Estos son algunos trucos que te ayudarán a mejorar tu memoria:
Reglas nemotécnicas para mejorar la memoria
La memoria funciona como un archivador. Si lo acostumbramos a utilizar reglas nemotécnicas le costará mucho menos agilizar el proceso de encontrar lo que está buscando. Así, utilizar asociaciones que nos resulten cómodas con conceptos que queremos aprender ha resultado ser una excelente estrategia para acostumbrar a nuestra memoria a que recupere con rapidez lo que hemos aprendido. Asociar los números con palabras que rimen podría ser el ejemplo más básico (uno-zumo; dos-tos, etc). Esta clase de trucos, según han demostrado varios estudios publicados en la revistaNeuron, ponen en funcionamiento varias zonas del cerebro distintas del hipocampo, como la corteza perirrinal que tiene un papel clave en el reconocimiento visual.
Abrir y cerrar las manos ayuda a mejorar la memoria
Un truco al alcance de todos. Una investigación llevada a cabo por la Universidad de Montclair (EE.UU.) y publicada en la revista Plos One, reveló que apretar el puño derecho durante 90 segundos ayuda en el proceso de formación de la memoria. De otro lado, apretar el puño izquierdo, también facilita la recuperación de información almacenada en nuestra memoria.
Los juegos de Brain Training mejoran la memoria
Todo aquello que emprendamos con objeto de mejorar nuestra memoria va a dar sus frutos. Practicar 15 minutos al día de juegos de entrenamiento cerebral, mejora el rendimiento de la memoria de trabajo, las funciones ejecutivas y la velocidad de procesamiento, según un estudio publicado en la revista Plos One.
Meditar mejora la memoria
Una investigación llevada a cabo por la Universidad de California en Santa Bárbara (EE.UU.) demostró que con dos semanas de entrenamiento en lo que se conoce como “mindfulness”, es posible mejorar notablemente la comprensión lectora, la capacidad de la memoria de trabajo y la concentración. La meditación es, por tanto, una poderosa herramienta para ayudarnos a reforzar la memoria.
Cerrar los ojos mejora la memoria
Parece un gesto simple pero es completamente efectivo. Un estudio llevado a cabo por un equipo de científicos de la Universidad de Surrey (Reino Unido) con 178 participantes, concluyó que recordamos hasta con un 23% más de eficacia (recordamos con más precisión los detalles) si tenemos los ojos cerrados a si lo tenemos con ojos abiertos. El estudio se publicó en la revista Journal and Criminology Psychology.
Café para mejorar la memoria
Los componentes del café no solo nos despiertan y nos hacen sentir más activos, sino que también refuerzan la memoria. La culpable es la cafeína y según un estudio desarrollado por la Universidad Johns Hopkins (EE.UU.) y publicado en la revista Nature Neuroscience, tomar un café justo después de haber afrontado un trabajo importante refuerza nuestra memoria. “Es la primera vez que se observa este efecto de la cafeína para reducir el olvido un día después de haberla ingerido”, explica Michael Yassa, líder del estudio.
Sonidos sincronizados para mejorar la memoria
Aunque está en fase experimental, una nueva investigación de la Universidad de Tübingen (Alemania) y que recoge la revista Neuron ha descubierto que la reproducción durante el sueño de sonidos sincronizados con el ritmo de las oscilaciones cerebrales lentas aumenta la memoria.
Hacer ejercicio mejora la memoria
Realizar ejercicio de intensidad moderada ayuda a memorizar lo aprendido con anterioridad. Así lo atestigua un reciente estudio de la Universidad de California (EE.UU.) en la que participaron voluntarios de entre 50 y 85 años de edad y que demostraron las bondades de estar activo físicamente. El experimento consistió en ver imágenes placenteras; luego, pedalear en una bicicleta estática durante 6 minutos al 70% de su capacidad y luego, una hora más tarde, realizar un examen sorpresa respecto a las imágenes que habían visualizado antes de hacer ejercicio. Los resultados demostraron que la liberación de norepinefrina, inducida por el ejercicio físico, provocó una mejora llamativa de la memoria respecto a los voluntarios que realizaron ejercicio en comparación con los que no lo hicieron.
Dormir la siesta mejora la memoria
Si un sueño reparador cada noche ya es de por sí uno de los elementos a tener en cuenta para nuestra memoria, la siesta también aporta su granito de arena. Dormir unos 20 minutos de siesta cada día nos ayuda a recordar mejor lo que hayamos aprendido, ya que durante este reposo consolidamos lo aprendido sin darnos cuenta. Este beneficio lo obtenemos a cualquier edad.
Chocolate para mejorar la memoria
¿El chocolate es bueno para la memoria? Por supuesto. Diversos estudios publicados en la revista British Journal of Clinical Pharmacology han concluido que uno de los componentes del cacao, los flavonoles, están relacionados con un mejor desempeño cognitivo. El motivo es que estimulan la perfusión cerebral, favorecen la neurogénesis y promueven cambios en las áreas relacionadas con el aprendizaje y la memoria.
Dormir bien mejora la memoriaSi tienes problemas de insomnio o te cuesta dormir habitualmente, has de saber que ambos son grandes obstáculos si queremos conseguir una memoria de delfín (que tienen mejor memoria que los elefantes). Así,invertir en sueño desde que somos muy pequeños ha demostrado ser el mejor instrumento para tener mejor memoria durante la vejez, según un estudio publicado en la revista Sleep. En la investigación, que duró varias décadas, los voluntarios del estudio (en torno a la mediana edad) que durmieron las horas adecuadas, tenían mejor memoria 30 años después, que los que no durmieron lo suficiente todos estos años. Además, no hemos de olvidar que dormir bien habitualmente tiene un beneficio directo sobre la memoria y el aprendizaje.
Socializar mejora la memoria
Relacionarse con los demás, ya sean amigos, familia o conocidos, se ha asociado a una mejor memoria. Así lo atestigua un estudio de investigadores australianos y publicado en la revista Journal of Aging Researchque demostró que aquellos participantes que tenían un mayor contacto con amigos cercanos una importante red social, presentaron un mejor rendimiento en las pruebas de memoria tras un seguimiento de 15 años.
Fuente: Muy Interesante
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Dormir la siesta consolida la memoria en los niños
Dormir una siesta de media hora mejora la memoria y la capacidad de aprender de los niños porque durante el sueño el cerebro permanece activo y se consolidan la memoria declarativa, asociada a la adquisición de conceptos teóricos, y la memoria de procedimiento, que se relaciona con las técnicas aprendidas, como tocar un instrumento musical, tal y como ha demostrado una investigación que se ha realizado en el Instituto de Neurociencia de la Universidad Libre de Bruselas.
En el nuevo estudio, que se ha publicado en la revista NeuroImage, ha participado un grupo de niños sanos con una media de edad de diez años. El experimento consistió en una primera fase en la que se mostraron a los menores imágenes de objetos imaginarios cuyas definiciones debían aprender. Utilizando magnetoencefalografía (MEG), los científicos observaron que el hipocampo estaba significativamente involucrado en dicho aprendizaje.
Dividieron a los niños en dos grupos, uno de los cuales durmió una siesta de media hora, mientras los del otro grupo descansaron, pero sin dormir. Posteriormente los pequeños volvieron a ver las imágenes de los objetos imaginarios a los que tenían que dar una nueva definición. De esta forma, los investigadores pudieron comprobar que las zonas de la corteza prefrontal (y no el hipocampo) permanecieron predominantemente activas en los niños que habían dormido la siesta.
El sueño desempeña una importante función para afianzar la memoria, ya que mientras dormimos la información se transfiere desde el hipocampo a las zonas de la corteza cerebral vinculadas con la memoria a largo plazo. Como ha explicado Charline Urbain, principal autora del trabajo, la transferencia del hipocampo a la corteza prefrontal se había observado en personas adultas a los tres meses del aprendizaje, pero sus resultados sugieren que en el caso de los niños dormir favorece una rápida asimilación de nuevos aprendizajes, y el postaprendizaje tras una breve siesta podría contribuir a consolidar su memoria.
En el nuevo estudio, que se ha publicado en la revista NeuroImage, ha participado un grupo de niños sanos con una media de edad de diez años. El experimento consistió en una primera fase en la que se mostraron a los menores imágenes de objetos imaginarios cuyas definiciones debían aprender. Utilizando magnetoencefalografía (MEG), los científicos observaron que el hipocampo estaba significativamente involucrado en dicho aprendizaje.
Dividieron a los niños en dos grupos, uno de los cuales durmió una siesta de media hora, mientras los del otro grupo descansaron, pero sin dormir. Posteriormente los pequeños volvieron a ver las imágenes de los objetos imaginarios a los que tenían que dar una nueva definición. De esta forma, los investigadores pudieron comprobar que las zonas de la corteza prefrontal (y no el hipocampo) permanecieron predominantemente activas en los niños que habían dormido la siesta.
El sueño desempeña una importante función para afianzar la memoria, ya que mientras dormimos la información se transfiere desde el hipocampo a las zonas de la corteza cerebral vinculadas con la memoria a largo plazo. Como ha explicado Charline Urbain, principal autora del trabajo, la transferencia del hipocampo a la corteza prefrontal se había observado en personas adultas a los tres meses del aprendizaje, pero sus resultados sugieren que en el caso de los niños dormir favorece una rápida asimilación de nuevos aprendizajes, y el postaprendizaje tras una breve siesta podría contribuir a consolidar su memoria.
Fuente: Web Consultas
Internet afecta cada vez más a nuestra memoria
Internet es información. Por la Red fluye una ingente cantidad de datos que aumenta cada segundo que pasa. Podemos acceder a ese ciberocéano de conocimiento en el acto y prácticamente desde cualquier punto del planeta, un fenómeno que ya está cambiando el modo en que resolvemos problemas y aprendemos. Benjamin C. Storm, del Departamento de Psicología de la Universidad de California, en Santa Cruz, está convencido de que también está afectando, y de un modo muy profundo, a nuestra capacidad de recordar.
"Utilizamos internet como una especie de muleta, como un apoyo para la memoria, pero cada vez que lo hacemos dependemos más de esta tecnología", indica Storm, que ha coordinado un estudio sobre este asunto en el que participan otros expertos de su misma universidad y de la de Illinois.
En un ensayo publicado en la revista Memory, estos investigadores concluyen que la tendencia a acceder a la Red para solventar dudas sobre asuntos que creemos conocer o recordar detalles sobre los mismos no solo puede afectar negativamente a nuestra capacidad para mantener recuerdos, sino que aumenta cada vez que lo hacemos.
Para determinarlo, se pidió a dos grupos de voluntarios que contestaran a unas preguntas. Para responder, los miembros de uno de ellos podían utilizar un buscador online, mientras que otros debían valerse únicamente de su cerebro. A continuación, se les planteó que utilizaran el método que quisieran para responder a preguntas cada vez más sencillas. Los resultados mostraron que aquellos que habían utilizado la Red en primer lugar eran mucho más dados a emplearla también a continuación y a hacerlo con más rapidez, esto es, pasaban menos tiempo intentando recordar. De hecho, el 30% de ellos no logró contestar a unas sencillas cuestiones cuando luego se les pidió que no utilizaran internet para responderlas.
"La información disponible aumenta y los dispositivos móviles nos permiten acceder a ella cada vez más fácilmente, así que nos volvemos más dependientes día a día", indica Storm. No obstante, los investigadores señalan que aún pasará tiempo antes de que se pueda confirmar si este fenómeno tiene algún efecto real en nuestra capacidad memorística.
"Utilizamos internet como una especie de muleta, como un apoyo para la memoria, pero cada vez que lo hacemos dependemos más de esta tecnología", indica Storm, que ha coordinado un estudio sobre este asunto en el que participan otros expertos de su misma universidad y de la de Illinois.
En un ensayo publicado en la revista Memory, estos investigadores concluyen que la tendencia a acceder a la Red para solventar dudas sobre asuntos que creemos conocer o recordar detalles sobre los mismos no solo puede afectar negativamente a nuestra capacidad para mantener recuerdos, sino que aumenta cada vez que lo hacemos.
Para determinarlo, se pidió a dos grupos de voluntarios que contestaran a unas preguntas. Para responder, los miembros de uno de ellos podían utilizar un buscador online, mientras que otros debían valerse únicamente de su cerebro. A continuación, se les planteó que utilizaran el método que quisieran para responder a preguntas cada vez más sencillas. Los resultados mostraron que aquellos que habían utilizado la Red en primer lugar eran mucho más dados a emplearla también a continuación y a hacerlo con más rapidez, esto es, pasaban menos tiempo intentando recordar. De hecho, el 30% de ellos no logró contestar a unas sencillas cuestiones cuando luego se les pidió que no utilizaran internet para responderlas.
"La información disponible aumenta y los dispositivos móviles nos permiten acceder a ella cada vez más fácilmente, así que nos volvemos más dependientes día a día", indica Storm. No obstante, los investigadores señalan que aún pasará tiempo antes de que se pueda confirmar si este fenómeno tiene algún efecto real en nuestra capacidad memorística.
Fuente: Muy Interesante
Nuevo método ofrece un diagnóstico más temprano del Alzheimer
Se basa en analizar la proteína Tau, en vez de la hasta ahora utilizada beta-amiloide
Un equipo de científicos de Estados Unidos descubrió un sistema más preciso para diagnosticar los estadios más avanzados de la enfermedad degenerativa de Alzheimer, según un estudio publicado en la revista Science Translational Medicine.
El nuevo sistema se basa en el análisis de la proteína Tau en vez de la proteína beta-amiloide, que es la que, hasta ahora, se utiliza como principal marcador.
El resultado de la investigación, desarrollada por neurólogos de la Universidad de Washington en Misuri, ofrece un mejor indicador del progreso de la enfermedad. Los científicos partieron de centrar el foco de su atención en la proteína, la Tau, y sus marañas fibrilares del lóbulo temporal, que interviene en el desencadenamiento del Alzheimer y hasta ahora estaba desatendida.
Con esta prueba pionera, los médicos ven el comportamiento de las proteínas acumuladas en el cerebro.
Fuente: El Universal
Un equipo de científicos de Estados Unidos descubrió un sistema más preciso para diagnosticar los estadios más avanzados de la enfermedad degenerativa de Alzheimer, según un estudio publicado en la revista Science Translational Medicine.
El nuevo sistema se basa en el análisis de la proteína Tau en vez de la proteína beta-amiloide, que es la que, hasta ahora, se utiliza como principal marcador.
El resultado de la investigación, desarrollada por neurólogos de la Universidad de Washington en Misuri, ofrece un mejor indicador del progreso de la enfermedad. Los científicos partieron de centrar el foco de su atención en la proteína, la Tau, y sus marañas fibrilares del lóbulo temporal, que interviene en el desencadenamiento del Alzheimer y hasta ahora estaba desatendida.
Con esta prueba pionera, los médicos ven el comportamiento de las proteínas acumuladas en el cerebro.
Fuente: El Universal
5 alimentos buenos para la memoria
Consejos prácticos para "alimentar" tu cerebro.
Dar los cuidados adecuados a nuestro cerebro, además de garantizar su buen funcionamiento, nos ayudará a tener en forma la memoria e incluso a prevenir o retrasar posibles procesos degenerativos como el alzheimer. Aquí tienes algunos alimentos imprescindibles para dar de comer al cerebro y garantizar una memoria de elefante.
Verdura verde
Las coles de Bruselas, el brócoli o las espinacas contienen vitamina A, vitaminas del grupo B y antioxidantes que ayudan al buen funcionamiento de la memoria y aumentan su longevidad. Entre sus antioxidantes encontramos flavonoides y sulforafanos que tienen propiedades neuroprotectoras y anticancerígenas.
Las verduras, en general, deben estar presentes al menos en dos raciones al día, alternando entre todas sus variedades aunque puede darse más importancia a las citadas. Para aprovechar todos sus nutrientes, se recomienda consumirlas al vapor o incluso crudas.
Pescado azul
El pescado es fuente de fósforo, que forma parte indispensable de las membranas de las neuronas. Por ello, su consumo es importante para garantizar el aporte adecuado. También destacamos en el pescado azul el omega 3, que tiene un papel protector frente a la progresión del deterioro cognitivo, por lo que actúa contra las patologías neurodegenerativas.
Está demostrado que el consumo de pescado influye en aspectos como lamemoria, el aprendizaje y la inteligencia. El consumo de pescado debe ser superior al consumo de carne y debemos incluir el pescado azul (atún, salmón, trucha, caballa…) al menos dos veces por semana en nuestra dieta.
Frutos secos
Además de que son gran fuente de omega 3, del que ya hemos hablado, aportan fósforo, magnesio, vitamina E y vitaminas del grupo B, aliados de la salud cerebrovascular de forma que mantienen un correcto aporte sanguíneo en nuestro cerebro.
Los frutos secos son ricos en antioxidantes como los polifenoles, que retrasan el envejecimiento de nuestras neuronas al actuar contra los radicales libres que provocan estrés oxidativo. Destacan las nueces y se recomienda un consumo moderado de frutos secos por su aporte calórico. Un puñadito al día sería lo aconsejado.
Fruta
Dentro de este grupo destacamos los frutos rojos, sobre todo los arándanos, y la manzana. Los frutos rojos son fuente de vitamina C, ácido fólico, minerales y antioxidantes que son buenos compañeros para mantener una memoria sana.Los flavonoides y los polifenoles son potentes antioxidantes que mejoran las funciones cognitivas y luchan contra la oxidación celular. Tienen efecto antiinflamatorio y retrasan las enfermedades degenerativas.
La manzana posee quercetina, un antioxidante indiscutible en favor de la protección del cerebro. El consumo de fruta debe ser como mínimo de 3 piezas al día, tomadas como postre o como tentempiés.
Integrales
El ácido fólico y la vitamina B6 que contienen los alimentos integrales ayudan a mantener en forma el cerebro. Gracias al aporte de fibra, se controla el nivel de azúcar y colesterol en sangre, que son parámetros de la salud cerebral.
Mejoran la concentración y el rendimiento en etapas de esfuerzo mental y combaten el estrés. Se aconseja que la alimentación esté basada en alimentos integrales en detrimento de los refinados.
Fuente: Muy Interesante
Dar los cuidados adecuados a nuestro cerebro, además de garantizar su buen funcionamiento, nos ayudará a tener en forma la memoria e incluso a prevenir o retrasar posibles procesos degenerativos como el alzheimer. Aquí tienes algunos alimentos imprescindibles para dar de comer al cerebro y garantizar una memoria de elefante.
Verdura verde
Las coles de Bruselas, el brócoli o las espinacas contienen vitamina A, vitaminas del grupo B y antioxidantes que ayudan al buen funcionamiento de la memoria y aumentan su longevidad. Entre sus antioxidantes encontramos flavonoides y sulforafanos que tienen propiedades neuroprotectoras y anticancerígenas.
Las verduras, en general, deben estar presentes al menos en dos raciones al día, alternando entre todas sus variedades aunque puede darse más importancia a las citadas. Para aprovechar todos sus nutrientes, se recomienda consumirlas al vapor o incluso crudas.
Pescado azul
El pescado es fuente de fósforo, que forma parte indispensable de las membranas de las neuronas. Por ello, su consumo es importante para garantizar el aporte adecuado. También destacamos en el pescado azul el omega 3, que tiene un papel protector frente a la progresión del deterioro cognitivo, por lo que actúa contra las patologías neurodegenerativas.
Está demostrado que el consumo de pescado influye en aspectos como lamemoria, el aprendizaje y la inteligencia. El consumo de pescado debe ser superior al consumo de carne y debemos incluir el pescado azul (atún, salmón, trucha, caballa…) al menos dos veces por semana en nuestra dieta.
Frutos secos
Además de que son gran fuente de omega 3, del que ya hemos hablado, aportan fósforo, magnesio, vitamina E y vitaminas del grupo B, aliados de la salud cerebrovascular de forma que mantienen un correcto aporte sanguíneo en nuestro cerebro.
Los frutos secos son ricos en antioxidantes como los polifenoles, que retrasan el envejecimiento de nuestras neuronas al actuar contra los radicales libres que provocan estrés oxidativo. Destacan las nueces y se recomienda un consumo moderado de frutos secos por su aporte calórico. Un puñadito al día sería lo aconsejado.
Fruta
Dentro de este grupo destacamos los frutos rojos, sobre todo los arándanos, y la manzana. Los frutos rojos son fuente de vitamina C, ácido fólico, minerales y antioxidantes que son buenos compañeros para mantener una memoria sana.Los flavonoides y los polifenoles son potentes antioxidantes que mejoran las funciones cognitivas y luchan contra la oxidación celular. Tienen efecto antiinflamatorio y retrasan las enfermedades degenerativas.
La manzana posee quercetina, un antioxidante indiscutible en favor de la protección del cerebro. El consumo de fruta debe ser como mínimo de 3 piezas al día, tomadas como postre o como tentempiés.
Integrales
El ácido fólico y la vitamina B6 que contienen los alimentos integrales ayudan a mantener en forma el cerebro. Gracias al aporte de fibra, se controla el nivel de azúcar y colesterol en sangre, que son parámetros de la salud cerebral.
Mejoran la concentración y el rendimiento en etapas de esfuerzo mental y combaten el estrés. Se aconseja que la alimentación esté basada en alimentos integrales en detrimento de los refinados.
Fuente: Muy Interesante
Alimentos para Estimular la Memoria
Si sientes que te cuesta acordarte de los pequeños detalles de la rutina diaria y que tienes papelitos amarillos pegados por todas partes, tanto en tu hogar como en tu oficina, quizás necesites potenciar tu memoria con ciertos alimentos.
Lo que consumimos afecta notablemente nuestra salud en general. Por ello, la alimentación diaria, afectará sin duda alguna, el humor, el estado de ánimo y la función cerebral.
El cerebro exige un alto consumo de energía. La ingesta de alimentos tiene gran influencia en la bioquímica cerebral y la función de las neuronas, especialmente sobre los neurotransmisores que son los encargados de transmitir los impulsos nerviosos de una neurona a otra.
El principal combustible del cerebro es la glucosa presente en todos los carbohidratos en general. Así mismo, el cerebro produce proteínas y ácidos grasos para desarrollar y mantener las conexiones neuronales.
La ingesta óptima de vitaminas y minerales influirá en nuestra concentración, ya que ayudará a pensar con mayor rapidez y a concentrarnos por más tiempo. Dentro de los minerales se destacan el fósforo, zinc, hierro y calcio. Algunos ácidos grasos son esenciales para nuestro cerebro. Entre ellos se destacan los ácidos grasos Omega 3 y Omega 6.
Además a través de estos alimentos podemos estimular también nuestra memoria:
- Nueces: Las nueces contienen polifenoles, unos nutrientes ideales para prevenir el estrés oxidativo y mejorar las capacidades cognitivas, además de ayudar a la salud cardiovascular. Tomar un puñado de nueces al día nos ayuda a mantener nuestro cerebro ágil y joven.
- Cítricos: Limón, naranja y toronja por ejemplo, tomadas en ayunas contribuyen a mejorar la memoria. Se pueden comer o tomar en jugo.
- Pescados: Alimentos ricos en ácidos grasos Omega 3 y Omega 6: salmón, sardinas, atún, bacalao. Estos ácidos grasos son esenciales para mejorar la capacidad de aprendizaje desde edades muy tempranas.
- Aceite de Oliva y Aguacates: El aceite de oliva y el aguacate son ricos en ácidos grados monoinsaturados que mantienen la integridad de los vasos sanguíneos y la estructura de los nervios.
Lo que consumimos afecta notablemente nuestra salud en general. Por ello, la alimentación diaria, afectará sin duda alguna, el humor, el estado de ánimo y la función cerebral.
El cerebro exige un alto consumo de energía. La ingesta de alimentos tiene gran influencia en la bioquímica cerebral y la función de las neuronas, especialmente sobre los neurotransmisores que son los encargados de transmitir los impulsos nerviosos de una neurona a otra.
El principal combustible del cerebro es la glucosa presente en todos los carbohidratos en general. Así mismo, el cerebro produce proteínas y ácidos grasos para desarrollar y mantener las conexiones neuronales.
La ingesta óptima de vitaminas y minerales influirá en nuestra concentración, ya que ayudará a pensar con mayor rapidez y a concentrarnos por más tiempo. Dentro de los minerales se destacan el fósforo, zinc, hierro y calcio. Algunos ácidos grasos son esenciales para nuestro cerebro. Entre ellos se destacan los ácidos grasos Omega 3 y Omega 6.
Además a través de estos alimentos podemos estimular también nuestra memoria:
- Nueces: Las nueces contienen polifenoles, unos nutrientes ideales para prevenir el estrés oxidativo y mejorar las capacidades cognitivas, además de ayudar a la salud cardiovascular. Tomar un puñado de nueces al día nos ayuda a mantener nuestro cerebro ágil y joven.
- Cítricos: Limón, naranja y toronja por ejemplo, tomadas en ayunas contribuyen a mejorar la memoria. Se pueden comer o tomar en jugo.
- Pescados: Alimentos ricos en ácidos grasos Omega 3 y Omega 6: salmón, sardinas, atún, bacalao. Estos ácidos grasos son esenciales para mejorar la capacidad de aprendizaje desde edades muy tempranas.
- Aceite de Oliva y Aguacates: El aceite de oliva y el aguacate son ricos en ácidos grados monoinsaturados que mantienen la integridad de los vasos sanguíneos y la estructura de los nervios.
Fuente: Eme de Mujer
¿Qué es la amnesia digital?
¿Dependemos demasiado de la tecnología actualmente? ¿Qué efecto provoca en nosotros esta relajación de no tener que preocuparnos por acordarnos de cualquier tipo de detalle relevante o no relevante?
Está claro que las nuevas tecnologías han mejorado nuestra calidad de vida enormemente. En nuestro día a día, ya no necesitamos recordar ni siquiera un simple número de teléfono o un email. Simplemente lo guardamos en nuestro dispositivo y él se encarga de asociarlo con mil y una aplicaciones que posteriormente utilizaremos. Ya no hay necesidad de recordar.
Esta dependencia tecnológica que evita el esfuerzo de memorizar los datos más comunes nos lleva a lo que comúnmente se ha venido a llamar “amnesia digital”, esto es, la experiencia de olvidar la información inmediatamente al confiarla a un dispositivo digital para que esta la recuerde por nosotros. Este simple gesto que convierte a nuestro smartphone o dispositivo similar en una extensión de nuestro cerebro, afecta a personas de todas las edades.
¿Para qué memorizar una información si nuestro teléfono lo hace por nosotros? Un reciente estudio de la empresa de seguridad con sede en Moscú Kaspersky Lab con 6.000 personas, reveló que más de la mitad de los usuarios de dispositivos móviles en Estados Unidos y Europa eran incapaces de recordar los números de teléfonos de sus amigos y vecinos; un 44% ni siquiera podía recordar los números de sus familiares. Además, el 79,5% de los europeos encuestados admitió que usa Internet como un libro de referencia universal.
“Los dispositivos conectados enriquecen nuestras vidas, pero también han provocado el nacimiento de la Amnesia Digital. Tenemos que entender las consecuencias que provoca a largo plazo y adaptar la forma en la que recordamos y protegemos esos recuerdos. Los números de teléfono de las personas que más nos importan están a sólo un clic, por lo que ya no nos molestamos en memorizar los detalles”, explica Alfonso Ramírez, director general de Kaspersky Lab Iberia.
Fuente: Muy Interesante
Factores que te ayudarán a mejorar tu memoria
No todas contamos con una buena memoria. A veces esta nos hace una mala jugada y nos olvidamos de realizar algunos pendientes, no recordamos nombres o dejamos de ir a reuniones porque se nos pasó la fecha.
Lo ideal es que la sangre fluya correctamente por el cerebro para poder tener esa ‘habilidad’ de poder recordar cada cosa que hacemos. De esta forma no tendremos problemas en saludar a nuestras amigas por sus cumpleaños sin tener que revisar las redes sociales. Conoce diferentes formas de mejorar tu memoria:
Bailar
Trata de bailar constantemente, pues aprenderte diferentes ritmos o algunas coreografías, hará que tu memoria trabaje y mejore mucho. Tu cerebro se esfuerza para memorizar cada paso.
Realiza ejercicio
El hecho de realizar ejercicios constantemente hace que mejore el flujo sanguíneo al cerebro y así nuestra memoria se desarrolle mucho más. Media hora al día es suficiente.
Consume ácidos grasos Omega 3
Los alimentos que contienen ácidos grasos Omega 3 aumentan el flujo de sangre al cerebro y ayuda a reparar tus neuronas. Esto se encuentra en el salmón y vegetales como la espinaca y la col.
Maneja sin GPS
Últimamente puedes estar muy acostumbrada a utilizar los mapas de tu celular para poder dirigirte a alguna dirección. Trata de aprenderte diferentes rutas sin utilizar ayuda, pues así estarás mejorando tu memoria constantemente.
Aprende un nuevo idioma
Cuando te metes a alguna clase para tratar de aprender un nuevo idioma, tu memoria será la primera que trabajará para eso. Cada frase y cada palabra nueva que aprendas seguirán alimentando tu capacidad para recordar cosas.
Fuente: Eme de mujer
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