Último descubrimiento: puede prevenir el cáncer
De la zanahoria suele decirse que ayuda a broncear la piel y que es buena para la vista, pero más allá de estos efectos, la mayoría de los mortales desconoce la cantidad de beneficios que reporta al organismo.
Al vapor, hervida, cruda, cocida, licuada o simplemente fresca y a bocados, la zanahoria forma parte del grupo de alimentos con “efectos prometedores” en la prevención de algunos tipos de cáncer, según señala la OMS en su informe World Cancer Report 2014. Junto con las espinacas y los tomates, hortalizas que también contienen carotenoides, sirven para prevenir el cáncer de mama.
Otro informe de la Universidad de Newcastle (Reino Unido) asegura que si se cuece entera y después se trocea, contiene un 25% más de falcarinol, un compuesto que protege a la hortaliza del ataque de hongos y que en nuestro organismo actúa como protector ante el desarrollo de ciertos tipos de tumores.
Se trata de una de las hortalizas más producidas en el mundo. Asia es la mayor productora seguida por Europa y EE UU. En España, su consumo creció un 4% en 2013 con respecto al año anterior, según datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Es una buena noticia, porque el consumo habitual de esta hortaliza aporta una importante cantidad de vitaminas (A, B, C y E), minerales y compuestos antioxidantes y su valor calórico es muy bajo (100 gramos equivalen a unas 33 kcal), señala Carmen García Torrent, licenciada en Ciencia y Tecnología de los Alimentos.
Esta experta destaca siete beneficios esenciales del consumo de zanahoria:
1- Los aromas de la zanahoria estimulan el apetito.
2- Comerla cruda fortalece los dientes y las encías. Ingerir verduras crudas como la zanahoria mejora el riego sanguíneo bucal y evita que las bacterias se adhieran a los dientes. Además, el flúor, presente en alimentos como las zanahorias, espinacas o manzanas, es un mineral fundamental para mantener en buen estado el esmalte dental y evita la aparición de caries.
3- Ayuda a combatir el estreñimiento y el dolor de estómago por intoxicación. Gracias a su alto contenido en fibra aumenta la cantidad de materia fecal y previene el estreñimiento. Además, calma las molestias gástricas y el exceso de acidez debido a sales minerales como el sodio, cloro, potasio y vitaminas del complejo B. Por ello, es un alimento muy recomendable si se padece gastritis.
4- Por su elevado contenido en agua, es diurética y ayuda a la desintegración de los cálculos renales.
5- Rica en potasio y fósforo, es un excelente vigorizante para mentes cansadas y restauradora de nervios.
6- Fortalece las uñas y el cabello, al que aporta brillo. Las células madre de la zanahoria son ricas en betacaroteno, también llamado provitamina A, que en el organismo se transforma en retinol o Vitamina A. Estos compuestos reparan las células dañadas por los efectos ambientales, y así fortalecen y revitalizan las uñas y el pelo. La Vitamina A ayuda en la producción de sebo, beneficioso para el cuero cabelludo.
7- Mejora la calidad de la leche materna. El betacaroteno y la vitamina A mejoran la calidad biológica de la leche materna, según señala Mario García, doctor en Farmacia y experto en Seguridad Alimentaria. La ingesta de betacarotenos, minerales y encimas de la zanahoria favorecen la producción saludable de leche materna.
Y además de todo eso, sí, la zanahoria también es buena para la vista. Detrás de esa antigua recomendación se esconde la auténtica esencia de las zanahorias. Los betacarotenos son unos poderosos protectores que evitan el envejecimiento prematuro. No nos darán la vista de un pájaro, pero sí protegerán nuestra retina y evitarán la aparición de cataratas. La ingesta diaria de zanahoria está especialmente recomendada en casos de pérdida de la agudeza visual y ceguera crepuscular (dificultad para ver por la noche o con poca luz). La OMS considera que la deficiencia de vitamina A es la causa más importante de ceguera infantil en los países en desarrollo.
Fuente: El País
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Consejos para superar las ganas de comer
“Tengo ansiedad, necesito comer algo”. ¿Recuerdas haber dicho alguna vez esa frase? Seguramente sí, porque no son pocas las veces en que las personas comen motivados por aspectos emocionales más que por el hambre fisiológica propiamente tal. Es lo que comúnmente se denomina “ganas de comer”.
¿El posible reducir el apetito?
“Bajo ciertas condiciones hay personas que aumentan sus niveles de ingesta, sobrealimentándose”, explica Macarena Ghiardo, psicóloga de Nutramed. El problema, agrega la especialista, es que frecuentemente esas personas caen en una conducta recurrente y repetitiva de restricción alimentaria y sobre-ingesta posterior, lo que recibe el nombre de patrón dietante crónico o comedores emocionales.
En este sentido, la psicóloga señala que para no caer en esa conducta, es fundamental manejar positivamente las emociones y regular de buena manera las “ganas de comer”. A continuación, cinco consejos para lograrlo:
1. No censures tus emociones. Estas no son buenas o malas, salvo cuando por falta de habilidad te hacen daño a ti o a otras personas.
2. Permanece atenta a las señales emocionales, tanto a nivel físico como psicológico. Aprende a estar más en contacto con tu cuerpo y a reconocer las emociones que vas sintiendo.
3.- Investiga cuáles son las situaciones que desencadenan esas ganas de comer, en qué contextos ocurren, por qué crees que reaccionas de cierta manera, etcétera.
4. Ponle nombre a tu ansiedad. Designa de forma concreta los sentimientos y señala las sensaciones que se reflejan en tu cuerpo, en lugar de hacer una descripción general: estoy triste, estoy nervioso, estoy contento, etc.
5.- Descarga el malestar o la ansiedad que te generan las ganas de comer a través de alguna actividad que disfrutes: camina, anda en bicicleta, baila, lee una revista o un libro, tómate un café, conversa con una amiga, etc.
Fuente: eme
8 verduras para perder peso
Siempre te dicen “come frutas y verduras” pero si te dijeran que comer verduras te ayuda a perder peso, seguramente las ingerirías más a menudo.
Las verduras contienen nutrientes, minerales, vitaminas y son bajas en calorías, ideales para quien busca perder kilos, de acuerdo con el Journal of Agriculture and Food Chemistry. Descubre por qué comer verduras te ayuda a perder peso y aprovéchalas a tu favor.
Pepino
Es una de las mejores verduras para adelgazar debido al ácido tartrónico que inhibe la transformación de carbohidratos en grasa. También contiene celulosa que elimina toxinas y reduce el colesterol.
Espinacas
Consúmelas crudas porque si las hierves perderán gran parte de sus nutrientes, en especial, el calcio, el hierro y el magnesio.
Pimentones
Estudios de la Universidad de California revelan que son excelentes para quemar calorías ya que son ricos en concapsaicina, un compuesto que aumenta la temperatura del cuerpo y favorece la pérdida de peso.
Tomates
Son ricos en antioxidantes, vitaminas, potasio, sodio y contienen muy pocas calorías. Te ayudarán a eliminar toxinas.
Ajo
Hace maravillas en tu cuerpo, no solo te ayuda a perder peso sino que te protege de múltiples enfermedades. Si por su sabor fuerte te cuesta trabajo comerlo: pélalo, pícalo por la mitad y tómalo con un vaso con agua (como si fuera una pastilla), de preferencia en ayunas.
Acelgas
Aumentan el tránsito intestinal, eliminan toxinas y tienen un alto contenido en fibra.
Apio
Es de las verduras que más te ayuda a bajar de peso. Proporciona un efecto diurético y pocas calorías.
Champiñones
Los puedes comer las veces que gustes porque tienen muy pocas calorías, son ricas en fibras y tienen efecto diurético.
Además de que comer verduras te ayuda a perder peso, tu piel estará libre de impurezas, tendrás más energía y te enfermarás menos, así que empieza hoy a consumirlas diariamente.
Fuente: Salud 180
Las verduras contienen nutrientes, minerales, vitaminas y son bajas en calorías, ideales para quien busca perder kilos, de acuerdo con el Journal of Agriculture and Food Chemistry. Descubre por qué comer verduras te ayuda a perder peso y aprovéchalas a tu favor.
Pepino
Es una de las mejores verduras para adelgazar debido al ácido tartrónico que inhibe la transformación de carbohidratos en grasa. También contiene celulosa que elimina toxinas y reduce el colesterol.
Espinacas
Consúmelas crudas porque si las hierves perderán gran parte de sus nutrientes, en especial, el calcio, el hierro y el magnesio.
Pimentones
Estudios de la Universidad de California revelan que son excelentes para quemar calorías ya que son ricos en concapsaicina, un compuesto que aumenta la temperatura del cuerpo y favorece la pérdida de peso.
Tomates
Son ricos en antioxidantes, vitaminas, potasio, sodio y contienen muy pocas calorías. Te ayudarán a eliminar toxinas.
Ajo
Hace maravillas en tu cuerpo, no solo te ayuda a perder peso sino que te protege de múltiples enfermedades. Si por su sabor fuerte te cuesta trabajo comerlo: pélalo, pícalo por la mitad y tómalo con un vaso con agua (como si fuera una pastilla), de preferencia en ayunas.
Acelgas
Aumentan el tránsito intestinal, eliminan toxinas y tienen un alto contenido en fibra.
Apio
Es de las verduras que más te ayuda a bajar de peso. Proporciona un efecto diurético y pocas calorías.
Champiñones
Los puedes comer las veces que gustes porque tienen muy pocas calorías, son ricas en fibras y tienen efecto diurético.
Además de que comer verduras te ayuda a perder peso, tu piel estará libre de impurezas, tendrás más energía y te enfermarás menos, así que empieza hoy a consumirlas diariamente.
Fuente: Salud 180
Cinco razones para no saltarse el desayuno
Para los nutricionistas, el desayuno es la comida más importante del día
La falta de tiempo, la rapidez con la que las personas deben realizar las tareas matutinas, la falta de hambre o la idea errónea de bajar de peso, hacen que muchas personas se salten la comida más importante del día: el desayuno.
La experta nutricionista Susan Bowerman, nos cuenta cuáles son las razones por las que esta comida es la más importante del día:
1. Control de peso: quienes desayunan suelen ser más delgados que quienes no lo hacen. Las personas que no desayunan, por lo general sienten mucha hambre a la hora del almuerzo y se exceden.
2. Los alimentos del desayuno son muy nutritivos y si no se consumen a esa hora, es probable que no se consuman en otro momento del día. Tanto los cereales como las frutas son alimentos necesarios en una dieta balanceada y la leche (descremada o semidescremada) contiene el calcio que necesita el cuerpo.
3. En la mañana el tanque de energía del cuerpo está vacío. Si no comes, no tendrás energía para alimentar los músculos que estarán trabajando durante el día.
4. El desayuno ayuda con tu energía mental. Sin suficiente combustible, el azúcar en la sangre puede bajar y no solo afectaría la actividad física, sino la claridad mental.
5. El desayuno disminuye el riesgo de sufrir un ataque cardíaco. Según una investigación realizada por la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, las personas que no toman desayuno tienen 27% más posibilidades de sufrir un ataque cardíaco debido a que saltarse esta comida, conduce a sufrir enfermedades como obesidad, colesterol alto y diabetes.
Fuente: Cromos
La falta de tiempo, la rapidez con la que las personas deben realizar las tareas matutinas, la falta de hambre o la idea errónea de bajar de peso, hacen que muchas personas se salten la comida más importante del día: el desayuno.
La experta nutricionista Susan Bowerman, nos cuenta cuáles son las razones por las que esta comida es la más importante del día:
1. Control de peso: quienes desayunan suelen ser más delgados que quienes no lo hacen. Las personas que no desayunan, por lo general sienten mucha hambre a la hora del almuerzo y se exceden.
2. Los alimentos del desayuno son muy nutritivos y si no se consumen a esa hora, es probable que no se consuman en otro momento del día. Tanto los cereales como las frutas son alimentos necesarios en una dieta balanceada y la leche (descremada o semidescremada) contiene el calcio que necesita el cuerpo.
3. En la mañana el tanque de energía del cuerpo está vacío. Si no comes, no tendrás energía para alimentar los músculos que estarán trabajando durante el día.
4. El desayuno ayuda con tu energía mental. Sin suficiente combustible, el azúcar en la sangre puede bajar y no solo afectaría la actividad física, sino la claridad mental.
5. El desayuno disminuye el riesgo de sufrir un ataque cardíaco. Según una investigación realizada por la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Harvard, las personas que no toman desayuno tienen 27% más posibilidades de sufrir un ataque cardíaco debido a que saltarse esta comida, conduce a sufrir enfermedades como obesidad, colesterol alto y diabetes.
Fuente: Cromos
5 beneficios que obtienes al comer gelatina
Posee colágeno que aumenta la elasticidad de la piel
Además de ser un postre rico, existen diversos beneficios de comer gelatina. Favorece la digestión, piel y salud ósea. Por ser de bajo contenido calórico y totalmente natural se puede incluir dentro de los planes de dieta paraperder peso.
En entrevista, Jaime Godoy, director de Mercadotecnia de Gelita México, explica que los beneficios de la gelatina se derivan de su contenido de la grenetina, esta aporta colágeno que se extrae de la piel del cerdo y de la res. Un valioso aporte al organismo, ya que alrededor del 30% de la “masa seca” del cuerpo está formado de colágeno; los órganos, piel, uñas, cabello, huesos y el cartílago absorben cierta proporción.
Hasta los 25 años, el cuerpo produce colágeno de manera natural. Después de esta edad, disminuye la producción. Ahí radica la importancia de obtenerla por otros medios; una excelente y deliciosa opción es a través de la gelatina.
Postre fácil de preparar y digerir
Debido a que la gelatina está hecha a base de grenetina, que aporta colágeno, la manera más fácil de obtener la proteína es a través del consumo de este postre. Aquí Jaime Godoy te detalla los beneficios que obtienes al consumirla.
1. Favorece el peso. Debido a que la gelatina contiene proteína es un alimento poco calórico. Sin considerar el azúcar y saborizantes, por cada cinco gramos aporta solo 17 calorías, es decir, alrededor de 60 calorías por un litro.
2. Favorece la piel. El consumo constate de gelatina aumenta la elasticidad de la piel, porque aporta alrededor de 30% de colágeno, vital para su firmeza y tono. Además, fortalece los tejidos conectivos de ésta.
3. Favorece la salud de huesos. Por ser una fuente de calcio, magnesio, fósforo, silicio y otros minerales que ayudan a reconstruir y fortalecer el sistema óseo.
4. Favorece la digestión. La gelatina contiene un aminoácido (glicina) que estimula el ácido clorhídrico en el estómago, necesario para la digestión y asimilación de nutrientes. También aumenta el aprovechamiento de las proteínas.
5. Disminuye las estrías. La gelatina es una gran opción para prevenir la aparición de estrías, por la firmeza y elasticidad que aporta a través del colágeno.
Por otra parte, especialistas afirman que la gelatina aporta arginina, un aminoácido a través del cual el cuerpo obtiene creatina, compuesto que ayuda alcrecimiento de los músculos.
Fuente: En forma 180
Además de ser un postre rico, existen diversos beneficios de comer gelatina. Favorece la digestión, piel y salud ósea. Por ser de bajo contenido calórico y totalmente natural se puede incluir dentro de los planes de dieta paraperder peso.
En entrevista, Jaime Godoy, director de Mercadotecnia de Gelita México, explica que los beneficios de la gelatina se derivan de su contenido de la grenetina, esta aporta colágeno que se extrae de la piel del cerdo y de la res. Un valioso aporte al organismo, ya que alrededor del 30% de la “masa seca” del cuerpo está formado de colágeno; los órganos, piel, uñas, cabello, huesos y el cartílago absorben cierta proporción.
Hasta los 25 años, el cuerpo produce colágeno de manera natural. Después de esta edad, disminuye la producción. Ahí radica la importancia de obtenerla por otros medios; una excelente y deliciosa opción es a través de la gelatina.
Postre fácil de preparar y digerir
Debido a que la gelatina está hecha a base de grenetina, que aporta colágeno, la manera más fácil de obtener la proteína es a través del consumo de este postre. Aquí Jaime Godoy te detalla los beneficios que obtienes al consumirla.
1. Favorece el peso. Debido a que la gelatina contiene proteína es un alimento poco calórico. Sin considerar el azúcar y saborizantes, por cada cinco gramos aporta solo 17 calorías, es decir, alrededor de 60 calorías por un litro.
2. Favorece la piel. El consumo constate de gelatina aumenta la elasticidad de la piel, porque aporta alrededor de 30% de colágeno, vital para su firmeza y tono. Además, fortalece los tejidos conectivos de ésta.
3. Favorece la salud de huesos. Por ser una fuente de calcio, magnesio, fósforo, silicio y otros minerales que ayudan a reconstruir y fortalecer el sistema óseo.
4. Favorece la digestión. La gelatina contiene un aminoácido (glicina) que estimula el ácido clorhídrico en el estómago, necesario para la digestión y asimilación de nutrientes. También aumenta el aprovechamiento de las proteínas.
5. Disminuye las estrías. La gelatina es una gran opción para prevenir la aparición de estrías, por la firmeza y elasticidad que aporta a través del colágeno.
Por otra parte, especialistas afirman que la gelatina aporta arginina, un aminoácido a través del cual el cuerpo obtiene creatina, compuesto que ayuda alcrecimiento de los músculos.
Fuente: En forma 180
Tips para cuidar nuestro hígado
Dile: No, a las comidas muy condimentadas o con mucho aceite
El hígado es un órgano que cumple funciones metabólicas y de desintoxicación en nuestro cuerpo; por eso es importante mantenerlo en buen estado. Con estos tips lo conseguirás.
Las cinco claves para cuidar el hígado
– Evita el sedentarismo. Este estilo de vida suele traer problemas de salud como el hígado graso, el cual se puede convertir en cirrosis.
– Mantente hidratada. Esto ayudará a que tu cuerpo elimine las toxinas que no necesita. Así todo funcionará correctamente.
– No abuses de la harina y las grasas. Las cantidades grandes de carbohidratos y alimentos grasosos afecta nuestra salud.
– No tomes alcohol en exceso. Las bebidas alcohólicas son uno de los mayores enemigos para el correcto funcionamiento de los órganos.
– Consume alimentos frescos. Tanto las frutas como las verduras frescas te ayudarán muchísimo a cuidar la salud hepática.
Síntomas de un hígado débil o enfermo
Sí. Vegetales y frutas crudas: cebolla, alcachofa, zanahoria, naranjas, piña, lechoza, ciruelas. Cereales integrales. Pescado. Aceite de oliva.
No. Carnes rojas, embutidos, azúcar blanca, leche de vaca, bebidas alcohólicas. Comidas muy condimentadas o con mucho aceite.
Fuente: Eme de Mujer
El hígado es un órgano que cumple funciones metabólicas y de desintoxicación en nuestro cuerpo; por eso es importante mantenerlo en buen estado. Con estos tips lo conseguirás.
Las cinco claves para cuidar el hígado
– Evita el sedentarismo. Este estilo de vida suele traer problemas de salud como el hígado graso, el cual se puede convertir en cirrosis.
– Mantente hidratada. Esto ayudará a que tu cuerpo elimine las toxinas que no necesita. Así todo funcionará correctamente.
– No abuses de la harina y las grasas. Las cantidades grandes de carbohidratos y alimentos grasosos afecta nuestra salud.
– No tomes alcohol en exceso. Las bebidas alcohólicas son uno de los mayores enemigos para el correcto funcionamiento de los órganos.
– Consume alimentos frescos. Tanto las frutas como las verduras frescas te ayudarán muchísimo a cuidar la salud hepática.
Síntomas de un hígado débil o enfermo
- Digestión deficiente, hinchazón abdominal o nauseas.
- Estreñimiento frecuente, colon irritable, exceso de gases.
- Depresión, fatiga, inestabilidad en el ánimo, cansancio.
- Fiebre, alergias, dolores de cabeza frecuentes.
- Hipertensión, retención de líquidos, hipoglucemia.
Sí. Vegetales y frutas crudas: cebolla, alcachofa, zanahoria, naranjas, piña, lechoza, ciruelas. Cereales integrales. Pescado. Aceite de oliva.
No. Carnes rojas, embutidos, azúcar blanca, leche de vaca, bebidas alcohólicas. Comidas muy condimentadas o con mucho aceite.
Fuente: Eme de Mujer
Nutrición mindfulness
Las técnicas de "mindfulness" también se pueden aplicar para mejorar nuestra alimentación, perder grasa y ganar músculo y ganar rendimiento como personas deportistas y saludables.
¿Conoces el mindfulness?
Se traduce como "atención plena". El mindfulness no es más que ser conscientes de lo que pasa por nuestra mente, cuerpo y corazón en cada momento, sin dejarnos arrastrar por la velocidad de la vida actual. Para conseguirlo utiliza técnicas de concentración y meditación básica, para respirar bien, relajarnos y encontrar el equilibrio.
Mindfulness se ha vuelto muy popular porque vivimos rodeados de estrés, ansiedad, nervios y nos vamos a dormir con la sensación de no acabar nunca las mil tareas de cada día. El mindfulness es una vuelta a lo esencial, porque hemos olvidado que para vivir feliz basta respirar, comer sano, relacionarse, hacer ejercicio y descansar. Poco más necesitas para tener salud y ser más feliz.
¿Y qué tiene que ver el mindfulness con la alimentación?
A la hora de hacer deporte, practicar mindfulness en la mesa ayuda a alimentarse mejor, a seguir una dieta adecuada, tanto para perder peso como para asimilar mejor la energía de los alimentos. En nutrición deportiva tendemos a pensar solo en hidratación, vitaminas, minerales, carbohidratos, grasas o proteínas, pocas veces pensamos que para conseguir energía también hay que cuidar la forma en que comemos: masticar con calma y digerir sin prisas.
Comer mindfulness es comer sano, planificando las comidas, pensando en qué alimentos necesitamos comprar y cocinándolos con mimo, para nutrirnos según lo que necesitamos en cada momento, no solo antes, durante y después de entrenar.
Come con atención y con intención: "Mindful eating"
Ahora vamos a ver las claves para comer de forma consciente. Cómo se puede aplicar la esencia del mindfulness en la mesa para alimentarse mejor, tener mejor salud y más energía para los entrenamientos y el día a día.
1. Antes de comer, piensa
Es la base de mindfulness, pararte a pensar y analizar antes de actuar. No te lleves cualquier cosa a la boca por hambre, rutina o aburrimiento con la excusa de que entrenando vas a quemarlo todo. No podemos dejarnos llevar por nuestras apetencias, el hambre o una mala gestión de nuestro tiempo que nos lleva a comer cualquier cosa porque no hemos podido desayunar o acabar con nuestra frustración comiendo helado frente a la tele.
Piensa qué introduces en tu cuerpo: el café de primera hora de la mañana, la bebida energética que llevas en el bidón, las cervezas y tapas con los amigos… y no te olvides de lo que bebes y comes mientras ves la tele en el sofá. Probablemente descubras que comes mucho más de lo que crees y no tan sano como pensabas. Puede que pienses que comes sano porque no comes bollos ni fritos, pero te estás pasando con las barritas, geles y bebidas energéticas, gominolas de cafeína y hasta con el agua si bebes en plan elefante.
2. Come cuando tengas hambre de verdad
Es bueno recuperar la sensación de hambre, dejando pasar unas 3 horas entre cada comida y realizar una vez al mes ayunos de 24 horas con zumos y caldos depurativos, para llegar a saber lo que es el estómago vacío. Esa sensación nos reconecta con nuestro instinto de supervivencia y nos enseña a distinguir el hambre de la gula. No es malo pasar hambre entre horas, significa que tu sistema digestivo trabaja bien y que ya ha terminado con la digestión de lo que has comido y está preparado para volver a digerir la siguiente comida, incluso los alimentos huelen y saben mejor cuando tenemos un poco de hambre.
3. ¿Y si tienes hambre a todas horas?
Las personas deportistas solemos tener más hambre que las que no hacen deporte. Pero no es hambre todo lo que parece, hay mucha gula entre los deportistas. Hay que aprender a reconocer el hambre real del picoteo porque hemos acostumbrado al cuerpo a comer a todas horas. Hambre es cuando notas que estás de mal humor, tienes un hueco en las tripas y hasta te duele la cabeza. Esa energía primitiva que nos haría salir a buscar comida, con energía suficiente para hacer un sprint detrás de la presa o acarreando la comida que hemos recolectado. El hambre no es mala si se controla, ¡no es necesario llegar a desfallecer por inanición! Los deportistas podemos ser como los niños pequeños, solo queremos carbohidratos como pasta y azúcares para alimentar a nuestros músculos fácilmente con glucosa que se consume más rápido que las grasas y proteínas. Esto puede originar un círculo vicioso entre la hormona insulina y la glucosa en sangre, con altibajos de energía que pueden acabar en una buena pájara. Vuelve a ser consciente de tus necesidades cuando entrenas, es bueno probar a entrenar en ayunas y experimentar cómo funciona tu cuerpo cuando no tiene alimento "reciente" y tiene que metabolizar grasas eficientemente. Entrenar en ayunas te enseña a tener "atención plena" en la gestión de la energía, a comprobar qué tipo de energía te proporciona cada alimento. Hay personas que metabolizan muy bien las grasas antes de entrenar, y no funcionan con carbohidratos clásicos, curiosamente.
Fuente: Sport Life
¿Conoces el mindfulness?
Se traduce como "atención plena". El mindfulness no es más que ser conscientes de lo que pasa por nuestra mente, cuerpo y corazón en cada momento, sin dejarnos arrastrar por la velocidad de la vida actual. Para conseguirlo utiliza técnicas de concentración y meditación básica, para respirar bien, relajarnos y encontrar el equilibrio.
Mindfulness se ha vuelto muy popular porque vivimos rodeados de estrés, ansiedad, nervios y nos vamos a dormir con la sensación de no acabar nunca las mil tareas de cada día. El mindfulness es una vuelta a lo esencial, porque hemos olvidado que para vivir feliz basta respirar, comer sano, relacionarse, hacer ejercicio y descansar. Poco más necesitas para tener salud y ser más feliz.
¿Y qué tiene que ver el mindfulness con la alimentación?
A la hora de hacer deporte, practicar mindfulness en la mesa ayuda a alimentarse mejor, a seguir una dieta adecuada, tanto para perder peso como para asimilar mejor la energía de los alimentos. En nutrición deportiva tendemos a pensar solo en hidratación, vitaminas, minerales, carbohidratos, grasas o proteínas, pocas veces pensamos que para conseguir energía también hay que cuidar la forma en que comemos: masticar con calma y digerir sin prisas.
Comer mindfulness es comer sano, planificando las comidas, pensando en qué alimentos necesitamos comprar y cocinándolos con mimo, para nutrirnos según lo que necesitamos en cada momento, no solo antes, durante y después de entrenar.
Come con atención y con intención: "Mindful eating"
Ahora vamos a ver las claves para comer de forma consciente. Cómo se puede aplicar la esencia del mindfulness en la mesa para alimentarse mejor, tener mejor salud y más energía para los entrenamientos y el día a día.
1. Antes de comer, piensa
Es la base de mindfulness, pararte a pensar y analizar antes de actuar. No te lleves cualquier cosa a la boca por hambre, rutina o aburrimiento con la excusa de que entrenando vas a quemarlo todo. No podemos dejarnos llevar por nuestras apetencias, el hambre o una mala gestión de nuestro tiempo que nos lleva a comer cualquier cosa porque no hemos podido desayunar o acabar con nuestra frustración comiendo helado frente a la tele.
Piensa qué introduces en tu cuerpo: el café de primera hora de la mañana, la bebida energética que llevas en el bidón, las cervezas y tapas con los amigos… y no te olvides de lo que bebes y comes mientras ves la tele en el sofá. Probablemente descubras que comes mucho más de lo que crees y no tan sano como pensabas. Puede que pienses que comes sano porque no comes bollos ni fritos, pero te estás pasando con las barritas, geles y bebidas energéticas, gominolas de cafeína y hasta con el agua si bebes en plan elefante.
2. Come cuando tengas hambre de verdad
Es bueno recuperar la sensación de hambre, dejando pasar unas 3 horas entre cada comida y realizar una vez al mes ayunos de 24 horas con zumos y caldos depurativos, para llegar a saber lo que es el estómago vacío. Esa sensación nos reconecta con nuestro instinto de supervivencia y nos enseña a distinguir el hambre de la gula. No es malo pasar hambre entre horas, significa que tu sistema digestivo trabaja bien y que ya ha terminado con la digestión de lo que has comido y está preparado para volver a digerir la siguiente comida, incluso los alimentos huelen y saben mejor cuando tenemos un poco de hambre.
3. ¿Y si tienes hambre a todas horas?
Las personas deportistas solemos tener más hambre que las que no hacen deporte. Pero no es hambre todo lo que parece, hay mucha gula entre los deportistas. Hay que aprender a reconocer el hambre real del picoteo porque hemos acostumbrado al cuerpo a comer a todas horas. Hambre es cuando notas que estás de mal humor, tienes un hueco en las tripas y hasta te duele la cabeza. Esa energía primitiva que nos haría salir a buscar comida, con energía suficiente para hacer un sprint detrás de la presa o acarreando la comida que hemos recolectado. El hambre no es mala si se controla, ¡no es necesario llegar a desfallecer por inanición! Los deportistas podemos ser como los niños pequeños, solo queremos carbohidratos como pasta y azúcares para alimentar a nuestros músculos fácilmente con glucosa que se consume más rápido que las grasas y proteínas. Esto puede originar un círculo vicioso entre la hormona insulina y la glucosa en sangre, con altibajos de energía que pueden acabar en una buena pájara. Vuelve a ser consciente de tus necesidades cuando entrenas, es bueno probar a entrenar en ayunas y experimentar cómo funciona tu cuerpo cuando no tiene alimento "reciente" y tiene que metabolizar grasas eficientemente. Entrenar en ayunas te enseña a tener "atención plena" en la gestión de la energía, a comprobar qué tipo de energía te proporciona cada alimento. Hay personas que metabolizan muy bien las grasas antes de entrenar, y no funcionan con carbohidratos clásicos, curiosamente.
Fuente: Sport Life
Tomar café a diario ayudar a curar el ‘hígado graso’
El café disminuye la permeabilidad del intestino, por lo que revierte la esteatosis hepática no alcohólica. Y además, ayuda a perder peso
La esteatosis hepática no alcohólica –esto es, el consabido ‘hígado graso’– se corresponde con la enfermedad hepática más común el todo el mundo. De hecho, un 30% de la población general y hasta un 70-90% de las personas con obesidad o diabetes tipo 2 padece esta enfermedad. No en vano, el sobrepeso y la obesidad son el principal factor de riesgo para su desarrollo, razón por la que la primera medida que deben adoptar los afectados es bajar de peso. Un aspecto a tener muy en cuenta dado que la enfermedad, lejos de resultar inocua, puede provocar que el paciente acabe requiriendo un trasplante de hígado. Y en este contexto, un estudio dirigido por investigadores de la Universidad Federico II de Nápoles (Italia) muestra que el consumo diario de café es también una medida para revertir el ‘hígado graso’. O así sucede, cuando menos, en modelos animales –ratones.
Como explica Vincenzo Lembo, director de esta investigación presentada en el Congreso Internacional del Hígado 2016 de la Asociación Europea para el Estudio del Hígado (EASL) que se está celebrando en Barcelona, «estudios previos ya habían demostrado que el café puede revertir el daño causado por la esteatosis hepática no alcohólica, pero en nuestro es el primero en demostrar que también puede influenciar la permeabilidad del intestino. Además, nuestros resultados también demuestran que el café puede revertir los problemas asociados a la esteatosis hepática no alcohólica como la ‘degeneración balonizante’, un tipo de degeneración de las células hepáticas».
Hígado e intestino
Para llevar a cabo el estudio, los autores emplearon tres modelos animales –ratones– a los que alimentaron durante 12 semanas con una dieta ‘normal’, una dieta rica en grasas, o con una dieta rica en grasas y una solución de café.
Los resultados mostraron que la dosis diaria de café se asoció con una mejora de distintos marcadores de la esteatosis hepática no alcohólica en ratones alimentados con una dieta rica en grasas.
Concretamente, el consumo de café se asoció con una mayor reducción de los niveles de colesterol, de alanina aminotransferasa –enzima cuyos niveles en sangre se ven incrementados en caso de daño hepático– y de ‘degeneración balonizante’. Es más; comparados frente a los animales que siguieron el mismo tipo de dieta, aquellos que recibieron café acabaron perdiendo peso.
Y este efecto protector del café sobre el ‘hígado graso’, ¿cómo se explica? Pues según los autores, porque el café eleva los niveles de una proteína llamada ‘zonulina-1’, que disminuye la permeabilidad del intestino. Y es que como indican los investigadores, «creemos que una permeabilidad intestinal incrementada contribuye al daño hepático y empeora la esteatosis hepática no alcohólica».
¿Hay que tomar más café?
En definitiva, los resultados del estudio sugieren que el consumo de café podría alterar las proteínas de unión estrecha del intestino, responsables de la regulación de la permeabilidad intestinal.
Como concluye Laurent Castera, secretario general de la Asociación Europea para el Estudio del Hígado (EASL), "Italia es famosa por su café, y ahora este estudio italiano viene a reforzar nuestro conocimiento sobre la asociación entre el café y la esteatosis hepática no alcohólica. Y si bien no sugiere que debamos consumir mayores cantidades de café, el estudio nos ofrece una visión que puede ayudarnos a comprender el papel terapéutico que puede jugar el café en la lucha contra la esteatosis hepática no alcohólica".
Fuente: ABC
La esteatosis hepática no alcohólica –esto es, el consabido ‘hígado graso’– se corresponde con la enfermedad hepática más común el todo el mundo. De hecho, un 30% de la población general y hasta un 70-90% de las personas con obesidad o diabetes tipo 2 padece esta enfermedad. No en vano, el sobrepeso y la obesidad son el principal factor de riesgo para su desarrollo, razón por la que la primera medida que deben adoptar los afectados es bajar de peso. Un aspecto a tener muy en cuenta dado que la enfermedad, lejos de resultar inocua, puede provocar que el paciente acabe requiriendo un trasplante de hígado. Y en este contexto, un estudio dirigido por investigadores de la Universidad Federico II de Nápoles (Italia) muestra que el consumo diario de café es también una medida para revertir el ‘hígado graso’. O así sucede, cuando menos, en modelos animales –ratones.
Como explica Vincenzo Lembo, director de esta investigación presentada en el Congreso Internacional del Hígado 2016 de la Asociación Europea para el Estudio del Hígado (EASL) que se está celebrando en Barcelona, «estudios previos ya habían demostrado que el café puede revertir el daño causado por la esteatosis hepática no alcohólica, pero en nuestro es el primero en demostrar que también puede influenciar la permeabilidad del intestino. Además, nuestros resultados también demuestran que el café puede revertir los problemas asociados a la esteatosis hepática no alcohólica como la ‘degeneración balonizante’, un tipo de degeneración de las células hepáticas».
Hígado e intestino
Para llevar a cabo el estudio, los autores emplearon tres modelos animales –ratones– a los que alimentaron durante 12 semanas con una dieta ‘normal’, una dieta rica en grasas, o con una dieta rica en grasas y una solución de café.
Los resultados mostraron que la dosis diaria de café se asoció con una mejora de distintos marcadores de la esteatosis hepática no alcohólica en ratones alimentados con una dieta rica en grasas.
Concretamente, el consumo de café se asoció con una mayor reducción de los niveles de colesterol, de alanina aminotransferasa –enzima cuyos niveles en sangre se ven incrementados en caso de daño hepático– y de ‘degeneración balonizante’. Es más; comparados frente a los animales que siguieron el mismo tipo de dieta, aquellos que recibieron café acabaron perdiendo peso.
Y este efecto protector del café sobre el ‘hígado graso’, ¿cómo se explica? Pues según los autores, porque el café eleva los niveles de una proteína llamada ‘zonulina-1’, que disminuye la permeabilidad del intestino. Y es que como indican los investigadores, «creemos que una permeabilidad intestinal incrementada contribuye al daño hepático y empeora la esteatosis hepática no alcohólica».
¿Hay que tomar más café?
En definitiva, los resultados del estudio sugieren que el consumo de café podría alterar las proteínas de unión estrecha del intestino, responsables de la regulación de la permeabilidad intestinal.
Como concluye Laurent Castera, secretario general de la Asociación Europea para el Estudio del Hígado (EASL), "Italia es famosa por su café, y ahora este estudio italiano viene a reforzar nuestro conocimiento sobre la asociación entre el café y la esteatosis hepática no alcohólica. Y si bien no sugiere que debamos consumir mayores cantidades de café, el estudio nos ofrece una visión que puede ayudarnos a comprender el papel terapéutico que puede jugar el café en la lucha contra la esteatosis hepática no alcohólica".
Fuente: ABC
Científicos revelan cuál es el desayuno perfecto
Dicen que el desayuno es la comida más importante del día porque nos otorga la energía necesaria para la jornada que comienza. Pero no sólo se trata de calorías, sino también de una alimentación saludable.
Un estudio científico de la Universidad de Pensilvania en Estados Unidos, asegura que un desayuno rico en proteínas es la mejor opción para continuar con una buena alimentación durante el resto del día.
La investigación fue aplicada en 40 niños de entre 8 y 10 años de edad para que consumieran tres opciones diferentes de desayuno de 350 calorías (huevos, harina de avena o cereal).
Posteriormente, los pequeños debían participar de una rutina de juegos con el personal científico y finalmente almorzar. La rutina fue repetida una vez a la semana durante tres años.
Los niños aseguraron que comer huevos, avena o cereal al desayuno no los hacía sentir más o menos satisfechos. Los resultados arrojaron que después de consumir huevos revueltos al desayuno con tostadas integrales y una porción de fruta, los niños redujeron en 70 calorías su ingesta a la hora del almuerzo.
La disminución de calorías consumidas al almuerzo significó una disminución del 4% en su ingesta diaria (entre 1.600 y 1.800 calorías). Hecho que cobra relevancia si consideramos que superar el umbral, aunque sea por poco, puede llevar al sobrepeso y la obesidad.
El hallazgo podría ser un aporte en la prevención de esta enfermedad, especialmente considerando que en Estados Unidos, un 17% de los niños son obesos.
Fuente: La Patilla
Un estudio científico de la Universidad de Pensilvania en Estados Unidos, asegura que un desayuno rico en proteínas es la mejor opción para continuar con una buena alimentación durante el resto del día.
La investigación fue aplicada en 40 niños de entre 8 y 10 años de edad para que consumieran tres opciones diferentes de desayuno de 350 calorías (huevos, harina de avena o cereal).
Posteriormente, los pequeños debían participar de una rutina de juegos con el personal científico y finalmente almorzar. La rutina fue repetida una vez a la semana durante tres años.
Los niños aseguraron que comer huevos, avena o cereal al desayuno no los hacía sentir más o menos satisfechos. Los resultados arrojaron que después de consumir huevos revueltos al desayuno con tostadas integrales y una porción de fruta, los niños redujeron en 70 calorías su ingesta a la hora del almuerzo.
La disminución de calorías consumidas al almuerzo significó una disminución del 4% en su ingesta diaria (entre 1.600 y 1.800 calorías). Hecho que cobra relevancia si consideramos que superar el umbral, aunque sea por poco, puede llevar al sobrepeso y la obesidad.
El hallazgo podría ser un aporte en la prevención de esta enfermedad, especialmente considerando que en Estados Unidos, un 17% de los niños son obesos.
Fuente: La Patilla
4 alimentos que destruyen la rutina fitness
Existe una serie de bebidas y comidas que son poco recomendables a quienes deseen tener un rendimiento fitness alto.
En el mundo fitness es esencial tener un buen régimen alimenticio; no basta solo con variar la cantidad de comida o bebidas a ingerir, sino la calidad. Es así como existe una serie de alimentos que son nocivos para las personas que quieran poseer un cuerpo envidiable y un estilo de vida sano.
Los 4 alimentos prohibidos en el fitness:
1) Bebidas alcohólicas
Más allá de que el alcohol aporta una gran cantidad de calorías vacías sin valor nutricional alguno, también consume vitaminas y minerales para ser metabolizados; también provoca deshidratación y daña el hígado, retrasando el rendimiento de los atletas.
2) Golosinas
Consumir golosinas en períodos de entrenamiento puede ser un bloqueo inminente si existen pretensiones de bajar de peso, y es que la alta cantidad de azúcar, glucosa y colorantes pueden ser nocivas a largo plazo. Es recomendable reemplazarlas con frutas
3) Refrescos
Los refrescos pueden proporcionar una alta cantidad de edulcorantes artificiales que son nocivos para la salud y que poco ayudan a mejorar la figura de los atletas, afectándolos principalmente en la aceleración de la obesidad en las personas.
4) Parrillas
Los populares asados aparte de promover la obesidad, también contienen benzopirenos y sustancias carcinógenas que pueden propiciar la aparición de tumores; para los atletas es recomendable consumir este tipo de comida una vez cada 2 meses, y en cantidades moderadas.
Fuente: Ovación deportes
En el mundo fitness es esencial tener un buen régimen alimenticio; no basta solo con variar la cantidad de comida o bebidas a ingerir, sino la calidad. Es así como existe una serie de alimentos que son nocivos para las personas que quieran poseer un cuerpo envidiable y un estilo de vida sano.
Los 4 alimentos prohibidos en el fitness:
1) Bebidas alcohólicas
Más allá de que el alcohol aporta una gran cantidad de calorías vacías sin valor nutricional alguno, también consume vitaminas y minerales para ser metabolizados; también provoca deshidratación y daña el hígado, retrasando el rendimiento de los atletas.
2) Golosinas
Consumir golosinas en períodos de entrenamiento puede ser un bloqueo inminente si existen pretensiones de bajar de peso, y es que la alta cantidad de azúcar, glucosa y colorantes pueden ser nocivas a largo plazo. Es recomendable reemplazarlas con frutas
3) Refrescos
Los refrescos pueden proporcionar una alta cantidad de edulcorantes artificiales que son nocivos para la salud y que poco ayudan a mejorar la figura de los atletas, afectándolos principalmente en la aceleración de la obesidad en las personas.
4) Parrillas
Los populares asados aparte de promover la obesidad, también contienen benzopirenos y sustancias carcinógenas que pueden propiciar la aparición de tumores; para los atletas es recomendable consumir este tipo de comida una vez cada 2 meses, y en cantidades moderadas.
Fuente: Ovación deportes
Alimentos para Estimular la Memoria
Si sientes que te cuesta acordarte de los pequeños detalles de la rutina diaria y que tienes papelitos amarillos pegados por todas partes, tanto en tu hogar como en tu oficina, quizás necesites potenciar tu memoria con ciertos alimentos.
Lo que consumimos afecta notablemente nuestra salud en general. Por ello, la alimentación diaria, afectará sin duda alguna, el humor, el estado de ánimo y la función cerebral.
El cerebro exige un alto consumo de energía. La ingesta de alimentos tiene gran influencia en la bioquímica cerebral y la función de las neuronas, especialmente sobre los neurotransmisores que son los encargados de transmitir los impulsos nerviosos de una neurona a otra.
El principal combustible del cerebro es la glucosa presente en todos los carbohidratos en general. Así mismo, el cerebro produce proteínas y ácidos grasos para desarrollar y mantener las conexiones neuronales.
La ingesta óptima de vitaminas y minerales influirá en nuestra concentración, ya que ayudará a pensar con mayor rapidez y a concentrarnos por más tiempo. Dentro de los minerales se destacan el fósforo, zinc, hierro y calcio. Algunos ácidos grasos son esenciales para nuestro cerebro. Entre ellos se destacan los ácidos grasos Omega 3 y Omega 6.
Además a través de estos alimentos podemos estimular también nuestra memoria:
- Nueces: Las nueces contienen polifenoles, unos nutrientes ideales para prevenir el estrés oxidativo y mejorar las capacidades cognitivas, además de ayudar a la salud cardiovascular. Tomar un puñado de nueces al día nos ayuda a mantener nuestro cerebro ágil y joven.
- Cítricos: Limón, naranja y toronja por ejemplo, tomadas en ayunas contribuyen a mejorar la memoria. Se pueden comer o tomar en jugo.
- Pescados: Alimentos ricos en ácidos grasos Omega 3 y Omega 6: salmón, sardinas, atún, bacalao. Estos ácidos grasos son esenciales para mejorar la capacidad de aprendizaje desde edades muy tempranas.
- Aceite de Oliva y Aguacates: El aceite de oliva y el aguacate son ricos en ácidos grados monoinsaturados que mantienen la integridad de los vasos sanguíneos y la estructura de los nervios.
Lo que consumimos afecta notablemente nuestra salud en general. Por ello, la alimentación diaria, afectará sin duda alguna, el humor, el estado de ánimo y la función cerebral.
El cerebro exige un alto consumo de energía. La ingesta de alimentos tiene gran influencia en la bioquímica cerebral y la función de las neuronas, especialmente sobre los neurotransmisores que son los encargados de transmitir los impulsos nerviosos de una neurona a otra.
El principal combustible del cerebro es la glucosa presente en todos los carbohidratos en general. Así mismo, el cerebro produce proteínas y ácidos grasos para desarrollar y mantener las conexiones neuronales.
La ingesta óptima de vitaminas y minerales influirá en nuestra concentración, ya que ayudará a pensar con mayor rapidez y a concentrarnos por más tiempo. Dentro de los minerales se destacan el fósforo, zinc, hierro y calcio. Algunos ácidos grasos son esenciales para nuestro cerebro. Entre ellos se destacan los ácidos grasos Omega 3 y Omega 6.
Además a través de estos alimentos podemos estimular también nuestra memoria:
- Nueces: Las nueces contienen polifenoles, unos nutrientes ideales para prevenir el estrés oxidativo y mejorar las capacidades cognitivas, además de ayudar a la salud cardiovascular. Tomar un puñado de nueces al día nos ayuda a mantener nuestro cerebro ágil y joven.
- Cítricos: Limón, naranja y toronja por ejemplo, tomadas en ayunas contribuyen a mejorar la memoria. Se pueden comer o tomar en jugo.
- Pescados: Alimentos ricos en ácidos grasos Omega 3 y Omega 6: salmón, sardinas, atún, bacalao. Estos ácidos grasos son esenciales para mejorar la capacidad de aprendizaje desde edades muy tempranas.
- Aceite de Oliva y Aguacates: El aceite de oliva y el aguacate son ricos en ácidos grados monoinsaturados que mantienen la integridad de los vasos sanguíneos y la estructura de los nervios.
Fuente: Eme de Mujer
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