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Cinco consejos de inteligencia emocional

Tener la meta final presente es uno de ellos

Una de las herramientas más poderosas para el éxito, no sólo en las relaciones románticas sino en los negocios es la inteligencia emocional.

De hecho las mismas reglas para alcanzar tus metas en tu empresa aplican para el amor. Aquí hay cinco prácticas que gente con alta inteligencia emocional utiliza para alcanzar el éxito tanto en el trabajo como en sus vidas personales:

1. Sigue acciones, no palabras. Cuando contrato a alguien no pongo mucha atención a sus frases sobre la contabilidad o el trabajo duro. En lugar de eso, busco una sólida trayectoria para ver si entregan las cosas a tiempo, hacen llamadas o si cierran tratos. En los negocios y asuntos personales hablar no vale la pena.

2. Analízate. Todos somos seres emocionales y a veces pequeñas cosas pueden convertirse en grandes problemas sin necesidad. La gente inteligentemente emocional sabe cómo poner pausa antes de crear una dificultad de la nada.

¿Alguien te interrumpió en una junta? En lugar de quejarte de eso o planear tu venganza, considera que esa persona está distraída por asuntos personales en su casa. Tal vez se sentía analizada por su jefe y está sobre compensando con su ruidosa presentación. Supéralo y dales el beneficio de la duda. No siempre tiene que ver contigo.

La misma regla aplica a tus relaciones amorosas y de negocio. Todos tenemos malos días y pequeños defectos. Sólo porque tu cita no quiere bailar quiere decir que le da pena estar contigo o que nunca saldrá contigo otra vez. Toma el incidente como es y sigue adelante.

3. Ten la meta final presente. Aquellos que tuvieron éxito en su vida y en los negocios vigilan lo que es importante. Esto significa dejar ir cosas insignificantes y baches en la carretera que se presentan todos los días.

Cuando tienes la meta final como prioridad, es más fácil negociar con un cliente difícil, crear sociedades exitosas y enfocar tu energía en lo que es valioso sin desviarte por pequeñas molestias.

Eso también aplica para las relaciones. Si una relación de largo plazo con tu esposa/o es tu prioridad, entonces no te vas a molestar por cosas como que dejó la pasta de dientes abierta. Hasta problemas más fuertes, como el manejo del dinero o criar a tus hijos, son más fáciles de negociar cuando ambos están enfocados en una colaboración para toda la vida.

4. Deshazte de las toxinas. Los buenos negocios se alimentan de buena energía. La gente negativa puede destruir una organización. Los emprendedores con inteligencia emocional alta saben que hay suficiente gente positiva en el mundo y que no tienen la necesidad de gastar energía al tratar con los tóxicos.

A veces incluso los empleados de alto rendimiento no son una buena opción si son manipuladores, combativos o negativos en la oficina.

Lo mismo para tus relaciones laborales y personales. Si alguien te roba tu energía o te hace sentir mal contigo mismo, ten la fortaleza para seguir adelante. La gente emocionalmente inteligente tiene poca tolerancia contra los que son mentirosos, críticos, necesitados o tiene hábitos adictivos. Hay algunas personas que están mejor fuera de tu vida o del otro lado de la habitación.

5. Mantente conectado. Sólo porque una relación termina no quiere decir que debas destruir el puente. Aunque un trato se caiga, haz el esfuerzo para tomar el camino pesado y mantener la conexión viva. Nunca sabes cuándo te cruzarás con ellos otra vez o si los necesitarás en un futuro.

Sólo porque una relación no dure toda la vida, quiere decir que deban alejarse como enemigos. Muy seguido las relaciones terminan por ciertas diferencias o circunstancias. Cuando hay un puente disponible, hay una mayor oportunidad para que disfrutes mejores experiencias en casi cada nivel.
Fuente: Entrepreneur

Internet afecta cada vez más a nuestra memoria

Internet es información. Por la Red fluye una ingente cantidad de datos que aumenta cada segundo que pasa. Podemos acceder a ese ciberocéano de conocimiento en el acto y prácticamente desde cualquier punto del planeta, un fenómeno que ya está cambiando el modo en que resolvemos problemas y aprendemos. Benjamin C. Storm, del Departamento de Psicología de la Universidad de California, en Santa Cruz, está convencido de que también está afectando, y de un modo muy profundo, a nuestra capacidad de recordar.

"Utilizamos internet como una especie de muleta, como un apoyo para la memoria, pero cada vez que lo hacemos dependemos más de esta tecnología", indica Storm, que ha coordinado un estudio sobre este asunto en el que participan otros expertos de su misma universidad y de la de Illinois.


En un ensayo publicado en la revista Memory, estos investigadores concluyen que la tendencia a acceder a la Red para solventar dudas sobre asuntos que creemos conocer o recordar detalles sobre los mismos no solo puede afectar negativamente a nuestra capacidad para mantener recuerdos, sino que aumenta cada vez que lo hacemos.

Para determinarlo, se pidió a dos grupos de voluntarios que contestaran a unas preguntas. Para responder, los miembros de uno de ellos podían utilizar un buscador online, mientras que otros debían valerse únicamente de su cerebro. A continuación, se les planteó que utilizaran el método que quisieran para responder a preguntas cada vez más sencillas. Los resultados mostraron que aquellos que habían utilizado la Red en primer lugar eran mucho más dados a emplearla también a continuación y a hacerlo con más rapidez, esto es, pasaban menos tiempo intentando recordar. De hecho, el 30% de ellos no logró contestar a unas sencillas cuestiones cuando luego se les pidió que no utilizaran internet para responderlas.

"La información disponible aumenta y los dispositivos móviles nos permiten acceder a ella cada vez más fácilmente, así que nos volvemos más dependientes día a día", indica Storm. No obstante, los investigadores señalan que aún pasará tiempo antes de que se pueda confirmar si este fenómeno tiene algún efecto real en nuestra capacidad memorística.


9 tipos de personas que nunca triunfan en el trabajo

La experiencia y el conocimiento están perdiendo su relevancia en los lugares de trabajo. David Deming, economista de Harvard ha estudiado las dinámicas que se dan en las oficinas desde 1980 y encontró que las personas que aquellas que impulsaban las habilidades sociales crecieron 24% en 30 años, mientras que las tareas que se enfocaban solo al aspecto técnico experimentaron poco avance. Deming también encontró que los salarios de la mayoría de los trabajos se fijan más en las habilidades sociales que en las técnicas.

Con esto en mente, aquellas personas que no se relacionan de la manera correcta con sus colegas y subordinados destacan como una cebra en medio de un campo de caballos. Todos conocemos personajes de este tipo: la persona que no deja de distraer a todos cuando se tiene una fecha límite, la que se roba el crédito por las ideas de los demás o la que deja que sus compañeros arreglen lo que echó a perder. La lista sigue y sigue.

Sin embargo, hay personas muy inteligentes que parecen estar empeñadas en autosabotearse. Tristemente carecen del autoconocimiento para compensar las habilidades sociales que no tienen desarrolladas y que están afectando sus carreras.

Las habilidades sociales y el autoconocimiento son parte importante de la inteligencia emocional (EQ) y según la agencia TalenSmart, ésta es responsable de 58% del desempeño en el trabajo. Aquellas personas que no tienen inteligencia emocional tienen una seria desventaja.

Hay ciertos tipos de personas cuya falta de inteligencia emocional daña más sus carreras que otras. Al estudiarlas puedes evitar convertirte en una si vez alguna señal de alarma en tu persona. Usa tu conocimiento para generar conocimiento propio, hacer ajustes y crecer como persona.

1. El cobarde. El miedo es un poderoso motivador. Es por es que los candidatos presidenciales tienden a descalificar a sus opositores diciendo que él o ella va “a destruir la economía” y por lo que los anunciantes advierten que “fumar mata”. En el lugar de trabajo, las personas consumidas por el miedo recurren a actitudes dañinas e inusuales. Los colegas cobardes son buenos para echarle la culpa a los demás, esconden sus errores y nunca pelean por lo correcto.

2. El Dementor. En la saga de J. K. Rowling de Harry Potter, los dementores son criaturas malévolas que chupan el alma de las personas, dejando un solo una carcaza sin corazón. Cuando un dementor entra en una habitación el lugar se vuelve frío y las personas empiezan a recordar sus peores pesadillas. Rowling ha dicho que el concepto de los dementores está basado en las personas extremadamente negativas, aquellas que te sacan la vida cuando platican contigo. Estos individuos imponen su negatividad y pesimismo a todas las personas que encuentran. Sus puntos de vista siempre son deprimentes y pueden inyectar miedo e incertidumbre en toda situación.

3. El arrogante. Las personas arrogantes son una pérdida de tu tiempo porque ven todo lo que haces como una afrenta personal. La arrogancia es confianza falsa y siempre sirve para enmascarar fuertes inseguridades. Un estudio de la Universidad de Akron encontró que la arrogancia está relacionada con una serie de problemas en los lugares de trabajo. Las personas arrogantes tienen un desempeño menor y tienen mayores problemas cognitivos que el promedio de los seres humanos.

4. El pensador grupal. Los pensadores grupales siempre toman el camino de menor resistencia y son buenos para defender el mantra “así es como siempre lo hemos hecho”. Si de pronto ves que te la opinión grupal, ten cuidado: seguir ciegamente al status quo pocas veces lleva a la grandeza.

5. El veleta. Las personas que cambian rápido de parecer son muy buenos para adjudicar la falta de avances a la falta de oportunidades. Aunque la suerte tiene un papel en el éxito de las personas, la mayoría de las veces la gente triunfadora llega a sus metas a través del trabajo duro. Las veletas no se dan cuenta de que su actitud es lo que los frena, no las circunstancias.

6. El temperamental. Algunas personas no tienen control sobre sus emociones. Se desquitarán contigo y proyectarán sus sentimientos en otras personas, siempre pensando que los demás son responsables por lo que están experimentando. Las personas temperamentales tienen un desempeño pobre porque sus emociones afectan su buen juicio y su falta de control destruye sus relaciones. Cuídate de las personas temperamentales, cuando las cosas se ponen difíciles pueden llegar a usarte como su “retrete emocional”.

7. La víctima. Las víctimas son difíciles de identificar porque inicialmente sentirás empatía por sus problemas. Pero, conforme pasa el tiempo, te darás cuenta de que su “momento de necesidad” es todo el tiempo. Las víctimas evitan activamente cualquier responsabilidad al convertir cualquier tope en una montaña imposible de escalar. No ven los tiempos difíciles como oportunidades para aprender. Más bien los ven como una excusa.

8. El crédulo. No se puede más que sentir lástima por este tipo de persona. Son las que cuidan a los bebés del jefe por la mañana luego de pasar la noche sacando un proyecto… ¡en domingo! Por alguna razón, los crédulos (generalmente los nuevos de la oficina) se dejan llevar por la corriente hasta que se los empieza a tragar el océano. Está bien negociar tu salario y está bien quejarse cuando las cosas no van bien. Tendrás más respeto si te defiendes a ti mismo cuando es necesario.

9. El que siempre se disculpa. Por cada persona que te debe una disculpa, hay otra que te pide perdón demasiado. Las personas que no tienen autoconfianza siempre están disculpando sus ideas y sus acciones. Temen el fracaso y creen que pedir perdón es una red de seguridad. Sin embargo, dispensarse demasiado abarata sus ideas y hace que sean menos propensas a ser tomadas en serio. Es importante que tu tono de voz y lenguaje corporal reflejen la importancia de tus ideas.

Ofrecer tu opinión como una pregunta es igual de malo que pedir perdón por tener una visión diferente a la de los demás. Si de verdad que algo merece la pena de ser compartido, hazlo con confianza.

En conclusión…

Ninguna de estas actitudes es una sentencia de muerte para tu carrera porque pueden ser erradicas con inteligencia emocional. Lo único que hace falta es un poco de autoconocimiento y un buen deseo de cambiar.

5 tips de inteligencia emocional

Apuesta por las relaciones a largo plazo. Controla tus emociones y sigue estas prácticas para utilizar esta poderosa herramienta.

La inteligencia emocional es la herramienta más poderosa para el éxito, no sólo en las relaciones románticas, sino también en el negocio. De hecho las mismas reglas para alcanzar tus metas en tu empresa aplican para el amor. Aquí hay cinco prácticas que gente con alta inteligencia emocional utiliza para alcanzar el éxito tanto en el trabajo como en sus vidas personales:

1. Sigue acciones, no palabras. Cuando contrato a alguien no pongo mucha atención a sus frases sobre la contabilidad o el trabajo duro. En lugar de eso, busco una sólida trayectoria para ver si entregan las cosas a tiempo, hacen llamadas o si cierran tratos. En los negocios y asuntos personales hablar no vale la pena.

2. Analízate. Todos somos seres emocionales y a veces pequeñas cosas pueden convertirse en grandes problemas sin necesidad. La gente inteligentemente emocional sabe cómo poner pausa antes de crear una dificultad de la nada.

¿Alguien te interrumpió en una junta? En lugar de quejarte de eso o planear tu venganza, considera que esa persona está distraída por asuntos personales en su casa. Tal vez se sentía analizada por su jefe y está sobre compensando con su ruidosa presentación. Supéralo y dales el beneficio de la duda. No siempre tiene que ver contigo.

La misma regla aplica a tus relaciones amorosas y de negocio. Todos tenemos malos días y pequeños defectos. Sólo porque tu cita no quiere bailar quiere decir que le da pena estar contigo o que nunca saldrá contigo otra vez. Toma el incidente como es y sigue adelante.

3. Ten la meta final presente. Aquellos que tuvieron éxito en su vida y en los negocios vigilan lo que es importante. Esto significa dejar ir cosas insignificantes y baches en la carretera que se presentan todos los días.

Cuando tienes la meta final como prioridad, es más fácil negociar con un cliente difícil, crear sociedades exitosas y enfocar tu energía en lo que es valioso sin desviarte por pequeñas molestias.

Eso también aplica para las relaciones. Si una relación de largo plazo con tu esposa/o es tu prioridad, entonces no te vas a molestar por cosas como que dejó la pasta de dientes abierta. Hasta problemas más fuertes, como el manejo del dinero o criar a tus hijos, son más fáciles de negociar cuando ambos están enfocados en una colaboración para toda la vida.

4. Deshazte de las toxinas. Los buenos negocios se alimentan de buena energía. La gente negativa puede destruir una organización. Los emprendedores con inteligencia emocional alta saben que hay suficiente gente positiva en el mundo y que no tienen la necesidad de gastar energía al tratar con los tóxicos.

A veces incluso los empleados de alto rendimiento no son una buena opción si son manipuladores, combativos o negativos en la oficina.

Lo mismo para tus relaciones laborales y personales. Si alguien te roba tu energía o te hace sentir mal contigo mismo, ten la fortaleza para seguir adelante. La gente emocionalmente inteligente tiene poca tolerancia contra los que son mentirosos, críticos, necesitados o tiene hábitos adictivos. Hay algunas personas que están mejor fuera de tu vida o del otro lado de la habitación.

5. Mantente conectado. Sólo porque una relación termina no quiere decir que debas destruir el puente. Aunque un trato se caiga, haz el esfuerzo para tomar el camino pesado y mantener la conexión viva. Nunca sabes cuándo te cruzarás con ellos otra vez o si los necesitarás en un futuro.

Sólo porque una relación no dure toda la vida, quiere decir que deban alejarse como enemigos. Muy seguido las relaciones terminan por ciertas diferencias o circunstancias. Cuando hay un puente disponible, hay una mayor oportunidad para que disfrutes mejores experiencias en casi cada nivel.

Fuente: Soy Entrepreneur

5 tips de inteligencia emocional

La inteligencia emocional es la herramienta más poderosa para el éxito, no sólo en las relaciones románticas, sino también en el negocio. De hecho las mismas reglas para alcanzar tus metas en tu empresa aplican para el amor. Aquí hay cinco prácticas que gente con alta inteligencia emocional utiliza para alcanzar el éxito tanto en el trabajo como en sus vidas personales:

1. Sigue acciones, no palabras. Cuando contrato a alguien no pongo mucha atención a sus frases sobre la contabilidad o el trabajo duro. En lugar de eso, busco una sólida trayectoria para ver si entregan las cosas a tiempo, hacen llamadas o si cierran tratos. En los negocios y asuntos personales hablar no vale la pena.

2. Analízate. Todos somos seres emocionales y a veces pequeñas cosas pueden convertirse en grandes problemas sin necesidad. La gente inteligentemente emocional sabe cómo poner pausa antes de crear una dificultad de la nada.

¿Alguien te interrumpió en una junta? En lugar de quejarte de eso o planear tu venganza, considera que esa persona está distraída por asuntos personales en su casa. Tal vez se sentía analizada por su jefe y está sobre compensando con su ruidosa presentación. Supéralo y dales el beneficio de la duda. No siempre tiene que ver contigo.

La misma regla aplica a tus relaciones amorosas y de negocio. Todos tenemos malos días y pequeños defectos. Sólo porque tu cita no quiere bailar quiere decir que le da pena estar contigo o que nunca saldrá contigo otra vez. Toma el incidente como es y sigue adelante.

3. Ten la meta final presente. Aquellos que tuvieron éxito en su vida y en los negocios vigilan lo que es importante. Esto significa dejar ir cosas insignificantes y baches en la carretera que se presentan todos los días.

Cuando tienes la meta final como prioridad, es más fácil negociar con un cliente difícil, crear sociedades exitosas y enfocar tu energía en lo que es valioso sin desviarte por pequeñas molestias.

Eso también aplica para las relaciones. Si una relación de largo plazo con tu esposa/o es tu prioridad, entonces no te vas a molestar por cosas como que dejó la pasta de dientes abierta. Hasta problemas más fuertes, como el manejo del dinero o criar a tus hijos, son más fáciles de negociar cuando ambos están enfocados en una colaboración para toda la vida.

4. Deshazte de las toxinas. Los buenos negocios se alimentan de buena energía. La gente negativa puede destruir una organización. Los emprendedores con inteligencia emocional alta saben que hay suficiente gente positiva en el mundo y que no tienen la necesidad de gastar energía al tratar con los tóxicos.

A veces incluso los empleados de alto rendimiento no son una buena opción si son manipuladores, combativos o negativos en la oficina.

Lo mismo para tus relaciones laborales y personales. Si alguien te roba tu energía o te hace sentir mal contigo mismo, ten la fortaleza para seguir adelante. La gente emocionalmente inteligente tiene poca tolerancia contra los que son mentirosos, críticos, necesitados o tiene hábitos adictivos. Hay algunas personas que están mejor fuera de tu vida o del otro lado de la habitación.

5. Mantente conectado. Sólo porque una relación termina no quiere decir que debas destruir el puente. Aunque un trato se caiga, haz el esfuerzo para tomar el camino pesado y mantener la conexión viva. Nunca sabes cuándo te cruzarás con ellos otra vez o si los necesitarás en un futuro.

Sólo porque una relación no dure toda la vida, quiere decir que deban alejarse como enemigos. Muy seguido las relaciones terminan por ciertas diferencias o circunstancias. Cuando hay un puente disponible, hay una mayor oportunidad para que disfrutes mejores experiencias en casi cada nivel.