy tenso, ya que de acuerdo con investigadores del National Center for Infectious Diseases, estos animales disminuyen la presión arterial.
7. Limpia tu escritorio. El desorden es un reflejo de todo el estrés que vives en tu trabajo, así que organiza todo y sentirás como fluyen mejor las cosas.
Recuerda que sólo tú puedes mejorar tu calidad de vida, así que evita los altos niveles de estrés para evitar daños en tu salud. Y tú, ¿cómo recuperas la tranquilidad después de un día ajetreado de trabajo?
Fuente: http://bienestar.salud180.com/
Dile adiós al estrés en 60 segundos
Conoce algunas posturas y ejercicios que te ayudarán a disminuir el desgaste y la ansiedad, ¡incluso en la oficina!

Dirigir un negocio, sin importar cuál sea su tamaño, requiere de saber manejar situaciones difíciles todos los días. Desde la falta de financiamiento hasta tratar con clientes molestos, los emprendedores deben resolver problemas a diario, y el estrés que esto ocasiona te puede llevar al desgaste o a una condición de salud mucho más grave.
En lugar de abrumarte, considera estas técnicas para aliviarte del estrés en menos de un minuto:
1. Ejercítate: La experta en el estrés Kathleen Hall sugiere tener una cuerda para brincar en guardada en tu oficina y sacarla para realizar un minuto de ejercicio cuando necesitas desestresarte. También, considera hacer sentadillas o dar pequeños saltos, lo cual puedes hacer en tu oficina.
“El ejercicio relaja los músculos tensos que se ponen rígidos cuando experimentas estrés”, dice Hall. “El ejercicio libera oxígeno al cerebro, a los órganos vitales y a los músculos inmediatamente y produce endorfinas que alivian tu mente, cuerpo y alma.”
2. Estírate: Hacer simples estiramientos también puede restaurar el sentido de calma, según Hall. La especialista sugiere hacer tres estiramientos de yoga que puedes hacer incluso estando sentado en la silla de tu oficina; lo ideal es mantener este estiramiento por cinco segundos.
Primero, deja los brazos a los lados, pon tu cabeza entre las piernas e intenta tocar el suelo con la cabeza. Segundo, con las manos en los muslos, estira todo tu cuerpo hacia arriba. Después, lentamente toca tu barbilla en tu pecho. Tercero, planta los pies firmemente en el piso, agarra el brazo de la silla y voltea tu cabeza hacia la pared trasera. Haz algunas respiraciones y repite la acción del otro lado.
3. Enfócate en tu respiración: Wendy Duncan, experta en el alivio del estrés, recomienda un ejercicio de respiración llamado “coherencia de corazón”, que se logra en tres pasos: Primero, pon tu mano izquierda en tu corazón, luego imagina el aire recorriendo tu corazón. Cuenta hasta cuatro para inhalar y cuatro al exhalar. Después imagina buenos sentimientos como el amor, la alegría y la compasión irradiando de ti.
“Este método fue descubierto a finales de la década de los 70 durante la investigación del trasplante de corazón”, dice Duncan. “La clave está en encontrar que tu corazón tiene su propio cerebro e inteligencia. La actividad del corazón impacta dramáticamente en ti y en los que están a tu alrededor. Sincronizar tu corazón y tu mente tiene beneficios inmediatos para aliviar el estrés”.
4. Visualiza una imagen agradable: Cierra los ojos y ponte en una posición relajada, ya sea sentada o acostada. Después Duncan sugiere imaginar una luz de un tono lila claro moviéndose dentro de tu cuerpo, llevándose contigo todo dolor o estrés.
Otra técnica de visualización la propone la experta Cindy Kubica. Ella sugiere que pongas tu mano enfrente de ti, con la palma hacia arriba y cerrando los ojos. Visualiza un cristal asentado en tu palma, o pon una piedra en tu mano. Las propiedades curativas de los cristales se cree que tienen su origen en culturas ancestrales como los egipcios, chinos e indios americanos. Algunas de las piedras más populares son la amatista (que calma la mente), el citrino (propiedades curativas) y la variscita (reduce la ansiedad).
Visualiza la piedra brillando y desprendiendo calor en tu palma y después esparcirse por tu cuerpo, dispersando luz y color a través de tu pecho, hacia tu cabeza, baje de los brazos a las yemas de tus dedos y luego a tus piernas.
5. Relaja tus sentidos con aromas calmantes: La aromaterapia es otra medicina alternativa muy antiguas. Con esta técnica los extractos naturales de las plantas con usados para mejorar la salud física y psicológica. Los aceites para aliviar el estrés más populares son la lavanda y el olor a rosas, para eliminar la ansiedad y la mejorana para promover la relajación.
Una buena manera de usarlos para aliviar el estrés es poner primero una pequeña cantidad –dos gotas- del aceite tu esencia favorita primero en las yemas de tus dedos, dice Kubica. Después, pon tus manos debajo de tu nariz en posición de rezo, con los dedos índice descansando en tus labios, y respira lenta y profundamente el aroma relajante. Repite esta respiración de tres a cinco veces y estarás en camino de restaurar la calma y olvidarte del estrés en tu día laboral.
Fuente: http://www.soyentrepreneur.com
¿Como nos afecta el estrés laboral?
Casi todos lo hemos sufrido. Existen demasiadas ocasiones en las que nos vemos presionados en el trabajo, y estas situaciones desencadenan un estado de estrés.
El estrés laboral causa a su vez una serie de síntomas que nos pueden afectar a nuestra vida normal y disminuyen nuestra calidad de vida, por lo que es necesario controlarlo.
Falta de claridad de ideas
Dificultad a la hora de tomar decisiones
Mal humor
Repercusión en el sueño y en el nivel de cansancio general
Trastorno en los hábitos alimenticios
Todos estos síntomas, no son más que la respuesta de nuestro cuerpo a esta situación de estrés. Sin duda alguna, como coinciden muchos expertos, el estrés no es nada malo por si mismo ya que nos ayuda a mantenernos concentrados en los objetivos planteados. Sin embargo, situaciones prolongadas de estrés excesivo pueden significar un auténtico daño para nuestra salud.
La psicóloga y consultora de empresas Elisa Sánchez comenta en “Cinco días”, que el estrés laboral es aquel que se desarrolla en un contexto organizativo. Para Elisa los causantes del estrés son varios:
Sobrecarga de trabajo en relación con el tiempo del que se dispone para realizarlo
Las relaciones interpersonales
La incertidumbre que genera un contrato temporal
la inconformidad con el nivel salarial
Otro punto a destacar según la experta, es el estrés que sufren los grandes cargos de responsabilidad como los directivos. Las grandes repercusiones económicas de sus decisiones, sus continuos viajes y cambios de horarios sumados a las largas jornadas laborales que suponen una disminución del tiempo de ocio y descanso, provocan mayores niveles de estrés.
Aún así, hay que tener claro que el estrés se puede controlar. Para ello podemos acudir a un experto, o intentarlo por nosotros mismo si los niveles aún no son graves. La relajación muscular y el vacio de mente, son algunas de las técnicas psicológicas que recomiendan los especialistas para poder hacer una valoración de manera objetiva de la situación e intentar manejarla y controlarla.
Algunos cursos que toman los “muy estresados” se centran sobre todo en la mejora de la comunicación y de la forma física y psíquica. Pero sobre todo es un hecho que las mejores soluciones son el descanso y las vacaciones.
Fuente: http://depsicologia.com/
El mito detrás del estrés
Existen falsas creencias en relación al estrés. Una de ellas es que siempre esta sensación es mala, cuando en realidad, en niveles saludables, puede llevarnos a ser productivos.
Otro mito muestra que luchar contra las tensiones es siempre una tarea larga y difícil, pero el camino puede ser placentero y hasta divertido. Hay quienes dicen aliviar la ansiedad al comer o beber en exceso, mientras que los expertos sugieren una alimentación saludable para combatirla. Aquí, 10 conceptos arraigados que distan de ser 100% ciertos.
El estrés siempre es malo
De acuerdo con este mito, no sufrir estrés nos haría sanos y felices. Sin embargo, la Asociación Psicoanalítica Americana (APA) sostiene que esta emoción para los humanos es como “la cuerda de un violín”, ya que al haber muy poca tensión, el sonido es “apagado y sin afinación”, pero de existir demasiada se vuelve “estridente” y la cuerda podría romperse. La clave es saber manejarlo, porque cierto grado de estrés nos impulsa a sentirnos productivos y de buen ánimo pero, si no se lo controla, es nocivo y potencialmente mortal.
Como el estrés está en todas partes, no se puede hacer nada para combatirlo
Si bien es cierto que se viven tiempos difíciles y exigentes, se pueden seguir estrategias sencillas para no sentirse tan abrumado. Una forma es establecer prioridades y no buscar responder a todos los problemas en simultáneo. Cuando el estrés está mal manejado es difícil hacerlo, pero trata de consultar a tus pares sobre cuál es el primer punto del cual debes ocuparte de acuerdo a la urgencia y la importancia. No quieras hacer todo en un día: en tiempos difíciles, es mejor fijarse objetivos pequeños y a corto plazo.
Sin síntomas no hay estrés
Esta es otra falsa creencia que puede atentar contra el correcto manejo de la emoción. Ocultarla con medicamentos podría privarte de identificar las señales y así reducir la atención en notar trastornos en tus sistemas fisiológico y psicológico. A su vez, presta atención a los síntomas llamados “secundarios”, como el dolor de cabeza o la acidez estomacal, ya que éstos podrían indicarte que no estás tomando las riendas de tu vida y que necesitas ayuda.
Las tensiones nos afectan a todos por igual
Algunos factores que provocan estrés en ciertas personas no lo hacen en otras como, por ejemplo, hacer trámites, rendir exámenes finales, hablar en público, casarse, empezar un nuevo trabajo o mudarse. Cada individuo responde de una manera distinta a las situaciones de la vida. Es por eso que no se debe encasillar a esta sensación como única y, por ende, tampoco existe una solución mágica para aliviarla.
Sólo los cambios o las situaciones traumáticas producen estrés
No sólo el contexto puede causar este cuadro. Algunos fármacos o sustancias adictivas son capaces de generar o empeorar los síntomas. Entre los medicamentos están ciertos inhaladores contra el asma, comprimidos para la tiroides, las pastillas para adelgazar y ciertos preparados para el resfrío. Por otra parte, drogas ilícitas como la cocaína, así como el tabaco, la cafeína y el alcohol pueden causar o incrementar las manifestaciones del cuadro.
Luchar contra el estrés es una tarea ardua
Todo un mito, ya que existen formas divertidas y placenteras de manejarlo. Además de las disciplinas típicas como el yoga, la meditación o el tai chi, puedes optar por realizar manualidades, aprender a tocar un instrumento o escuchar música para reducir tensiones. Tomarte descansos cortos durante la jornada laboral, reservar algo de tiempo libre en el día y disfrutar con familiares y amigos te ayudará a sentirte mejor sin causarte trabajo.
Comer y beber en exceso sirve como alivio
No obtener la nutrición adecuada puede afectar la forma en la que el cerebro procesa la información. Para lograr un cambio positivo, los expertos sugieren fijar metas que otorguen beneficios en el tiempo en lugar de las recompensas al corto plazo, las cuales pueden ser dañinas. Es por eso que se recomienda incorporar frutas y verduras, mantener una alimentación balanceada y reducir la ingesta de café y bebidas alcohólicas.
Si las cosas mejoran, el estrés se va solo
A veces, lo que parece una tensión momentánea que depende del contexto, puede provenir de un problema más grave, como por ejemplo, un trastorno de estrés postraumático (TEPT), un trastorno obsesivo compulsivo o un ataque de pánico. Tras descartar que síntomas como frecuencia cardíaca, respiración acelerada, sudoración, temblores y mareos no posean un origen orgánico y persistan por más de cuatro semanas, se debe recurrir a un especialista.
Las técnicas para combatirlo nos funcionan a todos por igual
No existen métodos para reducir el estrés que sean eficaces en forma estandarizada, por lo cual se debe seguir un programa integral adaptado a las necesidades y a la personalidad de cada individuo. Por ejemplo, no a todos los afectados les sientan bien técnicas como la relajación, sino que más bien pueden sentirse más a gusto al caminar o al realizar un trabajo manual. Lo importante es adaptar a las necesidades específicas un plan sustentable para ganar calidad de vida.
El estrés es cosa de adultos
Esta sensación no sólo deviene de las obligaciones y el trabajo: los niños pueden sufrir estrés, ya sea por cambios positivos - como empezar una nueva actividad - o negativos, como la muerte de alguien querido o una enfermedad en un familiar. Los pequeños suelen resolver el estrés con lo que han aprendido en el pasado, por lo que cuentan con pocas experiencias que les sirvan de herramienta. Como consecuencia, los adultos deben acompañarlos, aunque algunos de los factores que lo desencadenen les parezcan insignificantes.
El estrés siempre es malo
De acuerdo con este mito, no sufrir estrés nos haría sanos y felices. Sin embargo, la Asociación Psicoanalítica Americana (APA) sostiene que esta emoción para los humanos es como “la cuerda de un violín”, ya que al haber muy poca tensión, el sonido es “apagado y sin afinación”, pero de existir demasiada se vuelve “estridente” y la cuerda podría romperse. La clave es saber manejarlo, porque cierto grado de estrés nos impulsa a sentirnos productivos y de buen ánimo pero, si no se lo controla, es nocivo y potencialmente mortal.
Como el estrés está en todas partes, no se puede hacer nada para combatirlo
Si bien es cierto que se viven tiempos difíciles y exigentes, se pueden seguir estrategias sencillas para no sentirse tan abrumado. Una forma es establecer prioridades y no buscar responder a todos los problemas en simultáneo. Cuando el estrés está mal manejado es difícil hacerlo, pero trata de consultar a tus pares sobre cuál es el primer punto del cual debes ocuparte de acuerdo a la urgencia y la importancia. No quieras hacer todo en un día: en tiempos difíciles, es mejor fijarse objetivos pequeños y a corto plazo.
Sin síntomas no hay estrés
Esta es otra falsa creencia que puede atentar contra el correcto manejo de la emoción. Ocultarla con medicamentos podría privarte de identificar las señales y así reducir la atención en notar trastornos en tus sistemas fisiológico y psicológico. A su vez, presta atención a los síntomas llamados “secundarios”, como el dolor de cabeza o la acidez estomacal, ya que éstos podrían indicarte que no estás tomando las riendas de tu vida y que necesitas ayuda.
Las tensiones nos afectan a todos por igual
Algunos factores que provocan estrés en ciertas personas no lo hacen en otras como, por ejemplo, hacer trámites, rendir exámenes finales, hablar en público, casarse, empezar un nuevo trabajo o mudarse. Cada individuo responde de una manera distinta a las situaciones de la vida. Es por eso que no se debe encasillar a esta sensación como única y, por ende, tampoco existe una solución mágica para aliviarla.
Sólo los cambios o las situaciones traumáticas producen estrés
No sólo el contexto puede causar este cuadro. Algunos fármacos o sustancias adictivas son capaces de generar o empeorar los síntomas. Entre los medicamentos están ciertos inhaladores contra el asma, comprimidos para la tiroides, las pastillas para adelgazar y ciertos preparados para el resfrío. Por otra parte, drogas ilícitas como la cocaína, así como el tabaco, la cafeína y el alcohol pueden causar o incrementar las manifestaciones del cuadro.
Luchar contra el estrés es una tarea ardua
Todo un mito, ya que existen formas divertidas y placenteras de manejarlo. Además de las disciplinas típicas como el yoga, la meditación o el tai chi, puedes optar por realizar manualidades, aprender a tocar un instrumento o escuchar música para reducir tensiones. Tomarte descansos cortos durante la jornada laboral, reservar algo de tiempo libre en el día y disfrutar con familiares y amigos te ayudará a sentirte mejor sin causarte trabajo.
Comer y beber en exceso sirve como alivio
No obtener la nutrición adecuada puede afectar la forma en la que el cerebro procesa la información. Para lograr un cambio positivo, los expertos sugieren fijar metas que otorguen beneficios en el tiempo en lugar de las recompensas al corto plazo, las cuales pueden ser dañinas. Es por eso que se recomienda incorporar frutas y verduras, mantener una alimentación balanceada y reducir la ingesta de café y bebidas alcohólicas.
Si las cosas mejoran, el estrés se va solo
A veces, lo que parece una tensión momentánea que depende del contexto, puede provenir de un problema más grave, como por ejemplo, un trastorno de estrés postraumático (TEPT), un trastorno obsesivo compulsivo o un ataque de pánico. Tras descartar que síntomas como frecuencia cardíaca, respiración acelerada, sudoración, temblores y mareos no posean un origen orgánico y persistan por más de cuatro semanas, se debe recurrir a un especialista.
Las técnicas para combatirlo nos funcionan a todos por igual
No existen métodos para reducir el estrés que sean eficaces en forma estandarizada, por lo cual se debe seguir un programa integral adaptado a las necesidades y a la personalidad de cada individuo. Por ejemplo, no a todos los afectados les sientan bien técnicas como la relajación, sino que más bien pueden sentirse más a gusto al caminar o al realizar un trabajo manual. Lo importante es adaptar a las necesidades específicas un plan sustentable para ganar calidad de vida.
El estrés es cosa de adultos
Esta sensación no sólo deviene de las obligaciones y el trabajo: los niños pueden sufrir estrés, ya sea por cambios positivos - como empezar una nueva actividad - o negativos, como la muerte de alguien querido o una enfermedad en un familiar. Los pequeños suelen resolver el estrés con lo que han aprendido en el pasado, por lo que cuentan con pocas experiencias que les sirvan de herramienta. Como consecuencia, los adultos deben acompañarlos, aunque algunos de los factores que lo desencadenen les parezcan insignificantes.
Fuente: http://www.ehowenespanol.com/
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









.jpg)
