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Recomendaciones para trabajar con la familia

Trazar una línea entre lo personal y lo profesional separa el tiempo que se le dedica a cada área
 
Tener una empresa familiar o trabajar en conjunto con negocios que sean propiedad de parientes es todo un reto para cualquier empresario, pero es necesario esforzarse y superar las diferencias para salir adelante.

Kelle Khalil, fundadora y CEO de Loverly, una tienda digital de planeación de bodas que trabaja frecuentemente con las empresas de sus hermanos, menciona 4 tips que los han ayudado a hacer alianzas exitosas:

Traza la línea entre lo personal y profesional: Es difícil separar el tiempo familiar y el de negocios, especialmente en momentos donde el desempeño de la empresa te afecta emocionalmente.

"Mi hermana Leila lleva las relaciones públicas de Loverly y hay momentos en los que tenemos que preguntar ¿Estás actuando como mi hermana o como compañera de trabajo?’; la mejor forma de manejar estas situaciones es decir explícitamente. En este momento, necesito que seas mi familia y no mi colega."

Agenda una reunión fuera del trabajo: Los asuntos del trabajo pueden afectar la relación familiar, por lo que es importante mantenerse en contacto fuera del ámbito laboral.

"Cada domingo almorzamos juntos, si alguno no puede acudir se conecta mediante una video llamada. Este tiempo es esencial para reconectarnos como familia, refuerza nuestros lazos y es vital, porque durante el resto de la semana tenemos un vincula mayormente profesional."

Delega las conversaciones conflictivas: Si existe un tema que consideras delicado tratar con alguien de tu familia, o temes que tu objetividad esté en juego si lo haces, considera dejar ese tema a alguien de tu empresa en quien confíes.

"Soy clienta de mi hermana, así que las conversaciones que tienen que ver con renegociar contratos o asuntos de dinero las dejo en manos de alguien de mi staff. Me mantengo al margen de esa parte de nuestra relación profesional para proteger la relación personal.”

La familia es primero: Cuando trabajas con personas que has conocido durante toda tu vida, los desacuerdos suelen ser más profundos que con otros compañeros de trabajo. Deja que la tensión o la frustración inicial se enfríe antes de continuar con la discusión.

"Al final del día, la relación con tu familia es lo más importante y si mantienes eso en mente, cualquier desacuerdo puede resolverse con tacto y facilidad.”

Fuente: Mundo Ejecutivo

Cómo manejar el estrés familiar

Aunque no lo creas, el estrés que tienes por cosas del trabajo, con tu pareja o de los estudios se mezcla con el estrés de los demás miembros de la familia y el ambiente en el hogar se vuelve un caos. A esto, agrégale las preocupaciones por las cuentas, las tareas domésticas, etc. Es fácil que una familia se vea rodeada de estrés causando discusiones innecesarias.¿Sabes cómo manejar el estrés familiar?

Empezando por el embarazo, los 9 meses de gestación producen estrés en la mamá. Las dificultades para dormir, las dudas del parto, otras ansiedades y preocupaciones son factores que afectan a la pareja. Puedes relajarte con un poco de ejercicio. Clases de yoga o natación te ayudarán a liberarte de las malas energías.

Es normal que vivir con varias personas bajo el mismo techo nos provoque disgustos como que no pongan las cosas en su lugar o que haya desorden en el hogar. Evita gritar y discutir con la otra persona. Escúchala y reflexiona en lugar de querer imponer tu opinión. Especialmente si hay niños, el ambiente debe ser relajado y positivo.

Si la discusión es inevitable, maneja la situación sin debatir ni culpar al otro.

La herramienta más útil es la unidad. Recuerda que los problemas personales pueden ser agotadores, pero al compartirlos con la familia la carga se vuelve menos pesada.


Fuente: Star Media

4 consejos para trabajar en familia

Tener una empresa familiar o trabajar en conjunto con negocios que sean propiedad de parientes es un reto para todo empresario, pero es necesario esforzarse y superar las diferencias para salir adelante.

Kelle Khalil, fundadora y CEO de Loverly, una tienda digital de planeación de bodas que trabaja frecuentemente con las empresas de sus hermanos, menciona 4 tips que los han ayudado a hacer alianzas exitosas.

1. Traza la línea entre lo personal y profesional
Es difícil separar el tiempo familiar y el de negocios, especialmente en momentos donde el desempeño de la empresa te afecta emocionalmente.

2. Agenda una reunión fuera del trabajo
Los asuntos del trabajo pueden afectar la relación familiar, por lo que es importante mantenerse en contacto fuera del ámbito laboral.

3. Delega las conversaciones conflictivas
Si existe un tema que consideras delicado tratar con alguien de tu familia, o temes que tu objetividad esté en juego si lo haces, considera dejar ese tema a alguien de tu empresa en quien confíes.

4. La familia es primero

Cuando trabajas con personas que has conocido durante toda tu vida, los desacuerdos suelen ser más profundos que con otros compañeros de trabajo. Deja que la tensión o la frustración inicial se enfríe antes de continuar con la discusión.

Fuente: Mundo Ejecutivo

Establezca prioridades y metas

La mejor manera de garantizar un futuro financiero estable es organizando prioridades en el presente y enfocándolas hacia metas claras, concretas y ajustadas a la realidad.

Pensar en lo que es prioritario hoy le va permitir alcanzar en el futuro las metas que usted establezca.

Por eso, es muy importante que empiece a reconocer cuáles son las prioridades en las que se concentrará y cuál será el plan de ahorro que diseñará para alcanzarlas.

Establezca sus metas

Cada deseo relacionado con su bienestar económico como la compra de una casa o de un carro, planear sus vacaciones o garantizar una pensión para su vejez estable, se convierten en la principal fuente de inspiración para empezar a establecer metas.

El cumplimiento de estas metas debe establecerse en plazos de tiempo reales: desde el corto plazo hasta el largo plazo. A medida que usted logre alcanzar aquellas de plazo reducido, podrá ir estableciendo nuevas prioridades y/o fortaleciendo sus planes de ahorro para alcanzar sus deseos de largo plazo.

Es claro que no podremos alcanzar todas las metas al mismo tiempo, ya que tenemos unos gastos fijos que cumplir y unos ingresos limitados. Así que la mejor forma para alcanzar sus metas es priorizarlas por orden de importancia.

Consejos prácticos

- Sea muy sincero con las metas que se propone.

- Revise frecuentemente su lista de metas y cuál es su plan para alcanzarlas. De esta manera, no perderá su foco y estará siempre motivado.

- A medida que esté alcanzando sus metas estará en la capacidad de ir mejorando y aprendiendo del pasado.

Recuerde que solamente usted conoce sus prioridades y sólo usted es quien sabe que es lo que quiere para su futuro, así que establecer sus prioridades y metas debe ser un trabajo que realice con toda la sinceridad, de acuerdo a un presupuesto y plan de vida.

Cinco tips para que tus hijos naveguen tranquilos por internet

Ellos están expuestos a un montón de información y a veces ciertas páginas no son las más adecuadas

Todos tienen correos electrónicos y cuentas en redes sociales, ya sea para comunicarse o para estar informados. Lo más probable es que tus hijos también las tengan y no sepas qué es lo que ven en ellas o qué tipo de información intercambian.

Es importante enseñarles y supervisar lo que ven en internet porque sin una guía pueden terminar en páginas peligrosas e intercambiando datos importantes en redes. Aquí unos tips para que ellos y tú naveguen tranquilos.

1. Mantener los perfiles en redes sociales privados

Los perfiles de tus hijos deben mantenerse en privado, de esa forma nadie podrá encontrarlo por nombres o correos electrónicos. Si quieren agregar a sus amigos del colegio, pueden hacerlo ellos mismos.

2. No brindar información personal

Es importante enseñarles que la información personal no se le debe brindar a nadie. Explícales las razones para que entiendan mejor y recuérdales que lo más importante es su seguridad.

3. Crea sus cuentas juntos

Una forma de mantenerlos a salvo es crear todas las cuentas, ya se de correo o en redes sociales, juntos. De esa forma puedes enseñarle cómo navegar y qué páginas son las apropiadas para visitar dependiendo de la edad que tenga.

4. Bloquear ciertas páginas de internet
Ellos están expuestos a un montón de información y a miles de páginas, y a veces pese a que uno le enseña, ellos pueden terminar visitando sitios inapropiados. Lo mejor es bloquear las páginas que creas inadecuadas y las que puedan dañar su susceptibilidad.

5. Comunicarte con ellos

La mejor forma de que tus hijos naveguen tranquilos por internet, es enseñándoles a comunicarse contigo y darles la confianza de que ellos puedan contarte todo lo que hacen en el mundo cibernético. De esta forma no solo ellos se sentirán confiados, tú también estarás tranquila al saber qué hicieron. Después de haber pasado horas en internet, puedes sentarte con ellos y hablar sobre las páginas que visitaron y aclarar ciertas dudas que pueden haber surgido.


¿Qué tan 'adicto' cree que es su hijo a la tecnología?

Más allá de las posibilidades educativas, es clave saber cuándo está abusando para actuar a tiempo.

“Si percibe a su hijo irritable, malhumorado o agresivo una vez se le restringe el computador, la tableta o el celular; si hace pataleta, y no quiere hacer tareas, ni jugar con sus amigos, y perdió el gusto por comer o dormir, tenga cuidado porque estos son algunos de los síntomas de una posible adicción de los niños hacia la tecnología”, afirmó Liliana Patricia Betancourt, psiquiatra de niños y de adolescentes, coordinadora de salud mental del Instituto de Ortopedia Infantil Roosevelt.

En este punto, muchos padres se preguntan hasta dónde dejar que los niños de la ‘era digital’ se involucren con las nuevas TIC, o en qué punto parar. Aún más, ¿se puede decir que un niño en edad preescolar, entre los 3 y los 5 años, es adicto a la tecnología?

Ante esto, el consultor en tecnología educativa y autor del libro Docentes e-competentes, buenas prácticas educativas mediadas por las TIC, Nelson Cubides, dice que “la tecnología es nociva cuando reduce el día a día del niño; en otras palabras, el pequeño no se despega de esta y desarrolla el síndrome de abstinencia, es decir, se encuentra en un estado anímico irritable y pierde el autocontrol cuando lo alejan de los dispositivos”.

“El problema es que los aparatos tecnológicos se han convertido en una extensión del ‘chupo de entretención’ y ayudan a los padres y a cuidadores a continuar con sus actividades diarias, mientras su hijo permanece quieto y callado. La cuestión es que es una situación que podría pasarles factura cuando el niño llegue a la etapa escolar y su posterior adolescencia”, aseguró Rodrigo Riaño, psicólogo especialista en neurociencia del Politécnico Grancolombiano.

Es claro que no se deben satanizar los dispositivos electrónicos en el preescolar, puesto que estos niños son nativos digitales, y en gran parte su vida está determinada por la tecnología, pero sí es necesario un acompañamiento que ayude a construir un significado positivo alrededor de estos elementos.

Pautas de manejo

Para Riaño, la primera infancia es un periodo sensible para el aprendizaje, ya que están abiertas las ventanas para que el niño desarrolle habilidades de lenguaje, atención, memoria, entre otras. Adicionalmente, es una etapa en donde el niño aprende gran parte de las pautas de conducta que guiarán su comportamiento para el resto de su vida.

Según Leonardo García, psicólogo especialista en psicología clínica de la Universidad El Bosque, “los adultos deben ser un modelo positivo para que tengan la autoridad suficiente a la hora de reprender a sus hijos”, pues es recurrente ver que en restaurantes o centros comerciales, los adultos no hablan y perdieron contacto con los miembros de la familia por estar inmersos en sus dispositivos.

De acuerdo con los especialistas, una forma es fijar pautas, horarios y, en lo posible, estar presentes mientras los niños navegan en la red o usan los dispositivos.

Lo segundo es darles a conocer esas ventajas y nuevas oportunidades que brinda la tecnología para aprender, conocer, explorar, es decir, como herramienta pedagógica, pues son los padres los encargados de dar ciertas directrices frente al uso de los dispositivos.

Visto así, si se deja que el niño crezca pensando que los dispositivos tecnológicos son únicamente para entretenerse, y no los ven como una herramienta de aprendizaje, entonces se estará abriendo otra posibilidad para la adicción, puesto que la asociación entre el objeto y el placer que este produce en el cerebro son el fundamento de una dependencia.

Actividades estratégicas

Como de prevenir se trata, procure orientar a sus hijos en la realización de otras actividades que inviten a compartir en familia, como hacer deporte al aire libre, viajar y jugar. También puede innovar con jornadas de música, canto, baile, pintura y lectura, divertidas formas de capturar la atención de los pequeños.

Controlar es la clave

1. Lo primero es que los padres dialoguen sobre cómo abordar el tema para no desautorizarse entre sí.
2. Comunicar los pasos por seguir con los cuidadores.
3. Hablar con el niño sobre los pros y los contras de los aparatos tecnológicos.
4. Delimitar tiempo de uso de la tecnología, con la aplicación de normas y límites, respetando las actividades de su funcionamiento diario básico.
5. Fomentar el uso de tecnologías en grupo y no de manera solitaria; de preferencia, que el uso de estas tecnologías sea más de tipo educativo.
6. Negociar el uso de tecnología con salidas y juego al aire libre. También, incluir y estimular la creación de juegos construidos o creados por sí mismos.
7. Si no se obtienen cambios en el niño, buscar ayuda de un experto en pautas de crianza y psicología infantil.

Tiempo de exposición

Según investigaciones, los tiempos apropiados según la edad del niño:

* 0 a 3 años: puede estar expuesto a los aparatos 15 minutos diarios; con juegos simples o viendo programas acordes con su edad.
* 3 a 7 años: pueden estar máximo 40 minutos al día con la tableta, el celular o el computador. En este momento, el padre es el dueño del aparato electrónico.
* De 7 a 13 años: el aparato puede ser del niño. Sin embargo, puede permanecer conectado máximo 90 minutos. La clave, más que controlar el tiempo, es mostrar nuevas utilidades. Está demostrado que la tecnología despierta mayor interés de los niños hacia las diferentes asignaturas.

10 tips para tener control de tu dinero

Tomar el control de la administración de tus recursos te ayudará a tener mejores finanzas. ¡Enséñale a tus niños cómo ahorrar con estos tips!

Para muchos ahorrar dinero es un dolor de cabeza: entre gastos personales, servicios y tarjetas de crédito se va poco a poco el dinero del salario y también la capacidad de ahorro. De acuerdo con el Juan José Salas, director de Finanzas Personales México, las personas comienzan a ahorrar, en promedio, alrededor de los 31 años. 

Empezar a ahorrar hasta esta edad tiene graves implicaciones, pues la cantidad de dinero que se alcanza a ahorrar ya no es suficiente ni representa los recursos necesarios para emprender varios proyectos personales que implican gastos, como son: poner un negocio, comprar una casa, darle la mejor educación a sus niños o planificar el retiro. 

De acuerdo con el especialista en finanzas personales, la gente realiza los gastos más fuertes de su vida en la etapa que va de los 22 a los 30 años, ya que muchos de ellos se casan, compran un automóvil, hacen una maestría, etc. 

Así, estudios demuestran que 70% de las personas no llevan ningún tipo de control ni sobre sus finanzas ni sus gastos y no logran tener una administración que les permita ahorrar. 

Niños hoy, adultos mañana

Es fundamental que los padres del siglo XXI eduquen a sus niños para que desde pequeños sean responsables de su dinero, lleven el control de su administración y sepan ahorrar. El director de Finanzas Personales México explica que los niños ya están aptos para adquirir conocimientos sobre el control de los recursos “a partir de los 7 años, ya que a esta edad comienzan a entender la palabra deseo y dinero”. Por eso, mientras más temprano aprendan a ahorrar y reducir gastos mucho mejor. 

En algunas escuelas privadas de educación básica, por ejemplo, se comienzan a impartir clases sobre finanzas personales y emprendedurismo a los niños; sin embargo, aún no son materias que se vislumbren de manera general.

Un ejemplo es el Money Savvy Pig, un cochinito del ahorro dividido en cuatro secciones: Save (ahorros), Spend (gastos), Donate (donativos) e Invest (inversiones). A través de esta alcancía, los niños aprenden a dividir sus recursos, que son limitados, y enfocarse en conseguir sus mayores deseos, que son ilimitados. Así, logran la mejor administración de su dinero, se hacen concientes de sus gastos y empiezan a ahorrar, ahorrar y ahorrar... 

Para el uso eficaz de Money Savvy Pig, el organismo recomienda que los niños depositen de 10 a 15% de su dinero en la ranura de ahorro, de 60 a 70% en gastos, 10% en donativos y 15% en inversión.

Tips para administrar mejor tu dinero 

Hazte cargo de tus propias finanzas. 
Lleva un registro de tus gastos y pon el ejemplo con tu buena administración. 
Compra de manera inteligente, analiza qué es lo que necesitas y evita gastos innecesarios. 
Busca ahorrar, por lo menos, 10% de tu salario. Ten el control de tu futuro. 
Haz conciencia que el tiempo pasa, vas envejeciendo y tendrás más gastos en salud. 
Evita conducir un auto sin seguro, finalmente puedes tener más gastos que una póliza. 
Evita casarte por bienes mancomunados. 
Educa a tus niños en el control de sus finanzas, aunque sus gastos sean poco. 
Los vicios son una pérdida de dinero, no pierdas el control ¡evítalos!

La comunicacion es importante para el crecimiento financiero en la familia

En la actualidad las finanzas en pareja se han convertido en un tema importante en la comunicación familiar. La planificación es una herramienta vital para el crecimiento financiero del matrimonio. A continuación te presentamos algunos consejos prácticos que te ayudarán a manejar de una forma justa las finanzas con tu pareja.

El aporte de ambos: El matrimonio funciona como un equipo de trabajo, se debe pensar en función de los intereses de ambos. Tener la creencia que solo el aporte de uno es importante y que solo el aportante debe manejar las obligaciones de la familia es un error que a la larga puede dejar a su pareja en una situación injusta. La magia y el amor que puede haber producto de los primeros días de casados está bien, pero es necesario que se hable de la parte financiera desde un inicio para que los dos sepan cómo van a elaborar sus planes para afrontar todas las situaciones financieras.

Los Gastos: La pareja debe abrir una cuenta bancaria para depositar sus ingresos. Es importante que su cónyuge sepa cuánto gana cada uno para poder saber de qué forma lograrán los objetivos que se han trazado en su plan de vida. Hacer transacciones a espaldas del otro puede llevarlos a gastar más de lo que tienen y convertirlo en un problema desenfrenado e irremediable. Si usted se llegase a encontrar en una situación similar lo recomendable para salir de esta situación es buscar un asesor para que le explique cómo consolidar sus deudas con pagos que sean fáciles de manejar.

Analicen toda futura transacción: No gasten más de lo que tienen. En el argot popular se le dice “vivir el día a día “cuando una persona o una pareja está esperando el pago del siguiente mes porque no le ajustó el salario anterior, en la mayoría de los casos por tener un descontrol en su forma de manejar las finanzas. Vivir de esa forma tan desorganizada no es sana, cómoda ni justa para ninguno de los dos. Cuando vayan al supermercado hagan una lista antes de salir de casa, así sabrán con certeza qué deben llevar, hay una gran diferencia entre saber lo que necesitan y lo que quieren, esa puede ser la clave para tener una economía más organizada en el hogar.

Lo más importante de todo es la comunicación de la pareja, algunas personas deciden dividirse los gastos, otras establecen un fondo común. Lo más importante de todo es que haya un orden que los lleve a un bienestar y equilibrio económico. No hay reglas específicas a seguir.

Cómo equilibrar la vida profesional y personal

Hoy en día ya es una realidad que hay que trabajar para vivir, pero muchas veces el trabajo se convierte en el mayor captador de nuestro tiempo, dejando en un lugar secundario el tiempo que pasamos con nuestros amigos, con la pareja o con la familia. 

Hay ocasiones en las que la vida laboral no solo se remite al tiempo que pasamos en el lugar de trabajo sino que terminamos llevándonos el trabajo a casa, en forma de informes que rellenar o artículos que redactar. Nuestra mente también se queda trabajando, pensando en todo momento ¿Mandé aquellos e-mails? ¿Estará satisfecho con mi trabajo?, tengo que pensar en nuevas estrategias... De modo que aunque nuestro cuerpo esté descansando, nuestra mente sigue activa en el trabajo. Aquí tienes seis pequeños consejos para que descubras cómo equilibrar la vida profesional y personal.


Todos te pueden ayudar

Cuando no podemos conciliar vida y trabajo los principales afectados son nuestros hijos y nuestra pareja. Del mismo modo, cuando nos propongamos lograr el equilibrio ellos serán nuestros principales aliados. Deberás hacerles saber desde el principio que vas a comprometerte en este proceso y quieres que ellos te ayuden, de tal forma que exista una corresponsabilidad entre todos los miembros de la familia, pues todos saldréis beneficiados en este proceso.

Administra tu energía

Estar en casa y disfrutar de la familia requiere en ocasiones la misma o incluso mucha más energía que la que precisamos en nuestro puesto de trabajo. A veces, tendremos que elegir si salir a hacer deporte, jugar con los hijos o disfrutar con nuestra pareja. Si queremos pasar la tarde disfrutando de nuestra familia, tendremos que asegurarnos que al llegar a casa tengamos la energía suficiente para dedicarnos a ellos: jugar o ver una película. Si cuando llegamos a casa estamos tan cansados que solo queremos dormir, es un síntoma claro de que no hemos administrado nuestra energía durante el día, y ese es un hábito que tendremos que cambiar.

Procura ser más eficiente en el trabajo

Llevarse trabajo a casa es el peor enemigo de la búsqueda de equilibrio entre la familia y el trabajo. Hay que procurar que todas las tareas que tengamos programadas para nuestro día a día sean realizadas con eficiencia y en el tiempo previsto, de modo que no nos veamos obligados a hacer horas extras (tanto dentro como fuera de la oficina). Para ello tendremos que ser más auto-disciplinados y abstenernos de desayunos, descansos y horas muertas frente al ordenador, procurando que que todas nuestras tareas estén finalizadas en el tiempo previsto.

Confía en tu pareja

Tu pareja es tu mejor amigo y tu mejor aliado. Confía en el él/ella para contarle cómo te va en el trabajo, qué problemas has pasado, que logros has obtenido. Si tu pareja no obtiene todo de ti o todo lo que puedes aportarle pensará que le mantienes al margen de tu vida, de modo que exigirá mucho más de ti cuando estén a solas, pues no sabe por qué te muestras tan ausente.

Hazle participe de tu día a día, de esa manera te apoyará siempre que lo necesites, por ejemplo, si necesitas relajarte porque has tenido un día muy duro, el/ella podrá llevarse a los niños al parque para que descanses, ayudándote en la búsqueda del equilibrio en el que ambos serán beneficiarios.

Reconoce cada elemento en su contexto

Una vez que ya has dado los primeros pasos hacia la conciliación de la vida laboral y familiar es importante que le dediques unos minutos a reconocer qué elementos pertenecen a tu vida en el trabajo y qué pertenece a la vida en familia. Por ejemplo, si el ordenador solo lo usas para trabajar, debe de estar en una habitación aparte de donde juegues con tus hijos; la documentación importante no debe mezclarse con la documentación familiar (papeles de la casa, certificados médicos); la ropa del trabajo tendrá qué estar también separada de la ropa informal que usas en tu día a día.

Con estos sencillos pasos te resultará más sencillo separar cada elemento y reconocerlo en su contexto, así, cuando veas elementos que pertenecen a tu vida familiar sabrás que es el momento que pasar tiempo con tus hijos y tu pareja, y cuando mires a la pantalla del ordenador, te costará menos entrar en un flujo de trabajo productivo. Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.

Se persistente

Adquirir un hábito no es fácil. Hay ocasiones en los que la motivación hacia un proyecto nuevo es muy fuerte, y otras veces es nula. Pero tenemos qué centrarnos en nuestros objetivos y saber que es allí donde queremos llegar, y la única manera de hacerlo es ser persistente día a día, hasta que haya un momento en el que ya no nos tengamos que esforzar, y las acciones salgan solas sin apenas pensarlas.

Lo bueno, lo malo y lo feo de los hijos únicos

En la adultez, el hijo único sí lamenta mucho no tener hermanos.

Durante muchos años se pensó que los hijos únicos inevitablemente serían niños egoístas, difíciles y que tendrían menos práctica manejando conflictos con sus pares.

Al crecer solos con dos adultos siempre pendientes de ellos tendrían una alta posibilidad de volverse egoístas y autocentrados. También se pensaba que serían niños que no sabrían compartir ni socializar con los demás.

Hoy en día los estudios muestran un panorama más alentador para el hijo único. Miremos los resultados.

El hijo único en realidad no es más autocentrado que ningún otro, ni menos competente en el manejo de los conflictos. Resulta que esa rivalidad entre hermanos no es necesaria para ayudarlos a resolver problemas. El tener compañeros de clase y –en general– amigos cumple la misma función.

Otro estudio muestra que no necesariamente los hijos únicos están más solos. Este dice que la soledad no siempre es mala y muchas veces ayuda a fortalecer el carácter. Un psicoterapeuta, participante en esta investigación, explica cómo los hijos únicos tienden a tener relaciones primarias fuertes con ellos mismos, y que nada sirve más para combatir la soledad que esta comunicación consigo mismo.

Otro estudio hecho en la Universidad de Ohio, que abarcó más de 13.000 niños, encontró que los hijos únicos tienen igual número de amigos que los niños que tienen hermanos. En general, las diferencias entre hijos únicos y aquellos criados con hermanos tienden a ser positivas.

Los hijos únicos han demostrado tener una inteligencia más alta, al igual que una mejor ejecución escolar. También, parece ser, tienen una muy buena autoestima. Todo esto sería causa de que los padres, al tener un solo hijo, lo estimulan más intelectualmente, pasan más tiempo con él y, por lo común, el hijo único vive en un ambiente muy enriquecido por los adultos.

Por otro lado, criar un hijo único sin excederse en tiempo y atención con él no es tan fácil para los padres. Sin querer, al tener un solo hijo, estos papás suelen ser muy exigentes con ellos, los presionan constantemente y esto puede volver al niño ansioso y con gran temor de fracasar.

También hay estudios que revelan que para los hijos únicos es más difícil compartir sus cosas, llámense juguetes o ropa, porque tienen el control total sobre los objetos y, al ir a otras casas donde les toca compartir, suelen sufrir más que los niños que tienen hermanos.

Al hijo único que cumple con las expectativas de los padres generalmente le va bien. Pero a aquel que por algún motivo los defraude, le va a caer todo el peso de la decepción y desaprobación de ellos. Esto puede resultar devastador para el niño.

El hijo único no sufre con la pérdida de atención que sí tiene el niño al cual le nace un hermano. Sigue siendo siempre el rey o la reina de la casa. Esto, a veces, lo vuelve muy cómodo y piensa que se merece siempre todo, ya que los padres, al tener un solo hijo, suelen ser más generosos y permisivos.

Preocupa, entonces, que no haya buena tolerancia a la frustración que sí experimentan los hijos de familias extendidas. Estos tienen que adaptarse a la llegada de cada hermano, lo cual les ayuda a desarrollar cierta flexibilidad afectiva y también a aprender a compartir “afectos y cosas”.

Un niño con hermanos tiene que buscar su puesto en la familia. Esta búsqueda influye en que estos niños desarrollen un espíritu luchador en la vida.

Hoy, una de cada cinco familias estadounidenses tienen solamente un hijo, al igual que en Japón y China.

Sería bueno añadir que ya en la adultez el hijo único sí lamenta mucho no tener hermanos, pues, al crecer y envejecer, cada día se hace más necesaria la compañía de personas que hayan compartido el mismo hogar.

Compartir la crianza hace que un hermano sea la mejor compañía para uno en el transcurso de la vida. La relación con hermanos es la más larga que existe y da mucha estabilidad y seguridad.

Los psicólogos hemos visto en la práctica que los niños con hermanos manejan mejor las situaciones de la vida. Pasar por un divorcio o una pérdida importante en la familia se hace más fácil y llevadero con la compañía de un hermano que siente lo mismo que uno.

En general, sería bueno pensar en tener más de un hijo, pero, como vemos, no es grave ser hijo único, sobre todo aquellos padres y madres intensos deben pensar en tener más de un hijo, ya que pueden caer muy fácil en la sobreprotección o el hipercontrol.

¡Hay que conocerse bien para ver si nos va mejor criando un hijo único o varios!

Las claves para éxito de un negocio familiar

 En la actualidad las compañías exitosas comenzaron siendo empresas familiares, aun así el 90% de estas empresas no sobreviven a la tercera generación. Sin embargo Hay Group, detectó los factores claves que han hecho de ese 10% restante empresas solidas económicamente.

Como lo explica el gerente de la línea empresas familiares, Gerardo Mayorga “la capacidad de manejar eficazmente operaciones de negocios y el patrimonio financiero no es la única garantía de éxito, es por esto que se debe identificar e impulsar el valor intangible de la familia, proteger las generaciones futuras y lograr una transición efectiva entre generaciones”.

De esta manera Hay Group propone incrementar el capital familiar reforzando el compromiso de cada miembro de la familia con la empresa con las siguientes claves:


Estimular la disposición y capacidad de la familia para reconocer y alimentar su capital. Siendo así esto se verá reflejado en el 30% de mayor impacto positivo en la rentabilidad económica del negocio a corto y largo plazo.
Se deben promover las relaciones familiares asegurándose que los miembros se conozcan y se estimen desde temprana edad.
Desarrollar mecanismos de aprendizaje que ayude en crisis y conflictos.
Tener una comunicación efectiva y lineamientos claros que permitirán cumplir los derechos y deberes de cada uno.
Un claro ejemplo del éxito que significa fortalecer el capital familiar es el testimonio de Clara Gil gerente de una empresa de flores que comenzó en su casa con los miembros de su familia y ahora exporta a 10 países en el mundo.

“Yo comencé con mi esposo y mis cuatro hijos la empresa y gracias a asesoría oportuna en donde nos enfocamos en los puntos claves para alcanzar el éxito, nos pusimos a consolidar nuestro capital familiar. Ahora después de 10 años tenemos 300 empleados, cuatro sedes y son mis nietos quienes están al frente del negocio".

Así como para la compañía de Clara, es importante entender el valor que aporta la familia al negocio y actuar en concordancia para lograr una unidad que mantenga la empresa dentro de parámetros de sustentabilidad y viabilidad. Así comience a aplicarlas desde ahora, para que su negocio y familia prosperen por igual.